p5651

CREACIÓN

En los tiempos difíciles en que vivimos es bueno reflexionar acerca de algunas cuestiones muy serias que tienen que ver con nuestra condición de seres humanos.

Dios creó al hombre y cuando lo vio solo decidió darle la ayuda idónea y fue así como creó a la mujer. A cada uno le dio sus características y tan importante como eso, su rol específico.

La mujer, sometida al hombre para que no busque ser cabeza de la familia y al hombre le impartió normas clarísimas acerca de cómo debería ser su comportamiento y cuidado con su esposa.

Pero que está ocurriendo? Por llegar al caso extremo, mencionamos a las mujeres que buscan tener hijos utilizando los métodos científicos.

Se convierten en madres sin varón y sin tener en cuenta lo que Dios estableció para la especie humana. Son las únicas que obran de esta manera?

Desde luego que no. Es la propia sociedad en su conjunto la que obra en rebeldía contra el Eterno, procreando sin casarse, facilitando el divorcio, exculpando el adulterio, igualando el matrimonio entre homosexuales.

Recuperemos el rol que cada hombre y que cada mujer debe desempeñar, ayudando a quién no lo sabe ocupar o a quién no lo quiere ocupar. Solamente así volveremos al equilibrio del orden del Eterno.

Efesios 5:22-25
Diego Acosta García

Música: Neide Ferreira

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p5647

ERROR

Un maestro explicaba a sus pequeños alumnos que los cuerpos pesados se hundían en el agua. Un niño fue a su casa y le repitió lo que había aprendido a su padre.

Para su sorpresa, el padre le dijo que el maestro se había equivocado, porque no todos los cuerpos se hunden en el agua. Y le dijo: Recuérdale a tu maestro el caso del Mar Muerto.

Esto fue lo que hizo el niño y el docente no pudo evitar una sonrisa de perplejidad porque se había olvidado lo del Mar Muerto y ahora quedaba evidenciado su error.

Esta simple historia revela como los hombres nos podemos equivocar en cualquier momento y en cualquier tema, por grande que sea el conocimiento que tengamos.

El caso del maestro es también el caso de muchos de nosotros que pensamos que estamos en poder de la verdad en todo lo que decimos, olvidando que no somos más que seres humanos.

Por esta razón la Biblia nos advierte que Dios confunde a los sabios, a los petulantes, a los hombres y mujeres que alardean de sus conocimientos y hacen a menos a quienes no los tienen en su medida.

Seamos sabios y comprendamos que de nuestros propios errores podemos aprender y de nuestros errores también podemos sacar una gran lección sobre un tema fundamental: La humildad.

Proverbios 15:31
Diego Acosta García

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Música: Neide Ferreira

p5640

AGRESORES


Todos sabemos del peligro de las armas porque son las que se utilizan en las guerras y también en los enfrentamientos entre los hombres cuando sus intereses los separan.

La Palabra de Dios nos advierte contra el uso de las armas de una manera explícita y también nos advierte acerca de nuestras intenciones cuando hablamos mal de una persona.

Este caso es más grave aún cuando además de hablar mal, empleamos argumentos que están reñidos con la verdad y entonces se convierte en falso testimonio.

Por qué somos advertidos sobre esta cuestión? Por su indudable peligro para la vida de las personas. Así como las armas lo son para el cuerpo, el falso testimonio es malo para la dignidad de cada uno.

En realidad se trata de la unión de una falsedad que ha sido elaborada por nuestra mente para causar daño, junto con el testimonio. Es decir hemos utilizado la premeditación para hacer el mal.

Con esa herramienta que hemos creado hablamos mal del prójimo, sobre el que la mayoría de las personas no tienen razones para dudar porque se trata de eso, de un testimonio, de nuestro testimonio.

Obrando de esta manera es como si usáramos un arma! La Biblia nos manda ser pacificadores no agresores. El falso testimonio es una indignidad que finalmente se volverá contra nosotros mismos!

Proverbios 25:18
Diego Acosta García

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Música: Neide Ferreira

p5609

70

Cuántas veces debemos perdonar? Esta era la pregunta que se hacía Pedro y que presentó delante de Jesús, para que le resolviera la inquietud que tenía sobre el tema.

Es también la pregunta que muchas veces nos hacemos nosotros mismos con relación a los demás, pero es una cuestión que planteamos siempre a nuestro favor.

Cuando se trata de buscar el perdón de los demás, esperamos que ellos sean magnánimos con nuestras faltas, pero cuando se trata de la situación contraria somos mezquinos con nuestras actitudes.

Esta es la contradicción en la que vivimos los humanos, por eso Jesús nos dejó su Shalom, su equilibrio para que aprendamos a vivir buscando siempre la Justicia.

No sería justo esperar que los demás sean magnánimos con todos nuestros fallos y nosotros ser extremadamente rigurosos en la administración de nuestro perdón con relación a ellos.

Cuando estemos en la situación en la que debamos pedir perdón o que debamos admitir el pedido de perdón del prójimo, recordemos siempre que debemos medir con la misma vara.

En un orden superior estamos advertidos que así como nos comportemos del mismo modo obrará el Señor con nosotros. Cuando tengamos que perdonar seamos generosos, porque un día nosotros también precisaremos de misericordia.

Mateo 18:22
Diego Acosta García

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p5596

ANIVERSARIO

Preparando la reunión para festejar un significativo cumpleaños de la abuela, la madre hablaba con su hija menor explicándole lo importante que era haber llegado a tantos años de vida.

La niña escuchaba con interés y dijo: Pero si la abuela es una viejita! La madre la miró sonriente y le contestó que sí, que la abuela era una viejita y que eso era muy bueno.

La niña insistió: Pero si está toda arrugadita, no escucha bien y a veces se olvida de las cosas que le digo. Claro, le dijo la madre, eso nos ocurrirá a todos cuando lleguemos más o menos a su edad.

La pequeña se puso muy seria diciendo: Entonces yo no quiero llegar a vieja como la abuela. Me gustaría ser una niña sin arrugas y con el pelo castaño  como tengo ahora.

Eso te podrá gustar, pero los hombres y las mujeres a medida que crecemos vamos teniendo etapas, somos padres y tenemos hijos como tú y tenemos una madre mayor como tu abuela.

Si mamá, eso es lo que nos enseñaron en la escuela dominical: Que nacemos y vivimos como todas las personas, pero lo más importante es que tengamos a Jesús, como la abuela.

Juan 3:36
Diego Acosta García

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p5579

SUSTITUTOS?

Todavía recordamos los pocos asistentes de un culto entre semana, en el que un joven que iniciaba su camino de predicador hizo esta pregunta: Acaso Dios ha nombrado a alguien como su sustituto?

El argumento causó conmoción e incluso varios de los que participaron del culto mostraron su reproche al joven predicador, utilizando el argumento de que lo que había dicho era casi ofensivo.

Otros permanecimos al margen y le agradecimos al hermano su mensaje, sin pensar en la importancia de lo que había dicho. Simplemente actuamos para que no se lo criticara…sobre todo por su juventud.

Pero con el paso de los días el mensaje comenzó a dar vueltas en nuestra mente y entonces advertimos cuánto de verdadero tenía la palabra, sin duda inspirada por el Espíritu.

Acaso nosotros nunca obramos como sustitutos de Dios? Responder con el máximo rigor esta pregunta nos colocará en la difícil alternativa de reconocer que sí, que lo hemos hecho.

En algunos momentos nos comportamos con un atrevimiento asombroso, nos sentimos tan poderosos que nos creemos capaces de resolver las cuestiones más inimaginables.

Por eso fuimos advertidos y repetimos la advertencia: Dios no ha designado a nadie como su sustituto! Por tanto no caigamos en la tentación de ocupar su lugar! Oremos con temor y temblor pidiendo Su Perdón!

Éxodo 3:14
Diego Acosta García

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PREVISIÓN

En la Biblia se destaca la condición de las hormigas de ser previsoras para los tiempos difíciles, para no ser sorprendidas por la falta de alimentos para sus crías.

Si aplicamos esta enseñanza a la vida personal advertiremos cuantas veces hemos obrado en el sentido opuesto a las hormigas, siendo demasiado generosos… pero con nosotros mismos.HORMI

En épocas de abundancia es cuando más debemos de tener en cuenta que seguramente vendrá un tiempo en el que tendremos que afrontar dificultades.

Hace años el líder de una organización ejemplar, en medio de una época de supuesto esplendor de la economía, anunció que vendrían siete años de vacas flacas.

Esto sorprendió a propios y extraños, pero el líder fue fiel a su visión y perseveró en su actitud de contener gastos y hacer previsiones con relación a los tiempos futuros.

Esta visión se vio corroborada por los hechos y la organización pudo enfrentar las dificultades de la misma forma en que lo hacen las hormigas, año tras año.

La Palabra de Dios nos advierte que no debemos ser insensatos y por tanto esta advertencia cobra especial validez cuando se trata de la actitud de previsión con la que debemos vivir.

Todos sabemos quién es nuestro Proveedor pero también sabemos que es Justo y sabrá apreciar cuando obramos bien y cuando obramos mal. Cuando cometimos excesos y cuando fuimos sabios como las hormigas!

Proverbios 30:25
Diego Acosta García

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DESCENSO

Resulta muy impactante advertir como alguien que actuaba como si fuera  todopoderoso, se convierte de golpe en otro humano más.

Las circunstancias de la vida, enfermedad, pérdida de riqueza o un escándalo, pueden ser suficientes para que veamos caer a estas personas del alto pedestal que ellas mismas se construyeron, alejándose de Dios.

Si en algún momento impresionaron por su poder, por su dominio de determinadas situaciones o incluso de países, cuando descienden casi nadie los sigue.

Pocas cosas hay más inmisericordes que Dv9oc13la caída de los poderosos, porque solamente son acompañados por su ego atribulado y por su orgullo venido a menos.

Los que antes eran obsecuentes se alejan lo más rápidamente posible, incluso sin tomarse el trabajo de disimular su actitud de traición.

Es en esos momentos cuando cobra especial significado el mandato de Jesús de amar al prójimo y más al enemigo o como en estos casos, a quienes perdieron su poder.

Por esto resulta patética la imagen de desconcierto que tienen estas personas, porque no entienden como una cuestión humana, los hizo caer del alto lugar en que se encontraban.

Reflexionemos sobre la vanidad, el orgullo, la prepotencia intolerante y la malsana alegría que puede provocar la caída de uno de estos personajes. Aunque sea difícil, debe prevalecer en nosotros el amor y la misericordia!

Job 9:4
Diego Acosta García

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FUERZAS

Causa mucha tristeza comprobar cómo hay hermanos que inician con entusiasmo su  colaboración en la Iglesia y poco a poco van perdiendo esa energía.

Lo más grave es que junto con la pérdida comienza a percibirse una apatía que es sumamente perjudicial, primero para ellos mismos y luego para quienes les tomaron como ejemplo.

En estos casos es importante preguntarse: Que sucedió ctrabajoon los hermanos? El trabajo en la Iglesia es singular, no es como todos los trabajos porque estamos sirviendo al Señor.

Por tanto todo lo que hacemos o lo que dejamos de hacer tiene una directa relación con Él. Distinto es cuando trabajamos para buscar notoriedad o para buscar reconocimiento.

Y queda otra explicación genérica más: Muchas veces trabajamos en la medida de nuestras propias fuerzas. Es decir: No confiamos en la dirección ni en la ayuda del Espíritu, solamente obramos con nuestro ímpetu.

En esta última situación la apatía sobreviene rápidamente porque nos agotamos, nos cansamos. Cuando ocurre esto? Cuando no vemos los frutos del trabajo y el reconocimiento  que esperábamos.

Si trabajamos para el Señor, el único reconocimiento que podemos esperar es el Él nos concederá. Así evitaremos el cansancio, el desánimo, la pérdida de interés. Con nuestras fuerzas, solamente nos serviremos a nosotros mismos!

Proverbios 9:12
Diego Acosta García
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CONFIRMACIÓN

Seguramente la mayoría de nosotros habrá pasado por momentos complejos, en la hora de  tomar decisiones y esperando hacerlo dentro del orden establecido por el Señor.

Ese tiempo de lucha entre las alternativas que se nos presentan es una prueba de la que saldremos con victoria, si es que somos capaces de confiar en la respuesta Divina.

Además de confiar debemos ser sabios y tener la necesaria paciencia para que ese tiempo no se convierta en un calvario o un pesperaermanente estado de ansiedad.

En eso consiste la prueba. En saber esperar y en saber que siempre la respuesta que esperamos será la mejor, mucho mejor que la que nuestra imaginación puede llegar a concebir.

Los humanos tenemos una vida breve y sin embargo nos empeñamos en hacerla todavía más corta por el afán y porque no somos capaces de entender cómo debemos afrontar determinadas situaciones.

Si no existieran las pruebas viviríamos en una placidez llena de conformismo, que serían las bases perfectas para vivir como el mundo quiere que vivamos. Lejos de Dios!

Aprendamos que en el tiempo de la espera hasta que nos llegue la confirmación que aguardamos, es el tiempo precioso que el Eterno nos prepara para hacernos mejores y para que lo busquemos en verdad.

Proverbios 15:23
Diego Acosta García

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Foto: Federico Acosta – www.efedeaphotos.wordpress.com