bib

LA OTRA…?

De acuerdo a como nos comportamos, podríamos llegar a la conclusión que existen dos Biblias: Una que nos llena de alegría y otra que ignoramos a causa de lo que no entendemos o de lo que no nos resulta grato de leer.

Esta conclusión fue perturbadora la primera vez que me enfrenté con mi propia realidad. Evidentemente, este era mi caso.

Durante años fui enseñado o estuve en congregaciones, donde se ignoraba a Job por frustrante y a Apocalipsis por difícil de comprender.

Tanto en un caso como en el otro, lo que en el fondo estaba implícito, es que se daban situaciones o señales que no eran buenas para los creyentes normales, como yo, por ejemplo.

Del mismo modo, hubo pasajes enteros que raramente eran leídos, enseñados o estudiados, porque no contribuían al buen ánimo de quienes estábamos iniciando el proceso de crecimiento en Jesús.

De esta manera, fue como si dentro de mi mente se trazaran límites dentro de la Biblia, casi cometiendo el tremendo error de entrar en rebeldía con el propio Dios.

TODOS los Textos bíblicos son importantes!

No podemos ni debemos elegir a algunos e ignorar a otros!

En cada uno de ellos hay enseñanzas que nos llevan al conocimiento, para que no nos perdamos por causa de no tenerlo.

Desde el día en que comprendí esta dramática realidad de mi vida, me he esforzado a leer la Biblia, sin pre conceptos ni cuestionamientos de ningún tipo.

Esta es la única manera de aproximarme a la Grandeza y Majestad de su Autor y a las grandiosas enseñanzas de su Hijo.

Hebreus 1:1-2

Havendo Deus, antigamente, falado, muitas vezes e de muitas maneiras,

aos pais, pelos profetas, a nós falou-nos, nestes últimos dias, pelo Filho,

 a quem constituiu herdeiro de tudo, por quem fez também o mundo.

Hebreos 1:1-2

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro

tiempo a los padres por los profetas,

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó

heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

lourdes

DE QUIÉN QUIERES SER ESCLAVO?

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

Si dices que no eres esclavo del pecado, pero no eres esclavo de Cristo, permíteme decirte que « eres esclavo del pecado».
Ro.- 1:1 dice: Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el Evangelio de Dios,
Escuché decir a alguien: Estoy bien en ésta iglesia porque hago lo que quiero y no me dicen nada.
Tristemente vemos que hay quien prefiere tener los bancos ocupados a confrontar a los que quieren hacer lo que les da la gana. No te inquietes si tu congregación es de las que está medio llena, Jesús caminó con pocos dispuestos a servirle incondicionalmente, Jn 6:66.- Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él.
Ya lo dijo Pablo, seguir a Cristo no es fácil, es un camino de renuncia, para que se enseñoree Cristo no puede enseñorearse el pecado.

Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
Porque según el hombre interior, me deleito en la Ley de Dios;
pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Ro 7: 19-25.

Lourdes Diaz

www.septimomilenio.com

dv9MAI17

QUE APRENDÍ…?

 

Haciendo un ejercicio de imaginación pensaba si alguna vez se plantearon los discípulos de Jesús, que habían aprendido a lo largo de tres años junto a ÉL.

Ante esa ocasión única e irrepetible me pregunté que hubiera hecho en semejante situación?

Hubiera dejado pasar los días?

Hubiera sido capaz de comprender el maravilloso tiempo que estaba viviendo?

Hubiera dejado para otro momento aprender las enseñanzas del Hijo del Hombre?

No es lo mismo que ocurre con cada día de nuestra vida?

Que aprendimos ayer?

Y hoy?

El tiempo que pasa no lo podemos recuperar. Y si no aprendemos todos los días, mal podremos enseñar cuando el Espíritu nos mande hacerlo!

Deuteronômio 4:10

 No dia em que estiveste perante o Senhor, teu Deus, em Horebe, o Senhor me disse: Ajunta-me este povo, e os farei ouvir as minhas palavras, e aprendê-las-ão, para me temerem todos os dias que na terra viverem, e as ensinarão a seus filhos.

Deuteronomio 4:10

El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos.

Diego Acosta / Neide Ferreira