SEAMOS FIELES
DEVOCIONAL
La fidelidad es junto con la obediencia, uno de los compromisos que nos demandará Dios en el día que afrontemos el Juicio. Es evidente que lo debemos de tener presente en cada uno de nuestros hechos.
Hace poco ocurrió algo bastante habitual como francamente menor, que puso a prueba el compromiso de fidelidad de la que hablamos. Por una cuestión de proceso administrativo nos devolvieron dos veces una cantidad de dinero.
Eran unas monedas que podrían haber provocado obrar con displicencia ante lo exigua de la cantidad, pero debemos ser fieles en lo poco y en lo mucho. Y esto motivó el costo que significó desplazarnos hasta donde se produjo el problema y devolver las monedas que habíamos recibido de más.
Lo más sorprendente fue la forma en que fuimos recibidos al anunciar el motivo de nuestra presencia. Les parecía inaudito que por tan poca cantidad alguien se hubiera tomado la molestia de devolverla.
Pero en las cuestiones de Dios nada es relativo, sino absoluto. De allí que debemos ser tan fieles en lo poco, cómo lo debemos ser en lo mucho. El Todopoderoso no derrama su Misericordia gradualmente, sino que la recibimos íntegramente y sin condiciones.
Salmos 101:6
Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.
Diego Acosta / Neide Ferreira