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EL PRECIO

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

En una congregación una pareja manifestó su deseo de retirarse durante un tiempo porque tenían muchas dudas, porque estaban confusos con relación a la iglesia y con relación a Dios.

Esta decisión provocó reacciones de todo tipo, desde la comprensión hasta la incredulidad, porque como es natural si alguien se aleja por esas razones, algo está ocurriendo que afecta a todos.

En medio de esos difíciles momentos, una de las más antiguas maestras bíblicas, dijo unas palabras que resultaron más sorprendentes todavía: Ese es el precio…

Con la máxima discreción ella explicó las razones de tan drástica frase!

Por qué nos sentimos confusos?

Por qué precisamos alejarnos de la iglesia?

Por qué ponemos a Dios en el medio de esta clase de situaciones?

La confusión se origina en nuestro interior y somos los causantes primeros de todo lo que nos ocurre. Por qué? Porque vivimos en un continuo movimiento buscando cosas nuevas, novedades que nos agiten, que nos llenen de esa forma de entusiasmo que llamamos…incentivos.

Esto significa que no tenemos las bases sólidas que deberíamos de tener luego de pasar un cierto tiempo, viviendo la vida de una congregación y en lo que se supone un crecimiento espiritual continuo.

Si creemos no precisamos estímulos que nos impulsen a nuevas sensaciones, sino todo lo contrario. Si creemos, nos podemos afirmar en la Roca y comenzar a ser ayuda y referencia para quienes se inician en el camino de la fe.

Esto origina confusión, porque siendo como se supone que somos personas con tiempo en los caminos del Señor, por qué tenemos estos altibajos?

Y también esta situación nos tiene por responsables. Porque no encontramos en la Palabra de Dios, aquello que buscamos, porque no sabemos muy bien qué es lo que buscamos.

No tenemos una religión, tampoco tenemos soluciones mágicas a los problemas, ni tampoco manifestaciones que nos hagan llegar al éxtasis, como muchos pretenden al buscar sensaciones, impropias de un creyente.

Y si nos alejamos del Eterno, finalmente estamos demostrando que todo en lo que hemos creído y en todo lo que supuestamente hemos aprendido, no tiene relación con lo que llamamos la Fe.

No busquemos soluciones ni sensaciones en las cosas de Dios. Busquemos el Camino que nos abrió Jesús, hacia el Reino donde solo prevalecerá la Verdad y entonces seremos libres. Y entonces tendrá sentido pagar el precio por la perseverancia, aún en medio de las humanas dudas.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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MISERIAS

DEVOCIONAL

Provoca tristeza advertir como hay quienes en el mundo se afanan por conocer las miserias que afectan principalmente al pasado de las personas, mucho más si son conocidas.

Ese deleite por los errores que se cometieron en  otros tiempos, pone de manifiesto cómo nos empeñamos en ignorar a Dios y también cómo no somos capaces de buscar el perdón que alivie las cargas de la propia vida.

Estas dolorosas actitudes, nos deberían llevar al agradecimiento por haber recibido de alguien, las palabras que nos llevaron hasta el arrepentimiento y luego al perdón Sanador y Salvador.

La dramática realidad del mundo, nos debe impulsar a ser fieles cumplidores del Mandato de Jesús de llevar el Evangelio, hasta los confines de la tierra y hasta el prójimo… el que tenemos a nuestro lado.

Será otra forma de expresar mi reconocimiento por la Salvación y por el cambio de vida, que me hizo olvidar el pasado y solo pensar en el futuro. Todo, porque el Eterno perdonó y olvidó todo lo mal que viví, en otros tiempos!

Efesios 4:32
Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros,
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Efésios 4:32

Antes, sede uns para com os outros benignos,
misericordiosos, perdoando-vos uns aos outros,
como também Deus vos perdoou em Cristo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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DESCANSAR

 

 

 

DEVOCIONAL

Pareciera que tenemos el imperativo de estar constantemente haciendo cosas, porque lo contrario sería una pérdida de tiempo o comenzar a vivir con una cierta tendencia a la indolencia.

Sin embargo el propio Creador, nos enseñó que debemos descansar, porque ÉL lo hizo al término de su Grandiosa Obra.

La cuestión es darle sentido al descanso!

Descansar significa no hacer nada?

Descansar es dejar la mente en blanco como proponen los budistas?

Descansar es caer en la molicie o la dejadez?

Todas estas preguntas podrían responderse con el concepto que Dios aplicó a su descanso. ÉL hizo la Obra y luego reposó. Había visto que era buena y era necesario un tiempo para analizarla y contemplarla.

Del mismo modo debo obrar en mi propia vida. Nadie me sugiere que no trabaje. Todo lo contrario. Lo que debo aprender es que luego de la tarea es necesario hacer una pausa, para valorar lo hecho y para prepararnos para lo que debamos hacer.

Si el Eterno lo hizo, sigamos su ejemplo!

Génesis 2:3
Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó,
porque en él reposó
de toda la obra que había hecho en la creación.

Gênesis 2:3  

E abençoou Deus o dia sétimo e o santificou;
porque nele descansou
de toda a sua obra, que Deus criara e fizera.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

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