En Wittenberg la cuestión de la venta de las indulgencias propiciadas por el papado romano, tomaría un nuevo rumbo, preocupando todavía más a Martin Lutero.
Seguramente por la necesidad de seguir recaudando fondos para terminar la obra de San Pedro en Roma, se decidió que fueran ofrecidas nuevas indulgencias.
Se concedieron a todas las personas que pagaran por ver las reliquias religiosas que se exhibían en la catedral de la ciudad. Quienes pagaran tendrían una indulgencia por un tiempo de cien días.
La interpretación sería que durante ese tiempo, se podría pecar con la cobertura de las indulgencias.
Tras la conquista de Francisco Pizarro las autoridades del Virreinato del Perú, decidieron trasladar Lima desde la región de Jauja hasta el que sería su lugar definitivo.
El Virreinato del Perú fue el último bastión de la corona española en América, cuando se desencadenó el proceso de emancipación.
Lima fue establecida en el valle del río Rimac y fue conocida como la Ciudad de los Reyes. A lo largo del tiempo fue una de las regiones que más riquezas aportó a España.
En estos días recibí una grata sorpresa, cuando en una conversación un joven dijo: Quiere decir que si Dios tiene un propósito para cada persona…Dios tiene más de siete millones de propósitos en todo el mundo!
Superado el momento de celebración de la agudeza del protagonista de este episodio, comenzamos a profundizar en su afirmación.
Uno de mis mayores problemas como creyente ha sido comprender que en ningún caso debemos compararnos con nadie.
Ni creernos superiores a nadie ni sentirnos inferiores a nadie! Por la sencilla razón de que todos somos diferentes.
Esta es la verdad que encierra la afirmación que Dios tiene un propósito para cada uno de los miles de millones de personas que formamos la especie.
Si lo entendemos como algo material, desde la pequeña perspectiva humana, resulta casi imposible imaginar algo de esta magnitud.
Pero, debemos recordar una afirmación bíblica: Nada es imposible para el Eterno!
Por esta razón es bueno pensar en la afirmación del joven: Cada habitante del planeta tiene un propósito en el Plan de Dios!
Cada hombre y cada mujer, mayor o menor, sea creyente o no lo sea, lo crea o no lo crea, lo entienda o no lo entienda.
Ocurre también que los hombres tomamos decisiones y no siempre resolvemos en la dirección correcta. Razón por la que hay quienes niegan al Todopoderoso, reniegan de ÉL o lo consideran una creación religiosa.
Hasta quienes obran y piensan de esta manera con relación al Supremo, tienen un propósito en su vida y sus hechos también forman parte de ese Plan trazado desde antes de la Creación.
Doy gracias por tener un propósito y por sumar mi número individual al grandioso Ejército Celestial!
Mateo 19:26
Y mirándolos Jesús, les dijo:
Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible.
El canciller del Reino Unido se dirige por carta al líder de la comunidad judía del país, para manifestarle la posición favorable a la creación de un hogar judío en el territorio conocido como Palestina.
Arthur James Balfour, en pleno desarrollo de la Primera Guerra Mundial, tomó esta decisión en base a los intereses de Gran Bretaña en el norte del Mar Mediterráneo.
Lo concreto es que la llamada Doctrina Balfour, significó un respaldo a la causa del Pueblo de Dios en el camino hacia la constitución de lo que es hoy el Estado de Israel.
Lutero era monje y tenía relación constante y directa con los fieles de Wittenberg. A través de ellos se informó que las indulgencias tenían un propósito determinado.
Y era el de rescatar a los hombres y mujeres que una vez muertos, estaban en el purgatorio a causa de sus pecados. Allí eran sometidos a sufrimiento y a miseria temporal.
Y que era el purgatorio?
Un lugar impreciso entre el cielo y el infierno y que despertaba angustias y temores entre los fieles, pues se les aseguraba que allí eran sometidos a sufrimiento y a miseria temporal. Las indulgencias permitían que el tiempo que pasaban las almas de los muertos se acortara y pudieran salir de ese sitio tan poco propicio.
Los años a algunas personas les aportan experiencia, a otros disgustos y a otros una cierta capacidad para evadirse de la realidad en la que viven.
Personalmente diría que los años me han servido para comprobar la cantidad de errores que se pueden cometer y de cómo la Gracia del Señor puede transformar la vida oscura a la Luz.
Conversando con un amigo recordé un tiempo específico del pasado, en el que fantaseábamos con cambiar de país, de forma de vivir y hasta de pensar.
Solo que en la práctica esa forma fantaseosa de obrar, lo único que generaba era más frustración, porque no íbamos a ninguna parte y donde permanecíamos cada día estábamos peor.
Y esto me lleva a pensar en esa verdad…que no nos queremos confesar y que tratamos de soslayar para seguir intentando no ya de vivir sino de sobrevivir.
Personas que formaron parte de nuestro presente en otros años, ahora son igual de mayores que yo y siguen en la misma lucha cotidiana impregnada de proyectos irrealizables y lo que es peor, con un futuro más que previsible.
Todo, absolutamente todo, cambia cuando por la Gracia, el Señor nos llama a su lado. La cuestión radica en si escuchamos esa Voz o si nos seguimos escondiendo tras esa verdad a la que nos hemos acostumbrado.
Escuchar y aceptar el llamado es también una decisión personal. Algunos la escuchamos y otros la postergamos para otro momento.
Solo que intentar esconder la Verdad no es posible, para alguien que como yo, se vivía mintiendo. Que era la mayor de las mentiras!