VULGARIDAD

Blog del TIEMPO!

La vulgaridad es una cruel patología que poco a poco va afectando al criterio de las personas, que quedan expuestas al avance de tanta tontería que se magnifica como novedosa o atractiva.

Una vez más cabe la pregunta sobre lo que está pasando en el mundo!

Y la respuesta asume la sencilla complejidad de explicar que ante el vacío interior, pareciera que no queda más alternativa que llenarlo con más vacío mental…

Solamente así se puede entender que se conceda espacio a una mujer paseando desnuda en un auto, caro por supuesto o que se anuncie que un determinado futbolista pueda llegar a comprar un auto, más caro todavía.

El vacío total no existe y cumpliendo con esta ley física, lo llenaremos con ese otro vacío tan peligroso, que es el de la vulgaridad que disfraza a lo malo por bueno, a lo que es una mera tontería por una falsa importancia.

El vacío de los hombres, solamente lo puede ocupar Dios. Si no fuera así queda para muchos el recurso del yoga budista o el asumir lo tristemente patético como ideal de vida.

Diego Acosta

https://septimomilenio.com/citas-con-chicas-igorre/

EL CRUEL EXHIBICIONISMO

Blog del…TIEMPO!

El mundo determina formas de vida, que muchos aplican con rigor a cada uno de sus actos. Otros, se limitan a mirar y admirar.

Tanto unos como otros tienen en común el afán de exhibirse. Unos lo hacen porque pueden y otros porque no está a su alcance.

De esta manera podemos ver como las personas se desnudan, tanto en lo visible como en todo lo que significa escandalizar con su vida privada.

Todo es válido!

Triste espectáculo, que sin embargo es fuente de negocios, es fuente de ingresos personales y lo que es peor aún, fuente de toda clase de exhibicionismo de las miserias personales.

El mundo se asemeja a una gigantesca trituradora humana, que primero utiliza y después desecha a quienes han dejado de servir a esta penosa forma de vida.

En la competencia feroz por buscar cualquier forma de notoriedad, hay quienes se inmolan en el altar de la vulgaridad, de la promiscuidad y de la pérdida total de los principios más elementales.

Quienes nos llamamos hijos de Dios debemos advertir lo que ocurre, no para sumarnos sino para mostrar que hay otra forma de vivir.

La inspirada en Jesús y sus enseñanzas!

Aunque esto provoque burlas, risas, miras condescendientes. Al final como afirma el sabio Eclesiastés, todo es vanidad.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com