MENOS NIÑOS…!

Blog del TIEMPO!

Las estadísticas son como los números: Fríos, ajenos a cualquier emoción y también a los sentimientos que provocan.

Así es como podemos reaccionar ante la información que revela que en España nacieron un 40 por ciento menos de niños, durante la última década.

Un cuarenta por ciento menos!

A partir de esta contundente realidad se habla de los efectos sobre el futuro del país, sobre la influencia de la inmigración y también sobre lo que tiene que ver con el sistema previsional.

Todo muy cierto, pero en el fondo se está escondiendo o no se quiere ver otra cuestión, más dolorosa si cabe, porque está relacionada directamente con las personas.

Cuántos de los niños no nacidos, hubieran sido niños deseados?

Cuántos hombres y mujeres viven la dramática realidad de no haber podido tener hijos. NO por su voluntad, sino por sus circunstancias y esto sí que es terrible.

La sociedad le debe una reparación espiritual a quienes pudiendo y queriendo ser padres, se vieron abrumados por situaciones incontrolables y son parte de una estadística, que fríamente nos informa que han nacido un 40 por ciento menos de niños, en España.

Que Dios tenga misericordia de todos ellos.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com

INDIFERENCIA

DEVOCIONAL

Si un día me despierto y no tengo deseos de hacer absolutamente nada, me debo preocupar?

O debo escudriñar mi corazón para saber que me está ocurriendo?

Es evidente que si tenemos en nuestro corazón a Jesús, este tipo de situaciones no nos deberían de ocurrir. Pero sin embargo, suceden. La cuestión es tratar de saber, por qué?

Lo primero es examinar nuestra relación con Dios, estamos orando, estamos obrando, como lo que somos, sus hijos?

Quizás ese sea el centro del problema, que nos estamos alejando del Eterno y entonces lentamente vamos perdiendo su Gracia y nos encontramos indefensos ante el menor de los problemas.

La indiferencia no es algo que recibamos del Señor, es una perturbación del enemigo que se aprovecha de nuestras debilidades y también de nuestra negligencia.

Le pido al Creador Sabiduría, para comprender que en esta situación lo único que puedo hacer es arrepentirme por mi iniquidad y volver al mejor lugar posible: A los pies de quién me ha dado la vida.

Job 28:28
Y dijo al hombre:
He aquí que el temor del Señor es la sabiduría,
y el apartarse del mal,
la inteligencia.

Jó 28:28
Mas disse ao homem:
Eis que o temor do Senhor é a sabedoria,
e apartar-se do mal
é a inteligência.

Diego Acosta / Neide Ferreira