DIOS BENDICE A SU HIJO

DIOS BENDICE A SU HIJO

Una vez consumado al bautismo de Jesús en el río Jordán, por Juan, se registra también un hecho Grandioso: La Bendición de Dios sobre su hijo.

MATEO 3:17:  Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Quienes tuvieron en su vida la certeza de la venida del Mesías, encuentran la correspondencia de esta Bendición con varios textos del Antiguo Testamento.

Salmo 2:7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.

Este versículo tiene una especial significación para los mesiánicos, por cuanto anunciaba que el Rey de Israel era el Hijo de Dios, por lo que el Mesías vendría a la Tierra en calidad de Rey.

Isaías 42:1 He aquí mi siervo, yo le sostendré;
mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento;
he puesto sobre él mi Espíritu;
él traerá justicia a las naciones.

Isaías 52:13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto . Con este versículo se inicia el pasaje que es conocido como el Sufrimiento del Siervo de Jehová. Y que finaliza con el versículo 53:12: Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

La Gloriosa Bendición del Eterno sobre su Hijo, nos revela como toda obra que iniciemos, siempre debe de tener la Bendición del Altísimo. Así comenzó el Ministerio Terrenal de Jesús.

Diego Acosta

UNA MUJER ES MADRE, NO UN HOMBRE

ANTIVIRUS

Preocupantemente se está difundiendo la información de que un hombre ha sido madre, lo que constituye una desafiante presentación en contra de los Principios básicos de la Creación.

Lo cierto es todo lo contrario: Una mujer, con apariencia de hombre y nombre de hombre, ha dado a luz, cumpliendo de esta manera la ley natural establecida por el Eterno.

Es decir: Las mujeres serán madres, de su vientre nacerán los hijos!

Afirmar o insinuar algo diferente, solo tiene el propósito de confundir, de desviar la atención de lo que es una cuestión inmutable de la especie humana.

Estamos ante otra evidencia de como la maldad domina al mundo y busca dominar o engañar la mente de los hombres, que con mucha ingenuidad están prestos a aceptar lo que escuchan, lo que leen o lo que ven.

Es tiempo de escudriñar y no aceptar que un hombre pueda ser madre.

Diego Acosta

LOS PROFETAS DEL NO

DEVOCIONAL

La Biblia a lo largo de los milenios ha sido la Guía para que los humanos vivamos respetando los derechos de los hombres y los Mandatos Divinos.

En cada tiempo las sociedades se aproximaron o se alejaron de la Palabra de Dios y las consecuencias quedaron marcadas en la historia.

En los tiempos que nos toca vivir podemos apreciar como el mal domina al mundo y a los hombres y como el egoísmo es la manifestación del  control maléfico.

Razón por la que podemos ver como los profetas del NO se convierten en los enemigos de los Mandatos del Eterno y de la propia sociedad cuyos derechos argumentan defender.

Nada hay más grave que la exaltación del egoísmo, cuando se pretenden privilegiar los derechos personales sobre los derechos y necesidades de la sociedad.

Estos falsos profetas, un día tendrán que afrontar el Juicio Supremo y ese día responderán por su egoísmo y su maldad. Nada quedará impune.

2 Pedro 2:1
Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,
como habrá entre vosotros falsos maestros,
que introducirán encubiertamente herejías destructoras,
y aun negarán al Señor que los rescató,
atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

 

Diego Acosta / Neide Ferreira

LA BIBLIA Y EL TRABAJO

BLOG del TIEMPO

En el Día del Trabajo es natural que se hable de las justas reinvindicaciones, de quienes se ganan el sustento con el esfuerzo de todos los días.

Desde todos los sectores políticos, se reclama justicia para los trabajadores. Pero casi nunca se habla de la preocupación del Dios Todopoderoso por los hombres y mujeres que trabajan.

Mencionaremos algunas referencias concretas que nos deben hacer reflexionar, acerca de esta cuestión tan importante:

Levítico 19:13

No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.

Jeremías 22:13

!!Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo!

Malaquías 3:5

Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran mentira, y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.

Juan 4:36

Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

1 Timoteo 5:18

Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.

En el Día del Trabajo, pensemos en lo que el Eterno ha mandado a través de sus profetas y hombres de fe, para cuidar al que vive de su salario.

Diego Acosta

 

LA BENDITA ESPERANZA

DEVOCIONAL

En las horas difíciles es legítimo que tengamos viva la llama de la esperanza, de que la Misericordia del Eterno transforme una situación.

En las horas de la prueba es cuando más nos debemos aferrar a la certeza del Amor de Dios, el único verdadero y el único que todo lo cubre.

Siempre he pensado que palabras se pueden decir a quienes están sufriendo las horas amargas de la espera y también las horas esperanzadas de un Milagro.

Y es muy difícil encontrar las palabras adecuadas, salvo aquellas que alientan a elevar la mirada hacia lo Alto, clamando para que la Misericordia, rompa la lógica y la sabiduría humana.

Aún sabiendo que el Propósito de Dios es inescrutable, es legítimo que clamemos por su Misericordia, porque en eso radica la esperanza y también la certeza de que debemos ser obedientes de sus decisiones sin caer en ninguna forma de rebeldía.

Hebreos 6:18-19
Para que por dos cosas inmutables,
en las cuales es imposible que Dios mienta,
tengamos un fortísimo consuelo
los que hemos acudido para asirnos de la esperanza
puesta delante de nosotros.
La cual tenemos como segura y firme ancla del alma,
y que penetra hasta dentro del velo,

Diego Acosta / Neide Ferreira