PROFETAS…?

En forma casi cotidiana podemos ver como hay hombres y mujeres que se adjudican a sí mismos, la condición de profetas.

Pareciera que más que de una condición se trata de un cargo, para diferenciarse del resto de los miembros de las congregaciones o del resto de los creyentes.

Si fuera que se consideran profetas, que respaldo bíblico tendrían?

Y si utilizaran profeta como un cargo, que respaldo bíblico tendrían?

Estas dos preguntas son tan importantes, como lo deberían ser las respuestas de quienes se presentan públicamente como profetas.

Jesús dejó rotundamente aclarado en el Evangelio de Mateo, la importancia que tuvieron los profetas en el Antiguo Testamento o en el Antiguo Pacto.

Podemos los hombres adjudicarnos de forma permanente la condición de profetas?

Es hora de pensar en nuestra comparecencia en el Juicio!

Qué argumentarán quienes se llaman a sí mismos profetas?

Deuteronômio 18:21-22

 E se disseres no teu coração: Como conheceremos a palavra que o Senhor não falou?

 Quando o tal profeta falar em nome do Senhor, e tal palavra se não cumprir, nem suceder assim, esta é palavra que o Senhor  não falou; com soberba a falou o tal profeta; não tenhas temor dele.

Deuteronomio 18:21-22

Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?;

si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.

Diego Acosta / Neide Ferreira

www.septimomilenio.com

EL PLAN DE DIOS

LA BIBLIA ENSEÑA / II

 

Desde siempre el Dios Trino contempló a los seres vivientes como la demostración de su propia Grandeza y al hombre, como la Creación a su semejanza.

La caída de los primeros padres, determinó el Plan de Salvación, que desde la Eternidad fue trazado para rescatar a los hombres de su propia maldad.

El Antiguo Testamento es el compendio de todas las situaciones que fueron formando el grandioso Plan de Salvación, que se concretaría con el Advenimiento de Jesús, con su muerte y gloriosa Resurrección.

Solamente queda pendiente de concreción de los Textos Sagrados, el Segundo Advenimiento de Jesús como Rey y su reinado milenario, como se nos ha revelado en el Libro de Apocalipsis, por inspiración del propio Hijo del Hombre.

El Soberano tuvo en un hombre, en Moisés, a su gran revelador y por eso es el más grande de todos los profetas. Basta advertir lo impresionante que resulta la vida de Moisés, ya que fue quién anuncióadvirtió a su pueblo, que luego de la liberación de la cautividad de un pueblo pagano, los egipcios, serían nuevamente esparcidos entre los paganos por apostatar del Señor. Y que la Tierra de la que tomarían posesión, sería dejada en ruinas.

Moisés fue el hombre que tuvo la inimaginable carga de ser el liberador, el profeta y también el legislador del Pueblo que sería bendición para todas las naciones, según la promesa que le hizo a Abram, a quién se llamaría luego Abraham.

Moisés tuvo además la responsabilidad de escribir los cinco primeros Libros del Antiguo Pacto, porque seguramente no había otro hombre como él, que fuera capaz de comprender por experiencia personal, los hechos extraordinarios que en ellos se narran.

Colocarse frente a la Biblia, es una tarea que supera el talento y la capacidad de los hombres. Solo por la Gracia, seremos capaces de acercarnos a la Verdad que Dios nos ha revelado en ella.

Diego Acosta

www.septimomilenio.com