VOLVER AL PASADO

Frecuentemente nos sorprendemos pensando en los días en que vivimos, en los buenos momentos que pasamos, en los gratos que nos resultaron determinados momentos. Frecuentemente miramos hacia el pasado.

Pareciera ser una forma de olvidarnos del presente, de escaparnos de la realidad que tenemos que afrontar cada día, de refugiarnos frente a hechos que nos preocupan y que no son de nuestro agrado.

Demasiado frecuentemente el pasado ocupa el presente de nuestra vida y esto afecta también a nuestro futuro. La cuestión es: ¿Por qué miramos hacia el pasado y no miramos hacia el futuro?

Seguramente habrá tantas respuestas como personas contesten, pero nos atrevemos a asegurar que en el fondo se trata de una fuga hacia lo conocido en lugar de afrontar lo que desconocemos.

Una fuga hacia lo que vivimos en el pasado, aunque no nos sea demasiado grato porque no nos atrevemos a afrontar la realidad de este día y mucho menos la incertidumbre del futuro.

Debemos romper con esta costumbre de mirar hacia atrás. Debemos recordar que la misericordia de Dios se renueva cada día y que mañana también la tendremos, nueva y amorosa como la tenemos hoy. No volvamos nuestra mirada al pasado. Lo mejor está por venir.

Eclesiastés 7:10

Diego Acosta García

PRESTAR OIDOS

Escuchar puede ser un acto misericordioso cuando lo hacemos con amor fraterno, para que alguien pueda aliviar su corazón contando sus penas, sus dudas, sus temores. Es también una oportunidad para que le llevemos el mensaje de Paz y de consuelo que solo Jesús puede dar a los hombres.

Escuchar también puede ser un acto poco sensato de nuestra parte, cuando advertimos que lo que estamos oyendo no nos edifica y que por el contrario estamos compartiendo con nuestro silencio lo que otra persona pueda decirnos.

Es necesario obrar con sabiduría para que nuestros actos sean verdaderamente de amor y de misericordia por el prójimo, por nuestros hermanos y aún por los que se niegan a reconocer a Dios. Escuchar siempre será un acto deseable, porque también puede edificarnos grandemente.

Lo que no debemos hacer nunca es prestar oídos a palabras necias, a acusaciones maliciosas, a críticas o juicios contra quienes son autoridades espirituales o contra la propia Iglesia.

Como hijos de Dios que somos debemos ser extremadamente prudentes para no convertir una acción legítima desde la perspectiva espiritual, en algo que nos puede perjudicar y hacernos responsables por omisión de cuestiones muy serias. Seamos sabios al prestar oídos.

Pr 10:32

Diego acosta García

UN DOMINGO ESPECIAL

¿Para qué hacemos un devocional? ¿Para acercarnos a Dios? ¿Para sentir su presencia en el lugar donde nos encontramos? ¿Para sentirnos un poco más hijos suyos?

El devocional puede asumir múltiples maneras y también múltiples formas de acercarnos a Dios. Y esto es así porque se trata de algo estrictamente personal y que idealmente debemos realizar en la intimidad.

Pero hoy es un día especial, por ser domingo y consagrarlo al Señor y porque hoy recordamos con tribulación los 10 años del atentado del 11 S. Y al recordarlo debemos pensar en las vidas vilmente asesinadas, en sus familias destrozadas y en los héroes que se sacrificaron hasta la muerte para salvar otras vidas.

Por tanto en este día debemos reflexionar sobre el valor supremo de la vida, debemos de recordar que solo Dios es quién la otorga y solo Él quién la quita. Oremos por los caídos y oremos por los autores de la masacre.

Oremos para que Dios nos fortalezca en nuestra fe y no cedamos ante el chantaje del terror y no tengamos temor frente a quienes son los apóstoles de la ideología de la muerte.

Hoy más que nunca intercedamos por los que sufren, pidamos justicia a Dios por este acto monstruoso y defendamos la vida como bien que se nos ha dado por Gracia.

Job 12:10

Diego Acosta García

LAS PEQUEÑAS DESOBEDIENCIAS

Es probable que cada uno de nosotros conozca a alguna persona que afirma que él solo obedece a Dios y de Dios para abajo, obedece según la ocasión y caso por caso.

Esta extravagante interpretación de la obediencia es una desobediencia total, porque obedecer a Dios se manifiesta en cada uno de nuestros actos y somos obedientes aún en aquellas cosas que aparentemente no tienen la menor importancia.

Si cuando entramos a nuestra Iglesia no respetamos las sugerencias de los ujieres para que nos ubiquemos en determinados lugares, estamos siendo desobedientes. ¿Por qué? Porque ellos fueron puestos para que se cumplan normas de orden que mejoran el Culto, desde su inicio.

Debemos ser plenamente conscientes que la obediencia no es ni optativa ni puede ser selectiva. La obediencia es una forma de relación con nuestro Dios, que se hace manifiesto en cada uno de nuestros actos cotidianos.

Lo más grave de las pequeñas desobediencias es que voluntariamente decidimos apartarnos de la Gracia que tenemos sobre nuestras vidas, cada vez que somos obedientes aún en aquello que nos parece sin importancia.

La pequeña desobediencia es como el robo de un euro. Siempre será desobediencia aunque sea pequeña y siempre será robo aunque represente una pequeña cantidad.

Proverbios 3:1

Diego Acosta García

LA SABIDURIA DE ESCUDRIÑAR

El ritmo frenético en el que vivimos nos aleja de la posibilidad de pensar en las cosas de Dios. Nos aleja de la necesidad que tenemos de analizar todo lo que ocurre a nuestro alrededor desde la perspectiva de su Palabra.

Si esto es así con las cosas que nos rodean, cuánto más será con nuestra propia relación con el Señor de nuestras vidas. Debemos confrontar nuestros pensamientos y nuestras decisiones con aquello que Él quiere de nosotros, con el propósito que sabemos Él tiene para nosotros.

Por tanto debemos escudriñar lo que nos ocurre y lo que ocurre, lo que es evidente y lo que está oculto, lo que es del espíritu y lo que es de la carne. Solamente escudriñando podremos evitar apartarnos de las cosas de Dios.

En estos tiempos tan complejos no tengamos miedo de detenernos el tiempo que haga falta para escudriñar dentro de nosotros lo que estamos haciendo, para diferenciar con la sabiduría que viene de lo Alto, lo que es  Verdad y lo que proviene de nuestras emociones, de nuestros sentimientos.

Solamente así evitaremos ser engañados por los falsos profetas de los tiempos finales. Evitaremos que las cosas que no son de Dios las aceptemos porque vienen escondidas bajo atractivos envoltorios. Lo que es de Dios es diáfano y transparente, tan diáfano y transparente que muchas veces no queremos ver lo que Él nos muestra.

Lm 3:40

Diego Acosta García

APRENDER A VIVIR


Buenos días!

Cada mañana cuando nos despertamos debemos de tomar la primera decisión. Debemos decidir si asumimos que somos hijos de Dios o nos comportaremos como simples seres humanos que afrontan otra jornada en la que estaremos sometidos a la presión de la crisis económica o de las crisis o problemas personales.

¿Por qué nos olvidamos tan fácilmente que Dios nos ama? ¿Por qué nos olvidamos que somos sus hijos amados en quienes tiene complacencia? ¿No fue así como bendijo a su Hijo cuando fue bautizado por Juan el Bautista?

¿Por qué nos negamos la gracia de una bendición tan grande? Aprendamos a vivir! Tengamos confianza en que la misericordia de Dios se renueva cada día y eso vale para hoy 8 de Septiembre de 2011. Tengamos conciencia que ninguna circunstancia nos puede apartar de su Amor. Toda nuestra confianza la debemos depositar en nuestro Señor y Salvador. Él debe ser nuestra única certeza.

No lo olvidemos. Es necesario APRENDER A VIVIR!

Ro 8:35

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