SER AGRADECIDOS!

Los hombres enfrentamos momentos especialmente críticos y peligrosos en dos situaciones antagónicas y que sin embargo nos pueden llevar a las mismas decisiones.

Cuando estamos desolados por una situación que nos ha afectado profundamente, muchas veces podemos caer en el grave error de rebelarnos contra Dios.

Cuando no entendemos ni aceptamos lo ocurrido, cuando no lo concebimos desde nuestra humana perspectiva, podemos caer en la actitud de negar al Supremo y apartarlo de nuestra vida.

Lo opuesto sería cuando estamos en un grado de alegría cercano a la euforia, por un logro conseguido y que nos llevar a sentirnos más que poderosos.

En esas circunstancias también podemos caer en la grave tentación de sentirnos tan grandes, que hasta nos creemos en capacidad de igualarnos con el Eterno.

Tanto en un caso como en el otro, estamos poniendo en riesgo nuestra propia vida, puesto que estamos negando a quién es el Autor de nuestra existencia y también quién nos ha dado la Salvación y la Vida Eterna.

Es bueno reflexionar sobre estas circunstancias, porque nos debe guiar a los mayúsculos ejemplos que nos brinda la Palabra de Dios, con hombres que enfrentados a situaciones parecidas, obraron correctamente.

Uno de ellos es David, quién en los momentos más terribles de su vida o en aquellos otros en los que era riesgoso exaltarse con las conquistas, siempre agradeció a Jehová.

Siempre!

Nunca dudó de poner tanto sus tristezas como sus alegrías, delante del Señor, para agradecerlas, por considerarlas que siempre fueron el producto del Amor superior del Todopoderoso sobre su vida.

Este ejemplo nos debería servir para que en los momentos en que parece que el corazón se nos va a destrozar de dolor, agradezcamos al Señor por ello.

Aunque nuestra mente se resista, aunque nuestra lógica nos induzca a hacer lo contrario, agradezcamos al Poderoso de Israel por ese sufrimiento.

Nunca lo dejemos de hacer!

Del mismo modo que en el momento de la exaltación personal más grande, seamos humildes y coloquemos esas circunstancias delante del Creador, para agradecerlas de la manera más sincera.

Un corazón agradecido, siempre será grato a Dios!

Solamente así recibiremos su maravilloso Consuelo en la tribulación y su Sabiduría en la alegría!

Diego Acosta

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EL PLAN DE DIOS

LA BIBLIA ENSEÑA / II

 

Desde siempre el Dios Trino contempló a los seres vivientes como la demostración de su propia Grandeza y al hombre, como la Creación a su semejanza.

La caída de los primeros padres, determinó el Plan de Salvación, que desde la Eternidad fue trazado para rescatar a los hombres de su propia maldad.

El Antiguo Testamento es el compendio de todas las situaciones que fueron formando el grandioso Plan de Salvación, que se concretaría con el Advenimiento de Jesús, con su muerte y gloriosa Resurrección.

Solamente queda pendiente de concreción de los Textos Sagrados, el Segundo Advenimiento de Jesús como Rey y su reinado milenario, como se nos ha revelado en el Libro de Apocalipsis, por inspiración del propio Hijo del Hombre.

El Soberano tuvo en un hombre, en Moisés, a su gran revelador y por eso es el más grande de todos los profetas. Basta advertir lo impresionante que resulta la vida de Moisés, ya que fue quién anuncióadvirtió a su pueblo, que luego de la liberación de la cautividad de un pueblo pagano, los egipcios, serían nuevamente esparcidos entre los paganos por apostatar del Señor. Y que la Tierra de la que tomarían posesión, sería dejada en ruinas.

Moisés fue el hombre que tuvo la inimaginable carga de ser el liberador, el profeta y también el legislador del Pueblo que sería bendición para todas las naciones, según la promesa que le hizo a Abram, a quién se llamaría luego Abraham.

Moisés tuvo además la responsabilidad de escribir los cinco primeros Libros del Antiguo Pacto, porque seguramente no había otro hombre como él, que fuera capaz de comprender por experiencia personal, los hechos extraordinarios que en ellos se narran.

Colocarse frente a la Biblia, es una tarea que supera el talento y la capacidad de los hombres. Solo por la Gracia, seremos capaces de acercarnos a la Verdad que Dios nos ha revelado en ella.

Diego Acosta

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CONOCIMIENTO…!

En una oportunidad me preguntaron: Cómo se hace para conocer a Dios?

Fue un requerimiento directo, sin ninguna clase de preámbulo, que me obligó a razonar primero y a orar después para pedir ayuda al Espíritu.

Como siempre la respuesta proviene de la Palabra de Dios, a través de la Sabiduría que el Espíritu pone en nuestro corazón y en nuestra boca.

Como se hace para conocer a Dios?

Tal vez sea más sencillo de explicar que de concretar en hechos. De explicar es simple: Defender a los pobres y los oprimidos.

Hacerlo es tremendamente complicado, porque en esa acción siempre prevalecen nuestros intereses personales y nos olvidamos de aquello que tenemos la obligación de materializar.

Recuerdo sobre este punto, que la primera vez que tuve que salir en defensa de alguien que ostensiblemente no estaba en condiciones de intentarlo siquiera, dudé mucho, demasiado.

Mi mente argumentaba: Por qué te vas a involucrar en una situación que no has provocado y que tampoco te afecta directamente?

Y es precisamente en esa duda donde el enemigo puede ganar la batalla. Esa es la duda que finalmente puede apartarnos de hacer el bien, por defender nuestra causa personal y no la de quién necesita por debilidad, que alguien lo defienda.

Cambiar nuestro deber por nuestros intereses, conspira contra el Mandamiento del Soberano. ÉL es el que cuida nuestros intereses y nosotros debemos cuidar al necesitado, al desprotegido.

Si verdaderamente amamos al prójimo, entonces podremos ver como el Amor de Dios se derrama sobre nuestra vida. Que es una de las mejores formas de conocerlo!

Jeremías 22:16

El juzgó la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto conocerme a mí? dice Jehová.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LUTERO ES ORDENADO SACERDOTE EN 1507

500 ANIVERSARIO…A 307 DÍAS

NOTAS DE LA REFORMA / 39

2 Enero de 2017

Este trascendente momento de la vida de Lutero, fue también el tiempo de la restauración de la relación con su padre.

El disgusto de Juan Lutero porque su hijo en lugar de estudiar abogacía hubiera ingresado en la orden de los agustinos, se disipó cuando lo vio consagrado sacerdote.

El propio Lutero recuerda que el obispo que lo consagró le dijo: Accipe potestatem sacrificandi pro vivis et mortuis, que en español puede traducirse como, recibe la potestad de sacrificar por los vivos y los muertos.

El 2 de Mayo de 1507 Lutero ofició su primera misa a la que asistieron sus amigos y también su padre Juan, quién le dijo: Quiera Dios que esto no sea un engaño y fraude del diablo. Los frailes agustinos, halagaron a Lutero, pero el padre les preguntó: ¿No habéis, leído nunca, vosotros los sabios, aquello de honrarás a tu padre y a tu madre?.

En la comida a la que siguió la misa a Lutero le fueron regalados 20 florines y a partir de ese día los agustinos reincorporaron al joven sacerdote a la rutina de la orden.

Diego Acosta

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UNA HOJA

Decía un viejo y querido maestro, que por cambiar una hoja del calendario, difícilmente íbamos a cambiar nuestra vida.

Siempre creí que era una frase llena de sabiduría y también de un enorme sentido práctico, porque en verdad, nadie muda por cambiar una hoja del calendario, aunque sea la hoja de un nuevo año.

Este mensaje estaba inspirado en la enseñanza de Pablo de que debemos renovarnos, no acostumbrarnos a las cosas del mundo.

Eso pienso cuando trato cada día, de evadirme de esa pesada carga que es el hombre viejo, que una y otra vez lucha denodadamente por imponerse sobre el nuevo.

Aunque a veces pareciera que esta lucha es muy difícil y hasta imposible de superar, el Eterno con su infinito Amor nos ayuda cuando llegan los tiempos de flaquezas.

Y también, como es el caso, cuando llega el tiempo de cambiar una hoja del calendario, en el que la emotividad y también los sentimientos pretenden ocupar el lugar privilegiado que debe tener el Gozo y la Paz del Señor.

Cuando me recuerdo del viejo maestro y sus enseñanzas, hago Memoria también de la necesidad que tengo de enfrentar con decisión al hombre viejo, que generalmente encuentra refugio en la mente.

Allí donde anidan los recuerdos, que pretenden engañarnos y hacernos creer que son mejores que los nuevos tiempos que vivimos y los que vendrán.

Todo lo que provenga del Señor para cada uno, será lo mejor que podamos esperar, porque nadie nos conoce como ÉL.

Demos gracias por otro año y en lugar de tantos proyectos, pensemos que nuestra mayor obligación es que el Señor nuestro Dios, sea lo más importante de nuestra vida.

Deuteronomio 6:4

Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.

Diego Acosta / Neide Ferreira

ORACIÓN

Oremos por Israel en el último día de este año!

Oremos por sus líderes!

Oremos por el Pueblo de Dios!

Oremos para ser dignos coherederos de todas las promesas!

Oremos contra la hipocresía de declararse coherederos y ser no judaizantes!

Oremos dando gracias por la promesa de Jehová a Abram:

 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré;

y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

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AUTOCRÍTICA…?

Como casi todo lo que hacemos, los excesos pueden tener efectos contraproducentes.

La autocrítica, es una de esas cuestiones que generalmente practicamos en la intimidad y que tiene el propósito de analizar lo que hemos hecho y como lo hemos hecho.

Es buena o es mala la autocrítica?

Si nuestras referencias son las del mundo, puede resultar sumamente peligrosa, porque fácilmente podremos caer en algunas situaciones igual de malas: La autocompasión, el desánimo, la soberbia de sentirnos superiores.

Si nuestra referencia es Jesús, las perspectivas cambian rotundamente. La primera cuestión que nos deberíamos plantear es: Para qué hacemos autocrítica?

Es por una moda en los tiempos que vivimos?

Es una necesidad espiritual?

O es algo que intentamos hacer para mejorar nuestra vida?

Lo importante es tratar de determinar cómo es nuestra vida con relación a los que Dios nos ha mandado, si estamos obrando rectamente o si es necesario modificar algunas de nuestras acciones.

Siempre tendremos oportunidad de analizar en profundidad esa relación con el Señor, para no apartarnos de su Camino, ni a derecha ni a izquierda.

Si nuestra revisión tuviera un sentido positivo, deberemos de tener especial cuidado. Es algo parecido a la euforia, a la alegría desmedida.

Si llegáramos a la conclusión de que estamos obrando adecuadamente, pensemos que esa es la Obra del Eterno en nuestra vida y por tanto no podemos adjudicarnos ningún mérito y mucho menos vanagloriarnos.

La autocrítica, en todo caso debe llevarnos a establecer una nueva visión de nuestra vida, teniendo como modelo Supremo al propio Jesús.

Si eso es lo que buscamos, bienvenida la autocrítica!

Si en cambio buscamos la jactancia por ser mejores que otros, tengamos cuidado. No es lo bueno para nosotros.

Gálatas 6:4-5

Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de

gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;

porque cada uno llevará su propia carga.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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