La gran enseñanza de Noé

DEVOCIONAL

Hay pocos hombres en la historia, que puedan aproximarse a los extraordinarios acontecimientos que vivió Noé, el hijo Lamec y nieto de Matusalén, el hombre más viejo de la Biblia.

Pocas cosas hay más impresionantes que su obediencia y firmeza de convicciones, por cuanto a lo largo de más de 120 años perseveró en construir el arca que le había mandado que hiciera Jehová.

Y también ser protagonista de la desaparición de la vida en la tierra, tras el diluvio de 40 días y 40 noches, por la maldad de sus contemporáneos.

Ese hombre notable, se embriagó y sus hijas cometieron un acto condenable, que tuvo graves consecuencias en las vidas de muchas personas.

Esto nos hace depositarios de una enseñanza que nunca deberemos desechar. Nadie está exento de caer en el pecado, en cualquier momento y en cualquier circunstancia.

Todos los esfuerzos que hacemos en vana-gloriarnos, los deberíamos emplear en guardarnos pero de nosotros mismos, ya que somos el enemigo más cercano que tenemos.

1 Corintios 10:12
Así que, el que piensa estar firme,
mire que no caiga.

1 Coríntios 10:12
Aquele, pois, que cuida estar em pé,
olhe que não caia.

 Diego Acosta / Neide Ferreira

Con el aguijón, bástate mi Gracia

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Pablo habla del aguijón de la carne
y de la respuesta del Señor:

Bástate mi Gracia,
por cuánto Él se glorifica en su debilidad.
Todos tenemos un aguijón
y todos tenemos la Gloria del Señor sobre nuestras vidas.
Diego Acosta – MENSAJE DOMINICAL

EL PERDÓN-3

ESTUDIO BÍBLICO

Mateo 6:12.

12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

Jesús enseñó a sus discípulos que oraran al Padre por el perdón de sus pecados de esta manera, que de la manera que ellos perdonaban fueran también perdonados.

Colosenses 3:12-13.

12Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

El apóstol Pablo habla a la iglesia en Colosas y les dice que si alguno tiene queja con su hermano debe perdonarlo. Si hemos sido perdonados por el Señor como no perdonaremos nosotros a los demás.

Mateo 18:32-35.

32Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. 33¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? 34Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 35Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

El Señor terminó la parábola del siervo inmisericorde enseñando que si no perdonamos a los demás, el perdón de Dios en nosotros no podrá ser efectivo.

1ª Corintios 6:7.

7Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? 8Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos.

Pr. Ramón Ubillos

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EL TRABAJO

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

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El significado profundo del concepto de trabajo lo podemos encontrar en el Libro de Génesis, cuando Dios castigó a Adán y a Eva por su desobediencia.

En el Capítulo 3:19 podemos leer: Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

A lo largo de los tiempos el trabajo fue la fuente de sustento para los hombres, pero jalonada por el maltrato, la injusticia, la explotación, el abuso, situaciones que en la mayoría de los casos están reflejadas y condenadas en la Biblia.

En definitiva el trabajo fue siempre motivo de luchas y controversias y los hombres debimos ganarnos con sudor el pan para sustentarnos y sustentar a nuestras familias.

Sin embargo el apóstol Pablo en su primera Carta a los Corintios nos reflejó el fin último y fundamental del esfuerzo:  Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano

Ningún esfuerzo será en vano, cuando lo dediquemos al Reino de Dios y su Justicia.

Diego Acosta

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LA PASCUA

MENSAJE

«Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.»

1 Corintios 5:7 .

Estamos en un tiempo de celebración de dos eventos fundamentales en la historia de la humanidad. La primera Pascua, la intervención divina en la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto. La segunda Pascua, a intervención divina en la liberación de la humanidad de la esclavitud del pecado.

En ambos casos nos encontramos con situaciones análogas:

1.- El liberado no tenía posibilidades de alcanzar la libertad por sí mismo. La intervención divina era indispensable, solo a través de la acción de Dios podía haber libertad.

2.- Dios interviene en los acontecimientos movido por su amor, no porque fueran dignos de recibir la libertad sino como una manifestación de la naturaleza divina.

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.(Romanos 5:6-8)

3.- La mayoría de los beneficiados no valoran positivamente la liberación.

4.- Solo por gracia se recibe el beneficio de la salvación.

5.- Ambas liberaciones exigieron el derramamiento de sangre que protegió a los que se colocaron detrás de ella.

Cuando Jesús iba a ser sacrificado como cordero Pascual para la humanidad instituyó un símbolo de recuerdo y reafirmación del motivo de la salvación y ordenó a sus discípulos que lo reeditaran cada vez que lo hicieran en memoria de su sacrificio. Lo conocemos como la santa cena o comunión, en el que nos encontramos con dos elementos que son el pan y el vino.

El pan es un pan especial, un pan sin levadura que simboliza tanto a la Palabra de Dios, que debe de sin añadiduras como al propio Señor, el cordero sin mancha,

Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.(Éxodo 12:3-5)

Cuando alguien toma del pan, está reconociendo que la Palabra de Dios es verdad y que Jesús es el Señor de su vida.

El otro elemento es el vino, el vino simboliza a la sangre de Cristo derramada en la cruz como pago por nuestros pecados, el vino es un elemento vivo que es mostrado en la biblia como agente desinfectante y que limpia y vivifica

¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?(Hebreos 9:14)

Cuando tomamos del vino, estamos reconociendo primeramente que por nosotros somos incapaces de presentarnos limpios delante de Dios y que el sacrificio de Jesús fue suficiente para limpiar todos nuestros pecados, dándonos entrada en la presencia de Dios santificados.

“Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura,de sinceridad y de verdad.” (1ª Corintios 5:8)

Celebremos por tanto la Pascua, no solo en las fechas del calendario sino cada día de nuestra vida si realmente hemos reconocido nuestra incapacidad y la suficiencia del Señor y su sacrificio.

Amen

Pr. Ramón Ubillos

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IRREPRENSIBLE

DEVOCIONAL

Un siervo evangélico ha sido acusado de varios delitos y ha sido privado de su libertad.

El solo enunciado de la información produce una reacción de dolor, de incredulidad y también de responsabilidad. Dolor por la situación, incredulidad por la magnitud de las acusaciones y responsabilidad por la necesidad de asumir públicamente el episodio.

La Palabra de Dios nos advierte que nada permanecerá oculto y en base a esta Verdad, es que asumimos lo ocurrido, pensando en el daño que causa la situación no solo al pastor sino también a los miembros de su congregación y por supuesto lo que afecta un ejemplo de esta naturaleza.

También es bíblica la advertencia de cuánto nos debemos de cuidar quienes creemos estar a salvo de cualquier acechanza y de cómo debemos ser de irreprensibles quienes tenemos responsabilidades mayores en las congregaciones.

No juzgamos pero no omitimos!

Quién juzga es el Eterno y ante Él nos remitimos, con temor y temblor!

1 Corintios 12:10
Así que, el que piensa estar firme,
mire que no caiga.

1 Coríntios 12:10
Aquele, pois, que cuida estar em pé,
olhe que não caia.

Diego Acosta / Neide Ferreira

EL PROCESO

DEVOCIONAL

En la casa donde vivo hay un hermoso jardín, poblado de árboles frutales. Entre ellos se encuentra un ciruelo, que con el tiempo de la primavera ha estallado en colores con sus delicadas flores.

Las primeras brisas las van haciendo caer, cumpliendo así el ciclo que llevará después al árbol a producir los brotes de donde surgirán los frutos deliciosos que ofrece año tras año.

Mirando todo esto, el Espíritu me recordó como es el crecimiento de los hombres y mujeres que aceptamos a Jesús. Podríamos decir que florecemos tras la muerte y el perdón de los pecados con el bautismo.

Luego seguirán las enseñanzas, que nos harán crecer hasta que finalmente comenzaremos a dar los Frutos que se nos demandan. Los maravillosos frutos de la Fe.

El Espíritu me enseña, en cualquier lugar y circunstancia. Para que comprenda el inmenso valor del perdón de los pecados y para que ayude a otros a recibir, lo que tengo por Gracia.

1 Corintios 3:7
Así que ni el que planta es algo,
ni el que riega,
sino Dios, que da el crecimiento.

1 Coríntios 3:7
 Pelo que nem o que planta é alguma coisa,
nem o que rega,
mas Deus, que dá o crescimento.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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