DISCERNIR

 

En mis primeros tiempos de creyente, tenía una temerosa y especial actitud hacia el Libro de Job.

No alcanzaba a comprender todo lo que ocurría en la vida de ese hombre, que fue privado de todo y aún así siguió siendo fiel a Dios.

No entendía como había hombres que eran duros con él, a pesar de las tremendas circunstancias que le tocaba vivir.

Incluso llegué hasta a tener miedo de que alguna vez me ocurriera lo que le pasó a Job. Muchas veces he pensado en ese tiempo en el que evitaba leer el Libro que me inspiraba tantas dudas.

Con el tiempo llegó mi madurez y pude poco a poco comprender que la relación buena obra-premio, mala obra-castigo, era demasiado simplista como para poder ser atribuida al Eterno.

La confianza de Job en el Creador, supera lo que mi mente de hombre puede entender y solamente puede ser interpretaba con la firmeza de la fe.

Con humildad puedo decir que he llegado a discernir, que mi capacidad humana, no puede alcanzar la Grandeza de Dios ni mucho menos interpretar sus designios.

Job: 42:3

¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?

Por tanto, yo hablaba lo que no entendía;

Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

42:3

Quem é aquele, dizes tu, que sem conhecimento encobre o conselho?

Por isso, falei do que não entendia;

coisas que para mim eram maravilhosíssimas, e que eu não

compreendia.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CAMBIAR?

En un impresionante pasaje de su vida, Job maldice el momento en el que nació y hasta llegó a indicar que tendría que haber ocurrido para no vivir.

El caso de Job es uno de los ejemplos más tremendos que contiene la Biblia y nos enfrenta constantemente con muchas de nuestras situaciones.

Es verdad que difícilmente llegaríamos a vivir una situación como la que le fue permitida por Dios, pero no es menos cierto que como modelo la debemos de tener presente en nuestros tiempos de reflexión.

Job se negó a vivir, pero también luego de recibir la palabra de Jehová, se arrepintió de todo lo que había expresado y reiteró su confianza en quién le había dado la vida.

Es decir, Job tuvo la valentía y honradez de lamentar todas sus quejas y sus manifestaciones ante lo que suponía era la ignorancia del Eterno hacia su persona.

Job tenía que cambiar y cambió!

A pesar de todos sus padecimientos y de las críticas recibidas por sus amigos, dio el paso de fe que debía dar y confesar con su boca su fe en el Supremo.

Siempre tendremos una posibilidad de cambiar. No la desechemos ni la dejemos pasar!

Job 3:11

¿Por qué no morí yo en la matriz,
O expiré al salir del vientre?

3:11

Por que não morri eu desde a madre e,

em saindo do ventre, não expirei?

Diego Acosta / Neide Ferreira

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RICO…!

 

La cuestión de la avaricia es tan antigua, probablemente como el hombre mismo.

Siempre hubo y habrá hombres y mujeres que son cautivos de su propia necesidad de tener más y más dinero, de ser más y más ricos.

A veces pienso sobre este tema, que esto demuestra que los seres humanos, obramos como si fuéramos a vivir eternamente.

Esto justificaría en parte el afán de ser más ricos, más exitosos, más famosos, que son algunas de las claves de la sociedad en la que vivimos.

Me olvido y nos olvidamos, que así como llegamos de la misma manera nos iremos. Desnudos…sin nada, sin bolsillos donde tener nada o sin poder llevarnos ni siquiera una pequeña moneda.

Esta es la dura realidad de quienes ambicionamos ser más importantes de lo que somos, ante una sociedad que solo aprecia esa condición como la más importante y que a la hora de la verdad suprema, carece por completo de valor.

Pidamos perdón por nuestro error y elevemos nuestra mirada hacia lo Alto, allí donde está la única Verdad.

27:19

 Rico se deita e não será recolhido;

seus olhos abre e ele não será.

Job 27:19

Rico se acuesta, pero por última vez;
Abrirá sus ojos, y nada tendrá.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LOS MALVADOS

Es razonable desesperarse al ver como prosperan los malvados y crecen sus obras?

No es triste comprobar cómo la maldad domina el mundo?

Estos pensamientos son lícitos en nuestros días, pero también lo fueron en los lejanos tiempos de Job. Él también advertía como los malvados obraban también con aparente impunidad.

Antes como ahora la maldad se enseñorea de la tierra y sus pobladores. Lo que no es cierto es que esto complazca al Eterno!

Job no aceptaba que esta realidad fuera para siempre, así como nosotros tampoco la debemos aceptar. Solamente pensemos que cada día nos acercamos más al final de los tiempos.

Entonces serán los lamentos de los malvados y el suspiro de esperanza de quienes creemos en Jesús. Mientras tanto perseveremos en nuestras buenas obras.

Siempre habrá alguien que repare en lo que hacemos y sea capaz de creer en quién nos inspira. El mal nunca prevalecerá sobre el Bien.

Y Jesús será Rey de Reyes, cuando lo veamos por segunda vez en la Tierra.

22:29

Quando te abaterem, então, tu dirás:

Haja exaltação! E Deus salvará ao humilde

Job 22:29

Cuando fueren abatidos, dirás tú: Enaltecimiento habrá;
y Dios salvará al humilde de ojos.

Diego Acosta / Neide Ferreira