A Bíblia3 17

A BÍBLIA – Provérbios 1:7-22

Salomão nos ensina para que sejamos fieis à doutrina e nos afastemos dos pecadores.

O temor do Senhor e o princípio da ciência; os loucos desprezam a sabedoria e a instrução.

Filho meu, ouve a instrução de teu pai e não deixes a doutrina de tua mãe.

Porque diadema de graça serão para a tua cabeça e colares para o teu pescoço.

10 Filho meu, se os pecadores, com blandícias, te quiserem tentar, não consintas.

11 Se disserem: Vem conosco, espiemos o sangue, espreitemos sem razão os inocentes,

12 traguemo-los vivos, como a sepultura, e inteiros, como os que descem à cova;

13 acharemos toda sorte de fazenda preciosa; encheremos as nossas casas de despojos;

14 lançarás a tua sorte entre nós; teremos todos uma só bolsa.

15 Filho meu, não te ponhas a caminho com eles; desvia o teu pé das suas veredas.

16 Porque os pés deles correm para o mal e se apressam a derramar sangue.

17 Na verdade, debalde se estenderia a rede perante os olhos de qualquer ave.

18 E estes armam ciladas contra o seu própio sangue; e a sua própria vida espreitam.

19 Tais são as veredas de todo aquele que se entrega à cobiça; ela prenderá a alma dos que a possuem.

20 A suprema Sabedoria altissonantemente clama de fora; pelas ruas levanta a sua voz.

21 Nas encruzilhadas, no meio dos tumultos, clama; às entradas das portas e na cidade profere as suas palavras:

22 Até quando, ó néscios, amareis a necedade? E vós, escarnecedores, desejareis o escárnio? E vós, loucos, aborrecereis o conhecimento?

23 Convertei-vos pela minha repreensão; eis que abundantemente derramarei sobre vós meu espírito e vos farei saber as minhas palavras.

24 Mas, porque clamei, e vós recusastes; porque estendi a minha mão, e não houve quem desse atenção;

25 antes, rejeitastes todo o meu conselho e não quisestes a minha repreensão;

26 também eu me rirei na vossa perdição e zombarei, vindo o vosso temor,

27 vindo como assolação o vosso temor, e vindo a vossa perdição como tormenta, sobrevindo-vos aperto e angústia.

28 Então, a mim clamarão, mas eu não responderei; de madrugada me buscarão, mas não me acharão.

29 Porquanto aborreceram o conhecimento e não preferiram o temor do Senhor;

30 não quiseram o meu conselho e desprezaram toda a minha repreensão.

31 Portanto, comerão do fruto do seu caminho e fartar-se-ão dos seus propiós conselhos.

32 Porque o desvio dos simples os matará, e a prosperidade dos loucos os destruirá.

33 Mas o que me der ouvidos habitará seguramente e estará descansado do temor do mal.

www.septimomilenio.com

La Biblia 2 18

LA BIBLIA – Proverbios 1:7-33

Salomón nos instruye para que seamos fieles a la doctrina y apartarnos de los pecadores.

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
    Y no desprecies la dirección de tu madre;

Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello.

10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar,
No consientas.

11 Si dijeren: Ven con nosotros;
Pongamos asechanzas para derramar sangre,
Acechemos sin motivo al inocente;

12 Los tragaremos vivos como el Seol,
Y enteros, como los que caen en un abismo;

13 Hallaremos riquezas de toda clase,
Llenaremos nuestras casas de despojos;

14 Echa tu suerte entre nosotros;
Tengamos todos una bolsa.

15 Hijo mío, no andes en camino con ellos.
Aparta tu pie de sus veredas,

16 Porque sus pies corren hacia el mal,
Y van presurosos a derramar sangre.

17 Porque en vano se tenderá la red
Ante los ojos de toda ave;

18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas,
Y a sus almas tienden lazo.

19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia,
La cual quita la vida de sus poseedores.

20 La sabiduría clama en las calles,
Alza su voz en las plazas;

21 Clama en los principales lugares de reunión;
En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.

22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza,
Y los burladores desearán el burlar,
Y los insensatos aborrecerán la ciencia?

23 Volveos a mi reprensión;
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,
Y os haré saber mis palabras.

24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,

25 Sino que desechasteis todo consejo mío
Y mi reprensión no quisisteis,

26 También yo me reiré en vuestra calamidad,
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;

27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

28 Entonces me llamarán, y no responderé;
Me buscarán de mañana, y no me hallarán.

29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
Y no escogieron el temor de Jehová,

30 Ni quisieron mi consejo,
Y menospreciaron toda reprensión mía,

31 Comerán del fruto de su camino,
Y serán hastiados de sus propios consejos.

32 Porque el desvío de los ignorantes los matará,
Y la prosperidad de los necios los echará a perder;

33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

www.septimomilenio.com

A Bíblia3 17

A BÍBLIA – Salmo 1

Jeová guardará os justos e castigará os pecadores e os escarnecedores

1 Bem-aventurado o varão que não anda segundo o conselho dos ímpios, nem se detém no caminho dos pecadores, nem se assenta na roda dos escarnecedores.

Antes, tem o seu prazer na lei do Senhor, e na sua lei medita de dia e de noite.

Pois será como a árvore plantada junto a ribeiros de águas, a qual dá o seu fruto na estação própria, e cujas folhas não caem, e tudo quanto fizer prosperará.

Não são assim os ímpios; mas são como a moinha que o vento espalha.

Pelo que os ímpios não subsistirão no juízo, nem os pecadores na congregação dos justos.

Porque o Semhor conhece o caminho dos justos; mas o caminho dos ímpios perecerá.

www.septimomilenio.com

La Biblia 2 17

LA BIBLIA – Salmo 1

Jehová guardará a los justos y castigará a los pecadores y escarnecedores.

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
    Ni estuvo en camino de pecadores,
    Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.

No así los malos,
Que son como el tamo que arrebata el viento.

Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,
Ni los pecadores en la congregación de los justos.

Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá.

www.septimomilenio.com