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CONFUSIÓN

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Sorprende la incapacidad que tenemos los humanos para ignorar las enseñanzas de Jesús con relación al fin de los tiempos.

ÉL nos advierte de varias maneras acerca de que seremos engañados y sin embargo nos permitimos vivir con una ligereza digna de auténticos inconscientes.

Prestamos atención a lo que deseamos oír y descartamos a quienes verdaderamente están hablando la Verdad en estos tiempos difíciles.

Las predicaciones vanas y superfluas nos llenan el espíritu, desplazando las enseñanzas que fueron y son verdaderas.

Si escudriñamos lo hacemos pero entreteniéndonos con las pompas de jabón o con la espuma de palabras llenas de melodiosas semiverdades.

Cuántos verdaderos predicadores están padeciendo en este tiempo de la marginación y el aislamiento, porque repetir la Verdad no convoca a casi nadie.

Estamos convirtiendo el mensaje de Jesús en palabras que suenan bien pero reflejan mal lo que nos enseñó, desvirtuando su sentido de Salvación.

Como dijimos hace tiempo, los mercaderes del Evangelio lucran sin temor y temblor, no solo con los receptores de sus mensajes, sino también ignorando las consecuencias personales de sus actitudes.

En estos tiempos de CONFUSIÓN tenemos el instrumento inapelable para recuperar el rumbo y para avanzar sin temor hacia el futuro.

Nada como la Palabra de Dios para saber qué hacer y qué decir a cada momento. Nada resiste el análisis bíblico, si no está inspirado en su contenido.

No es tiempo de vivir con temor.
Es tiempo de vivir con fe.

Al temor lo venceremos con la confianza que nos inspira el Supremo y la fe la recuperaremos en su Palabra.

Mateo 24:5

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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construir

EDIFICAR

construir
La idea de construir algo la podemos asociar no solo con cuestiones materiales sino también, con nuestra propia vida como cristianos.

En lo estrictamente personal, comenzamos a construir nuestro edificio cuando dejamos la niñez y transitamos por ese tiempo que llamamos juventud y llegar a esos años de la madurez.

Es en esa época cuando también construimos lo que llamamos el edificio familiar, junto a la mujer que es nuestra ayuda idónea y con el ánimo de ser fieles a los mandatos del Todopoderoso.

En tiempos de Salomón los judíos contribuyeron a levantar el Templo dedicado al Eterno, sabiendo que el rey David no lo podía hacer por tener un pasado de guerras y muerte que se lo impedía.

Construir es una tarea que supone un orden que si se altera puede ser tremendamente grave. Sin sólidos fundamentos nuestra vida, también corre peligros.

Si los cimientos son para una edificación la garantía de su estabilidad futura, la Palabra de Dios es para cada uno de nosotros la garantía de tener una vida en el orden que se nos ha dado.

Por estas razones cuando pensemos en construir algo, reflexionemos acerca de lo que nos proponemos hacer, para que aquello que levantemos sea firme y sólido.

A los judíos se les recordó lo dicho por los profetas y a nosotros se nos manda hacer Memoria de todo lo que se nos ha enseñado.

Así como construimos nuestra vida y nuestra familia, así también contribuyamos a levantar el Reino, para que cada día tenga sentido y esté inspirado en el Todopoderoso.

Zacarías 8:9

Diego Acosta
Música Neide Ferreira

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EL CÍRCULO

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Más de una vez se ha ejemplificado la vida de las personas como un círculo en movimiento, lo que supone que en algunos momentos estaremos arriba y en otros abajo.

Este concepto tiene su lógica y también es aplicable a nuestra vida como cristianos, teniendo en cuenta que a lo largo de los años habrá oportunidades para que nos ocurran muchas cosas.

Salomón en el Libro de Eclesiastés nos dice que hay un tiempo para todo, lo que representa un importante llamado de atención acerca de cómo vivimos.

Siempre hemos considerado que los dos momentos más peligrosos que debemos superar en la vida, son los de la euforia y la tristeza.

Reconociendo que hay un tiempo para todo, la euforia es perturbadora porque nos podría llevar a asumir actitudes que pueden ser contrarias a lo establecido por el Eterno.

Ese estar en la parte más alta del círculo, sin pensar que todo lo que somos y todo lo que hacemos está bajo el control del Todopoderoso, nos puede llevar a una caída imprevisible.

Comprendiendo que el ejemplo del círculo es válido, estaremos preparados para asumir cada momento de nuestra vida como un paso hacia la meta final, que es parecernos al Señor.

Tanto en la euforia como en la tristeza, recordemos que nada escapa a la Voluntad Soberana de Dios y ÉL siempre tiene los mejores pensamientos para con nosotros.

Seamos sabios y aprendamos la lección, que el círculo nos llevará por tiempos distintos, por momentos distintos y en todos debemos ser fieles y agradecidos al Señor.

Filipenses 4:12

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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INCOMODIDAD

incomodidad
Con el temor y el temblor que el Eterno me inspira, más de una vez he pesando que el Todopoderoso se puede llegar a sonreír por algunos de nuestros hechos.

Un ejemplo de esto es lo que ocurre cuando escuchamos o leemos un mensaje que nos agrada. Entonces afirmamos sin ningún género de dudas, que esa palabra era casi personal.

Cuando lo que escuchamos o leemos no nos resulta grato y peor si nos resulta perturbador, entonces dudamos si ese mensaje proviene de Dios.

La sonrisa del Eterno se produciría en ese momento, en el que si nos agrada algo no dudamos de su procedencia, pero si nos resulta chocante, abrimos las puertas a las dudas.

En otras palabras: Los hombres, entre los que me cuento, siempre estamos esperando mensajes agradables, promesas y si son de inmediato cumplimiento, mejor.

Es lo que nos ocurre en la vida cotidiana. Las buenas noticias siempre tienen una acogida inmediata y agradecida.

Las malas, nos llenan de preocupación y en más de una ocasión, nos llevan a suponer que no provienen del Soberano y entonces reprendemos al enemigo.

Lo cierto es que todo lo que nos ocurre está bajo el control del Señor, sea que lo consideremos bueno o que lo estimemos malo.

Sea que nos parezca justo o nos merezca el calificativo de injusto. Por lo tanto, siempre que recibamos un mensaje tengamos el valor de discernir.

Tanto si nos resulta propicio, como si nos resulta negativo. Muchas veces el Señor nos advierte, para despertar en nuestro ánimo la INCOMODIDAD, que nos llevará a corregir lo malo.

Romanos 2:13

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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FALIBLES

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La sorprendente vanidad de los hombres ha quedado reflejada en muchos pasajes de la Palabra de Dios. Pero tal vez pocas sean más elocuentes que la protagonizada por Pedro.

En la semana crucial del Ministerio terrenal del Señor, él, que era uno de sus más fieles seguidores afirmó que estaría dispuesto no solo ir a la cárcel sino también a la muerte.

La respuesta del Hijo del Hombre no pudo ser más rotunda: El gallo no cantará anunciando el nuevo día hasta que me hayas negado tres veces.

Seguramente muchos de nosotros hemos leídos un gran número de veces este pasaje, teniendo una especie de benevolente comprensión con Pedro.

Sin llegar a juzgarlo, lo consideramos como un hombre que en un momento decisivo pronunció palabras que luego no sería capaz de cumplir.

Si llevamos la cuestión al tema personal, nos podríamos preguntar cuántas veces hemos dicho y hecho lo mismo que Pedro.

Acaso no hablamos de todo lo que seríamos capaces de hacer para ser fieles a Jesús? Acaso no hemos negado con nuestros hechos nuestras propias afirmaciones?

Jesús siendo Dios nos conoce como nadie es capaz de conocernos, nosotros mismos incluidos. Ese conocimiento de nuestras debilidades le hizo formular el anuncio a Pedro.

Lo mismo podría decir de nosotros cuando en auténticos ataques de fe, afirmamos cosas que estamos seguros seremos incapaces de cumplir.

Debemos comprender que:

No se nos exige valentía, porque somos débiles.
No se nos exige perfección, porque somos falibles.
Se nos demanda obediencia, porque somos hijos!

Lucas 22:34

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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FANTASÍA

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El hecho sobrenatural de que siendo hijos de Dios vivamos en la Tierra, nos debería hacer reflexionar acerca de todo lo que nos ocurre viviendo de esta manera.

Estamos permanentemente desarrollando nuestra vida entre dos esferas contrapuestas: La esfera superior que corresponde al Reino y la esfera inferior que corresponde al mundo.

Por esta razón Jesús nos mandó a influir y nos alertó acerca de la posibilidad de ser influidos, para que no caigamos en los atractivos mundanos.

Para muchos de nosotros vivir según lo determina el mundo, tiene su fuerte atracción porque satisface plenamente ese componente de bajas pasiones que todos tenemos.

Nos seducen los logros del éxito, del dinero, de la fama y cuesta librarse de esos engañadores triunfos que algunas personas logran.

Pero caemos en el engaño de ignorar los altos precios que deben pagarse para los triunfos que se logran en el mundo.

Jesús nos alertó de los encantos del mundo y por esa razón pudo enfrentarse y vencer al enemigo, cuando fue tentado por sus encantos.

Es significativo que esto haya ocurrido en el desierto, donde se pierde la perspectiva y donde la realidad parece esfumarse y engañar a nuestros ojos.

Lo mismo nos ocurre cuando admiramos lo que nada tiene de admirable y cuando solo vemos lo que deseamos ver.

La Palabra de Dios nos advierte reiteradamente acerca de la fantasía y de sus innegables atractivos, pero también nos alerta acerca de las consecuencias de caer en los lazos de su seducción.

1 Corintios 6:12

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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1ocultarse

OCULTARSE

ocultarse
Los niños se ocultan cuando juegan y hacen de esta antigua diversión, una de sus preferidas, ya que obligan a una persona a que los busque.

Esto que evidentemente es un juego es algo que también realizamos los mayores. Tratamos de ocultarnos o tratamos de ocultar algo que no nos interesa que se vez o que sea conozca.

Ignoramos de esta manera las advertencias de la Biblia, cuando nos recuerda que nada permanecerá oculto y que todo será revelado.

Tal vez podríamos estar hablando de otra cuestión sobre la que la Biblia también nos enseña: La lucha entre la Luz y las tinieblas.

Jesús dijo que ÉL es la Luz del mundo y frente a esta victoriosa afirmación, el enemigo de nuestra fe se manifiesta en las tinieblas.

Los que obran con maldad generalmente se ocultan en la oscuridad o también tapando sus rostros para no ser reconocidos.

Qué razones tenemos para ocultarnos?

La respuesta también la encontramos en la Palabra de Dios. Cuando nuestros padres fueron buscados en el Edén tras haber pecado, intentaron alejarse de la mirada del Eterno.

Eran conscientes que con su acción se habían rebelado contra la Voluntad Soberana del Creador. Eran conscientes de su necesidad de ocultarse para no ser vistos como pecadores.

Una de nuestras mayores preocupaciones debería ser que todos nuestros actos puedan ser contemplados bajo la Luz y no quedar difuminados en las tinieblas.

Que ninguno de nuestros hechos nos haga pensar en la necesidad de ocultarnos sino de mostrarnos para asumir nuestra responsabilidad.

Jeremías 23:24

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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ayudar

LIMOSNA?

Hands of Homeless Man Receiving Bowl of Soup
Muchos de nosotros hemos sido mal enseñados acerca de lo que significa dar limosna. Que no es otra cosa que sentirnos importantes con relación a las personas que precisan de nuestra ayuda.

Podemos sentirnos que somos superiores a quienes están en situación de necesidad, a quienes están precisando de nosotros en el amplio sentido de la palabra.

La limosna no es un gesto de amor, es un gesto que se origina en el que tiene algo que le sobra para dar y por lo tanto carece de todo significado.

Es limosna lo que se nos reclama?

Es limosna lo que nos reclama Dios para los necesitados?

De ninguna manera!

Dios reclama de nosotros Misericordia, no la que nos hace sentirnos superiores sino la que nos hace sentirnos solidariamente iguales a quienes sufren necesidad.

Dios reclama Misericordia, no la que nos hace sentirnos generosos, sino la que se origina en un auténtico sentimiento de Amor hacia el prójimo.

Por tanto si cuando vamos a prestar ayuda a alguien, nos consideramos superiores o mejores que él, mejor será que no lo hagamos.

Puede interpretarse que estamos alentando a que se niegue ayuda a quién lo necesite. Todo lo contrario, estamos alentando a ayudar pero sin que sea un acto de soberbia.

La Biblia nos enseña a ayudar y a cómo ayudar!

La Biblia nos enseña también las maravillosas promesas que concede el Todopoderoso a quienes ayudan con humildad.

Seamos tan generosos con el prójimo, tanto como desearíamos que lo fueran con nosotros. Por lo tanto nunca pensemos en la limosna!

Isaías 58:10

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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HACEN…HACEMOS…

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Cada día de nuestra vida tiene un significado muy especial. Así como la Misericordia del Señor se renueva cada día, así también se renuevan nuestras actitudes.

Es posible que no tengamos clara conciencia de esta realidad, pero si reparamos en nuestros hechos cotidianos nos podemos llegar a sorprender.

La mayoría de las veces estamos pendientes de lo que HACEN los demás. Entonces somos capaces de valorar y finalmente de juzgar a otras personas.

Podríamos decir que estamos más preocupados por los demás que por nosotros mismos y nos afanamos por los demás más que por nuestras propias acciones.

En eso consiste la diferencia entre lo que otros HACEN y lo que nosotros HACEMOS!

Con los demás somos extremadamente rigurosos y difícilmente encontraremos algo que nos merezca una buena valoración.

Nuestro sentido crítico se profundiza y estamos predispuestos a ver los errores y las faltas y no los aciertos.

Esto a pesar de que somos conscientes de que todos podemos hacer cosas buenas y cosas malas, cosas acertadas y cosas erradas.

Sabiendo esto, nuestro juicio siempre será duro con lo que otras personas hacen. Nos olvidamos de la enseñanza de Jesús con relación a la vara con la que se medirán los hechos de los demás y los personales.

Por eso, cuando hagamos algo, no es sabio que estemos pendientes de la valoración de los demás. Lo importante es como el Todopoderoso juzgará lo que HACEMOS.

A partir de esta realidad, deberemos aprender a ser benignos para juzgar a los demás, porque con esa vara serán juzgados nuestros hechos.

Miqueas 6:9

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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discutir

DISCUTIR

 

discutir
Las conversaciones pueden desarrollarse apaciblemente o convertirse en una auténtica disputa verbal. Puede que estemos intercambiando ideas o puede que estemos discutiendo.

Por qué llegamos a la discusión?

Esta es la pregunta que nos debemos hacer cuando luego de haber presentado nuestras ideas y escuchado las de otra persona, finalmente terminamos enfrentados a veces en agrios intercambios.

Puede ser que perdamos de vista con una relativa facilidad, que nadie es perfecto, incluyendo en esta afirmación a…nosotros mismos.

Si tuviéramos más presente esta condición de imperfectos, tal vez no llegaríamos a discutir, casi nunca.

El principio de cualquier disputa no es la mansedumbre que proclamó Jesús, sino la soberbia que está en cada uno de nosotros.

Si fuéramos verdaderamente humildes no estaríamos tan convencidos de la veracidad de nuestras afirmaciones, por el contrario, dejaríamos siempre abierta la posibilidad de estar equivocados.

Pero, como permitimos que la soberbia de la estatura que pensamos que tenemos, se imponga en todos nuestros actos, no toleramos que otra persona pueda tener razón.

En otras palabras: Nos cuesta mucho trabajo aceptar la idea de que nuestros pensamientos no sean los correctos, los que se asienten en la razón.

Cada vez que discutimos nos alejamos del Señor!

Aunque parezca una exageración esto es así porque sencillamente no estamos obrando como ÉL obraría ni estamos aceptando a la otra persona como ÉL la aceptaría.

Cada vez que vayamos a discutir tratemos de buscar el dominio propio, para controlar nuestra supuesta superioridad y transformarnos en mansos como Jesús.

Sofonías 2:3

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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