p7025

RECLAMOS

Con un gesto de sufrimiento un hermano se quejaba sobre su situación personal, entendiendo que Dios se había olvidado de él y porque era un incomprendido por causa de sus actitudes que eran mal interpretadas.

La lista de los agravios era cada vez más grande y a pesar de los consejos, seguía creciendo en la misma medida en que esta persona se acordaba de nuevas situaciones que lo tenían por protagonista.

Era evidente que la queja llevaba también la intención de que quienes las escuchábamos compartiéramos su situación e incluso tuviéramos compasión de él. Y peor aún: las quejas mal escondían su voluntad de sentirse víctima.

Episodios más o menos parecidos comenzaron a repetirse, hasta que uno de los ancianos de la congregación, decidió conversar con él y profundizar en la cuestión de las quejas porque se estaba constituyendo en el centro de toda clase de comentarios.

El anciano le dijo: Amado hermano, muchos de nosotros estamos preocupados por tus quejas y también por los argumentos que empleas. Que sucedería si hablamos de alguien que soportó penurias mayores que las tuyas?

Escucharías si hablamos de alguien que sufrió más que tú?

El hermano dudó pero finalmente dijo: No creo que nadie tenga más motivos de quejas que yo. Pues te equivocas y por esa razón debes de arrepentirte y cambiar de actitud y ser franco contigo mismo.

Y quién sufrió más que yo, se puede saber? Sí. Jesús!

Ese fue el último día en que escuchamos sus quejas y el último día en que se mostró sufriente y digno de lástima.

Lucas 23:32-37

Devocional: Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
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Edición: Daví Blumenthal
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CORREGIR

 

brújula
Si advirtiéramos que alguien se desliza hacia una pendiente peligrosa, seguramente la diríamos que extremara los cuidados para no ser víctima de una maniobra errada. Si fuera una nave, le diríamos que se está aproximando a aguas peligrosas.

En otras palabras: Le diríamos al responsable de la maniobra que debería corregir el rumbo, porque caso contrario pondría en grave peligro su propia integridad y la de quienes lo acompañan.

Es evidente que a todos nosotros nos gusta el papel de quienes llaman a corregir errores de los demás. Se podría decir que esta forma de proceder alimenta nuestra vanidad y nos hace sentir superiores.

Pero que ocurre cuando se nos advierte que debemos corregir nuestro propio rumbo?

El enfoque sufre un cambio radical, porque por principio difícilmente admitiríamos que estamos euivocados y mucho menos reconoceríamos que efectivamente deberíamos variar la dirección por la que avanzamos.

La realidad de sentirnos en evidencia porque otras personas han advertido que estamos haciendo lo errado, es algo muy difícil de aceptar y lo más probable que a pesar de la indicación, perseveremos en el error.

Sería como un vano intento de variar la brújula de nuestra vida!

La Palabra de Dios nos advierte acerca de que no debemos ser insensatos y perseverar en el error es una de las manifestaciones de esa conducta. Cuando se trate se corregir algo que no estamos haciendo bien, no debemos caer en la necedad de negarlo!

Salmos 92:6

Devocional: Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
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Edición: Davi Blumenthal
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OBRAR

Dv30Ap14
Hay muchas cosas que nos asombran, pero seguramente rara vez haremos mención a una que está relacionada con nuestras actitudes. Se trata de cuando pedimos una respuesta al Señor, por la que oramos y clamamos, sin pausa, día tras día con tremenda insistencia.

Hasta que recibimos la respuesta. Pero nuestro afán nos lleva a reclamar algo más: Dirección para el cumplimiento de lo que habíamos pedido. Y cuando recibimos la dirección, hasta nos olvidamos de agradecer tanta bendición y entramos en una fragorosa actividad.

Si habíamos pedido una respuesta, si habíamos pedido dirección, por qué no somos capaces de esperar que el Señor obre en el sentido que nos ha confirmado?

Es esta actitud en la que deberíamos de centrarnos para asombrarnos de nuestra conducta, capaz de la insistencia mayor e incapaz del menor agradecimiento. Y junto con ello, el deseo de obrar de manera inmediata.

Con ese afán no advertimos que en realidad lo que estamos haciendo, no es otra cosa que ocupar el lugar del propio Dios. La fe que tuvimos para pedir, para clamar, pareciera que disminuye cuando obtenemos la respuesta del Eterno.

Pasamos a dar la sensación de que el Señor no será capaz de hacer lo que nos ha prometido y entonces decidimos hacerlo nosotros, que con toda seguridad sí podremos, como hemos hecho tantas cosas…

Con esta manera de obrar, abandonamos el Camino verdadero y elegimos un atajo, en el que seguramente perderemos la bendición. Seamos sabios y no permitamos que el afán nos haga obrar buscando ocupar el lugar de Dios!

Nunca!

Mateo 6:27

Devocional: Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
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p7005

CIENCIA


La exaltación de la ciencia puede llevar a los hombres a peligrosas conclusiones. De allí la importancia de darle su justo valor a los efectos de no caer en ninguna clase de excesos y mucho menos a considerarla en un nivel diferente del que debe tener.

Esto significa que hay quienes a través de los logros que se van obteniendo, pueden llegar a pensar que la ciencia es sí misma es el resultado de la superioridad del hombre y por tanto puede transformarse en una especie de religión.

Es bueno que confrontemos todo lo que el hombre ha sido capaz de elaborar, con lo que Dios ha Creado. Esto permitirá tener una dimensión verdadera de lo que el talento humano ha sido capaz de producir.

Quienes creemos en la Omnisciencia de Dios sabemos que todo está subordinado a su Voluntad, que todo lo que ha sido creado es sustentado por Jesús porque por Él y para Él fueron creadas.

Desde esa perspectiva podemos entender que los logros de la ciencia son producto de la forma en que Dios ha permitido a los hombres que desarrollen sus talentos para que conozcan parte de su Creación.

Cuando Jesús ejerció su ministerio terrenal eran tan pocas las cosas que el hombre conocía sobre lo que lo rodeaba, que solamente bajo la comprensión de la Verdad bíblica, podemos entender como la especie humana ha crecido en conocimiento.

Por tanto no hagamos de la ciencia una religión. Comprendamos que lo único que ocurre con los descubrimientos, es que el Creador está permitiendo que podamos tomar conocimiento de ellos.

Dios es el principio y el fin de todo!

Proverbios 3:19-20

Devocional: Diego Acosta
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p7002

OFRENDAS

En un tremendo pasaje podemos leer como las mujeres del pueblo de Israel respondieron por las ofrendas realizadas a la reina de los cielos. Jehová les advierte a través de su profeta Jeremías sobre las consecuencias que tendrá esa actitud.

Esta forma de idolatría será severamente castigada porque las hebreas atribuyeron la prosperidad de la que disfrutaban a una divinidad pagana y no a la Misericordia del Eterno.

Cuántas veces hacemos lo mismo con nuestras ofrendas?

En muchas ocasiones pensamos que todo lo que tenemos es producto de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, de nuestra capacidad y de nuestra voluntad puesta al servicio de los logros personales y de nuestra familia.

Con tanto afán, perdemos la perspectiva de que todo lo que tenemos o todo lo que dejamos de tener, es parte de la Voluntad Soberana del Señor! Nada hacemos ni nada produce frutos si no tiene la Bendición del Eterno.

Es tremendamente peligroso caer en estas actitudes de agradecer a dioses paganos. El Eterno nunca lo aceptará y porque además nos perderemos las bendiciones que el Señor derrama sobre los suyos!

Cada uno recibe la porción que Él sabe que es la mejor para nosotros, porque si recibiéramos de menos pasaríamos penurias y si recibiéramos de más viviríamos la penalidad de ser los esclavos de nuestra propia prosperidad.

Las ofrendas paganas, como las de las judías a la reina de los cielos, las podemos realizar sin razonar lo que estamos haciendo, porque no son cuestiones evidentes, sino que están en nuestro corazón.

Estamos advertidos! Un solo Dios tenemos y a un solo Dios honraremos!

Jeremías 44:25

Devocional: Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
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p6998

OREMOS


Por los que no tienen consuelo…

Por los que están solos…

Por los que están desamparados…

Por los que buscan y no encuentran…

Por los que se apartaron del camino estrecho…

Por los que tienen y no dan…

Por los que quieren dar y no saben…

Por los engañados…

Por los que tienen los ojos velados…

Por los que son esclavos de sus vicios…

Por los que precisan liberación…

Por los que no tienen frutos…

Por nuestros hijos…

Por nuestras familias…

Por todas las familias…

Por las familias destrozadas…

Por los que están cautivos de sus afanes…

Por los que aman el dinero…

Por los que no tienen esperanzas…

Por los que precisan ayuda…

Por los que nos necesitan y no lo sabemos…

Por los que temen al futuro…

Por los que se aferran al pasado…

Por los presos espirituales…

Por quienes niegan al Eterno…

Por quienes se rebelan contra Dios…

 

Por quienes no aceptan al Señor…

Por los que conociendo a Jesús reniegan de Él…

Por las fronteras que separan a las personas…

Por el yugo del nacionalismo…

Por las autoridades…

Por la Iglesia…

Por nuestros enemigos…

Por los que dudan…

Por la Libertad y la Verdad del Señor…

Por recibir la Sabiduría que viene de lo Alto…

1 Tesalonicenses 5:17

Devocional: Diego Acosta
Música: Neide Ferreira
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EXCESO

 

Dv26Ap14

En una reunión de padres todo transcurría muy cordialmente, hasta que alguien hizo una pregunta: Qué es lo que hacemos mal con nuestros hijos?

Más que respuestas hubo comentarios acerca de lo que deberíamos evitar los mayores en la relación con nuestros hijos. Incluso hubo un padre que afirmó: Yo no tengo la sensación de que esté haciendo algo mal con mis hijos.

Como había personas que no eran creyentes, hubo respuestas que lo dejaron claro: Los psicólogos dicen que no debemos afectar su autoestima para que no tengan traumas cuando sean mayores.

Hubo varios padres que apoyaron esta declaración, pero el autor de la pregunta insistió. Amigos, no estamos en una reunión de psicólogos, entonces pensemos como padres, que es lo que somos.

Entonces él mismo dijo: Hacemos mal cuando permitimos todo, porque eso es equivale a que reciban un no en la vida diaria. Hacemos mal cuando les facilitamos todo, porque eso es no enseñarles la dureza del mundo. Hacemos mal cuando en lugar de decir no, decimos sí.

Hacemos mal cuando consentimos cosas erradas, que serán corregidas sin amor en la calle. Hacemos mal cuando permitimos fantasías en lugar de hablar de realidades. Hacemos mal cuando tenemos siempre la mano abierta, en lugar de abrirla y cerrarla en cada caso.

Hacemos mal cuando los sobre protegemos. Yo creo en Dios y hago mal cuando no les enseño a mis hijos como debemos comportarnos los que nos llamamos creyentes. Hacemos mal cuando cedemos y no somos firmes.

La Biblia nos enseña sobre los riesgos del exceso de protección!

Génesis 27:13

Devocional: Diego Acosta
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VIDA TRANQUILA

 

Dv25Ap
Mientras se despedían los restos mortales de un hombre, se hablaba sobre quién había sido y que había hecho. Alguien muy cercano comentó que la persona a la que estaban despidiendo siempre había buscado tener una vida tranquila.

Como siempre ocurre en estos casos, alguien preguntó: Y de qué murió? De aburrimiento!

No sabemos si esta historia es absolutamente verídica, pero sí podemos afirmar que se parece mucho a las de otras personas que se han pasado todos sus años de vida, buscando vivir apaciblemente, sin que nada ni nadie los perturbe.

Y es posible que lo hayan conseguido y tal vez con los mismos resultados que la historia que comentamos. Esta clase de personas nunca recibieron nada, porque nunca estuvieron dispuestas a dar nada. Y no estamos hablando de dinero!

Quién vive mezquinamente, tendrá una vida pobre porque de tanto preocuparse por sí mismo, habrá terminado aburrido de este personaje que tiene una única y constante preocupación, que no es otra que ese hombre o esa mujer que nunca se preocupó por los demás.

Y por qué no nos decidimos por la vida plena que nos ofrece Jesús?

Seguramente porque tememos que daremos más de lo que recibiremos, que estaremos más ocupados por los demás que por nosotros mismos, que no tendremos mucho tiempo para el descanso porque estaremos ocupados por ayudar al prójimo.

Pero si no temiéramos esa clase de vida, estaríamos plenos porque recibiríamos sonrisas que nadie ha recibido, miradas de agradecimiento que nadie ha disfrutado y la Gloria de saber que hemos sido siervos fieles.

1 Juan 3:14

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p6976

PACIFICADOR

Sabiendo que el modelo Perfecto es Jesús, en determinadas ocasiones no podemos menos que recordar a un respetado hermano que tiene un talento que no hemos conocido en ninguna otra persona.

Nuestro amigo, según la opinión de la mayoría de quienes lo conocemos, es un PACIFICADOR.

Por sorprendente que resulte, encontrar a un pacificador es difícil y por tanto es toda una bendición, porque a través de él, el Señor se place en mostrarnos como son muchas nuestras actitudes, equivocadas y opuestas a lo que significa este ministerio.

Cuando nos acordamos de él? Por ejemplo, cuando reaccionamos airadamente, cuando nos dejamos dominar por lo peor de nosotros, entonces pensamos como sería su comportamiento en un momento semejante.

Seguramente no hubiera reaccionado con ira y muy por el contrario hubiera apelado a las buenas maneras y al diálogo, para evitar que un simple episodio de desencuentro se convierta en un auténtico problema.

Las personas que tienen este talento casi siempre nos dejan en evidencia a quienes obramos arrebatadamente, sin detenernos a pensar en lo que vamos a hacer y mucho menos en lo que podamos llegar a decir.

Un pacificador nunca obraría a partir de un arrebato y nunca diría más de lo que la prudencia aconseja. Con estas sencillas maneras de proceder logra calmar los ánimos, serenar las tempestades.

Jesús nos enseñó que deberíamos mansos y humildes como Él era. A través de un pacificador nos enseña como operan la mansedumbre y la humildad. Demos gracias a los pacificadores, demos gracias al Señor por haberlos puesto en nuestro camino!.

Mateo 5:9

Devocional: Diego Acosta
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p6969

DIFERENCIAS

Ante una misma situación podrían ocurrir casi siempre dos cosas…Si lo llevamos al plano de las cuestiones de Dios, podemos afirmar que ante una misma situación siempre pueden ocurrir dos cosas.

Esa diferencia consiste en reconocer o no la existencia de Dios, reconocer o no su Soberana Voluntad sobre todas las cosas, reconocer o no su Omnipotencia para decidir sobre todos los actos de los hombres.

Quienes niegan la existencia de Dios se niegan también a admitir que el Soberano pueda incidir sobre cualquier hecho de su vida o sobre todo lo Creado. Su propia negación los condena a una sorprendente situación.

Aún negando a Dios están sometidos a su Voluntad y aún negando su existencia todo lo que hagan, todo lo que proyecten, todo lo que sueñen o todo lo que anhelen, también está bajo la Soberanía del Eterno.

Negar a Dios no significa impedir que sus decisiones estén sobre nuestras vidas!

Siendo así, podríamos preguntarnos de qué sirve negar a Dios si lo mismo estaremos bajo su Voluntad? Es evidente que el caso corresponde al ámbito del libre albedrío de cada persona, que a partir de ese momento asume todas las cargas por sus decisiones.

Y que nos ocurre a quienes si aceptamos la Soberanía del Señor sobre nuestras vidas?

Ocurre que desde ese mismo momento somos su responsabilidad y Él cuidará de nosotros mejor que nadie, cuidará mejor de nuestros hijos mejor que nosotros sus padres carnales y siempre nos dará lo mejor para cada uno porque nos conoce desde antes de ser concebidos!

Salmos 32:10

Devocional: Diego Acosta
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