Las cuestiones personales son buenas para explicar algunas situaciones y también para poner en evidencia, como son de errados mis comportamientos.
Desde hace algunos años venía sugiriendo-pidiendo que mis más cercanos afectos, me regalaran un nuevo reloj, pero sin lograr ningún resultado.
El argumento era tan sólido como irrebatible: El que tengo a pesar de tener más de diez años de uso, funciona admirablemente bien.
A pesar de su poco valor, su calidad es asombrosa. Así que a pesar de mi insistencia, no obtuve ninguna respuesta, ni siquiera para el tiempo de mis aniversarios.
Llegué a pensar que no era el Propósito del Señor, que tuviera un reloj nuevo como anhelaba y poco a poco fui descartando la idea.
Pero cuando entregué esta cuestión ante la Soberanía de Dios, ocurrió un milagro: Un día, sin venir a cuento de nada, un amigo me dijo que me entregaba el reloj que estaba usando.
Me negué rotundamente y le me contestó: Me lo debes aceptar, porque anoche el Señor me dijo que te lo entregara. Finalmente lo acepté porque creí totalmente en esa afirmación.
Ahora me queda agradecer a Dios y a su instrumento por el regalo. Y también pedir perdón por la insistencia por tener algo que solamente estaría en mis manos, por una Gracia del Eterno.
Mateo 6:26
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en
graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta.
¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
Mateus 6:26
Olhai para as aves do céu, que não semeiam, nem segam, nem
ajuntam em celeiros; e vosso Pai celestial as alimenta.
Un respetado autor y cantante hizo una reflexión tan plena de sabiduría, que me recordó uno de los grandes mandatos de la Biblia.
Dijo el intérprete que la sociedad de nuestros tiempos exalta a los jóvenes porque son los que generan dinero y con los que se gana dinero.
Por el contrario, la misma sociedad margina a los mayores porque no tienen ese poder adquisitivo y por tanto carecen de interés.
El argumento fue dicho con gran sencillez y hasta diría que con una cierta elegancia, por lo que la dureza de su profundidad quedó reservada para la conciencia de cada uno que lo escuchó.
Cruel pero verdadero!
Quizás, completando la reflexión se pueda preguntar, que siendo lo expuesto una gran verdad, que pasará con una sociedad que margina a los mayores por la simple razón de que son viejos y que casi no tienen dinero?
La Palabra de Dios es tan drástica como elocuente!
Quién margine a los mayores se expondrá a un rigor impensable, tan grande como será bendición para quién los cuide.
Éxodo 20:12
Honra a tu padre y a tu madre,
para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Êxodo 20:12
Honra a teu pai e a tua mãe,
para que se prolonguem os teus dias na terra que o Senhor, teu Deus, te dá.
Jesús advirtió a los discípulos y a cada uno de nosotros que no nos dejemos engañar! Que significa esto? Que debemos centrar toda nuestra atención en aquellas cosas que puedan tener un significado distinto, a sus enseñanzas. Pienso que esto puede parecer algo inesperado, pero es verdad. Es necesario que luche conmigo todos los días, para hacer realidad el hecho de que primero, no me auto-engañe. Las grandes o las impactantes noticias, me pueden llevar a sacar conclusiones erradas y a dejarme influenciar por las opiniones del mundo. Cuando leo o cuando veo algo, siempre pienso como sería la visión de Jesús sobre cualquier situación. O estoy apoyando ingenuamente a los enemigos del Pueblo de Dios? O trato de analizar qué es lo verdadero y que es lo que el mundo propone que piense y entonces y solo entonces, dejaré de obrar por motivaciones basadas en sentimientos o emociones. No hay dos verdades. Ni cada uno tiene su verdad. Hay una sola VERDAD, la que enseñó el Hijo del Hombre. Hoy y siempre! Romanos 2:8 ES – Pero ira y enojo a los que son contenciosos
y no obedecen a la verdad,
sino que obedecen a la injusticia.
PT – Mas indignação e ira aos que são contenciosos e desobedientes à verdade e obedientes à iniquidade.
Formo parte del grupo de creyentes que vive esperando que el Espíritu se exprese, se manifieste, para confirmar o para tomar decisiones.
A veces la espera se transforma en una auténtica búsqueda de señales, como le pedían los discípulos a Jesús.
Pero, también me pregunto: Cuántas veces es necesario que el Espíritu hable?
Por qué necesito que el Espíritu me diga una y otra vez lo mismo?
Obviamente, no es un problema del Espíritu sino una cuestión personal, que puede traducirse como en una falta de capacidad para decidir sobre cuestiones sobre las que he sido enseñado.
El Hijo del Hombre nos marcó un Camino, tan definido, tan absolutamente rotundo, que me avergüenza seguir esperando que se me muestre por donde debo y lo que debo hacer.
Por eso cuando leo en la Biblia un versículo que se destaca como un resplandor, debo entender que solamente por la Misericordia, el Espíritu vuelve a hablarme.
Me pregunto: Y el crecimiento del que hablaba Pablo?
Y la madurez, cuando?
Si vemos el resplandor, es otra advertencia para que dejemos de ser niños y nos convirtamos en adultos de la fe.
Lo espera Jesús y lo esperan quienes vienen detrás de nosotros!
Romanos 15:13
ES – Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
PT – Ora, o Deus de esperança vos encha de todo o gozo e paz em
crença, para que abundeis em esperança pela virtude do Espírito
Según pasan los años los errores comienzan a mostrar su mejor cara, que no es otra que la de advertirnos para no volver a repetirlos.
Es cierto que en el mundo se afirma que el hombre es el único ser que es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra.
En el listado de quienes lo hicieron, podría incluirme, pero con varias repeticiones.
Lo importante es que desde esa perspectiva, he aprendido a que todo tiene un límite y cuando nos negamos a aceptarlo corremos el riesgo, de tropezar dos veces o más con el mismo problema.
Cuando debo poner límites a una situación?
Cuando para sostenerla, comienzo a desarrollar argumentos, que se sostienen solamente por la equivocada actitud de no asumir la realidad.
Hay cosas que puedo hacer, hay cosas que me permiten hacer, pero hay cosas que deseando ayudar me son negadas.
Perseverar en esta situación, es más que peligroso, porque tratando de buscar una solución, dejo de ver que cada día que pasa todo se complica y lo que es una cuestión de trabajo o de servicio, se transforma en un problema personal.
La sabiduría consiste en no llevar la situación a ningún extremo y pedir al Eterno que nos defina, hasta cuando debemos de seguir. Y ÉL siempre responde!
Proverbios 14:29
El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.