DEVOCIONAL
Tristemente la disputa de líderes espirituales, afectan a la Iglesia de Cristo y a las congregaciones que la integran. Tristemente podemos apreciar como hay hombres que se consideran más importantes que la propia Iglesia.
Se apartan así del concepto fundamental de servir y no ser servido y convierten el ego personal en una cuestión que trasciende de manera pública y ponen de manifiesto que poca importancia conceden al llamado de Dios.
En el Libro de Proverbios podemos encontrar varias reflexiones y advertencias acerca de lo grave que resultan las contiendas, más cuando sus participantes exhiben con torpeza la imagen de su propia valoración.
Por eso decimos que es triste observar como hombres que deberían estar preocupados por sus congregaciones, se afanan en defender posturas personales y jerarquías que nadie les ha concedido y solamente inspiradas en una desmedida vanidad.
Para los que creemos en el Espíritu Santo y su Obra, nos queda por clamar que el soplo silencioso de la Sabiduría Divina, verdaderamente sea escuchado por quienes se permiten incumplir el Mandato de Servicio y afectan gravemente a la Iglesia de Cristo.
Proverbios 28:25
El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará.
Diego Acosta / Neide Ferreira