La humildad y la mansedumbre son virtudes qué si son verdaderas, juntas pueden lograr grandes cosas, principalmente frente a los soberbios y también frente a los prepotentes.
Pero hay circunstancias en las que sí debemos obrar de otra manera y es cuando debemos levantar la voz por los que no tienen voz y por tanto no pueden ser escuchados.
También cuando debemos luchar por los derechos de los desposeídos que no tienen ninguna posibilidad de hacerlo por sí mismos.
Y también cuando debamos defender los derechos de los pobres y los necesitados, de los huérfanos y las viudas, de los más débiles entre los hombres.
Entonces sí deberemos levantar nuestra voz, porque tendremos en nuestro corazón la fuerza que solo pueden conceder la mansedumbre y la humildad.
Levantemos nuestra voz, nunca para defender nuestras causas y siempre para ayudar al Prójimo.
En el Primer Libro de Samuel, podemos leer el pasaje cuando el profeta habló al pueblo de Israel, tras el pedido que hicieron a Dios de tener un rey como otros pueblos.
Analizando esta situación, podemos concluir qué a lo largo de los tiempos, los hombres siempre hemos tenido actos de rebeldía contra el Eterno.
Y siempre ÉL se ha mostrado magnánimo, para perdonar los hechos que desafiaban lo que había establecido y también siempre había exhortado a la obediencia.
Esto es válido para el Pueblo de Israel y también para quienes nos consideramos hijos de Dios, porque también hemos sido desafiantes con el Todopoderoso y hemos recibido su perdón y el llamado a permanecer fieles.
La historia se repite y por mucho que la escuchemos seguimos cometiendo los mismos errores. Pero tenemos una advertencia: Si persistimos en la maldad, seremos destruidos.
Es tiempo de obrar con Sabiduría.
1 Samuel 12:25 Mas si perseverareis en hacer mal,
vosotros y vuestro rey pereceréis.
Un grupo de científicos anunciaron que en los próximos años podrían producirse grandes lluvias sobre la tierra, como consecuencia del calentamiento de las temperaturas.
Las torrenciales precipitaciones se producirían debido a los cambios que se están produciendo en la atmósfera, que determinarán que los ciclos de grandes sequías, serán seguidos por otros que permiten anticipar enormes inundaciones.
Estos anuncios fueron formulados luego de las simulaciones que se hicieron con relación a los cambios que está sufriendo la atmósfera terrestre.
Según los estudios estas tormentas descargarán en seis horas, lo que los ciclones que afectan a los Estados Unidos, en varios días lo que permite hacer una comparación acerca de su magnitud.
Obviamente la solución a estas previsiones es la urgente reducción de las temperaturas, para que los ciclos pronosticados no se produzcan con la frecuencia prevista.
Agregamos: Todo está bajo el control del Dios Todopoderoso! Aún las las grandes tormentas.
Samuel oró para que habiera truenos y lluvia y el pueblo tuvo temor ante Jehová el profeta les dijo que no pecaran porque Jehová no los iba a desamparar porque los había hecho pueblo suyo. EN ESTE DÍA
Podemos elegir vivir con dolor o con alegría, con angustia o con gozo, con miedo o contemor y temblor ante Dios. La decisión es nuestra, el llamado del Eterno. Diego Acosta – MENSAJE
La Conferencia sobre el Cambio Climático que se realiza en Glasgow abre nuevas expectativas para solucionar el gran problema que tiene la Tierra. Sin olvidar el Mandato de nuestra Mayordomía. Diego Acosta – BLOG del TIEMPO
Desde hace décadas se viene analizando la cuestión relacionada con las afirmaciones de la Biblia, qué en tiempos de David, su Reino era rico, siendo que mayoritariamente su población era nómada.
Esta aparente contradicción ha sido resuelta con una interpretación formulada por estudiosos que aportaron a la cuestión la idea de que la arqueología no puede medir a una población nómade, por obvias razones de la falta de conservación material de sus viviendas.
Ampliando este punto de vista, durante ocho años se realizaron excavaciones en las minas de cobre que se explotaron en la región de Arava, en el sur de Israel, donde se encontraron hornos, capas de cobre e instrumentos para el trabajo minero.
Esas minas fueron explotadas en tiempos de David y de su hijo Salomón y los restos de escoria, principalmente en el valle de Timna y se puede concluir que las sociedades no necesitaban ser sedentarias o poseer grandes palacios para ser ricas e influyentes.
El concepto novedoso radica en la explicación de que solo un imperio podría ser responsable de una operación de explotación tan grande y que requería miles de trabajadores para hacerla efectiva.
Se concluye que en aquellos tiempos no había un gran imperio pero sí la suma de la presencia de varias tribus, entre ellos los edomitas que actuaron en forma conjunta y organizada.
La sociedad era mixta con personas viviendo en tiendas de campaña y otras en edificios. Cosa que sucedió hasta la destrucción del Primer Templo en Jerusalén, en el año 587 a.C por las huestes babilonias de Nabucodonosor II.
La complejidad de estas circunstancias y su correcta interpretación es la que permite afirmar una vez más, la absoluta legitimidad de la Palabra de Dios en todos sus aspectos. Incluyendo obviamente, la riqueza de Israel en tiempos de David y de su hijo Salomón.
Día tras día, luchas tras luchas, nos debatimos en la búsqueda de concretar los logros que se alimentan en los deseos más íntimos del corazón.
Y con el paso de los días y las heridas de las luchas, comenzamos a advertir que todo lo que ansiamos, quizás sea demasiado para nuestras fuerzas.
Entonces nos damos cuenta que los fracasos y los engaños provienen principalmente de nuestro interior, desde las fantasías de nuestro corazón que ansía cosas que son demasiados grandes para nuestra capacidad.
Y cuando llega ese día en el que comprendemos que todas nuestras luchas y nuestros afanes, al final son tan irrealizables como frustrantes por inalcanzables, pensamos todo de nuevo.
Y esos pensamientos nos guiarán hacia verdades que nos negamos una y otra vez, porque no aceptamos que haya nada superior a nosotros mismos.
Y aunque nos duela y nos rebelemos contra esta verdad, nada podremos hacer por cambiarla, pero sí podemos hacer todo por aceptarla.