oracion por el miedo

ORACIÓN-Por el miedo

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

<< Oremos para no infectarnos con  la plaga del miedo!

Oremos para elevar nuestra mirada hacia lo Alto!

Oremos para que la fe no se enfríe!

Oremos para que el miedo no impida la obra de nuestras manos!

Oremos para que el miedo no nos aleje del prójimo!

Oremos para culpar a la maldad por la plaga que vivimos!

Oremos para entender que el miedo no es de Dios!

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meditar u orar

MEDITAR U ORAR…?

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

 

<< Blog del TIEMPO

Resulta sorprendente como de forma reiterada se sugiere que nos entreguemos a la meditación, como una forma de superar las tensiones y las angustias.

Claramente se nos indica que sigamos las indicaciones budistas, para lograr un estado que nos permita llegar a lo más profundo de nuestro interior.

O cosas por el estilo…!

Más llamativo resulta todavía que no se nos proponga la posibilidad de orar, quizás porque la oración pareciera que debe ser algo de lo que no se hable mucho porque socialmente no está bien vista. Así de categórica es la cuestión.

Pero qué se logra con la meditación budista?

Una supuesta paz interior, dejando que la mente nos lleve a un estado que finalmente suponga el bienestar general de nuestro cuerpo y nuestra mente.

Obviamente es una forma de aproximarnos a las reflexiones propuestas por Buda, que nunca podrán ser propensas a la vida, porque precisamente su inspirador está muerto.

Y la oración?

Con ella nos acercamos a Dios, a través de su Hijo Jesús, para clamar por nuestras necesidades, por nuestros miedos, por nuestras familias, por el prójimo.

El Eterno sí nos dará el consuelo de su Misericordia y de su Amor y nos alentará a vivir de una manera diferente, pensando en el prójimo y abandonando el egoísmo destructivo y destructor.

Dios es un Dios de vida, no de muerte!

Diego Acosta

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el arbol

EL ÁRBOL

CONSIGNA: SER PRUDENTES Y ESCUDRIÑAR

<< DEVOCIONAL

Con nuestra idea fantasiosa de la vida, pensamos que los mensajes que Dios nos pueda dar, son siempre tremendos rodeados de circunstancias excepcionales.

Tal vez pensamos esto, porque  esa es la medida que tenemos de nuestra propia importancia. Y por eso fantaseamos acerca de cómo serán los mensajes del Eterno.

Pero la realidad es muy distinta, al menos para mí. Nunca ha recibido grandes mensajes ni tampoco he vivido cosas que me distingan del resto de mis hermanos.

Tal vez pertenezca al grupo de seres que al Supremo le place hablarnos con pequeños gestos, símbolos o ejemplos. Por eso creo en lo que ha mostrado.

Frente a mi casa, en un cuarto piso, hay un árbol que supera esa altura y está lleno de brotes verdes, mostrando que a pesar de las tremendas circunstancias que nos afectan, la vida continúa.

Y esto me alienta a perseverar en mi esfuerzo por servir al prójimo, guardando y cuidando a mi próxima, en este caso. Si Dios me concede más tiempo de vida, es para que le sirva y cumpla sus Mandamientos. Como el árbol, que sigue viviendo junto al drama de los humanos.

Deuteronomio 10:20
A Jehová tu Dios temerás,
a él solo servirás, a él seguirás,
y por su nombre jurarás.

Deuteronômio 10:20
Ao Senhor, teu Deus, temerás;
a ele servirás, e a ele te chegarás,
e pelo seu nome jurarás.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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