LEBENSBROT-Herzen
Denn von innen,
aus dem Herzen der Menschen,
gehen heraus böse Gedanken;
Ehebruch, Hurerei, Mord.
Markus 7:21
Denn von innen,
aus dem Herzen der Menschen,
gehen heraus böse Gedanken;
Ehebruch, Hurerei, Mord.
Markus 7:21
ANTIVIRUS
Las colosales dimensiones del incendio que está arrasando la isla continente de Oceanía debe llamar a la reflexión a todos quienes tenemos responsabilidades con el planeta.
La casa común que es la Tierra, es obviamente responsabilidad de los hombres y mujeres que tenemos el Mandato de ser sus Mayordomos.
Un Mandato que es inexcusable y por supuesto nos será demandado en forma personal a cada uno, por lo que llama la atención la indiferencia con la que obramos con relación a esta dramática situación.
Las cifras de los daños son terribles y se estiman en más de mil millones los animales que han muerto como consecuencia del incendio, que está afectando de manera casi permanentes grandes áreas del país. Obviamente a esta tragedia debemos agregar la dolorosa pérdida de vidas humanas.
La confluencia de circunstancias climáticas adversas y la obra destructora del hombre, está provocando una situación que además de preocupar y conmover, debe ser un alerta del máximo nivel.
Oremos por Australia y por el Mandato de Mayordomía.
Diego Acosta
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO
Caminando recientemente por una calle, advertí que había cambios importantes, pero no conseguía concretarlos a pesar de que conozco las señas de identidad que caracterizan mi ciudad.
Que estaba ocurriendo?
Luego de pensar bastante en la cuestión llegué a la conclusión que los cambios que apreciaba, no eran los de la ciudad, sino de los hombres y mujeres que la poblábamos.
En qué sentido?
La mayoría de nosotros estaba totalmente pendiente de sus artilugios tecnológicos, sujetos a utilizarlos en cualquier momento y en cualquier circunstancia.
La ciudad era la misma, cautivante e impactante, pero había muchas personas que no advertían en el lugar en el que se desenvolvían, cada uno atento a su actividad.
Incluso, lo más sorprendente era que también hacían lo mismo las personas que habían llegado para visitar la gran capital, para recordar su pasado y para disfrutar de su notable patrimonio cultural.
En esa complejidad de pensamientos, no acertaba todavía a distinguir lo que estaba ocurriendo. Si el escenario era el que conocía, por qué no era capaz de discernir el cambio que apreciaba?
Y llegué finalmente a la conclusión que todo lo que ocurría estaba relacionado con las personas, con los seres que como yo, se dirigían en todas las direcciones, cada cual con su historia personal.
Pero, haciendo un breve ejercicio de Memoria, podía advertir que siendo la ciudad casi la misma, los que habíamos cambiado éramos los hombres, que dejamos de ser los mismos, por causa de la forma en la que la tecnología domina y controla nuestras vidas.
Así como en un tiempo, cuando aparecieron las pilas para las radios y luego las imágenes de la televisión, todo cambió, ahora también ha cambiado solo que de una manera más rápida, más directa, mucho más personal.
Seguramente es lícito preguntarse por el hombre? Qué ha sido de nosotros? los que deberíamos pensar, razonar, debatir e incluso conversar exponiendo las ideas y pensamientos que dan razón a nuestra personalidad.
Y si es difícil encontrar al hombre, más difícil es encontrar a Dios en este torbellino tecnológico en el que vivimos. Pero ÉL, que sabe todas las cosas, también sabe que un día volveremos sus ojos hacia su Majestad y entonces nos reencontraremos como sus joyas de la Creación, que somos.
Diego Acosta / Neide Ferreira
For from within,
out of the heart of men,
proceed evil thoughts,
adulteries, fornications, murders. Mark 7:21
Tramo final de un comentario sobre los creyentes y Estados Unidos.
Dios odia el orgullo, incluido el orgullo político, y toda la arrogancia auto exaltada será eliminada por el Rey Jesús, y solo Dios será exaltado a su debido tiempo. Estados Unidos no es la Nueva Jerusalén, y la política no es la salvación. Podemos tener éxito en poner en práctica todas las políticas fiscales, todas las políticas sociales sabias, todas las políticas internacionales, y Estados Unidos seguirá siendo un pueblo malvado.
Todos los que silencian el llamado al arrepentimiento no son cristianos ni son amorosos. Hacer un llamado a la justicia sin hacer un llamado a la justicia y hacia Dios, y lo que deberíamos hacer hacia él, lo que es correcto y lo que se le debe, es un compromiso con la injusticia. Bajo esta orientación radical sobre Cristo y su reino, votamos. Y esperamos muy poco de las consecuencias eternas de nuestro voto.
Un día es como mil años, y mil años son como un día, dice el apóstol, en presencia de Dios (2 Pedro 3: 8). Lo que significa que han pasado aproximadamente dos días desde que Jesús fue al cielo. Y América, mientras dura, tiene aproximadamente ocho horas. Nuestra política debe estar impregnada de lo que es real, no de lo que es tan efímero.
John Piper
Blog del TIEMPO!
El recuerdo de la conquista de la Meca, por un ejército de diez mil hombres, pone de manifiesto la grave contradicción en la que caen quienes defienden la posición de que el Islam, no es conquistador.
En el año 630 Mahoma a través de sus soldados, conquistó la ciudad de la Meca, que sería una de las primeras de las victorias que fueron logradas con el propósito de establecer el Islam.
El concepto bélico de yihad, fue aplicado a los triunfos sobre ciudades o tribus, como ocurrió con la tribu judía de Banu Qurayza, por haber combatido junto a los atacantes de la ciudad de Medina donde vivía Mahoma.
A su muerte, se produjeron las conquistas de Palestina, Siria, la Mesopotamia, Persia, Egipto, el norte de África y el sur de Europa, comprendiendo a España, Portugal y parte de Francia, el norte de la India y el sudeste de Asia.
Las victorias militares provocaron víctimas y destrucción. Frente a esta realidad histórica absolutamente contrastable, se puede seguir afirmando que el Islam es pacífico y no es conquistador? O se persistirá en el engaño de lo contrario?
Diego Acosta
Gloria al Eterno!
Gloria al Padre mío!
Car c’est du dedans,
c’est du coeur des hommes,
que sortent les mauvaises pensées, les adultères,
les impudicités, les meurtres.
Marc 7:21