PAN DE VIE-Vous
Ne l’en empêchez pas,
lui répondit Jésus;
car qui n’est pas contre vous
est pour vous.
Lucas 9:50
MÚSICA-Tu Fidelidad
31/DICIEMBRE
Hoy despedimos 2019.
Un año, como todos, rico en contradicciones también prolífico en cuanto al cumplimiento del anuncio bíblico, de que en los últimos tiempos el mal prevalecerá.
Apoyados en la Roca, afrontamos el nuevo año con la misma confianza en el Eterno, como vivimos en 2019.
LA CREACIÓN-Belleza (587)
PAN DE VIDA-Nosotros
Jesús le dijo:
No se lo prohibáis;
porque el que no es contra nosotros,
por nosotros es.
Lucas 9:50
D.L. Moody /PARA PENSAR
Dios tiene dos tronos.
Uno en lo más alto de los cielos
y otro en el más humilde de los corazones!
D.L. Moody
UNA CASA
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO
En una ocasión una joven pareja planteó sus dudas acerca de irse a vivir juntos o casarse.
En ese momento nos pareció una cuestión sencilla y además casi innecesaria, pensando en que en el mundo cada uno hace lo que le parece bien.
Sin embargo con el paso de los años y luego de haber reconocido a Jesús como Señor de mi vida, este tema se planteó con mucha frecuencia, pues los jóvenes persistían en planteamientos similares.
Es evidente que el mundo influye poderosamente sobre el ánimo y sobre las decisiones de quienes en un determinado momento, creen haber encontrado a su compañero o a su compañera perfecta.
Cuando estas circunstancias están claras, la cuestión del casamiento parece más una antigüedad o cosas de viejos o de los padres, que lo plantean como algo deseable.
Resulta bastante difícil intervenir y defender la necesidad del compromiso nupcial, porque además de innecesario se piensa que no agrega nada y simplemente es una convención de la sociedad.
Cuando este tema es cuestión de análisis en una congregación, adquiere otra dimensión y también son necesarios otros argumentos. Eso es precisamente lo que me hizo recordar lo relacionado con el casamiento.
Recordé que tuve el privilegio de haber tenido una sabia maestra, quién habló en una fría tarde de sábado en un estudio bíblico, acerca de la obligación que teníamos los creyentes de casarnos para convivir.
Ella hizo alusión a aquella frase, que un hombre y una mujer cuando se unen forman una sola carne. Se refería a lo establecido por el Eterno en Génesis 2:24.
Eso traducido a la práctica, la maestra nos explicó que era como construir una casa en la arena o una casa firmemente apoyada en la roca. A una casa basada en la arena, una tormenta fuerte, podía destruirla fácilmente.
Y ese sería el caso de un hombre y una mujer que decidían vivir juntos sin casarse.
Pero quienes construyeron su casa sobre la roca, es decir uniendo sus vidas delante de Dios, podrían afrontar las tormentas de la convivencia, sin que peligrara esa vivienda maravillosa que es el matrimonio.
En definitiva esa es la cuestión. Casarse para un hombre y una mujer, no es otra cosa que decidir construir su morada sobre arenas movedizas o sobre la Roca inmutable. Para no olvidar nunca, cuando se deba tomar esta gran decisión del matrimonio!
Diego Acosta / Neide Ferreira
LA CREACIÓN-Sabores (586)
PAN DE VIE-Pardon
Mais quiconque blasphémera contre le Saint Esprit n’obtiendra jamais de pardon:
il est coupable d’un péché éternel.
Marc 3:29
















