soberanía

DIFICULTAD…?

A qué llamamos dificultad?

A un problema que nos complica la vida, que nos impide desarrollar nuestras actividades diarias o que nos obliga a cambiar los planes que teníamos?

Pueden ser razones y se pueden agregar otras, lo importante es la actitud que asumamos frente a una situación compleja.

En esta situación me encuentro y desde hace varias horas estoy pensando en la dificultad…y en lo que representa para mi vida de creyente.

Tal vez sea mayor la atención que estoy prestando a lo que debe hacer un hombre de fe, frente a una dificultad de una cierta importancia.

Debe lamentarse?

Debe rendirse ante la evidencia y magnitud del problema?

Debe orar por una solución que supere toda lógica humana?

Curiosamente después de bastante tiempo, reparé en la última pregunta: En la de orar para que la solución sea tan inesperada, como lo fue el problema cuando se presentó.

Así es como funciona la fe o la poca fe, como fue mi caso en este día. Perdemos la confianza tan rápidamente, que resulta asombroso que la volvamos a recuperar.

Por quejarnos y afanarnos, nos olvidamos de lo principal: Que todo lo que nos afecte, bueno o malo, siempre está bajo el control del Eterno.

Incluso cuando las dificultades nos hacen pensar que nos están provocando un daño de gran magnitud, debemos recordar que Dios es el Soberano sobre todo y sobre todos.

Quizás sea mi pequeñez, la que me ha perder la perspectiva de estas cuestiones fundamentales. Tan serias que cuando las volvemos a tener en cuenta, nos abochornamos por nuestras actitudes.

Hechos 4:24

Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron:

Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y

todo lo que en ellos hay.

Atos 4:24

E, ouvindo eles isto, unânimes levantaram a voz a Deus e disseram: 

Senhor, tu és o que fizeste o céu, e a terra, e o mar, e tudo o que neles

há.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LUTERO MONJE AGUSTINO

HACIENDO MEMORIA – CMXX

9 de Octubre de 1524

El joven Martin Lutero inicia el camino que finalmente lo llevaría a ser el inspirador de la Reforma de la Iglesia, uno de los acontecimientos más importantes de la historia.

Como consecuencia del episodio en el que salvó su vida en una gran tormenta, cumplió su promesa de entregar su vida a esta orden.

Los agustinos eran la cuarta orden mendicante de la Edad Media, junto con franciscanos, domínicos y carmelitas. Debían su subsistencia a la contribución de la sociedad en la que estaban establecidos.

Diego Acosta

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PRIMER EUROPEO EN AMÉRICA?

HACIENDO MEMORIA – CMIXX

9 de Octubre de 1000

En Canadá los historiadores destacan que el vikingo Leif Erickson desembarcó la región que se conoce actualmente como el Golfo de San Lorenzo. Los vikingos le dieron el nombre de Vinland.

Habían desembarcado en la Isla de Terranova, en la actual Canadá, con el propósito de extender sus dominios, pero las condiciones del clima hicieron que el poblado de Leifsbudir, no tuviera mucha duración.

El padre de Erickson, conocido como Erick el Rojo, había desembarcado en la isla de Groenlandia en el año 982. De esta manera se afirma que los vikingos llegaron a América antes que Colón lo hiciera en 1492.

Diego Acosta

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DE PEQUEÑO A GRANDE

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

Cuántas veces hablamos de Dios a partir de nuestra humana pequeñez?

Muchas, Demasiadas!

Así es como nos permitimos juzgar a nuestros propios hechos, entendiendo la mayoría de las veces que tienen poco relieve, que son insignificantes.

Si hablamos y pensamos sobre quienes nos rodean, los juicios pueden ser más severos todavía, porque el factor humano se potencia y la condescendencia que podamos tener con nosotros mismos, se torna en rigurosa con los demás.

Esto forma parte de nuestra naturaleza y solamente buscando la Sabiduría de lo Alto, podremos entender la magnitud de nuestro error, la gravedad de lo que hacemos.

Y es grave sencillamente porque omitimos que todo lo que ocurre o que nos ocurre forma parte del Grandioso Plan de Dios.

Partiendo de nosotros mismos, que fuimos Creados a Su imagen y semejanza, por lo que nos convertimos en joyas únicas de la Creación.

Para decirlo con otras palabras, cada uno de nosotros es una pieza esencial en el Plan de Dios y por tanto todo lo que hacemos forma parte de un Plan que es perfecto porque quién lo diseñó es Perfecto.

Recuperando esta Verdad, debemos obrar de una forma diferente, sin abandonarnos a la dudosa mediocridad que pensamos que somos.

Tampoco sin caer en la vanidosa idea de entender que somos superiores a los demás, por nuestros talentos o por nuestros logros.

Todo lo que somos y todo lo que hacemos, está bajo el control y la Autoridad del Eterno, por lo que debemos de tener la actitud de agradecer todo siempre, en cada circunstancia y momento.

Si alguna vez nos consideramos pequeños, estamos empequeñeciendo al propio Dios y si alguna vez nos consideramos superiores, estamos en rebeldía contra la Grandiosidad de quién nos ha Creado.

Por eso cuando leemos en Isaías el mensaje de Jehová a Israel, que haría de un pueblo pequeño una gran nación, así debemos de entender que está haciendo Dios con nuestra vida.

No importa cómo nos consideremos ni tampoco tiene validez lo que los demás piensen de nosotros. Lo único que tiene valor es lo que el Todopoderoso tiene en consideración de nosotros.

Sabiendo esta Verdad podremos ser verdaderamente felices!

Diego Acosta

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