CARTA DE BERLÍN. ISRAEL Y ALEMANIA

 

Hola.
El 9 de noviembre se cumplirán 75 años de uno de los episodios más oscuros de la historia de Alemania: La noche de los cristales rotos. Ese día se quemaron sinagogas, judíos fueron arrestados y asesinados.angela
También se rompieron los cristales de los negocios que fueron saqueados y durante varias horas el terror ante la violencia nazi, dominó las calles de Berlín y otras ciudades del país.
La Canciller alemana, dijo que lamentaba que 75 años después de ese día, las instituciones judías en Alemania todavía requieren protección de la policía.
Angela Merkel, pidió a sus compatriotas mostrar coraje civil y de impedir toda forma de antisemitismo. Siempre hay que recordar el pasado, para poder mirar con responsabilidad hacia el futuro.
La Jefa del Gobierno continuó señalando que la situación actual, en el que las instituciones judías deben estar protegidos por la policía, es deprimente.
Esta es una situación que está más allá de la explicación, porque es la realidad que se vive: Policías en las puertas de los jardines de infancia, en las escuelas e instituciones.
La canciller explicó que no es aceptable la diferencia entre el sentimiento anti semita y la crítica anti-israelí. Se puede criticar pero nunca disfrazar esa crítica con el antisemitismo.
Merkel afirmó que Alemania está comprometida con la seguridad de Israel. Queremos un estado de Israel que viva en paz con sus vecinos, por eso estamos pidiendo una solución de dos estados y avanzar en el proceso de paz.
En estos tiempos tan difíciles, la señora Angela Merkel ha hecho nuevamente público el compromiso de Alemania con Israel y ha lamentado el sentimiento que se vive en su país.
Desde ese compromiso, debemos seguir orando por Israel y también por Alemania. Estos son tiempos de compromiso, no de tibiezas!
Gracias y bendiciones.
Diego Acosta García
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p5787

MIEDO

Cuando vemos imágenes de niños maltratados, heridos e incluso muertos en atentados o en guerras, nos conmovemos profundamente y hasta llegamos a sentir oprimido el corazón.

Pero es el impacto de las imágenes lo que nos conmueve, porque casi de inmediato volvemos a nuestra cotidianeidad sin acordarnos de los niños que sufrían o que dejaron de sufrir.

No es una conducta reprochable porque es así como vivimos, buscando recibir impactos de cualquier tipo y olvidándolos con la misma facilidad con la que nos emocionamos.

Pensamos que en el fondo no deja de ser bueno, que aunque sea nos sintamos afectados por las imágenes de los niños que sufren. Pero nos olvidamos de los otros dramas.

El de los niños que viven con temor…todos los días. Lejos de las guerras, de la huída ante el hambre, de los maltratadores y abusadores. Lejos de esos tremendos dramas.

Recordamos a los niños que viven con el mezquino desamor de sus padres, con la ayuda menguada de sus abuelos o en la frialdad de las guarderías o como les llamemos.

Quién se conmueve con ese miedo? Un niño con miedo, crecerá con miedo y será un adulto medroso. No pensamos en esto? Dejemos de buscar los impactos y ayudemos a quienes más precisan de nuestro amor!

Marcos 9:37
Diego Acosta García
Música: Neide Ferreira

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p5784

VICTORIA


Hace un cierto tiempo nos enteramos que una hermana estaba viviendo una gran aflicción, que incluso había motivado que durante varios domingos no viniera a la iglesia.

Decidimos visitarla para poder testimoniar con nuestro gesto que éramos solidarios con el momento que estaba afrontando, en la certeza de que esos pequeños gestos son muy alentadores.

Ella valoró la visita y nos contó con detalles lo que le estaba ocurriendo, que resultó más grave de lo que pensábamos y de más difícil solución que lo que creíamos.

Como es de imaginar en circunstancias como esta es complicado encontrar las palabras adecuadas, que no suenen a formulismo o sean empalagosas por su obviedad.

Como siempre el Espíritu nos trajo sabiduría en el momento perfecto y le recordamos a la hermana que Jesús nos había anunciado que en el mundo pasaríamos aflicciones.

Ella estuvo de acuerdo con eso porque lo recordaba perfectamente. Y le hicimos mención que Jesús también había dicho que Él había vencido al mundo.

Estas palabras animaron a la hermana que cambió totalmente de actitud y nos alentó… a nosotros a tener en cuenta lo que Jesús había dicho. No importa el tiempo de la aflicción, importa el tiempo de la certeza de la Victoria con Jesús.

Juan 16:33
Diego Acosta García
Música: Neide Ferreira

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SÉPTIMO MILENIO: ISRAEL Y LOS EVANGÉLICOS AMERICANOS

Reproducimos este comentario porque ofrece una visión diferente de un tema que no tiene discusión para los creyentes: Si somos coherederos de las Promesas, somos partícipes de todo lo que se relaciona con Israel, en lo bueno y en lo malo. Reflexionemos y reafirmemos nuestra actitud!bandera-israel-suple

Israel y los cristianos evangélicos.

Robert W. Nicholson ha escrito un ensayo fascinante para la revista Mosaic, titulado «Evangélicos e Israel: lo que los judíos norteamericanos no quieren saber (pero deberían)». Dicho ensayo ha dado lugar, a su vez, a comentarios de Wilfred MacClay, Elliott Abrams, Gertrude Himmelfarb y James Nuechterlein. Cada uno presenta una perspectiva algo diferente sobre lo escrito por Nicholson; la lectura de todos ellos merece la pena.

El ensayo busca la explicación del sionismo cristiano, y encuentra que para algunos cristianos ésta se encuentra en la escatología, mientras que para otros se halla en la alianza eterna de Dios con Israel. Nicholson sostiene que muchos evangélicos no sólo albergan un fuerte sentimiento protector respecto al Estado de Israel, sino una profunda afinidad cultural con el pueblo judío. Pero también destaca la creciente fuerza entre los evangélicos de lo que denomina «un nuevo movimiento antiisraelí y propalestino».

Respecto a esto último puedo ofrecer un testimonio de primera mano. Hace unos años mi esposa y yo abandonamos una iglesia de Washington D.C. de la que éramos miembros debido a que descubrí en ella una profunda hostilidad hacia Israel, que hasta entonces había permanecido oculta. Cuanto más investigaba la cuestión, más pertubadora me resultaba, hasta el punto de que sentí que no podíamos seguir asistiendo al culto allí con la conciencia tranquila. Así que nos fuimos, pese a que dos de nuestros hijos habían sido bautizados en esa iglesia y a que, con los años, habíamos creado fuertes vínculos con ella y con muchos de los miembros de su congregación.

Nicholson realiza un excelente trabajo explicando el ascenso del sentimiento propalestino en algunos segmentos del evangelismo norteamericano. El fundamento de dicha tendencia se halla en parte en la creencia de que Israel es una nación cuya misma fundación en 1947 fue ilegítima e inmoral; se dice que, desde entonces, se ha convertido en una enemiga de la justicia y de la paz. El verdadero cristianismo, por tanto, exige que uno abrace la causa propalestina, al menos según esta línea de argumentación. «La conclusión es simplemente ésta: cada vez más evangélicos son educados para aceptar la versión propalestina, basándose en su fe cristiana», escribe Nicholson.

En cuanto a mi propia postura respecto al Estado judío, me encuentro muy cerca del punto de vista de Nuechterlein, que escribe:

    En el presente caso, no hace falta depender de la profecía bíblica o de la teología de la Alianza para hallar razones para apoyar al Estado de Israel.

Israel posee la única cultura política verdaderamente democrática de Oriente Medio. Es aliado de Occidente en lo que se refiere a la política y la política económica y, lo que es más importante, es un firme y constante aliado de Estados Unidos. Es un baluarte regional contra los islamistas radicales, enemigos declarados del propio Israel y de Norteamérica. Cuanto más veo de la populista Primavera Árabe, más fuerte es mi compromiso con Israel. Lo apoyo no porque sea cristiano –aunque no hay nada en mis creencias cristianas que se oponga a ello–, sino porque apoyarlo coincide con lo que exigen la justicia y la defensa de los intereses nacionales estadounidenses.

Me parece de lo más correcto. En una región plagada de déspotas y de violaciones masivas de los derechos humanos, Israel es la gran y brillante excepción. De hecho, si nos basamos en la evidencia que nos rodea, está claro que Israel, más que ninguna otra nación del mundo, está sometida no sólo al doble rasero, sino a un estándar imposible. Sus sacrificios por la paz, que superan los de cualquier otro país, se pasan por alto constantemente, mientras que se disculpan las brutales acciones de sus enemigos.

Israel está lejos de ser perfecta, pero, considerando todos sus actos, se encuentra entre las naciones más impresionantes y estimables de la historia humana. Sus logros y aportaciones morales son impresionantes; por eso, a mi parecer, los cristianos evangélicos deberían mantener la fe en el Estado judío. Dejemos de lado, por ahora, las ideas particulares respecto al fin de los tiempos y a la alianza de Dios con Israel. Israel merece un apoyo basado en el aquí y el ahora, en lo que defiende y en lo que defienden y atacan sus enemigos, y en razones de simple justicia. Lo que hace falta para contrarrestar las versiones y campañas de propaganda antiisraelíes es un esfuerzo a gran escala en educación; presentando hechos puros y duros de forma que se muestre una historia extraordinaria y conmovedora, que cautive la imaginación moral de los evangélicos, sobre todo de los jóvenes.

Estoy seguro de que a algunos cristianos evangélicos les gustaría que fueran más los judíos norteamericanos que les mostraran mayor gratitud por su apoyo a Israel a lo largo de los años. Pero, francamente, a mí eso me importa muy poco, y he aquí por qué: lo que debería decidir de qué lado se pone uno en este debate sobre Israel no son las sombras, sino las luces. Hay que ver la historia tal cual es, más que que desfigurarla de forma grotesca. Y ajustar las ideas propias lo mejor que se pueda a la verdad y los hechos, empezando por éste: el problema no reside en que Israel se niegue a negociar, ni en una disputa por territorios (los israelíes han demostrado reiteradamente que están dispuestos a renunciar a tierras a cambio de una paz real); se encuentra en la negativa palestina a hacer las paces con la idea de un Estado judío.

El sufrimiento que experimenta el pueblo palestino (incluidos los cristianos) es real, y debería conmover nuestros corazones. Muchos palestinos sufren por circunstancias que ellos no crearon. Por tanto, simpatizar con su difícil situación es algo natural. Pero esas circunstancias que padecen no las ha provocado Israel, sino, básicamente, los fracasados dirigentes palestinos, que se han caracterizado demasiado a menudo por la corrupción y la malevolencia. Los controles fronterizos y los muros existen por un motivo: son una respuesta a los ataques palestinos. Tampoco ha surgido todavía nadie entre los líderes palestinos que esté dispuesto a (o sea capaz de) cambiar una cultura cívica que fomenta el odio a los judíos y anhela la eliminación de Israel. Ése es el sine qua non del progreso.

A mis correligionarios les señalaría, simplemente, una desagradable realidad: el odio a Israel es un fuego que arde en todo el mundo. Quienes profesan la fe cristiana deberían trabajar para extinguir las llamas, no para avivarlas.

Fuentes: Libertad Digital – España

Press SM – Diego Acosta García – Corresponsal en Berlín

p5778

DECISIÓN


Puede ocurrir que en un momento determinado debamos tomar una decisión compleja, delicada, fundamentalmente porque podría llegar a afectar nuestra posición en la iglesia donde congregamos.

En esa circunstancia nos preguntamos cuál sería la actitud correcta, si hacer lo que nuestra conciencia nos manda o hacer lo que nuestra cabeza nos aconseja.

En ese tiempo tan difícil, con el debate entre nuestra conciencia y nuestra conveniencia, en el fondo sabemos que en la Palabra de Dios está la respuesta correcta.

Por qué no la consultamos? Quizás porque estamos buscando encontrar una salida, un atajo que nos permita superar la encrucijada con una fórmula que calme nuestro interior y nos permita mantener nuestra posición.

Si somos coherentes con nuestras convicciones, finalmente un día consultaremos la Palabra y si abrimos las páginas del Libro de Ester, entonces dejaremos de tener dudas.

Ester en una dramática situación de su pueblo, el pueblo judío, no vaciló en poner en riesgo no solo su condición de reina en Persia, sino que además arriesgó su propia vida.

Sabiendo esto y como finalmente el Eterno justificó a Ester y a Mardoqueo, ya no podemos tener ninguna duda sobre como debemos obrar. Nuestras decisiones deben ser correctas delante de Dios, no delante de los hombres.

Ester 4:16
Diego Acosta García
Música: Neide Ferreira

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p5773

ENSEÑAR


Una de las tendencias que está marcando el mundo, es la de que los padres deben ser amigos de sus hijos. Una idea que es presentada como moderna y superadora de antiguos conceptos.

Esta propuesta tiene su punto de seducción en los padres a raíz de que muchos de ellos prefieren asumir esta nueva situación y no la que deberían en su condición de progenitores.

Podemos comprobar cómo poco a poco los padres resignan su responsabilidad de enseñar a sus hijos, entendiendo que es una opción válida y sobre todo muy de avanzada.

Sin embargo la cuestión no es como se la presenta. Los padres tienen la obligación de enseñar a sus hijos. Pero esta no es una opción, es un mandamiento.

Quienes viven con el modernismo a cuesta, seguramente argumentarán que esa idea pertenece al pasado y que ha dejado de tener validez. Creemos que en el fondo este argumento es fácilmente rebatible.

Si en el colegio los hijos son instruidos y en el hogar se encuentran con sus amigos mayores, quién los enseña? Quién los orienta con pautas de vida que nunca serán enseñadas por sus maestros?

La Palabra de Dios nos manda sin ninguna clase de coartadas, que es la obligación de los padres enseñar a sus hijos. Con amor y paciencia, pero enseñarlos siempre!

Deuteronomio 4:9
Diego Acosta García
Música: Neide Ferreira

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CARTA DE BERLÍN. LA REFORMA

Hola.
Hoy se cumple un nuevo aniversario del momento en el qca31oc13ue Martín Lutero tomara la decisión de exponer sus argumentos, en un acto que pasaría a la historia.
Lutero cambió el curso de la historia, conociendo la realidad de la vida al vivir en un humilde hogar en un pueblo cerca de Eisennach, donde sus padres a pesar de todo decidieron que estudiara.
Debió asumir su condición de estudiante pobre y vivir a expensas de las ayudas de los ricos. Esto seguramente le permitió tomar contacto con la realidad que se podía vivir lejos de los ámbitos religiosos.
Desde que colocara su Tésis en la puerta de la Catedral de Wittenberg, consagró su vida a la divulgación de las ideas que con el paso del tiempo transformarían al mundo.
Tres escritos le valieron ser excomulgado de la iglesia católica. Los títulos son reveladores de su pensamiento: Llamamiento a la nobleza cristiana de la nación alemana, La cautividad babilónica de la Iglesia y Sobre la libertad cristiana.
Las dudas que lo llevaron a tomar los hábitos le permitieron entender que el perdón no se alcanza ni con las penitencias ni con las buenas obras. Simplemente bastaba con aceptar el perdón de Dios.
Así fue como aceptó como revelación la palabra del profeta Habacuc, recogida luego por Pablo: El justo vivirá por su fe.
Estos conceptos fundamentales fueron los que lo llevaron a oponerse frontalmente a la venta de las indulgencias que propiciaba la iglesia católica, para financiar entre otras cosas la obra del Vaticano.
En estos tiempos tan difíciles que vivimos es importante recuperar el espíritu del pensamiento de Lutero. Su confrontación con la vida de lujo y la soberbia de quienes debían servir y en cambio eran servidos.
La vida de Lutero tiene todos los claroscuros de la vida de los hombres, porque él era un hombre como los demás. Con sus grandes virtudes y también con sus grandes errores.
De lo que no cabe duda es que fue el hombre que Dios eligió para una empresa inacabada, como es recuperar el Evangelio de Cristo para todos los hombres.
Gracias y bendiciones.
Diego Acosta García

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p5763

PROFECÍA

Cuando recibimos una palabra profética, siempre deberemos de tener en cuenta que toda palabra será confirmada y por tanto debemos esperar hasta que eso ocurra.

La profecía tiene un valor inapreciable porque viene directamente de Dios y por eso es tan importante confirmarla, para no caer ni en el pesimismo ni tampoco en el regocijo anticipado.

En más de una ocasión tuvimos oportunidad de escuchar palabras que se dijeron como proféticas, palabras que finalmente no fueron buenas porque transformaron malamente la vida de la persona.

Es evidente que cuando recibimos una palabra como profecía de otra persona, debemos estar muy seguros que verdaderamente proviene del Señor.

Puede ocurrir que el corazón engañe a través de una palabra que generalmente puede estar envuelta con una gran dosis de sentimentalismo, lo que nos debería hacer reflexionar sobre su validez.

Ni las emociones ni los sentimientos son bases sólidas para la palabra profética y mucho menos, cuando resulta notorio que es el corazón el que está mandando.

No rehuyamos la palabra que se nos entregue como profética, pero seamos sabios en la actitud de ser cautos hasta su confirmación.  No nos apenemos ni nos alegremos antes del tiempo perfecto.

Romanos 12:6
Diego Acosta García
Música: Neide Ferreira

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SÉPTIMO MILENIO: LA MALDICIÓN DE HALLOWEEN

Vivimos en un mundo atrapante por su frivolidad y sobre todo por la ligereza con la que se tratan determinados temas, con lo que se hace más “llevadera” la vida.
Nada es excesivamente objetable ni nada en consecuencia es objetable hasta sus últimas consecuencias. Por lo tanto las conductas no llegan a ser juzgadas, porque en todo caso son “comprendidas”Pr23oc13
Esta complicidad para el “buen vivir” incluye, lamentablemente, a muchos creyentes que son a su vez quienes frecuentan las iglesias donde se predican en términos “amables” sin la rotundidad que debe reclamarse.
Pasamos a formar parte de una especie de círculo vicioso perverso, donde todo está más o menos permitido y donde todo está más o menos comprendido.
La santidad parece una cuestión de “extremistas” y “radicales”, olvidando que entre ellos se podrían incluir los nombres de Jesús, Pablo, Pedro, Isaías o Jeremías, entre otros.
Muchos creyentes piensan que por ejemplo lo de Halloween se ha sacado totalmente de contexto y que no pasa de ser una “celebración” más de la que es bueno participar porque tiene su cuota de morbosidad.
No importa lo que verdaderamente signifique la cuestión de los espíritus de los muertos y tampoco es necesario traer a colación lo que la Biblia nos prohíbe con relación a ellos.
Creemos que podemos juguetear con cuestiones tan serias como lo puede ser la propia vida. O acaso no estaba en juego la vida de los niños en el día 31 de Octubre?
Meditemos sin caer en excesos de ningún tipo. Analicemos y repensemos nuestras actitudes.Ezequiel en dos tramos de su libro habla del Atalaya que debe cumplir su misión de advertir y de avisar del peligro.
Será que ese pasaje no tiene nada que ver con nuestros días? Si esto fuera así, tampoco deberíamos de tener en cuenta las Promesas en las que sí creemos.
Si aceptamos la Palabra de Dios debemos aceptarla en su totalidad, no en aquellos tramos que nos gustan y desechando aquellos que por su supuesta severidad afectan nuestro modo de vivir.
Simple y radicalmente digamos NO a Halloween.

Diego Acosta García
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p5752

DISTINTOS


Cada vez que participamos de un estudio bíblico, debemos entender que no solo estamos aprendiendo sobre el contenido de la Palabra de Dios, sino que también estamos aprendiendo a ampliar las estacas de nuestra mente.

Por qué hablamos de estacas? En un sentido figurado podríamos afirmar que cuando estudiamos y ampliamos nuestros conocimientos, lo que estamos haciendo es prepararnos para servir mejor.

Precisamente en un estudio surgió un tema apasionante: Por qué somos distintos todos los seres humanos? Una pregunta que tiene múltiples respuestas, todas ellas igual de profundas.

Por precisar en el concepto fundamental, podríamos decir que fuimos Creados distintos en todos los aspectos, para que cada uno de nosotros pudiera ser parte del Plan de Dios para la Salvación de la humanidad.

Para ejemplificar podríamos plantear lo siguiente: Que ocurriría si dos personas fueran iguales? No podrían ocupar el mismo lugar en el Plan de Dios. Y quién debería obrar y quién debería quedarse sin hacer nada?

Como el Eterno es la Perfección absoluta esto jamás ocurrirá, porque nos hizo diferentes para que cada uno pueda desempeñar el propósito para el que fue Creado.

Siendo diferentes es imposible que pretendamos compararnos con otras personas. Por tanto apreciemos que somos criaturas únicas, joyas únicas de la Creación!

Efesios 2:10
Diego Acosta García
Música: Neide Ferreira

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