SILENCIO

Pocas cosas impactan tanto, como entrar de golpe en un tiempo de absoluto silencio. Nuestros oídos quedan sorprendidos y naturalmente nosotros más todavía.

Alguna vez leímos que a veces el silencio es aturdidor…y seguramente debe ser así. Esta es la situación absolutamente opuesta a la forma en que vivimos.

El ruido domina por completo nuestro sistema nervioso y nos hace perder objetividad sobre qué es bueno o es malo con relación a lo que podemos llegar a soportar.

Vivimos en una especie de escalada hacia silen1niveles más altos de ruido y esto con toda seguridad no es bueno ni para nuestro cuerpo ni para nuestra vida interior.

Por qué? Lo relacionado con el cuerpo es demasiado evidente y lo relacionado con nuestro interior, podríamos decir que el exceso de ruido, el aturdimiento nos aleja del Señor.

En qué sentido? A mayor volumen de ruido es más difícil que podamos escuchar el suave susurro del Espíritu cuando nos habla y estamos tan perturbados que finalmente no lo escuchamos.

Sería bueno que nos alejemos del ruido del mundo y tratemos de encontrar el silencio en el que podamos verdaderamente hablar con el Señor… y sobre todo que lo podamos escuchar.

El Shalom del que nos habló Jesús es un equilibrio total y solamente lo podremos encontrar en el silencio. No en el ruido que nos altera y nos perturba y nos aleja de Su Palabra.

Lamentaciones 3:25-26
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

Foto: Federico Acosta – www.efedeaphotos.wordpress.com

ESPEJO

Un hermano publicó un dibujo en el que una persona se acerca a un mendigo y ve reflejada su propia imagen en un espejo que la persona que pedía se colocó delante.

Una idea excelente con un resultado sorprendente.
Por qué se vería reflejado en un espejo esa persona que se acercaba a ver a quién estaba pidiendo?espej

Es probable que esa persona estuviera en la situación de resolver si debería o no debería ayudar a ese hombre que estaba sentado en la vereda. Una situación muy parecida a la que nos hemos enfrentando muchas veces.

Escrutamos más que miramos los rostros de quienes demandan ayuda, como si pudiéramos conocer su intimidad y tratando de descubrir las razones por las que estaba pidiendo.

Tanto se ha dicho acerca de quienes han hecho de la mendicidad una forma de vivir, que estamos llenos de dudas acerca de si verdaderamente estamos frente a un profesional del pedido.

Ciertamente esta duda podría tener legitimidad en el mundo. Pero los creyentes no deberíamos tener esas dudas porque no depende de quién recibe la ayuda, sino del ánimo con la que se la entrega.

Cada vez que el Espíritu nos impulse a abrir nuestra mano, lo debemos hacer sin vacilar. La ayuda no está condicionada a nuestro juicio sino a la actitud de nuestro corazón. Así lo reclama el Señor!

1 Corintios 16:15-16
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

ESTACIONES

En la ciudad donde vivimos los primeros vientos frescos están anunciando el breve otoño que precede al riguroso invierno, con la nieve, la lluvia y las muy bajas temperaturas.

Pero, mientras tanto podemos disfrutar del maravilloso tiempo en que los árboles antes de perder sus hojas, las cambian de los colores verdes rutilantes a los rojizos y amarillos.otoño

Todo forma un espectáculo que nos revela la grandiosidad de la Creación ante sus más sencillas formas de vida. Lo mismo podrán decir quienes viven en los lugares de la primavera comienza a anunciarse con su colorido.

Semejante armonía puede provenir de un sencillo ruido, como se nos dice? No será que el Eterno creó todo con una armonía inimaginable para que los hombres podamos disfrutar todo el año de los frutos para comer?

Por qué hay invierno y hay verano? Por un simple capricho o por una Sabiduría ajena a la capacidad humana? No obstante habrá quienes sigan insistiendo en creer en teorías que nunca se comprobarán.

Todo el espectáculo de la naturaleza es un excelente instrumento para ejemplificar por qué creemos en Dios y por qué creemos que la Naturaleza lo representa en su Grandiosa complejidad.

Enseñemos a nuestros hijos como la Creación manifiesta la existencia del Eterno aún en sus más simples detalles. Miremos los árboles y ellos nos darán otra gran lección sobre el Señor!

Isaías 55:12
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

Foto: Federico Acosta – www.efedea.wordpress.com

TIEMPO

El tiempo es uno de los conceptos más difíciles de comprender para los seres humanos. Seguramente porque quién lo estableció como una Gracia, es Eterno.

Los hombres nos debatimos frente a este concepto y nos cuesta entender lo corta que es nuestra vida, ya sea que se alargue pocos o muchos años, la falta de referencias es constante.

Cuando leemos en la Palabra de Dios sobre la Eternidadarena podemos imaginar lo que representa, pero la idea de algo que ni comienza ni termina, que no tiene un momento de inicio ni uno de final, se torna incomprensible.

Lo Eterno es exactamente lo opuesto a nuestra naturaleza, pues cumplimos el ciclo de una manera inexorable, sabiendo cuando comienza, pero nunca sabemos el momento del final.

Y precisamente en esta circunstancia radica la Gracia del Señor con relación a nuestro tiempo. Sería inimaginable el efecto que nos causaría el saber qué día, a qué hora, sería el momento de nuestro final como humanos.

Este conocimiento desbordaría por completo nuestro raciocinio y viviríamos condicionados por una certeza demasiado grande para nuestra mente y para nuestra propia naturaleza.

Por esta razón la Biblia nos indica que vivamos cada día, que vivamos día por día, utilizando lo mejor posible cada minuto, porque no sabemos cuándo será el último. Seamos sabios con nuestro tiempo!

Eclesiastés 3:11
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

ÉXITO

Un hermano de grandes talentos se convirtió en el más notorio miembro de la congregación por la magnitud de sus triunfos en el mundo. Pero a medida que ascendía, descendía en su relación con el Señor.

Alarmados buscamos la forma de hacerlo reflexionar, pero sus argumentos fueron escaconcretos: La Iglesia lo condicionaba con sus limitaciones y él precisaba estar libre.

Le explicamos que en la iglesia se enseñaba la sana doctrina y que las normas que asumíamos y acatábamos, eran las normas del Eterno. Él dijo entonces que sería creyente a su manera.

Un par de domingos después vino a despedirse, para anunciar que no volvería a la Iglesia. Llegó a decir que a veces se avergonzaba del barrio en el que estaba la Iglesia y lo pobre que era.

Fue un duro golpe y tratamos de que especialmente los jóvenes comprendieran los riesgos del éxito y que no estábamos obrando por envidia, sino por cuidar su relación con el Señor.

El que fue nuestro hermano sigue siendo un hombre muy exitoso y seguimos sus pasos a la distancia, a través de la notoriedad de sus logros.

Reflexionamos acerca de nuestra responsabilidad por su alejamiento y de los peligros que tiene la sociedad cuando nos encandila y dejamos de ver al Señor. Oramos por el hermano y porque no haya más casos como el suyo!

Proverbios 19:3
Diego Acosta García
www.septimomilenio.com

FIN…

Uno de los peores momentos de mi vida de creyente, fue aquel en que habiendo recibido una revelación del Señor para su Iglesia, no tuve el valor de comunicarla.

Recordando ese hecho del pasado, revelo lo que el Señor ha mostrado para el futuro. Cada vez que hablamos del fin, nos imaginamos algo lejano y que muchas veces ni nos concierne.

Pero estamos siendo advertidos que el fin está más cerca de lo que creemos. El pueblo hebreo ha festejado hace poco el comienzo del año 5774jeru de su calendario. Los estudiosos  aseguran que los tiempos son del Eterno y por tanto es probable que hayamos entrado en el último milenio, el séptimo.

Para qué? Para el cumplimiento de lo que Jesús anunció a sus discípulos, acerca del fin de los tiempos! Este anuncio está relacionado con los hijos de Dios y su Iglesia.

En lo personal también recibimos una advertencia: Estamos preparados para nuestro fin? Tenemos nuestras cuentas al día con el Señor? Estamos preparados para el Juicio?

Estas no son palabras de fatalismo! Todo lo contrario! Son palabras de vida para que estemos preparados para el doble fin que nos espera: El personal y el de la Iglesia!

Juan 8:23-24
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

RUIDO

Una circunstancia fortuita nos hizo recordar un refrán popular que dice: Cuánto más alto se sube más ruido se hace en la caída…

Nos podemos preguntar: Y quién cae? Tal vez nosotros mismos… Cuando creemos que hemos llegado a lo más alto que podíamos llegar, siempre nos queda la duda de si podríamos llegar más alto todavía.

Ocurre lo mismo que con las personas que se afanan en reunir millones y millones o ruidogloria tras gloria, sin pensar que nada de eso será perdurable y mucho menos cuando nos llegue el final.

Subir y subir puede ser un buen plan hasta que deja de serlo. Podemos empeñarnos en subir cada día un poco más, pero un día percibiremos que todo lo que hemos logrado lo podemos perder.

Porque así son las conquistas que logramos: Fácilmente perdibles, sencillamente porque son cosa de hombres y por tanto no tienen ningún efecto duradero.

Pensando en el ruido que hace una persona que cae desde muy alto, debemos reflexionar acerca de cuáles son nuestros propósitos y los métodos que empleamos para conseguirlos.

Jesús anunció que su Reino no era de este mundo y por tanto debemos concluir que por esa razón no tenía donde apoyar su cabeza, es decir desdeñaba las cosas materiales. Tratemos de que nuestro ruido, sea el menor posible!

Juan 18:36
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

OCULTO

Siempre es posible imaginar que podremos guardar algún secreto, sin que nadie pueda imaginar que existe. Probablemente sea una actitud de vanidad extrema pensar esto.

Un conocido mantuvo durante muchos años un silencio total sobre una situación personal que lo afectaba, creyendo que con una maraña de mentiras lo podía ocultar.

Cuando las mentiras y los años se acumularon pensó que había llegado el tiempo de vivir tranquilo porque nadie podría saber lo que había  hecho.secre1

También,  como siempre ocurre, un hecho inesperado vino a hacer vislumbrar que algo había trás las historias que había inventado para librarse del pasado.

Las elaboradas mentiras y la tergiversación de determinadas situaciones no bastaron para que de la forma más inesperada y a la vez más sencilla, quedara al descubierto la trama.

Esta persona se sumió en una profunda depresión pensando que había fracasado y que el escándalo lo acompañaría mientras viviera.

Pero alguien le habló de Jesús y entonces comprendió que había una salida, siempre y cuando que abandonara sus semiverdades y sus manipulaciones y verdaderamente se arrepintiera de todo lo pasado.

El creyó en el Señor. Se arrepintió y tiene la seguridad de haber sido perdonado. Hoy es un hombre diferente, que vive diferente y sin miedo de su pasado. Ahora sabe que solo la Verdad prevalece siempre!

Marcos 4:22
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

CONTIENDA

Nada hay más destructivo para las relaciones personales que una contienda no resuelta en el momento adecuado y que por el contrario se alienta con nuevos hechos.

Generalmente esto ocurre cuando permitimos qcontiendaue el orgullo domine nuestros sentimientos más primitivos y a partir de eso, todo se vuelve más hostil y peligroso.

Recordamos los tremendos daños que provocó una situación de contienda en una congregación, cuando dos hermanos se enfrentaron y nadie fue capaz de intervenir para resolver la situación.

Hay quienes piensan que este tipo de hechos los resuelve el tiempo, porque va borrando las aristas y finalmente llega la calma tras la tormenta.

Pero esto no siempre ocurre y es a partir de entonces cuando los hombres enfrentados comienzan a tener aliados de sus posiciones y se genera el daño en el seno mismo de la Iglesia.

Lo mismo ocurre cuando en las familias se dejan pasar las oportunidades de hablar con claridad y con mesura para aliviar tensiones y encontrar el necesario equilibrio.

Las contiendas le facilitan al enemigo de nuestra fe su obra destructora, porque la animosidad corroe el corazón y lo impregna hasta llegar al odio que es el punto máximo de la disputa.

Seamos sabios y no dejemos que las palabras que no deseamos decir salgan de nuestra boca de una manera descontrolada, provocando rupturas muchas veces irreparables. No es esto lo que predicó Jesús!

Proverbios 18:19
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

AGRADECER

En la Palabra de Dios se nos enseña que debemos dar gracias por todo. Pero que significa dar gracias por todo? Exactamente eso: Debemos dar gracias por todo!

Esta conclusión es absolutamente real, si la referimos a nuestra propia vida, porque en todo lo que nos ocurre está presente la Voluntad del Eterno y siendo así, es natural el agradecimiento.homem-orando_9

Muchas veces pensamos que Dios nos ha abandonado, que ya no escucha nuestras oraciones y que no nos tiene presente. Estos pensamientos se basan en nuestra impaciencia y en nuestra falta de confianza.

Como se podría olvidar de nosotros, si todo lo que nos ocurre está bajo su Soberanía? Por tanto sería como decir que hay algunas cosas que hacemos que se escapan a su Voluntad.

Su Omnipresencia lo comprende absolutamente todo por lo que resulta muy atrevido de nuestra parte, buscar páginas que podrían estar en blanco en el Libro de la Vida.

Y lo que es más sorprendente todavía: Que podamos pensar que nosotros somos los que escribimos en ese Libro y no el Señor!

Demos gracias por todo, por aquello que nos ha deparado grandes momentos de dicha, como por otros tan difíciles y amargos. Demos gracias por todo lo que hemos recibido!

1 Corintios 10:30
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com