CADA DÍA

Es natural entre los humanos que hagamos planes de forma constante, tratando de influir sobre lo que nos pueda ocurrir, ya sea en el trabajo, en la vida sentimental o también en la Iglesia donde congregamos.

Es evidente que tenemos una gran capacidad para imaginar situaciones, para elaborar planes que nos tengan como los grandes protagonistas de hechos importantes.

En esto invertimos gran parte de nuestro tiempo, de nuestros talentos y también de nuestras ilusiones, pensando que podremos provocar aquello por lo que estamos empeñados.confiar

Lo grave y lo triste es que en la mayoría de los casos nos estrellamos contra la dura realidad que es bien distinta de lo que nos imaginamos y a veces más cruel de lo que podríamos llegar a pensar.

¿Por qué nos ocurre esto? ¿Qué es lo que estamos haciendo mal, cuando repetimos los intentos una y otra vez? Puede que estemos olvidando lo fundamental.

La Palabra de Dios nos enseña que debemos de vivir cada día, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, tratando de poner todo nuestro entusiasmo y nuestras capacidades para cumplir lo que debemos hacer.

No está en nuestras manos corregir el pasado o anticipar el futuro. Por tanto seamos fieles a nuestra responsabilidad de cada día dejando en manos del Eterno lo que vendrá, que siempre será lo mejor para nosotros.

Mateo 6:34
Diego Acosta García

LOS SENTIDOS

Cada vez con más frecuencia deseamos que en las Iglesias podamos sentir el movimiento del Espíritu, ver el derramar de la unión de Dios, impresionarnos con la alabanza.

Deseamos fervientemente que todo lo que ocurre en los cultos nos cause impacto, nos conmueva, nos transporte a un mundo espiritual de mucha intensidad.

Podríamos decir que precisamos sentir todas esas cosas para que nuestra fe aumente, para que nuestras convicciones no decaigan y para que se renueve nuestra condición de creyentes.confidence1

Esto es lo mismo que decir que deseamos que nuestros sentimientos, nuestras emociones perciban que en los cultos algo muy importante está ocurriendo con relación a Dios.

Deberíamos hacernos una pregunta a propósito de todo esto. ¿Debemos ir a los cultos a que seamos impactados en nuestras emociones y en nuestros sentimientos?

La respuesta puede ser decepcionante para quienes se encuentren en esa situación. Nosotros no debemos ser impactados emocionalmente ni tampoco deben ser exaltados nuestros sentimientos.

La cuestión es que nuestra relación con el Señor debe basarse en la confianza de su existencia, en la capacidad del obrar del Espíritu sin ver su presencia.

La confianza no puede aumentar o disminuir por asistir a cultos-espectáculos, debe incrementarse en nuestra certeza absoluta en el Eterno y en su Grandeza.

Jeremías 17:7
Diego Acosta García

CUMPLIMIENTO

Cuando estamos propensos a caer en el desánimo por ver promesas incumplidas en nuestra vida, debemos recordar que las promesas una vez que fueron hechas están cumplidas.

Dios es un Dios de Pactos y por tanto siempre cumplirá aquello que nos ha prometido, aún cuando tengamos oportunidad de dudar porque nuestra ansiedad busca ser satisfecha rápidamente.

Lo cierto es que todos sabemos que los tiempos del waiting3Señor son distintos de los nuestros. Nuestra mente no es capaz de entender la Grandeza de quién todo lo ha Creado.

Por esta razón tampoco somos capaces de imaginarnos siquiera, lo que representa la condición de Eterno y por tanto una dimensión temporal absolutamente desproporcionada para nuestra mente.

¿Podemos tener la seguridad del cumplimiento de las promesas del Señor? Completamente, de todas y de cada una de ellas. Solamente que debemos aprender a esperar que llegue el momento en que las podamos apreciar.

Solamente aprendiendo a esperar sabremos cómo vivir sin angustias ni tensiones, ni pensarndo que el Señor se ha olvidado de nosotros y que por eso no nos responde.

La dimensión humana es finita pero la Grandeza de Dios es infinita. Aprendamos a entender que el Señor es la Verdad y por lo tanto su Palabra siempre se cumplirá.

Efesios 1:10
Diego Acosta García

PREGUNTA

Muchas veces las preguntas revelan más que las respuestas que buscan. Esto se fundamenta en el hecho que cuando preguntamos estamos revelando lo que ocurre en nuestro interior.

Un joven se preguntaba: ¿Realmente se justifica tanto esfuerzo con la vida cristiana? Para nosotros era toda una definición acerca del estado espiritual de un hermano de fe.

Cuando llegamos a hacernos este tipo de cuestionamientos es porque evidentemente estamos haciendo grandes esfuerzos… pero con nuestras propias fuerzas.

O bien nos demandan hacer esos esfuerzos o los hacemos por propia voluntad y así es como llegamos a situaciones en las que nos powork5demos llegar a sentir “vacíos”.

Nadie puede recusarse al deber de estar atento a lo que les ocurre a nuestros jóvenes hermanos, porque de esa atención pueden surgir las ayudas en el momento adecuado.

Cuando vemos a las personas afanadas en cumplir objetivos o en cumplir determinados plazos para proyectos que se ha fijado en una congregación, debemos estar más que atentos.

La vida cristiana es un proceso que se va cumpliendo día tras día y no es con saltos como se avanza. Se avanza paso a paso, apoyándonos en el Espíritu y no en nuestras fuerzas.

Si practicamos esta forma de vivir, seguramente no nos preguntamos si el esfuerzo que demanda la vida cristiana, tiene algún sentido. Vivir para servir tiene tanto sentido, que es el ejemplo que nos dejó Jesús.

Deuteronomio 10:20
Diego Acosta García

LOS DICHOS…

El refranero popular tiene algunas singularidades que resulta interesante destacar porque frecuentemente hace alusión a temas espirituales, aunque no haya sido ese el origen de las frases.

Uno de ellos dice: Predicar con el ejemplo… Estas palabras las escuchamos a propósito de los continuos casos de corrupción que se están conociendo en varios países.

Y el sentido que se le asigna es obrar con decencia en cualquier circunstancia y en cualquier situación. La honradez además de ser proclamada, debe ser practicada.

El valor de este juicio tiene su relevancia cuandomenscontraluz recordamos el caso de Mardoqueo, el judío que vivía su exilio en la Babilonia del rey Asuero y bueno es recordar su ejemplo.

Los judíos y el resto de la población estaban obligados a rendir pleitesía cuando pasaban determinados jerarcas del imperio. Pero Mardoqueo, sin decir una sola palabra lo único que hizo fue no arrodillarse.

Solamente con esa actitud conmovió a un gigantesco imperio que se extendía desde la India hasta Etiopía. Un gesto ejemplar que no precisaba de más argumentos que lo explícito de la situación.

En nuestro cotidiano vivir recordemos siempre a Mardoqueo, porque no precisamos decir una palabra para que la elocuencia de nuestros hechos dejen constancia de nuestra fe en el Señor. Con eso basta.

Ester 3:2
Diego Acosta García

CONSEJOS

Uno de los trabajos más sorprendes que conocemos es el que llamamos consejero, pues una persona que aporta criterios a quienes están apremiados por sus circunstancias.

Ser consejero supone una responsabilidad de notable trascendencia pues está influyendo sobre la decisión de otras personas y sus opiniones pueden marcar diferencias importantes.boomer

Hay consejeros en todas las áreas de la actividad humana y también en el área que más nos preocupa: El de los hombres y mujeres que en algún momento de su existencia precisan de alguien que los ayude.

No nos cabe la menor duda acerca de las intenciones de quienes pueden abrir juicio sobre determinados asuntos que les son presentados a consideración.

Si nos caben dudas con relación a los principios que se utilizan como fundamento para dar un consejo a alguien que está en una situación de conflicto.
¿Por qué hablamos de los consejeros? Simplemente porque es un tema que desde la perspectiva espiritual tiene una enorme trascendencia y si las opiniones no están basadas en la Palabra de Dios, las consecuencias pueden ser imprevisibles.

No hace falta ser profesional para dar un buen consejo. Hace falta la ayuda del Espíritu, para que en un momento determinado podamos aportar una reflexión o criterio con la Sabiduría que viene de lo Alto.

Isaías 25:1
Diego Acosta García

LA PÉRDIDA

Se comenta que las personas que han tenido posiciones relevantes cuando tienen que abandonar sus cargos tienen graves problemas de adaptación a la nueva situación.

Es evidente que la pérdida de honores y reconocimientos tiene que tener su influencia y eso es lo que se destaca de muchas personas que en pocas horas pierden todo el poder que tenían.

Pueden hasta caer en severas orgullodepresiones porque no son capaces de asumir que aquello que tenían ya no lo tienen y lo que significaba mandar ahora carece de sentido.

Podríamos resumir el argumento con la situación que viven muchos hermanos en las Iglesias, cuando de un momento para otro dejan de cumplir las funciones que tenían asignadas.

La medida de la gravedad de la situación puede verse reflejada en la angustia, en el antagonismo hacia los líderes o la propia congregación e incluso en el abandono de la membresía.

¿Por qué ocurre esto? Sencillamente porque tanto en el mundo como en las Iglesias, muchos de nosotros trabajamos para satisfacer nuestro ego, nuestro orgullo y nuestra ansia de ser importantes.

Cuando nos ocurra una situación como la descripta, debemos pensar para quién estamos trabajando y cuáles son nuestras verdaderas intenciones. ¿Trabajamos para nuestra vana-gloria o trabajamos para el Señor y el Reino?

1 Juan 2:16
Diego Acosta García

HUMANOIDES

Cada día podemos sorprendernos como progresan los robots a los que se llama humanoides por sus capacidades para imitar a quienes los inventan y desarrollan.

Desde aquellos primitivos aparatos que eran capaces de realizar sencillas actividades hemos pasado a lo que parece ser nuevas generaciones de ingenios más perfeccionados y más eficaces.

La especie a la que pertenecemos pareciera celebrar como el talento que nos caracteriza Dv12fe13es capaz de hacer creaciones que se nos asemejen, por lo menos en las tareas que hacemos.

Sin embargo últimamente han aparecido aparatos que tienen nuevas capacidades, como por ejemplo responder a frases determinadas, excusarse cuando no las entienden y hasta demostrar sentimientos elementales.

Nos preguntamos: ¿Los robots se nos terminarán pareciendo o por el contrario, nos terminaremos pareciendo a los robots? Estas inquietantes alternativas merecen una reflexión.

Es evidente que en algunas situaciones nos comportamos como robots, porque no somos capaces de pensar por nosotros mismos ni somos capaces de tener actitudes que nos distingan como humanos.

A nuestra condición de seres pensantes, de ser capaces de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, muchas veces la dejamos de lado y nos convertimos en auténticas máquinas.

Nunca olvidemos que fuimos creados a imagen y semejanza del Eterno y por tanto nuestros comportamientos deben buscar un nivel que nos aproxime a su Grandeza.

Éxodo 20:4

Diego Acosta García

LOS DÉBILES

Haciendo un repaso no muy intensivo sobre lo que ocurre en el mundo podremos advertir como con el paso de los siglos, la advertencia de Jesús sobre el cuidado a los débiles sigue vigente.

Son los niños los que mueren de hambre y también son los que sufren agresiones de todo tipo y de manera especial corren más riesgos si son huérfanos y viven en los lugares donde supuestamente se los debe proteger.niños2

Este es el mundo al que se nos mandó que influyéramos llevando el Evangelio y la Palabra de Salvación. Pensemos: ¿Cuándo se habla de estos temas en nuestras Iglesias?

Pareciera que vivimos en dos mundos. Uno es el real y que tiene durísimas situaciones para quienes no se pueden defender.

Y hay otro mundo.

Este es el mundo en el que los llamados hijos de Dios nos sentimos guardados, alejados de los problemas que quedan fuera de la burbuja en la que vivimos.

No estamos en el mundo para vivir de esa manera y mucho menos para no llorar con las lágrimas de los que son agredidos, abusados, por el simple hecho de que no tienen a nadie que los defienda.

Jesús nos demanda vivir de otra manera y obrar de otra manera. El tiempo de los tibios ya ha pasado. Ahora es el momento de obrar quienes realmente deseamos ser Discípulos del Maestro.

Lucas 18:16
Diego Acosta García

¡CUIDADO!

En el tiempo de los profetas Dios anunciaba a través de ellos, a su pueblo sus grandes decisiones y también sobre las consecuencias de sus malos actos.

En estos tiempos que vivimos también podemos recibir advertencias acerca de lo que estamos haciendo y acerca de las consecuencias que tendrán nuestros hechos.

Debemos de tener el máximo cuidado porque nos estamos alejando cada vez más de los principios establecidos por el Señor y esto inexorablemente supondrá un grave perjuicio para nuestras vidas.window

Estamos obrando encandilados por las luces del mundo y estamos obrando aturdidos por el ruido del mundo. Las luces no nos dejan ver y el ruido no nos deja oír.

Las luces enceguecen nuestra visión de la realidad y el ruido nos impide oír lo que de verdad deberíamos escuchar. Esta es nuestra situación, aunque no lo queramos admitir.

Estamos llegando a los límites máximos de nuestra vida alejada del Señor y por eso es importante que reflexionemos y que volvamos al Camino único que nos llevará a las Promesas definitivas.

¡Cuidado! Porque de lo que hagamos ahora mismo de nuestras vidas dependerá también que sigamos al lado del Señor o seamos apartados de Él a causa de nuestros hechos.

Isaías 48:22
Diego Acosta García