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DEPRESIÓN

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Preguntaba una señora a que se debía la depresión que no la dejaba vivir?

No somos médicos ni presumimos de sabiduría, pero si somos conscientes de nuestra condición de hijos de Dios y estamos obligados a responder a los planteamientos más difíciles.

Podemos concluir que llegar a un nivel de tristeza extrema, es también llegar a un nivel de preocuparnos demasiado…por nosotros mismos.

Si solamente nos miramos al espejo y solamente deseamos vernos reflejados en él, será muy fácil encontrar razones para la tristeza.

Nada de lo que hagamos nos será suficiente,

Nada de lo que pensemos será lo mejor,

Nada de lo que recibamos nos compensará,

Nada de lo que miremos nos agradará.

Siempre será así: Nada…!

Quién solamente se mira a sí mismo, convierte en enfermiza una forma de egolatría, que en lugar de ser agresiva, se torna en una pérdida total de interés por todo.

Nada será lo suficientemente importante como para desviar nuestra atención de ese objeto tan precioso, tan maravilloso, que somos nosotros mismos.

En el momento en que apreciamos que no somos considerados, como pensamos que deberíamos serlo por nuestros ponderables atributos, nos llenamos de tristeza.

Quienes nos rodean son responsables por no advertir la importancia de quién tienen enfrente y esa falta de consideración se convierte en destructiva.

Tal vez si dejáramos de mirarnos tanto, de considerarnos tanto, advertiríamos que hay a nuestro alrededor personas que precisan de ayuda. De mucha más ayuda que nosotros mismos.

Entonces nuestros dolores serán menos penosos y la mano abierta que extendamos, podrá recibir un gesto de cariño consolador.

Habacuc 3:17-18

Diego Acosta / Neide Ferreira

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PARECER…

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Hay veces que las cosas son de una apariencia y en realidad son distintas. Y en otras, parecen ser algo, que no lo son.

Esto que se asemeja a un juego de palabras, es una parte de la realidad en la que vivimos, parecemos una cosa y somos otra.

Que está sucediendo con las apariencias?

En realidad no es nada nuevo, porque fingidores hubo siempre y porque los tergiversadores de la Verdad, no son ninguna novedad.

Pero es que en estos tiempos estamos llegando a límites que parecían remotos y hasta inimaginables.

No es una exageración afirmar, que por ejemplo en estos tiempos un remedo sustituye a la carne animal y hasta en cierta forma tiene su apariencia.

Lo mismo ocurre con otros alimentos, por hablar solamente de aquello que debemos y podemos comer para vivir.

La pregunta surge sin demasiados prolegómenos: Por qué hacemos estas cosas?

Son una moda?

Representan una manera de vivir?

Que son una moda es indiscutible, pero que sea una manera de vivir, es algo que deberíamos analizar en profundidad.

Si no comemos determinados alimentos por determinadas cuestiones relacionadas con matizaciones ideológicas o de cuestiones similares, es para pensar seriamente lo que estamos haciendo.

Como siempre la Palabra de Dios viene para aclararnos las dudas y las situaciones que creemos son confusas y de difusos perfiles.

Dios determinó lo que podemos comer y con lo que no nos podemos alimentar, por una cuestión de sanidad en un tiempo especial, que si lo consideramos sería muy bueno que lo siguiéramos respetando.

Tengamos cuidado con lo que parece ser una cosa y es otra diferente!

Deuteronomio 14:4-19

Diego Acosta / Neide Ferreira

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altivo

ALTIVO

Executive looking worried
Quizás todos conozcamos a alguna persona que es altiva con los demás y más acusadamente con los que tiene bajo su poder o bajo su mando.

Este ejercicio de altivez es muy difícil de soportar porque no tiene ni un momento de pausa, por el contrario pareciera que cada día es peor que el anterior.

Quién es altivo tiene un afán desmedido por lograr ser siempre el preferido, para destacarse de los demás, basado en la propia satisfacción y reconocimiento a los méritos personales.

Por estas razones no deben sorprendernos los gestos de menosprecio, ni las burlas ni los excesos verbales, porque son los que identifican su forma de proceder.

Pero que nos dice la Palabra de Dios sobre los altivos?

El Soberano nunca estará de acuerdo con nadie que base sus actitudes en la soberbia y en el orgullo, porque son procederes nefastos para la propia persona y también para quienes los rodean.

Un orgulloso o un soberbio, nunca será aceptado por el Eterno!

Aunque en muchos casos disimulen o pretendan disimular su altivez, porque en esa obcecación, se olvidan que el Creador es quién verdaderamente conoce el corazón de los hombres. De cada hombre.

Cada vez que pienso en estas cuestiones, ruego a Dios que me ayude a guardan mi corazón de la altivez, de la soberbia.

Si pretendo cada día acercarme a Jesús, como lo haría si en mi corazón existe la prepotencia del que se cree superior y que siempre se merece lo mejor?

No me olvido quién es el Abogado de los débiles, de los menospreciados, de los desechados!

2 Samuel 22:28

Diego Acosta / Neide Ferreira

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IMAGINAR

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Como siempre, el Creador nos enseña con las cosas más sencillas, los argumentos más difíciles.

Pensaba como habrían sido los días de Jesús en la Tierra. Como caminaría, comería, hablaría, dormiría y todo me resultaba más que complicado de imaginar.

Sobre todo para una persona que ha vivido toda su vida o prácticamente toda su vida, en ciudades, en grandes conglomerados.

Y además de eso, todo lo que supone vivir en una ciudad con todos sus atractivos, sus servicios para los eventos de la naturaleza, como una nevada, por ejemplo.

Mi mente era incapaz de suponer como habrá sido el tiempo del Hijo del Hombre en la Tierra, mucho más en Israel, cuya mayor superficie es desértica.

Tanto tratar de imaginar para hacerme comprender…y al Señor le bastó con una foto lograda por un hermano evangelista en el interior de su país, para captar lo que me resultaba tan difícil.

En esas sencillas viviendas, con una calle de tierra y en medio de la naturaleza, allí cumplía su mandato el hermano evangelista… del mismo modo que Jesús cumplió con el suyo.

En otros tiempos y en otras circunstancias, pero superando lo que nos sobra en una ciudad y lo q ue tanto falta en las pequeñas poblaciones.

Solamente que en estos ejercicios mentales nos olvidamos de lo fundamental: Dios nos acompaña siempre, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia en que le podamos servir.

Una sencilla casa puede acoger el mensaje de Salvación, de la misma manera que ocurrió en los tiempos de Jesús. No miremos las circunstancias. Miremos hacia lo Alto!

Marcos 16:15

Diego Acosta / Neide Ferreira

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RUIDO

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Uno de los grandes problemas de los conglomerados humanos es el ruido, que conspira contra el descanso y en definitiva contra la salud.

Pero hay otra clase de ruido que me preocupa y que creo nos debería preocupar mucho más. Es el ruido del aturdimiento en el que vivo y en el que vivimos.

Pareciera que necesitamos ocupar nuestra capacidad auditiva cada vez con más estridencias, para no dejarnos ni un minuto de tranquilidad.

Me pregunto: Para qué vivo de esta manera?

Y tal vez deberíamos preguntarnos: Por qué vivimos así?

Es muy probable que las respuestas nos desagraden profundamente!

Tengo la impresión que en la alocada búsqueda de sensaciones, nos aturdimos para no percibir nada que nos pueda disgustar.

Así es como muchas veces dudo sobre cuál es el verdadero sentido de buscar tanto el ruido desaforado, incluso aquel que atenta contra el propio organismo.

Los especialistas dirían que estamos padeciendo contaminación auditiva, cuando en realidad, no es que la padezcamos, sino que la buscamos.

Tratando de ser honesto conmigo mismo, creo que esta manera de vivir tiene como único objetivo, no permitirnos un solo momento de silencio.El silencio supone en la mayoría de los casos, la soledad!

En algunas ocasiones tener un momento de calma nos puede llevar a algunas conclusiones sorprendentes. Una de ellas, es pensar cuánto hace que no le dedicamos un minuto especial a nuestro Dios.

Tal vez por eso que buscamos el ruido, para evitar que nos pueda hablar con el suave susurro del Espíritu y entonces escuchar, lo que no deseamos.

Lamentaciones 3:26

Diego Acosta / Neide Ferreira

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VALENTÍA

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A Pedro, muy injustamente lo recordamos por haber negado tres veces a Jesús, como el propio Hijo del Hombre lo había anunciado.

Pero, fue lo único que hizo Pedro?

Obviamente que no.

Pedro dio cumplimiento a lo anunciado por el Mesías, pero luego se convirtió en un sorprendente mensajero del Evangelio.

Tanto que hasta los propios judíos que lo hostilizaban, debieron admitir que algo había ocurrido en aquel hombre que además de sanar a un cojo, era capaz de conmoverlos con sus discursos.
La vida de Pedro debería enseñarnos acerca de nuestra propia vida, acerca de nosotros mismos, para que no rechacemos la certeza de ser transformados.

Solamente el Eterno puede transformar a un cobarde!

Solamente el Soberano puede convertir en un mensajero impactante un hombre vulgar!

Sabiendo esto, muchas veces he pensado en mi propia vida y quedo asombrado por todo lo que el Todopoderoso ha hecho conmigo.

Un hombre vulgar, capaz de escribir por la Gracia del Espíritu.

Un hombre pusilánime, convertido en un ardiente defensor de la Palabra!

Yo y todos, estamos tiempo de dar el paso de confianza que dio Pedro, para ser transformados en hombres y mujeres diferentes, distintos.

En eso consiste el bautismo, en dejar atrás lo pasado, lo que éramos para dar paso a la Obra del Señor y convertirnos en otros hombres y en otras mujeres, nuevos, con el coraje que viene del Espíritu.

En la hora de la duda no me olvido de Pedro!

Hago Memoria de su vida y me alienta a seguir tratando de mejorar. Siendo cobarde, puedo ser valiente. Siendo vulgar, puedo ser un Mensajero!

Hechos 4:13

Diego Acosta / Neide Ferreira

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PEDIR

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Tengo presente el día que me preguntaron si yo le pedía cosas a Dios.

La respuesta fue que sí, como todo el mundo, porque de ninguna manera me consideraba una excepción ni en ese ni en ningún otro asunto.

Siguiente pregunta: Dios siempre le contesta?

Según como lo entendamos: Siempre.

Y como lo sabe?

Porque trato de prestar la máxima atención a todo lo que se relaciona con mi fe y específicamente a todo lo que se relaciona con el Eterno.

Alguna vez se ha sentido defraudado?

Y quién soy yo para sentirme defraudado con relación a quién me ha Creado? Desde luego que nunca me ha sentido defraudado.

Pero sí que he entendido que muchas veces ha pedido cosas de una manera irreflexiva y de allí las respuestas que he recibido.

El Poderoso de Israel nunca contestará afirmativamente a algo que sea imprudente, a algo que aunque lo deseemos mucho, si lo recibiéramos nos haría mucho daño.

Mi interlocutor reflexionó y me volvió a preguntar: Entonces, donde está la Misericordia de Dios, que le niega lo que anhela?

Precisamente en eso está la Misericordia de nuestro Padre, nos niega lo que no es bueno para nosotros, porque entre otras cosas, nos puede alejar de ÉL y eso sería lo peor que nos pueda ocurrir.

Entonces como debemos pedir?

Orando buscando la Sabiduría que viene de lo Alto, para que nuestros anhelos estén en la misma dirección que la disposición del Santo de Israel, para contestarnos.

Es decir: Nunca pidamos aquello que puede satisfacer a nuestro corazón, porque debemos recordar que el corazón es engañador y traicionero!

Romanos 8:26

Diego Acosta / Neide Ferreira

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SINAI2

QUIEN…SOY YO?

SINAI2


La Biblia es una fuente interminable de Sabiduría y también una fuente interminable de mostrarnos a cada uno, su propia realidad.

Entre esos cada uno, me encuentro sorprendido y anonadado, por la profundidad de las cosas que sabiéndolas, las ignoramos.

En este caso debería decir: Las ignoro, no les concedo la importancia que tienen y por lo tanto, sigo obrando con una ligereza alarmante.

Todo lo relacionado con nuestro Dios es categórico, contundente. No existe la menor posibilidad de error ni de duda, en todo lo que se relaciona con su Deidad.

Así de grande ha sido el impacto que he recibido, cuando una vez más leyendo el llamado a Moisés para que liberara a los hebreos de Egipto, hizo una pregunta asombrosa.

Quién soy yo?

No me imagino haciendo el mismo interrogante, si me encontrara frente a un Ángel enviado por Jehová para que me hablara en forma personal y directa.

Creo que en ningún caso me recusaría a hacer nada que me mandara el Eterno, más que por obedecerle, tal vez por creerme capacitado para hacer cualquier cosa.

Creo que no sería el único en obrar de esta manera, con esa soberbia tan humana y con esa confianza en la propia fuerza.

Me imagino que para el Soberano, sabiendo como sabe lo que tenemos en el corazón, debe resultar muy penoso advertir, que seguimos siendo los mismos que nuestros antepasados, hace cientos de años.

Salvo Moisés!

Él sí que fue tan grande en su humildad, fue tan grande en su pequeñez, que no tuvo la arrogancia de sentirse capaz de nada.

Si a su lado no estuviera el propio Dios!

Éxodo 3:11

Diego Acosta / Neide Ferreira

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SEÑOR DE SEÑORES

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En estos tiempos hay quienes proclaman la existencia de varios dioses, ignorando que nuestro Dios es Único y que no comparte ni su Grandeza ni su Deidad.

Debemos orar por quienes caen en la trampa de aceptar que el Dios de Israel es igual a otros dioses y que por tanto podemos orar por ellos en igualdad de condiciones.

Jehová es nuestro Dios!

Es el Dios de su Pueblo y nosotros quienes nos llamamos sus hijos, somos coherederos de todas sus promesas y debemos ser cumplidores de todos sus mandatos.

En las horas de incertidumbre es cuando más debemos recordar esta Verdad que es tan Única, como Único es el Creador de todas las cosas.

Cada vez que pienso en esta Grandeza incomprensible para mi mente humana, recuerdo como Pablo nos habla de temor y temblor.

Temor ante su infinita Majestad y temblor, que supone obediencia y respeto hasta su Magnificencia, superior a todo lo que conocemos y que desconocemos.

Es a este Dios, al que oramos por Justicia, al que oramos en la hora de la adversidad cuando quienes se creen poderosos, tienen la soberbia de afrentarnos a pesar de que saben que somos sus hijos.

Afrentando a un hijo de Dios, es estar afrentando al propio Dios, porque suya es la Justicia Suprema, superior a la de los hombres.

Debemos recordar que ante su Justicia, todos somos iguales. ÉL no hace aceptación de personas, por ser Santo y Justo, como nadie puede ser Santo y Justo.

Solamente frente a ÉL debemos humillarnos, pues es el Señor de Señores!

Deuteronomio 10:17

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ERRADO

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Con mucho dolor recuerdo el caso de una persona que en su afán de ignorar a Dios, lo desafiaba constantemente, principalmente con sus palabras y también con algunos hechos.

Podría decirse que en cierta forma amaba todo lo que Dios prohibía, como si verdaderamente amara la maldición.

Tengo la tranquilidad de haberle advertido que esta clase de situaciones pueden tener tremendas conclusiones, pero él siempre respondía: De quién me vendrá?

Estaba claro que el sentido de su pregunta estaba dirigido a recordarme, que si él no creía en el Eterno, como le podría venir un castigo por sus rebeldías.

Finalmente ocurrió lo que me temía: La maldición que parecía amar, le sobrevino a su vida de una manera impresionante.

Y lo más grave del caso es que se cumplió aquello que está escrito en el Libro de Salmos, con relación a la maldición y a la misericordia.

Cuando mi amigo comenzó a sufrir los efectos de la maldición que parecía amar, le sobrevino algo peor todavía: La Misericordia de Dios se alejó de él.

Quedó entonces expuesto a la tragedia de vivir la maldición que buscaba y perdió la oportunidad de buscar la Misericordia, que lo podía salvar del trance en el que se encontraba.

Una durísima lección que recuerdo siempre, para obrar con el mayor cuidado en todo lo relacionado con el Soberano y sus mandatos.

Quién desafía al Creador, quién lo niega, se está exponiendo a la maldición que está implícita para quienes se declaran enemigos de ÉL.

Esta tremenda Verdad, la podemos encontrar en muchos casos bíblicos.

Salmos 109:17

Diego Acosta / Neide Ferreira

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