DECADENCIA

DEVOCIONAL

A lo largo de la vida de las personas hay momentos que se tornan en incomprensibles, pues sobrevienen problemas inimaginables, con consecuencias aún peores.

Es difícil comprender en ese tiempo que está sucediendo, por qué todo comienza a torcerse y a complicarse, sin que aparentemente existan motivos para que eso ocurra.

Más de una vez lo he vivido y lo he pensado. La conclusión es que siempre hay razones para que la vida se convierta en un torbellino que atrapa y nos lanza hacia el vacío.

Tengo la culpa?

Sin la menor duda. Soy culpable, porque a causa de mi orgullo y de confianza en mi propia fuerza y capacidad, fui desestimando al Eterno, hasta apartarme del centro de su Voluntad.

Por Gracia tengo una manera de resolver esta dramática situación. Es volver la mirada hacia lo Alto, pedir perdón y apartarme de toda forma de corrupción e incluso de la violencia que está en mi interior.

Isaías 3:1
ES – Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalén y de Judá al sustentador y al fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua.

PT – Porque eis que o Senhor Deus dos Exércitos tirará de Jerusalém e de Judá o bordão e o cajado, todo o sustento de pão e toda a sede de água.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA MAJESTAD

DEVOCIONAL

Temerariamente seguimos desdibujando la infinita Majestad de Jesús, tornándolo un personaje cada vez más pequeño…

En lo personal, he pedido perdón, por haber participado con tontería extrema, en esta infame acción de hacer a menos al Hijo del Hombre.

Es evidente que cada día que pasa, el mundo nos influye tremendamente, a tal punto que estamos perdiendo el rumbo nada más y nada menos que con la Cabeza de la Iglesia a la que pertenecemos.

Si aceptamos esto, que queda de nuestra fe?

Seremos hojas movidas por el viento mundano?

O seremos hombres movidos por el Mandato de llevar el Mensaje de Esperanza?

En este tiempo que me toca vivir, tengo la absoluta certeza de haber comprendido cuál es mi papel en esta página de la Historia.

Puede que resulte grandilocuente, pero es así. Nadie puede hacer mi parte, ni yo la de otro. Pero en el Juicio cuando se me demande lo hecho y lo dejado por hacer, voy a tratar de tener una respuesta digna.

Digna de Jesús!

Mateo 2:1-2

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Mateus 2:1-2

 E, tendo nascido Jesus em Belém da Judeia, no tempo do rei Herodes, eis que uns magos vieram do Oriente a Jerusalém,

 e perguntaram: Onde está aquele que é nascido rei dos judeus? Porque vimos a sua estrela no Oriente e viemos a adorá-lo.

Diego acosta / Neide Ferreira

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EL DECRETO

El rey Astartejes escribió una carta a Esdras en la que le comunicaba que todos quienes quisieran seguirlo a Jerusalén, podían hacerlo.

Se ponía fin al exilio en Babilonia y ahora comenzaba un nuevo tiempo en la Ciudad Santa, con la reconstrucción del muro y poblando la ciudad.

Y no solamente eso: El propio rey y sus súbitos hicieron ofrendas para la Casa del Eterno que estaba en Jerusalén y les fueron devueltos los utensilios de oro que en su momento fueron arrebatados del Templo.

Astartejes además de anunciar otras ayudas que debían ser entregadas prontamente, se pregunta: Por qué demorarlas arriesgando que el Dios de Israel descargara su ira sobre su reino y sus hijos?

Este impresionante pasaje que recuerda el Libro de Esdras, nos debe servir de referencia en la hora de las dudas.

Si Dios que es Rey de Reyes consiguió doblar la voluntad del soberano de Babilonia, como no podrá ayudarnos en el tiempo de la dificultad?

Que hay tan poderoso que Dios no pueda vencer?

Esdras 7:27

PT – Bendito seja o Senhor, Deus de nossos pais, que tal inspirou ao     coração do rei, para ornarmos a Casa do Senhor, que está em Jerusalém.

ES – Bendito Jehová Dios de nuestros padres, que puso tal cosa en el corazón del rey, para honrar la casa de Jehová que está en Jerusalén.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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CIRO II

Generalmente cuando hablamos de los grandes hombres del pasado, lo hacemos con grandilocuencia, como si los adjetivos los hicieran mayores de lo que realmente fueron.

Sabiendo esto, he pensado lo estrecha que es la mente de los hombres, cuando estamos envanecidos con nuestra propia importancia.

Un día pensamos que somos grandes, importantes y al otro desaparecemos y no nos podemos llevar nada de todo aquello de lo que nos vanagloriamos.

Nada!

Ni siquiera las lisonjas que suelen acompañar a los hombres importantes cuando se los despide en imponentes funerales.

Quedan recuerdos difusos que con el paso del tiempo, se van perdiendo en las tinieblas de la memoria de la sociedad.

Uno de esos notables es Ciro II, llamado el Grande que fue el rey persa que conquistó Babilonia, razón que explica que permitiera a los judíos retornar a Israel, luego de su cautividad.

Por qué mencionamos a Ciro II?

Por la única razón de citar a un grande del pasado, que terminó admitiendo que había un ser superior a su propio poder.

Este monarca persa lo entendió y lo admitió, reconociendo que el Dios de los judíos, que el Dios de Daniel, era Todopoderoso!

Así podemos comprender que a Ciro II, lo llamamos el Grande, porque así lo denominan los textos históricos que leemos, olvidando que la Biblia lo menciona por la liberación de los judíos.

Aprendamos la lección, acerca de qué es lo Verdadero y Quién es el único Dios!

2 Crônicas 36:22-23Pérsia,

Porém, no primeiro ano de Ciro, rei da Pérsia (para que se cumprisse a palavra do Senhor, pela boca de Jeremias), despertou o Senhor o espírito de Ciro, rei da Pérsia, o qual fez passar pregão por todo o seu reino, como também por escrito, dizendo:

 Assim diz Ciro, rei da Pérsia: O Senhor, Deus dos céus, me deu todos os reinos da terra e me encarregou de lhe edificar uma casa em Jerusalém, que está em Judá; quem, dentre vós é de todo o seu povo, que suba, e o Senhor, seu Deus, seja com ele.

2 Crónicas 36:22-23

Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo:

 Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba.

Diego Acosta / Neide ferreira

A BÍBLIA – Salmo 122

Orar pela paz de Jerusalém era o desejo de Davi e também deve ser o nosso!

1 Alegrei-me quando me disseram: Vamos à Casa do Senhor!

Os nossos pés estão dentro das tuas portas, ó Jerusalém.

Jerusalém está edificada como uma cidade bem sólida,

aonde sobem as tribos, as tribos do Senhor, como testemunho de Israel, para darem

graças ao nome do Senhor,

pois ali estão os tronos do juízo, os tronos da casa de Davi.

Orai pela paz de Jerusalém! Prosperarão aqueles que te amam.

Haja paz dentro de teus muros e prosperidade dentro dos teus palácios.

Por causa dos meus irmãos e amigos, direi: haja paz em ti!

Por causa da Casa do Senhor, nosso Deus, buscarei o teu bem.

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A BÍBLIA – Hebreus 12

A disciplina é formadora e prepara para entender e receber a Graça.

1 Por tanto, nós também, pois, que estamos rodeados de uma tão grande nuvem de testemunhas, deixemos todo embaraço e o pecado que tão de perto nos rodeia e corramos, com paciência, a carreira que nos está proposta,

olhando para Jesus, autor e consumador da fé, o qual, pelo gozo que lhe estava proposto, suportou a cruz, desprezando a afronta, e assentou-se à destra do trono de Deus.

Considerai, pois, aquele que suportou tais contradições dos pecadores contra si mesmo, para que não enfraqueçais, desfalecendo em vossos ânimos.

Ainda não resististes até ao sangue, combatendo contra o pecado.

E já vos esquecestes da exortação que argumenta convosco como filhos: Filho meu, não desprezes a correção do Senhor e não desmaies quando, por ele, fores repreendido;

porque o Senhor corrige o que ama e açoita a qualquer que recebe por filho.

Se suportais a correção, Deus vos trata como filhos; porque que filho há a quem o pai não corrija?

Mas, se estais sem disciplina, da qual todos são feitos participantes, sois, então, bastardos e não filhos.

Além do que, tivemos nossos pais segundo a carne, para nos corrigirem, e nós os reverenciamos; não nos sujeitaremos muito mais ao Pai dos espíritos, para vivermos?

10 Porque aqueles, na verdade, por um pouco de tempo, nos corrigiam como bem lhes parecia; mas este, para nosso proveito, para sermos participantes da sua santidade.

11 E, na verdade, toda correção, ao presente, não parece ser de gozo, senão de tristeza, mas, depois, produz um fruto pacífico de justiça nos exercitados por ela.

12 Portanto, tornai a levantar as mãos cansadas e os joelhos desconjuntados,

13 e fazei veredas direitas para os vossos pés, para que o que manqueja se não desvie inteiramente; antes, seja sarado.

14 Segui a paz com todos e a santificação, sem a qual ninguém verá o Senhor,

15 tendo cuidado de que ninguém se prive da graça de Deus, e de que nenhuma raiz de amargura, brotando, vos perturbe, e por ela muitos se contaminem.

16 E ninguém seja fornicador ou profano, como Esaú, que, por um manjar, vendeu o seu direito de primogenitura.

17 Porque bem sabeis que, querendo ele ainda depois herdar a bênção, foi rejeitado, porque não achou lugar de arrependimento, ainda que, com lágrimas, o buscou.

18 Porque não chegastes ao monte palpável, aceso em fogo, e à escuridão, e às trevas, e à tempestade,

19 e ao sonido da trombeta, e à voz das palavras, a qual, os que a ouviram pediram que se lhes não falasse mais;

20 porque não podiam suportar o que se lhes mandava: Se até um animal tocar o monte, será apedrejado.

21 E tão terrível era a visão, que Moisés disse: Estou todo assombrado e tremendo.

22 Mas chegastes ao monte Sião, e à cidade do Deus vivo, à Jerusalém celestial, e aos muitos milhares de anjos,

23 à universal assembleia e igreja dos primogênitos, que estão inscritos nos céus, e a Deus, o Juiz de todos, e aos espíritos dos justos aperfeiçoados;

24 e a Jesus, o Mediador de uma nova aliança, e ao sangue da aspersão, que fala melhor do que o de Abel.

25 Vede que não rejeiteis ao que fala; porque, se não escaparam aqueles que rejeitaram o que na terra os advertia, muito menos nós, se nos desviarmos daquele que é dos céus,

26 a voz do qual moveu, então, a terra, mas, agora, anunciou, dizendo: Ainda uma vez comoverei, não só a terra, senão também o céu.

27 E esta palavra: Ainda uma vez, mostra a mudança das coisas móveis, como coisas feitas, para que as imóveis permaneçam.

28 Pelo que, tendo recebido um Reino que não pode ser abalado, retenhamos a graça, pela qual sirvamos a Deus agradavelmente com reverência e piedade;

29 porque o nosso Deus é um fogo consumidor.

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A BÍBLIA – Malaquias 3

Malaquias avisa sobre mensageiros, exorta sobre os dízimos e fala de castigo a ímpios e bençãos para os justos.

 1 Eis que eu envio o meu anjo, que preparará o caminho diante de mim; e, de repente, virá ao seu templo o Senhor, a quem vós buscais, o anjo do concerto, a quem vós desejais; eis que vem, diz o Senhor dos Exércitos.

Mas quem suportará o dia da sua vinda? E quem subsistirá, quando ele aparecer? Porque ele será como o fogo do ourives e como o sabão dos lavandeiros.

E assentar-se-á, afinando e purificando a prata; e purificará os filhos de Levi e os afinará como ouro e como prata; então, ao Senhor trarão ofertas em justiça.

E a oferta de Judá e de Jerusalém será suave ao Senhor, como nos dias antigos e como nos primeiros anos.

E chegar-me-ei a vós para juízo, e serei uma testemunha veloz contra os feiticeiros, e contra os adúlteros, e contra os que juram falsamente, e contra os que defraudam o jornaleiro, e pervertem o direito da viúva, e do órfão, e do estrangeiro, e não me temem, diz o Senhor dos Exércitos.

Porque eu, o Senhor, não mudo; por isso, vós, ó filhos de Jacó, não sois consumidos.

Desde os dias de vossos pais, vos desviastes dos meus estatutos e não os guardastes; tornai vós para mim, e eu tornarei para vós, diz o Senhor dos Exércitos; mas vós dizeis: Em que havemos de tornar?

Roubará o homem a Deus? Todavia, vós me roubais e dizeis: Em que te roubamos? Nos dízimos e nas ofertas alçadas.

Com maldição sois amaldiçoados, porque me roubais a mim, vós, toda a nação.

10 Trazei todos os dízimos à casa do tesouro, para que haja mantimento na minha casa, e depois fazei prova de mim, diz o Senhor dos Exércitos, se eu não vos abrir as janelas do céu e não derramar sobre vós uma bênção tal, que dela vos advenha a maior abastança.

11 E, por causa de vós, repreenderei o devorador, para que não vos consuma o fruto da terra; e a vide no campo não vos será estéril, diz o Senhor dos Exércitos.

12 E todas as nações vos chamarão bem-aventurados; porque vós sereis uma terra deleitosa, diz o Senhor dos Exércitos.

13 As vossas palavras foram agressivas para mim, diz o Senhor; mas vós dizeis: Que temos falado contra ti?

14 Vós dizeis: Inútil é servir a Deus; que nos aproveitou termos cuidado em guardar os seus preceitos e em andar de luto diante do Senhor dos Exércitos?

15 Ora, pois, nós reputamos por bem-aventurados os soberbos; também os que cometem impiedade se edificam; sim, eles tentam ao Senhor e escapam.

16 Então, aqueles que temem ao Senhor falam cada um com o seu companheiro; e o Senhor atenta e ouve; e há um memorial escrito diante dele, para os que temem ao Senhor e para os que se lembram do seu nome.

17 E eles serão meus, diz o Senhor dos Exércitos, naquele dia que farei, serão para mim particular tesouro; poupá-los-ei como um homem poupa a seu filho que o serve.

18 Então, vereis outra vez a diferença entre o justo e o ímpio; entre o que serve a Deus e o que não o serve.

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A BÍBLIA – Malaquias

O profeta repreende os sacerdotes e avisa sobre as maldições de Jeová pela infidelidade.

1 E, agora, ó sacerdotes, este mandamento vos toca a vós.

Se o não ouvirdes e se não propuserdes no vosso coração dar honra ao meu nome, diz o Senhor dos Exércitos, enviarei a maldição contra vós e amaldiçoarei as vossas bênçãos; e já as tenho amaldiçoado, porque vós não pondes isso no coração.

Eis que vos corromperei a semente e espalharei esterco sobre o vosso rosto, o esterco das vossas festas; e com ele sereis tirados.

Então, sabereis que eu vos enviei este mandamento, para que o meu concerto seja com Levi, diz o Senhor dos Exércitos.

Meu concerto com ele foi de vida e de paz, e eu lhas dei para que me temesse, e me temeu e assombrou-se por causa do meu nome.

A lei da verdade esteve na sua boca, e a iniquidade não se achou nos seus lábios; andou comigo em paz e em retidão e apartou a muitos da iniquidade.

Porque os lábios do sacerdote guardarão a ciência, e da sua boca buscarão a lei, porque ele é o anjo do Senhor dos Exércitos.

Mas vós vos desviastes do caminho, a muitos fizestes tropeçar na lei: corrompestes o concerto de Levi, diz o Senhor dos Exércitos.

Por isso, também eu vos fiz desprezíveis e indignos diante de todo o povo, visto que não guardastes os meus caminhos, mas fizestes acepção de pessoas na lei.

10 Não temos nós todos um mesmo Pai? Não nos criou um mesmo Deus? Por que seremos desleais uns para com os outros, profanando o concerto de nossos pais?

11 Judá foi desleal, e abominação se cometeu em Israel e em Jerusalém; porque Judá profanou a santidade do Senhor, a qual ele ama, e se casou com a filha de deus estranho.

12 O Senhor extirpará das tendas de Jacó o homem que fizer isso, o que vela, e o que responde, e o que oferece dons ao Senhor dos Exércitos.

13 Ainda fazeis isto: cobris o altar do Senhor de lágrimas, de choros e de gemidos; de sorte que ele não olha mais para a oferta, nem a aceitará com prazer da vossa mão.

14 E dizeis: Por quê? Porque o Senhor foi testemunha entre ti e a mulher da tua mocidade, com a qual tu foste desleal, sendo ela a tua companheira e a mulher do teu concerto.

15 E não fez ele somente um, sobejando-lhe espírito? E por que somente um? Ele buscava uma semente de piedosos; portanto, guardai-vos em vosso espírito, e ninguém seja desleal para com a mulher da sua mocidade.

16 Porque o Senhor, Deus de Israel, diz que aborrece o repúdio e aquele que encobre a violência com a sua veste, diz o Senhor dos Exércitos; portanto, guardai-vos em vosso espírito e não sejais desleais.

17 Enfadais ao Senhor com vossas palavras; e ainda dizeis: Em que o enfadamos? Nisto, que dizeis: Qualquer que faz o mal passa por bom aos olhos do Senhor, e desses é que ele se agrada; ou onde está o Deus do juízo?

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BABILÔNIA NÃO É NOSSO LUGAR

CONGREGAÇÃO SÉTIMO MILÊNIO

Hoje lendo sobre o Salmo 138 experimentando um sentimento de adoração e gratidão a Deus por sua fidelidade fui conduzida pelo Espirito Santo ao Salmo 137, imediatamente meus sentimentos foram movidos.
Um novo sentimento de lamento foi gerado em meu coração diante de algumas expressões colocadas pelo Salmista:
«Sentamos e choramos com saudades de Sião »
«Nos salgueiros penduramos nossas harpas;ali nos exigiam alegria de nossa parte.
«Como poderíamos cantar as canções do Senhor em solo estrangeiro?
Era momento de profunda opressão que passava o povo de Israel, Deus estava silêncioso; sabe aquele momento que Deus fica so observando? os hebreus não conseguiam ter ânimo diante de tamanha condição há que foram submetidos e as margens dos rios da Babilônia eles se prostraram,perderam as forças e choram profundamente com saudades de Yerushalem (Jerusalém) .
E ali penduram suas harpas.
Fiquei um tanto reflexiva queria encontrar a palavra certa para trazer para o papel e transforma em palavras o sentimento deste instante que tanto incomodava o coração. Como os hebreus perderam à fé a inspiração a canção se fora?
Escravos em uma terra que não era sua,aculturados misturada,humilhados diante da idolatria de deuses que não eram o Deus de Israel a única coisa que tinham era os salgueiros a margem do rio e a lembrança de Jerusalém.
Este é o retrato da desobediência o fruto de más escolhas o juízo do Divino estava sobre eles.
Então percebemos hoje que passamos por instantes parecidos,é como se Deus estivesse mostrando:Olha esse é o risco daqueles que como igreja tem se deixado escravizar pela Babilônia deixando-se acuculturar,alterar mudar a forma.
Então me lembrei de Paulo quando diz em Rom.12 «não moldeis» não se coloquem na mesma forma,no mesmo estilo.
Tenho me sentido pesarosa por tudo que tenho visto estado pensativa sobre nossa identidade como povo de Deus o Santo e o profano vivendo paralelamente como se tudo fosse normal .
Me sinto triste por esse retrato dos aculturados pela Babilônia,vejo que Israel está as margens prostrados,sem siiguinificado sujeitos aos domínios da Babilônia embora os salgueiros e os rios estejam sempre no mesmo lugar eles preferem pendurar as harpas e entregar-se ao domínio babilônico esquecem de quem são e desistem, prostrados esperam que algo caia do céu e os liberte deste estado.
Se comportam como se a Babilônia fosse o seu lugar e pacivamente ficam as margens sem reação, produzem canções cuja a letra alenta a sua alma agradam os idolos mais não os leva a Adoração Ao Divino O SAGRADO. E o som do céu tem sido substituído,a glória se foi saiu do templo.
Que triste!
Mas por outro lado me lembro dos remanescentes que mesmo diante de tamanha aflição não estão as margens a visão de Jerusalém os tem sustentado Yerushalem os tem fortalecido e eles dizem:
«Que minha mão direita murche que minha língua se apegue ao céu da minha boca se eu deixar de pensar em ti»
O povo hebreu apesar de tudo que estavam vivendo havia algo imprimido em seu interior que não os deixava desistir a imagem a visão do Eterno! da cidade da promessa ! este sentimento os fazia permanecer na Babilônia na expectativa da libertação que viria.
O Salmo 138, é a consciência de que podemos adorar, porque os reis da terra se prostraram diante da face do Eterno e Jerusalém não mais será uma lenda!choremos por Sião.
Elá veio! ela virá! não desista Babilônia não é nosso lugar.
De:  Vanda de Carvalho -Tocha Ardente

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