dracma

BUSCAR…

Seguramente todos sabemos lo que significa buscar algo!

Pero seremos menos, los que sabemos lo que significa encontrar algo!

No es un juego de palabras, es mucho más que eso, Buscar es una cosa y encontrar otra!

La historia de la mujer que perdió, buscó y encontró un dracma, nos revela la importancia que tiene a no dar nada por perdido.

Y mucho menos rendirnos hasta encontrarlo!

Con esa misma intensidad debemos buscar a Jesús!

Si la mujer abandonó todo para buscar aquella moneda que se le había perdido, como no deberíamos abandonar todo para encontrar al Hijo del Hombre?

Pero que significa dejar todo?

Representa que tenemos que dejar de cumplir con nuestras obligaciones en el trabajo, en el hogar, los estudios o los compromisos que hayamos adquirido?

De ninguna manera!

Abandonar significa dejar de lado todo aquello que sobra en nuestra vida, todo aquello que nos aparta del Señor y que ocupa demasiado lugar en nuestro tiempo.

Si un día tomáramos la decisión de hacerlo, comprenderíamos mejor estas explicaciones y les daríamos el sentido que tienen.

Alguien diría que muy tarde, tomé la decisión de buscar a Jesús, abandonando todo lo que me sobraba o tal vez, abandonando la búsqueda de todo aquello que supuestamente me faltaba.

Pero así fue que con perseverancia no abandoné la búsqueda, que llegó cuando ya no era joven, pero sí en el tiempo de comprender lo maravilloso que había encontrado.

A veces pienso que en muchas ocasiones nos afanamos tratando de lograr aquello que no tiene ningún valor y por esa razón no lo encontramos.

Buscar a Jesús es lo más importante que podamos hacer!

Lucas:15:8-9

ES – ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?

Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.

PT – Ou qual a mulher que, tendo dez dracmas, se perder uma dracma, não acende a candeia, e varre a casa, e busca com diligência até a achar?

 E, achando-a, convoca as amigas e vizinhas, dizendo:  Alegrai-vos comigo, porque já achei a dracma perdida.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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MUNDO ENGAÑADOR…!

Blog del TIEMPO!

En algunos países se sostiene cada vez con mayor fuerza, que los hombres debemos hacer lo que nos parezca bien. Si nos parece bien lo hagamos!

Observando una imagen de la patética soledad de un evangelista en la calle, es posible pensar que lógico que esto sea así.

Quién está dispuesto a escuchar a alguien hablar de Jesús? Muy pocos y los que lo hacen terminan asustados no por la esperanza, sino porque se nos habla del fin de los tiempos.

Por estas razones es tan fácil que el mundo nos engañe. Si se tratara de una cuestión de marketing, podríamos decir que el marketing del mundo es excelente!

Solo que profundamente engañador!

Es posible vivir sin límites? No.

Es posible vivir sin Dios? No.

Pero las alternativas que se nos ofrecen son tan atractivas, que corremos el riesgo de ser engañados. Sobre esto, estamos advertidos por el propio Jesús!

Como se diría en el mundo, no tenemos excusas ni tampoco el derecho de afirmar que no lo sabíamos!

Diego Acosta

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LA ESPERANZA…!

Hay quienes niegan que debamos tener esperanza!

Tal vez porque alientan a los hombres a vivir de acuerdo a su propia capacidad y a ser los artífices de los hechos que formarán parte de su paso por la tierra.

Si nos preguntamos: Debemos o no debemos de tener esperanza, la respuesta es rotundamente afirmativa. Debemos tener esperanza!

Solamente que de una manera completamente distinta a quienes exaltan al hombre por el hombre mismo. La esperanza nos debe conducir a la Majestad del Soberano!

Es la que nunca nos desilusionará, la que nunca nos hará sentir infantiles, ni tampoco amantes de las fantasías o las ilusiones.

En mis primeros tiempos de creyente, cuando aún precisaba los alimentos de los niños, pensaba que la esperanza no era propia de quiénes éramos seguidores de Jesús.

Era porque no conocía su verdadera dimensión y la comparaba con mis anteriores formas de concebir la esperanza.

No sabía que se fundamentaba precisamente en el Hijo del Hombre, en las promesas del Padre y en el total cumplimiento de todas las que se hicieron en el pasado y se formularon para el futuro.

No tiene más esperanza el que mente llena su mente de fantasías, ni el que se adjudica grandes hechos. Todo lo contrario, se alejan cada día más de lo verdadero.

Si nuestra esperanza está depositada en la Vida Eterna y en la certeza de la venida de Jesús como Rey de Reyes, NUNCA seremos defraudados.

Creer en eso es absolutamente legítimo y habla de nuestra confianza en el Hijo de Dios. Tengamos viva la buena esperanza!

Salmo 146:5

PT – Bem-aventurado aquele que tem o Deus de Jacó por seu auxílio

       e cuja esperança está posta no Senhor, seu Deus.

ES – Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,

        cuya esperanza está en Jehová su Dios.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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VERGUENZA

He leído que una joven mujer comentaba que tenía vergüenza de hablar sobre quienes eran sus padres.

Primero con sutileza y luego con toda claridad, decía que esa vergüenza la afectaba en las relaciones personales y especialmente con la familia de quién era su novio.

Admito que la declaración me causó una profunda sorpresa, porque comprendía la situación, pero me costaba imaginar lo que ocurriría con esta hermana.

Podemos tener vergüenza de nuestros padres?

Quizás si la mujer de la historia hubiera pensado en la profundidad del mandato bíblico con relación a nuestros padres, no lo hubiera hecho.

De acuerdo a lo que dijo la hermana, tal vez imaginaba que una de las soluciones posibles era inventarse un pasado y con sus padres escondidos en un cajón profundo y con varias llaves para no ser abierto.

El caso me dio una gran pena!

Por ella y porque recordé cuántas veces he omitido hablar de mis padres, quienes eran, que hacían, de donde habían venido y donde estaban.

Acaso no fue advertido Pedro de que negaría a Jesús?

Si negamos a nuestros padres, un día haremos lo que el discípulo negó. Y ocurrió, no una sino tres veces!

Negar a nuestros padres, en el fondo no es otra cosa que negar la Autoridad de Dios!

Negar a nuestros padres es pretender corregir lo que el Eterno ha establecido como bueno, lo que nos coloca en una abierta posición de rebeldía.

Negamos a nuestros padres y no somos capaces de afirmar que somos hijos del Rey de Reyes!

Salmo 103:17

PT – Mas a misericórdia do Señor é de eternidade a eternidade sobre aqueles que o temem,  e a sua justiça sobre os filhos dos filhos.

ES – Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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