la roca fundamental

LA ROCA FUNDAMENTAL

DEVOCIONAL

En mi tiempo de solitarios juegos, me llamaba la atención el problema que tenía cada vez que intentaba poner varias cosas una encima de la otra.

Tanto fue el problema, que un día se lo comenté a mi padre, quién me pidió que le mostrara lo que hacía y como lo hacía. Quería saber las razones de mi problema.

Cuando le mostré se sonrió y me dijo: Hijo, el problema es que no pones una buena base y por eso cuando quieres poner más cosas encima, siempre se caen.

Tengo vívido este recuerdo que me hace pensar en muchas situaciones, que bien podría haber evitado de haber seguido el consejo paterno.

Aunque parezca una obviedad, todo lo que hagamos sin bases sólidas tendrá malos resultados y mucho más cuando se trata de cuestiones de nuestra propia vida.

La Palabra de Dios nos recuerda, quién es la Roca y el Único fundamento que tenemos los humanos.

Lucas 6:48 Semejante es al hombre que al edificar una casa,
cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca;
y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa,
pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.

Diego Acosta / Neide Ferreira

verte bien

VERTE BIEN

ANTIVIRUS

Las definiciones sobre la envidia, son múltiples y todas coinciden en que ese sentimiento es tan corrosivo tanto para quién lo siente como para quién lo recibe.

Una breve frase puede incorporarse a la lista de definiciones o de aproximaciones, para tratar de explicar que es la envidia y como obra en la vida de las personas.

Frase: Muchos quieren verte bien, pero no mejor que ellos!

Quienes tienen en su corazón la envidia, pueden llegar hasta ser generosos en sus deseos, pero siempre con el límite que les pone ese doloroso sentimiento.

Razón de más para tratar de ayudar a quienes padecen este tormento diario, de no vivir con alegría con lo propio, sino buscando que desear de los demás.

Se puede ayudar a un envidioso?

Difícil, pero para intentarlo solamente debemos recurrir a las enseñanzas de Jesús con relación al Prójimo. Debemos amar al envidioso para sanar su corazón.