EL 24 ES NAVIDAD
No es la fiesta de los regalos,
es el Día del Glorioso Nacimiento!
Honremos al Hijo!
No es la fiesta de los regalos,
es el Día del Glorioso Nacimiento!
Honremos al Hijo!
CONGREGACIÓN SÉPTIMO MILENIO
Estoy cansada.
Todos los días llegan a mis oídos, manos y conocimiento noticias que me causan cansancio. En esos momentos, anhelo las cosas que no se ven.
El ser humano se cree “cool” y no sabe que es “fool”. Esta sociedad amante de lo visible y previsible, de lo palpable, pero tan ciega como su propia justicia, me causa un enorme cansancio.
También me llena de tristeza, cuando pienso en amigos, conocidos e incluso hermanos, mis ojos se llenan de lágrimas, no puedo evitarlo. Es ese sentimiento de impotencia que me invade cuando veo la decadencia. No puedo evitar de preguntar: ¿hasta cuándo?
Estoy harta de la inmundicia que me rodea. El olor impregnado de carne putrefacta y nauseabunda me da ganas de echar fuera lo que llevo dentro. No puedo mirar, no puedo soportar esa realidad repugnante. El mayor holocausto jamás visto, todos caminando en unísono como ovejas al matadero.
¿Hasta cuándo, Señor?
Conozco mi problema. Soy consciente de lo que me pasa. He conocido la hermosura. Tengo que reconocer que desde que la he conocido, no puedo apartarme de ella. Me cuesta respirar si no la tengo a mano.
Contemplar… necesito elevar mis ojos y admirar, maravillar, sentir que me rodea, abraza, observa… y que me ama. Ese perfume, conozco su perfume. Esa mirada, ¡cómo es posible tanto amor!
Sus palabras.
Derriten todo hielo, destruyen toda barrera, dividen emociones. Son momentos de refugio, de consuelo. Mi alma descansa, pierde toda la gravitad, y vuela… Amo. Quedo sin palabras, todo es poco e inadecuado. Mi interior se llena de melodías, palabras incomprensibles cargadas de significado. Plenitud.
No quiero apartarme de ti, Hermosura, te necesito, Sabiduría, háblame y te oiré. Tus palabras me dan vida, tanta que deseo compartir. Es como aceite precioso sobre mi cabeza que desciende por mis manos y baja hasta mis pies.
¡No, hermanos! ¡No es por ahí!
¡Mirad el camino! ¡Es verdad! ¡Aquí tendréis vida!
¡Buscad lo que es puro! ¡Lavaros!
¡Elevad vuestros ojos, de ahí viene el socorro!
¡Por alto precio hemos sido comprados!
¡Somos libres!
Descansa, alma mía.
¿Por qué te abates dentro de mí?
Espera en Dios, tu salvación.
Hubiera yo desmayado si no creyese que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Salmos 27.13
Salma Ferreira
Oremos por nuestros hijos!
Oremos por Sabiduría para guiarlos por el buen Camino!
Oremos para que reconozcan a Jesús como su Señor!
Oremos para que el Señor los guarde y los libre del mal!
Oremos para que no se desvíen ni a izquierda ni a derecha!
Oremos para ser un buen ejemplo!
Oremos para educarlos con firmeza y con Amor!
https://youtu.be/qp_Pdn5vCds?list=PLGoHpUd01PcCQ-rnJGnzVrYMjIIg1Z53F
Tal y como soy
Himno
Se cuenta que una familia estaba airada contra el padre, luego de haber ganado una importante cantidad de dinero en una apuesta.
El motivo es sorprendente: La queja era porque el padre no había sido lo suficientemente listo y jugado diez veces más, con lo que hubieran sido diez veces más ricos.
La primera vez que escuché esta historia, que no sé si es real, pero merece serlo, me quedé sorprendido de la actitud de la familia.
Pero, cuando el Señor llegó a mi vida, comencé a comprender por qué es tan peligroso el dinero para los seres humanos.
Me costaba trabajo entender las advertencias de Jesús acerca de los ricos y de su relación con el Reino de los Cielos.
Sin embargo con el tiempo aprendí la tremenda Verdad contenida en la Palabra de Dios, con relación al dinero y su poder destructor.
El dios Mammon, como todo dios que no sea el Verdadero, es cruel y lo único que pretende es obediencia para destruir luego a sus fieles.
Así ocurre con el dinero: Primero seduce con su supuesto poder y luego esclaviza, tanto cuando se lo consigue, como cuando no se lo tiene.
La esclavitud al dinero es una de las más perversas que puede someter a los hombres, entre los que naturalmente me incluyo.
Un esclavo del dinero nunca podrá ser libre, porque por mucho que posea, nunca será capaz de utilizarlo para comprar su propia libertad.
Dios conoce mi medida y la de todos los seres que ha Creado. ÉL sabe que es lo mejor para cada uno de nosotros.
No lo desafiemos con una consagración insensata!
1 Timoteo 6:10
Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Diego Acosta / Neide Ferreira
Oremos por nuestros enemigos!
Oremos por quienes se levantan contra nosotros!
Oremos por quienes buscan hacernos daño!
Oremos por quienes utilizan el espíritu de maldad contra nosotros, contra nuestros
hijos!
Oremos por quienes buscan destruir nuestro servicio al Señor!
Oremos por quienes se regocijan por tener una mente perversa!