FLUIR

DEVOCIONAL

Hace muchos años cuando era un niño, viví una experiencia impresionante, tanto que todavía tengo en la memoria las imágenes y el sonido de lo ocurrido.

Luego del mediodía el cielo se cubrió y una tormenta amenazante primero y tremenda después, convulsionó al pequeño caserío serrano donde me encontraba.

Pocas horas después, un lugareño sugirió a mi familia que fuéramos hasta el río, para ver la llegada de la crecida que estaba anunciada por un creciente rumor.

Nos ubicamos en una de las riberas del escaso río serrano y frente a una curva. A los pocos minutos el pequeño curso se transformó en una oleada gigantesca que se abatió contra un murallón.

El río subió más de tres metros y arrastró todo a su paso. Este episodio quedó grabado en mis recuerdos, porque luego me sugirió la Obra poderosa del Espíritu Santo.

Puede ser leve como una brisa o avasallante como las aguas de un río serrano, que elimina a su paso todo lo que no es bueno, dejando solamente aquello que es lo mejor.

Dejemos que el Espíritu fluya y obre con su Poder!

Romanos 5:5

ES – Y la esperanza no averguenza;
porque el amor de Dios
ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo que nos fue dado.

PT –  E a esperança não traz confusão,
porquanto o amor de Deus
está derramado em nosso coração
pelo Espírito Santo que nos foi dado.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA INDIFERENCIA

ANTIVIRUS

El familiar de una de las víctimas de un terrible episodio en París, comentó que las personas que se acercaron al lugar del hecho tuvieron una más que sorprendente actitud.

Quién hizo público lo ocurrido dijo que estaba triste por la pérdida de un ser querido y tremendamente dolido al ver lo que hicieron quienes estaban viendo lo ocurrido.

En lugar de socorrer a las víctimas estaban afanados en registrar lo que estaba aconteciendo con las cámaras de sus teléfonos.

Es dramáticamente penoso y lo más grave es que no es el primer caso que se registra en situaciones parecidas, donde la indiferencia se manifiesta en el interés por las imágenes.

Si pensamos un momento en estos episodios, podemos llegar a la conclusión que a nadie la importa nada que no sea lo que le afecte directamente.

El “yoismo” está anulando las conciencias y cualquier forma de solidaridad, por elemental que sea y por necesaria que sea.

En qué nos estamos convirtiendo?

Jesús proclamó el ejercicio del Amor hacia el prójimo y una de las formas de ponerlo en práctica, es a través de la solidaridad.

Será que pensamos que nunca precisaremos ayuda de un desconocido?

Diego Acosta

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LA PREOCUPACIÓN

 

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

En su Ministerio terrenal, Jesús puso de manifiesto la necesidad que teníamos quienes seríamos sus seguidores, de ser fieles y consecuentes con sus enseñanzas.

Obligatoriamente debemos de confiar en todo lo que anunció siendo Dios hecho Hombre, en el más grande episodio de la historia de la humanidad.

De allí que es necesario que analicemos todo lo que hacemos y todo lo que decimos, no desde la pequeñez de nuestra perspectiva de hombres, sino desde la perspectiva de la Majestad del Rey.

Cada vez que nos preocupamos por una situación, nos acercamos al Hijo del Hombre, porque resulta legítimo que hagamos un ejercicio de responsabilidad  personal.

En esto es lo que reconocemos nuestra condición de seguidores de Jesús: Ser responsables de nuestros hechos y de nuestras actitudes.

Esto es absolutamente legítimo!

Pero que ocurre cuando nos afligimos?

Parecen cosas muy parecidas, pero sin embargo son muy diferentes. La preocupación es un síntoma de que asumimos la parte que nos toca de una situación determinada.

Aflicción, significa que asumiendo esa responsabilidad, nos lleva al peligroso terreno de dejar de confiar en el Dios Todopoderoso y nos acercamos a la medida humana de buscar resolver con nuestras fuerzas lo que sea.

En eso consiste la gran diferencia entre preocuparnos y afligirnos!

El hombre o la mujer preocupados, revelan madurez espiritual y plena conciencia de la verdadera dimensión de cada uno y de la total dependencia que tenemos del Eterno.

El problema que afrontamos es grande, pero mayor es el que está con nosotros para resolverlo!

En cambio, el hombre o la mujer afligidos, solo buscan soluciones al alcance de sus fuerzas, desechando el Poder que el Hijo del Hombre ha manifestado que utilizará para resolver nuestras angustias.

Si somos capaces de mirarnos y de establecer nuestra verdadera dimensión, seremos capaces de entender quiénes somos y la medida de nuestra dependencia al considerarnos hijos de Dios.

Un hombre preocupado, una mujer preocupada, revelan la confianza que tenemos en Jesús. Un hombre afligido, una mujer afligida, solo muestran la pequeñez de su capacidad y la falta de comprensión para entenderlo.

Estemos preocupados, porque es legítimo. Pero no estemos afligidos, porque nos apartamos de Dios!

Diego Acosta

JUDÍOS A PALESTINA

HACIENDO MEMORIA MDXXIV

13 de Enero de 1946

El gobierno británico ejerciendo su mandato sobre Palestina, dispuso la cantidad mensual de judíos que podían ingresar legalmente en ese territorio.

El número establecido fue de 10.500 personas al mes, de acuerdo con la Declaración Balfour, que aseguraba un hogar judío en la región.

El gobierno británico previamente había asegurado a través de su agente Lawrence de Arabia, a los hachemitas que entregaría gran parte de los territorios que administraba para la creación de un gran estado árabe.

Diego Acosta