LO OCULTO

DEVOCIONAL

En una congregación de la que formaba parte, llamaba poderosamente la atención una hermana que con sus gestos parecía adorar al Señor a extremos casi inimaginables.

Tanto impactó, que incluso se la llegó a considerar para que ocupara un lugar de responsabilidad dentro de la vida de la Iglesia, poniéndola como ejemplo.

Hubo algunos como yo, que sugerimos tener prudencia antes de dar pasos tan importantes, para poder valorar con el tiempo, como podrían ser los comportamientos futuros de la hermana.

Pero, el Eterno siempre pone las cosas en su lugar, algunas veces antes o después, pero siempre en el momento correcto. Como fue este caso que recuerdo, porque inesperadamente tuvimos conocimiento de cómo era en realidad la vida de la hermana.

Recuerdo que fue una dolorosa comprobación, porque la prudencia que reclamábamos se vio confirmada por los hechos y lo que parecía una hermosa relación con Dios, no era otra cosa que el ocultamiento de una penosa realidad.

Marcos 4:22
ES – Porque no hay nada oculto
que no haya de ser manifestado;
ni escondido,
que no haya de salir a luz.

PT –  Porque nada há encoberto
que não haja de ser manifesto;
e nada se faz para ficar oculto,
mas para ser descoberto.

Diego acosta / Neide Ferreira

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MANOS

DEVOCIONAL

Pensando sobre el Mandato de hacer lo que esté en nuestras manos, miré las mías y me dije: Eran fuertes, pero ahora no lo son, eran diestras pero ahora son torpes…

Estaba inventando excusas?

Puede que sí!

Pero siempre prevalece en mí la certeza de que la única manera de demostrar mi condición de discípulo del Hijo del Hombre, es sirviendo, como ÉL predicó a todas las generaciones.

Y así fue como concluí que a pesar de que mis manos ya no tienen fuerzas y carecen de la destreza de otros tiempos, siempre habrá algo que pueda hacer para extender el Reino.

Podré hablar, por ejemplo. Podré contar a otros lo que Jesús hizo por mí y lo que tengo la certeza que seguirá haciendo, mucho más a partir de ahora en que el final personal está más cerca.

Tengamos dispuestas nuestras manos! El Eterno siempre pondrá en ellas la Obra que ÉL quiere que hagamos.

Eclesiastés 9:10
Todo lo que te viniere a la mano para hacer,
hazlo según tus fuerzas;
porque en el Seol, adonde vas,
no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.

Eclesiastes 9:10
Tudo quanto te vier à mão para fazer,
faze-o conforme as tuas forças,
porque na sepultura, para onde tu vais,
não há obra, nem indústria, nem ciência, nem sabedoria alguma.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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O REINO

CONGREGAÇÃO
SÉTIMO MILÊNIO

O sentimento de pertencer ao país onde nascemos é uma das questões que mais me surpreende, porque também pode ser vista naqueles que, como eu mesmo, falamos que somos filhos de Deus.
O mundo tem visto inúmeros conflitos, guerras horríveis, que tiveram como resultado milhares de vidas sacrificadas no satânico altar do fanatismo nacionalista.
Ainda hoje podemos ver como existem em algumas regiões do planeta ameaças de novos conflitos, revelando que as guerras por questões de nacionalismo continuam vivas porque o orgulho de pertencer a um determinado lugar ainda alimenta ódio nos corações.
Por isto, nada nos deixa mais surpresos de ver como pessoas, que prestam um serviço honroso ao Senhor há muitos anos, ainda mantêm em seus corações a chama de paixão pelo lugar do mundo onde nasceram.
E não é só isto, mas que são verdadeiros militantes de um país e não têm dúvida alguma em demonstrar essa posição, exibindo suas posturas e exaltando seus símbolos nacionais sempre que tenham oportunidade.
Estas situações podem semear muitas dúvidas no coração de pessoas de pessoas jovens na fé, por ter aceitado ao Senhor e que buscam pessoas de referência nas igrejas às quais pertencem.
A afirmação de serem discípulos de Jesus e, ao mesmo tempo, declararem profundo amor pelo país onde nasceram gera uma contradição que dá lugar a dúvidas.
Se eu me considero filho de um país, obviamente não possa afirmar que, ao mesmo tempo, também me sinta cidadão do Reino dos céus!
As duas coisas ao mesmo tempo não só são opostas entre si, senão que também são abertamente incompatíveis.  Não é possível ter dois senhores e não se pode ser bom e mau ao mesmo tempo.
Estes pensamentos são resultado de presenciar discussões ásperas entre pessoas de um mesmo país, mostrando suas rivalidades políticas quando, na verdade, deveriam ter perdido essa condição ao se declararem cidadãs do Reino dos céus.
É triste comprovar como o mundo exerce sua influência sobre nós que nos declaramos filhos do Deus Eterno!
Essa é uma influência profunda que afeta inclusive nossa relação com o Criador, porque alimentamos continuamente o fogo pela terra onde nascemos um dia e à qual continuamos cultuando.

A pergunta que deveríamos fazer, neste caso, é: E o Reino dos céus?

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ELEGIR…!

DEVOCIONAL

Qué es lo verdaderamente importante para cada uno?

Me hacía esta pregunta pensando en la sociedad en la que vivo y también a título personal.

Hay muchas personas que hablan de vivir bien…o del bien-estar!

Esta es una poderosa razón para vivir de una determinada manera y obrando en esa determinada dirección. La cuestión es: Esto es correcto o incorrecto?

Si lo analizo desde la perspectiva de que me considera hijo de Dios, evidentemente es totalmente incorrecto buscar con afán eso que llamamos bien-estar.

Por qué?

Es ilícito intentar vivir bien?

No es ilícito, pero si es contrario a lo que el Eterno ha establecido por cuanto no podemos buscar egoístamente nuestro bien-estar, sabiendo que nuestro prójimo padece necesidades que puedo remediar.

Si me despojara de todo lo superfluo que hay en mi vida, podría servirlo, mucho más de lo que me imagino. Y eso sí sería elegir sabiamente, tal y como lo enseñó Jesús a sus discípulos!

Hebreos 6:10
Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra
y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre,
habiendo servido a los santos
y sirviéndoles aún.

Hebreus 6:10
Porque Deus não é injusto para se esquecer da vossa obra
e do trabalho de amor que, para com o seu nome, mostrastes,
enquanto servistes aos santos
e ainda servis.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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UNA VISIÓN

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

Mientras trataba de profundizar en algunas enseñanzas bíblicas, me quedé profundamente dormido. Seguramente esto debió ser un motivo de bochorno para mí.
Pero resultó algo totalmente diferente, como casi todo lo que se relaciona con Eterno y su forma de obrar.
Porque soñé y en mi sueño le preguntaba qué debería hacer para conocerlo más, para profundizar más la relación con ÉL, para tratar de entender cuáles eran sus decisiones con relación a mi vida.
Como todos los sueños, este también tuvo su singularidad.
Inesperadamente tuve ante mí un vaso que se inclinaba y del que caía una especie de líquido. Y entonces una voz me dijo: Si quieres profundizar, vacía tu vaso.
Pero de qué tengo que vaciarlo?
De tus conocimientos, de tu sabiduría, de tu vanidad, de tu orgullo, de todo lo que has aprendido creyendo que era Verdad, de todo lo que te ha herido, molestado o perjudicado.
Y trata de no volcar el vaso de golpe, porque es mejor que todo vaya saliendo lentamente, para que no quede ningún contenido viejo que pueda ensuciar el recipiente.
El recipiente soy yo Señor?
Por supuesto, quién otro podría ser sino tú?
Y cuando el vaso esté vacío que pasará?
Entonces y solo entonces te podré dar la Sabiduría que me has pedido, la capacidad de perdonar que conozco tienes en tu corazón, la intención de no juzgar y de ser prudente.
Eso y muchas más cosas colocaré en tu vaso, a condición de que esté totalmente limpio. Porque hay cosas que no pueden ser compartidas y una de ellas es la Verdad.
No puedo poner en tu vaso sucio, lo que significa la Verdad que te enseñó mi Hijo, porque se contaminaría con tus antiguas creencias, con tus falsas certezas, con tus viejas rebeldías.
Cuando el vaso luzca limpio, entonces te daré todo lo que por Gracia he decidido darte. No porque te lo merezcas, sino porque te preciso como un vaso limpio, para que lleves a otros este mismo mensaje.
No te resistas, porque hay muchas cosas que te agradan y que desaparecerán de tu vida, pero ninguna de ellas sirve para lo que yo te quiero.
Gracias Señor!

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ABANDONO

ANTIVIRUS

Un hijo abandonó durante horas a sus ancianos padres en un bar.

El hecho puede pasar por ser incluso hasta irrelevante, a pesar de haberse constituido en noticia y de tener amplia difusión. Se trata de un abandono más y solo fue notorio, porque se produjo en un lugar público.

Pero bien cabe reflexionar sobre lo ocurrido, porque teniendo la certeza que no es el primero ni el último episodio de esta naturaleza, tal vez debamos hacer mención a la crueldad de la sociedad en la que vivimos.

Ignoramos las razones del abandono y también la situación de los hijos de los ancianos, pero sean cuales sean, resulta todo un ejemplo de cómo son los comportamientos de quienes se olvidan de lo esencial.

La Palabra de Dios nos manda a honrar a nuestros padres, en uno de los versículos que tiene una promesa: para que te vaya bien. Poniendo por pasiva el Mandato, pensemos lo que nos puede ocurrir si dejamos de honrar a quienes nos dieron la vida?

No hagamos a menos esta cuestión, ni subestimemos lo ocurrido con estos ancianos abandonados en un bar. Ellos forman parte de un presente que compromete nuestro futuro.

Y nada más que frente al Eterno!

Diego Acosta

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IRREPRENSIBLE

DEVOCIONAL

Un siervo evangélico ha sido acusado de varios delitos y ha sido privado de su libertad.

El solo enunciado de la información produce una reacción de dolor, de incredulidad y también de responsabilidad. Dolor por la situación, incredulidad por la magnitud de las acusaciones y responsabilidad por la necesidad de asumir públicamente el episodio.

La Palabra de Dios nos advierte que nada permanecerá oculto y en base a esta Verdad, es que asumimos lo ocurrido, pensando en el daño que causa la situación no solo al pastor sino también a los miembros de su congregación y por supuesto lo que afecta un ejemplo de esta naturaleza.

También es bíblica la advertencia de cuánto nos debemos de cuidar quienes creemos estar a salvo de cualquier acechanza y de cómo debemos ser de irreprensibles quienes tenemos responsabilidades mayores en las congregaciones.

No juzgamos pero no omitimos!

Quién juzga es el Eterno y ante Él nos remitimos, con temor y temblor!

1 Corintios 12:10
Así que, el que piensa estar firme,
mire que no caiga.

1 Coríntios 12:10
Aquele, pois, que cuida estar em pé,
olhe que não caia.

Diego Acosta / Neide Ferreira

OTRO FRACASO…!

DEVOCIONAL

Una joven de 17 años fue asistida para poder cumplir con su propósito de morir!
Terrible, bajo todos los aspectos. Mucho más desde la perspectiva espiritual!
La joven había sido abusada de niña y luego violada por dos hombres a los 14 años. A los 17, como ella misma lo definió, ya no vivía, sino que sobrevivía, sin poder soportar tanta tragedia personal.
Desde lo humano, se puede llegar a comprender la decisión de utilizar la eutanasia, para poner fin a una existencia tan desdichada!
Pero y desde la visión de Dios?
En mi condición de ser su hijo, debo asumir mi responsabilidad en este tremendo episodio registrado en Holanda. Aunque pueda argumentar que estoy lejos de ese país y que obviamente nada podía hacer.
La disculpa no es válida, porque cabría preguntarme qué hago yo con mi prójimo? Me preocupo por él o lo único que busco es entrometerme en su vida?
El camino hacia la eutanasia está lleno de advertencias y señales. Y mi deber es estar atento, para ayudar a quienes piensan en caminar por él.
Solo al Eterno le compete nuestra vida!

Job 12:10
En su mano está el alma de todo viviente,
Y el hálito de todo el género humano.

12:10
Que está na sua mão a alma de tudo quanto vive,
e o espírito de toda carne humana?

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Y EL REINO…?

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

El sentido de pertenencia al país donde se nació, es una de las cuestiones más sorprendentes, porque esa actitud también la exhibimos quienes nos llamamos hijos de Dios.
El mundo ha asistido a múltiples conflictos, a enfrentamientos horrorosos con miles de vidas ofrendadas en el satánico altar del fanatismo nacionalista.
Todavía podemos advertir en muchas regiones del planeta como las amenazas  de nuevos conflictos, revelan que las guerras por lo nacional se mantienen vivas, porque el orgullo de pertenecer sigue alimentando el odio en los corazones.
Nada nos puede sorprender más, como hay personas que con años de honroso servicio al Señor, aún mantienen en sus corazones la llama del amor hacia el lugar del mundo donde nacieron.
Y no solamente eso, sino que son auténticos militantes de un país y no tienen ninguna duda en exhibir esa situación, haciendo públicas sus posturas y enalteciendo sus símbolos nacionales en cuánta ocasión fuera posible.
Estas situaciones pueden sembrar muchas dudas en el ánimo de quienes son aún criaturas casi recién nacidas, por haber aceptado recientemente al Señor y que buscan referencias en las congregaciones a las que pertenecen.
Las dudas se originan en la contradicción que existe al afirmar que son discípulos de Jesús y a la vez declaran su profundo amor por el país en donde vieron la vida
Si me considero hijo de un país, obviamente no puedo afirmar que a su vez me siento ciudadano del Reino!
Las dos cosas a la vez no solamente se oponen sino que son abiertamente incompatibles.  No se puede tener dos señores y no se puede ser bueno y malo, a la vez.
Estas reflexiones se originan en torno a duras discusiones que pude presenciar, cuando personas nacidas en un mismo país, oponían rivalidades políticas, cuando en realidad deberían haber perdido esa condición para declararse ciudadanos del Reino.
Tristemente comprobamos como el mundo ejerce su influencia sobre quienes nos declaramos hijos del Eterno!
Una influencia tan profunda que incluso afecta nuestra relación con el Creador, al seguir alimentando el fuego por la tierra donde un día nacimos y a la que le seguimos rindiendo culto.

Deberían preguntarse, como tantos de nosotros: Y el Reino…?

Diego Acosta / Neide Ferreira

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GLORIA…?

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

A lo largo de las diferentes épocas históricas, siempre hubo hombres que se distinguieron de sus contemporáneos. Y por esta razón tuvieron para recordarlos monumentos o denominaciones de distintos lugares con sus nombres.
Como ilustró maravillosamente el sabio en Eclesiastés, no hay nada nuevo bajo el sol y seguimos distinguiendo a los hombres y mujeres sobresalientes, para que las generaciones futuras los recuerden.
En la mayoría de los casos podríamos estar hablando de la vana-gloria a la que aludió Pablo y en los tiempos presentes, casi sin ninguna duda nos enfrentamos a esta forma de realidad.
Cada cual busca su gloria!
Pero qué gloria buscamos?
Simplemente en la que nos conceden nuestros pares y nos conformamos con la pequeña gloria de ser reconocidos por hechos y obras, que deberían ser recordados con mayor énfasis, según nuestra opinión.
Si estuviera frente a un espejo el dedo acusador me apuntaría a mí en forma directa, con lo que estoy declarando que creo que en estas situaciones prácticamente no hay excepciones.
Entonces la gloria personal también es un afán de los que nos llamamos hijos de Dios?
Sin la menor duda y si la tuviéramos, nos debería bastar para aclararnos, con mirar a nuestro alrededor o a nosotros mismos.
Hemos perdido el temor y temblor declarado por Pablo y la humildad enseñada por el Hijo del Hombre.
Sin temor ni temblor no podremos presentarnos ante la Majestad del Eterno ni nos podremos declarar discípulos de Jesús, con nuestra falta de toda forma de humildad.
Es triste muy triste esta realidad, pero no por ello es menos cierta, cuando podemos comprobar las luchas por ocupar puestos que conceden una pequeña notoriedad y el vacío que se produce cuando se trata de encontrar servidores del prójimo.
Para ser notorios son muchos los candidatos, pero para servir muy pocos!
Haciendo un símil, si Jesús nos dijera: Sígueme, que haríamos?
Pensaríamos en que nos podríamos beneficiar o dejaríamos todo para tener el privilegio de ser sus discípulos?
El fin de los tiempos se está acercando y está mostrando como falsos profetas o sus imitadores, están proclamando mensajes que son propios de la gloria humana, que de la única Gloria verdadera: La que concede el Santo de Israel!

Diego Acosta

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