ESTUPOR

DEVOCIONAL

Una amiga comentaba su tremendo enfado y estupor, por algunas  cosas que estaban ocurriendo y que afectaban negativamente a sus hijos.

Ella no concebía como se pretendía quitarle a los padres el poder de decisión sobre la forma de educarlos y sobre todo, como se pretendía cambiar lo bueno por malo.

Esta señora no es creyente, pero coincidía en muchas de las afirmaciones que planteamos quienes nos llamamos hijos de Dios. Algo natural, cuando se unen los pensamientos en torno a los Mandatos del Señor, aunque no se lo conozca o reconozca.

Mi respuesta a este encendido alegato, estuvo dirigida a confirmar lo que ella tenía en su corazón, explicándole que eso era exactamente lo que el Eterno demandaba de los padres.

No solo el derecho sino también la obligación de formarlos sobre los principios fundamentales del Supremo: Hombre y mujer, convertidos en una sola carne en el matrimonio.

Cuando se pretenden otras alternativas, se violentan principios y se desafía a Dios, que no tolera la rebeldía de los humanos y tiene especial cuidado por los más débiles de la Creación.

Mateo 11:25
En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

Mateus 11:25
Naquele tempo, respondendo Jesus, disse: Graças te dou, ó Pai, Senhor do céu e da terra, que ocultaste estas coisas aos sábios e instruídos e as revelaste aos pequeninos.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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ARDILLAS

DEVOCIONAL

Desde una de las ventanas de mi casa, casi todos los días puedo ver ardillas, que se mueven presurosas en busca de comida e incluso juegan provocando mi deleite.

Ayer, mientras las miraba pensé: Le dedico yo tanto tiempo a la Biblia, como le estoy dedicando a estos pequeños seres de la Creación?

Probablemente sí, pero lo que me resultó grave es que leyendo la Palabra, no tengo la sensación de deleite que me produce mirar las veloces maniobras de estos animalitos.

Me pregunto: Qué tiene de malo deleitarse con las ardillas y no deleitarse con el Texto?

En realidad nada, pero lo que ocurre es que así como nos deleitamos con la Creación en movimiento, del mismo modo deberíamos deleitarnos con la infinita profundidad de lo que el Eterno nos revela cada día.

Aunque el deleite sea agresivo y también duro para con mi vida, porque no todo puede ser placentero como contemplar ardillas. Hay un tiempo para cada cosa! La cuestión es no perder de vista que es lo primero y lo más importante!

Deuteronomio 17:19
Y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida,
para que aprenda a temer a Jehová su Dios,
para guardar todas las palabras de esta ley
y estos estatutos, para ponerlos por obra.

Deuteronômio 17:19
E o terá consigo e nele lerá todos os dias da sua vida,
para que aprenda a temer ao
Senhor, seu Deus,
para guardar todas as palavras desta lei
e estes estatutos, para fazê-los.

Diego Acosta / Neide Ferreira

 

LA INDOLENCIA

DEVOCIONAL

Me sorprendo como poco a poco voy aceptando cosas que están mal, como si el tiempo fuera capaz de limar las asperezas de situaciones que no debería tolerar.

Cuando pienso en esta cuestión, la atribuyo a la indolencia con la que vivo, porque en lugar de tener posiciones firmes, me debato entre mis obligaciones y las propuestas del mundo.

No cabe ninguna duda que este debate, es el peor resultado que puede haber en cuanto a las certezas que debemos de tener quienes nos llamamos hijos de Dios.

Ser indolente, me lleva a olvidarme que hay principios que son innegociables y de obligado cumplimiento y por lo tanto no pueden estar sujetos a opiniones o consideraciones interesadas.

Combatir la indolencia es una gran propuesta que me he planteado, para buscar ser digno ante el Eterno y su Majestad. No basta con declararme creyente, debo practicarlo tanto como el respirar.

Proverbios 12:27
El indolente ni aun asará lo que ha cazado;
pero haber precioso del hombre es la diligencia.

Provérbios 12:27
O preguiçoso não assará a sua caça,
mas o bem precioso do homem é ser diligente.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LEER….

DEVOCIONAL

En el poco tiempo que dedico a la lectura de la Biblia, comprendí que era necesario hacer grandes cambios. El más importante de ellos, era el de dejar de mirar la hora a cada momento.

Este llamado a la reflexión me alertó acerca de algo que no era bueno, fundamentalmente para mí, porque sin desearlo, esa actitud me estaba alejando todos los días, un poco más del Eterno.

Pensando en esto, reparé que esos minutos que dedico a la lectura de la Palabra, son muy escasos con relación al que dedico, por ejemplo a otro tipo de lecturas.

Es decir, siempre tengo otras ocupaciones más urgentes, con lo que voy postergando lo que verdaderamente es importante parta mi vida, como hijo de Dios.

Por estas razones, desde hoy he cambiado mis tiempos y ahora me he propuesto leer la Biblia, sin pensar en lo que tengo que hacer y en las complicaciones de cada día. Estar cerca del Señor es lo más importante para mí.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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UNA CASA

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

En una ocasión una joven pareja planteó sus dudas acerca de irse a vivir juntos o casarse.

En ese momento nos pareció una cuestión sencilla y además casi innecesaria, pensando en que en el mundo cada uno hace lo que le parece bien.

Sin embargo con el paso de los años  y luego de haber reconocido a Jesús como Señor de mi vida, este tema se planteó con mucha frecuencia, pues los jóvenes persistían en planteamientos similares.

Es evidente que el mundo influye poderosamente sobre el ánimo y sobre las decisiones de quienes en un determinado momento, creen haber encontrado a su compañero o a su compañera perfecta.

Cuando estas circunstancias están claras, la cuestión del casamiento parece más una antigüedad o cosas de viejos o de los padres, que lo plantean como algo deseable.

Resulta bastante difícil intervenir y defender la necesidad del compromiso nupcial, porque además de innecesario se piensa que no agrega nada y simplemente es una convención de la sociedad.

Cuando este tema es cuestión de análisis en una congregación, adquiere otra dimensión y también son necesarios otros argumentos. Eso es precisamente lo que me hizo recordar lo relacionado con el casamiento.

Recordé que tuve el privilegio de haber tenido una sabia maestra, quién habló en una fría tarde de sábado en un estudio bíblico, acerca de la obligación que teníamos los creyentes de casarnos para convivir.

Ella hizo alusión a aquella frase, que un hombre y una mujer cuando se unen forman una sola carne. Se refería a lo establecido por el Eterno en Génesis 2:24.

Eso traducido a la práctica, la maestra nos explicó que era como construir una casa en la arena o una casa firmemente apoyada en la roca. A una casa basada en la arena, una tormenta fuerte, podía destruirla fácilmente.

Y ese sería el caso de un hombre y una mujer que decidían vivir juntos sin casarse.

Pero quienes construyeron su casa sobre la roca, es decir uniendo sus vidas delante de Dios, podrían afrontar las tormentas de la convivencia, sin que peligrara esa vivienda maravillosa que es el matrimonio.

En definitiva esa es la cuestión. Casarse para un hombre y una mujer, no es otra cosa que decidir construir su morada sobre arenas movedizas o sobre la Roca inmutable. Para no olvidar nunca, cuando se deba tomar esta gran decisión del matrimonio!

Diego Acosta / Neide Ferreira

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INESTABLE

DEVOCIONAL

Los especialistas del tiempo, comentan que las condiciones estarán inestables, cuando a lo largo del día puede haber momentos de sol y momentos tormentosos.

Esta clase de previsiones se asemejan bastante a lo que ocurre con mi vida, que en algunos períodos son de alegría y otros de incertidumbre y problemas.

Son los tiempos en los que en el mundo se duda entre salir o no salir con paraguas a la calle. Lo mismo puedo decir cuando me arriesgo y me olvido que debo estar bajo el paraguas protector del Eterno.

Cuando asumo esos riesgos, es evidente que estoy confiando en mis propias fuerzas y también olvidando que la obediencia es la que asegura la protección de Dios.

La única certeza que puedo tener frente a las condiciones de mi vida provienen del Señor. Si los tiempos son buenos, en agradecimiento y si son malos, también de agradecimiento. Porque solo ÉL sabe que es lo mejor para mí, aunque me empeñe en contradecirlo.

Salmo 143:10
ES – Enséñame a hacer tu voluntad,
porque tú eres mi Dios;
Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

PT – Ensina-me a fazer a tua vontade,
pois és o meu Deus;
guie-me o teu bom Espírito por terra plana.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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EL TIEMPO

CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO

La primera Creación de Dios fue el tiempo. Por su Gracia los humanos recibimos el concepto que nos permite regir nuestra vida temporal. Por eso el Libro de Génesis comienza…En el principio!

Los hombres tuvimos una referencia desde lo que es Eternal, hasta lo que comienza y termina, tal y como es nuestra vida desde el pecado de nuestros padres Adán y Eva.

Pero es lo mismo, el tiempo para el Supremo que para nosotros los hombres?

Desde luego que no, porque para el Eterno no hay magnitudes, pero sí para quienes vivimos bajo su Omnipotencia, de allí que el valor que le podamos conocer es fundamental.

Recuerdo que en una predicación el Señor tuvo la Gracia de mostrarme que cada vez que decimos una frase muy común…aquí estoy matando el tiempo, es decir sin hacer nada.

Esa frase según lo revelado encierra una especie de suicidio, con relación al tiempo que nos ha dado el Supremo para que estemos en la Tierra, honrándolo por todo lo que somos.

Puede resultar exagerado hablar de suicidio, cada vez que estamos sin hacer nada, pero si profundizamos en la cuestión, advertiremos que no es para eso que estamos en el mundo.

Y si no hacemos lo que se nos ha dejado como Mandato, surge dominando la escena el atractivo del mundo, la seducción que conlleva aceptar vivir bajo sus dictados.

No hacer nada, es mucho más que una frase. Es lo mismo que cuando se induce a dejar la mente en blanco, con el hinduismo disfrazado de yoga. No podemos dejar nuestra mente en blanco porque debemos dedicarla a Jesús y a sus enseñanzas.

Una mente en blanco es el campo propicio para que el enemigo la ocupe con sus falsas promesas, sus tolerantes pensamientos con relación a toda forma de pecado.

El Tiempo de Dios tiene significado cuando lo dedicamos a llevar al prójimo el Mensaje de Salvación, que nos rescató del  lugar donde estábamos, sumidos en la tragedia cotidiana de no saber para qué vivimos.

El Tiempo del Eterno es el que nos transforma y nos hace ciudadanos del Reino, hombres y mujeres con un Propósito para vivir y para ser Luz en las tinieblas del mundo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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TORCER

DEVOCIONAL

 Tras una larga conversación pensaba en lo que había dicho un amigo… que tenía la intención de hacer su soberana voluntad!

Confieso que en ese momento experimenté varios estados de ánimo. Uno de ellos fue el de temor y temblor. Cómo era posible que alguien desafiara de esta manera al Eterno?

También me vino a la memoria, la palabra de la Biblia, en la que nos manda obedecer al Único Dios Verdadero!

Además tuve un sentimiento de profunda compasión por mi amigo, que se atrevía a hacer una afirmación tan rotunda, conociendo como conoce la Palabra de Dios.

Pensando en mi amigo, también pensé mí y traté de examinar mi corazón, buscando todo aquello que podía ofender al Supremo, porque cuando vemos lo malo en otros, también debemos buscar lo malo en nosotros mismos.

Nadie es justo ni puede torcer la Voluntad Soberana del Creador!

Pido Misericordia por mi vida y por quienes pueden creerse tan fuertes, que no admitimos que solamente somos apenas una palabra en la Historia eterna.

Juan 6:38
Porque he descendido del cielo,
no para hacer mi voluntad,
sino la voluntad del que me envió.

João 6:38
Porque eu desci do céu
não para fazer a minha vontade,
mas a vontade daquele que me enviou.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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