DES-MOTIVADO

Hace muchos años estudiando sobre la vanagloria de la que hablaba Pablo, encontré un texto en el que la palabra estaba dividida en dos: vana-gloria.

Esta separación contribuyó al entendimiento de la enseñanza y aplicando el mismo criterio, me he permitido dividir esta palabra en dos: des-motivado…

Que significa: la pérdida de motivación?

Hablamos, de alguien que estando profundamente relacionado con las cosas de Dios y dejó de ser fiel a quién le ha dado la vida y a quién le ha dado la Salvación a través de su Hijo.

Que razones puede haber para perder la motivación?

Muchas y todas ellas peligrosas porque afectan el corazón de cada persona. Por ello tenemos una especial responsabilidad quienes hemos alcanzado una etapa de la vida, donde debemos dar mucho más de lo que recibimos.

Seamos honrados en el análisis de nuestra des-motivación, para encontrar la verdadera raíz del alejamiento del Eterno.

Por tanto, estoy alerta para no dar ninguna brecha que me aparte del Camino verdadero y me haga perder por los atajos de lo fácil, lo cómodo y me lleve hacia la vanidad y el orgullo entre otros malignos destinos.

Apocalipsis 2:4-5

Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

Apocalipse 2:4-5

Tenho, porém, contra ti que deixaste o teu primeiro amor.

Lembra-te, pois, de onde caíste, e arrepende-te, e pratica as primeiras obras;

quando não, brevemente a ti virei e tirarei do seu lugar o teu castiçal, se não

te arrependeres.

Diego Acosta / Neide Ferreira

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LA OTRA…?

De acuerdo a como nos comportamos, podríamos llegar a la conclusión que existen dos Biblias: Una que nos llena de alegría y otra que ignoramos a causa de lo que no entendemos o de lo que no nos resulta grato de leer.

Esta conclusión fue perturbadora la primera vez que me enfrenté con mi propia realidad. Evidentemente, este era mi caso.

Durante años fui enseñado o estuve en congregaciones, donde se ignoraba a Job por frustrante y a Apocalipsis por difícil de comprender.

Tanto en un caso como en el otro, lo que en el fondo estaba implícito, es que se daban situaciones o señales que no eran buenas para los creyentes normales, como yo, por ejemplo.

Del mismo modo, hubo pasajes enteros que raramente eran leídos, enseñados o estudiados, porque no contribuían al buen ánimo de quienes estábamos iniciando el proceso de crecimiento en Jesús.

De esta manera, fue como si dentro de mi mente se trazaran límites dentro de la Biblia, casi cometiendo el tremendo error de entrar en rebeldía con el propio Dios.

TODOS los Textos bíblicos son importantes!

No podemos ni debemos elegir a algunos e ignorar a otros!

En cada uno de ellos hay enseñanzas que nos llevan al conocimiento, para que no nos perdamos por causa de no tenerlo.

Desde el día en que comprendí esta dramática realidad de mi vida, me he esforzado a leer la Biblia, sin pre conceptos ni cuestionamientos de ningún tipo.

Esta es la única manera de aproximarme a la Grandeza y Majestad de su Autor y a las grandiosas enseñanzas de su Hijo.

Hebreus 1:1-2

Havendo Deus, antigamente, falado, muitas vezes e de muitas maneiras,

aos pais, pelos profetas, a nós falou-nos, nestes últimos dias, pelo Filho,

 a quem constituiu herdeiro de tudo, por quem fez também o mundo.

Hebreos 1:1-2

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro

tiempo a los padres por los profetas,

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó

heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.

Diego Acosta / Neide Ferreira

LA BIBLIA – Juan 14

Jesús es el camino y el Espíritu Santo el Consolador que nos ayudará siempre!

1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.

Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?

10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.

20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.

21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

22 Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?

23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

25 Os he dicho estas cosas estando con vosotros.

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

28 Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo.

29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.

30 No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.

31 Más para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí.

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