LIGEROS DE EQUIPAJE

 

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

Ligeros de equipaje pero con el equipaje hecho

Jesús les dijo: No lleven nada para el viaje. No lleven bastón ni mochila, ni comida ni dinero. Tampoco lleven ropa de más. Lucas 9:3

¿Alguien se imagina salir de viaje sin llevar una maleta llena con lo necesario y algunas cosas más?

Hace unos días fui de viaje y la compañía me ofreció un billete a buen precio pero era importante que solo llevara conmigo un bolso de mano, eso me exigía hacer una maleta con las cosas más necesarias y justas. Yo suelo llevar cosas demás cuando voy de viaje, siempre digo: esto por un si acaso, aquello por si se tercia… y así muchas veces llevo de viaje ropa, complementos y cosas que ni uso.

Leyendo este pasaje de Lucas me imaginé a mí misma en el lugar de aquellos discípulos que oyeron estás palabras de Jesús « no lleven nada para el viaje» menuda prueba de fe. Ve de viaje y confía, todo lo que necesitas lo tendrás, ni ropa, ni bastón en que apoyarte, ni maleta para guardar nada, ni comida, ni dinero, ni ropa demás, ligeros de equipaje para caminar sin peso, dependiendo de la provisión de Dios, no necesitaban llevar nada más que lo justo. ¿Y qué es lo justo? Antes de decirles que no llevaran nada Jesús le dio lo que iban a necesitar… poder para sanar enfermedades y autoridad sobre todos los demonios. Luego los envió a anunciar las buenas noticias del reino de Dios y a sanar a los enfermos. Lucas 9:1-2

Aprender a caminar con lo justo es difícil porque siempre queremos más. Este viaje de la vida es limitado, no cargues demasiadas cosas, camina ligero, ten fe,  si buscas el Reino de Dios y su Justicia todo lo demás es añadido, por tanto ¡¡TEN FE!! Lo que necesites lo vas a tener. Pero cuando realices el último viaje solo podrás llevar contigo lo que Él te dio y cuándo llegues a tu destino final, podrás decirle aquí está lo que me has dado duplicado  entonces Él te dirá ¡¡Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor!!

Lourdes Diaz

www.septimomilenio.com

SI JESÚS TE DICE VEN…NO DUDES!

CONGREGACIÓN

del SÉPTIMO MILENIO

Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !Señor, sálvame!
Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Mateo 14:28-33
¿Cuántas veces pedimos a Dios un milagro y cuándo recibimos lo que pedimos nos sorprendemos, miramos lo que nos rodea y dudamos?

Lourdes Diaz

www.septimomilenio.com

YO CELEBRO MI VIDA EN CRISTO.

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

Agradecida a Dios de no ser orgullosa. Yo soy feliz de ser mujer, feliz con la familia que tengo y agradecida por poder decidir sin que nadie me manipule. Segura de que la vida que vivo es la correcta y que mi final será glorioso.
No temo, no necesito atacar a otro ser humano cuando no piensa como yo.
Mi felicidad no depende de que tu pienses como yo o hagas lo que hago yo, mi felicidad es tener la mente de Cristo, y poder hacer lo que el hizo.
Respeto lo que tu escoges, pero no me obligues a hacer lo que tu haces.
Si tu quieres vivir tu libertad, no me robes la mía.
Si tu puedes opinar sobre lo que quieres que tus hijos aprendan, yo tengo el mismo derecho que tú a decidir lo que quiero que aprendan los míos.
Mi vida es muy valiosa, si te atreves a tocarla no te encontrarás conmigo, el que me defiende es más poderoso que tú, y a el le tendrás que dar cuentas, quieras o no, porque al final del camino está el que juzgará todas las cosas.
Si quieres vivir una vida mediocre, insulsa, sin sustancia, perversa, y enfangada ¡¡vívela!! pero no tienes ningún derecho sobre mi vida.
YO CELEBRO MI VIDA EN CRISTO.

Lourdes Diaz

www.septimomilenio.com

LO IMPORTANTE…

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

LO IMPORTANTE ES LO QUE DIOS OPINA DE TI.

Cuando hablan bien de nosotros, o dicen de nosotros cosas que nos dejan en buen lugar nos sentimos contentos y queremos que todos sepan lo que se dice. Pero cuando alguien dice algo que no es agradable e incluso dicen de ti algo que es mentira, la reacción es instantánea: defendernos y desmentir. ¿Qué aprendemos de Jesús?
No presentar defensa.

Dios todo lo sabe de ti, él defiende tu causa, ¿ Que ganas con desmentir una mentira? Los que te conocen saben que no es verdad. Y los que no te conocen aunque lo desmientas creerán lo que quieran creer. Sigue caminando con Jesús, vivirás lo mismo que Él vivió, que no es fácil, pero el resultado es: VICTORIOSO.

(Marcos 15:1-5) “Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato. Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices. Y los principales sacerdotes le acusaban mucho. Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan. Mas Jesús ni aán con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba.”

Lourdes Diaz

www.septimomilenio.com

DE QUIÉN QUIERES SER ESCLAVO?

CONGREGACIÓN

SÉPTIMO MILENIO

Si dices que no eres esclavo del pecado, pero no eres esclavo de Cristo, permíteme decirte que « eres esclavo del pecado».
Ro.- 1:1 dice: Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el Evangelio de Dios,
Escuché decir a alguien: Estoy bien en ésta iglesia porque hago lo que quiero y no me dicen nada.
Tristemente vemos que hay quien prefiere tener los bancos ocupados a confrontar a los que quieren hacer lo que les da la gana. No te inquietes si tu congregación es de las que está medio llena, Jesús caminó con pocos dispuestos a servirle incondicionalmente, Jn 6:66.- Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él.
Ya lo dijo Pablo, seguir a Cristo no es fácil, es un camino de renuncia, para que se enseñoree Cristo no puede enseñorearse el pecado.

Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
Porque según el hombre interior, me deleito en la Ley de Dios;
pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Ro 7: 19-25.

Lourdes Diaz

www.septimomilenio.com