CLAMOR

Cuando oramos establecemos una relación singular con Dios porque estamos reconociendo su Grandeza y porque nos declaramos hijos suyos en la armonía del Padre con su familia.

Ocurre que en algunas ocasiones nos encontramos con situaciones de tal gravedad, de tan profunda dificultad que cambiamos nuestra relación con el Eterno.

Avanzamos en la búsqueda de comunión y además de orar, levantamos un clamor para que nos escuche, para que preste oídos a nuestras necesidades, a aquellas cosas que nos están afligiendo.crying1

Con ese clamor estamos reconociendo su Soberanía sobre todas las cosas, sobre cada uno de los momentos de nuestras vidas y entonces y solo entonces estamos permitiendo que Él obre.

Es notable lo que ocurre cuando pasamos de la oración al clamor. Abandonamos nuestras posturas de soberbia, de vanidad, de poderlo todo, para pasar a la humildad del pedido profundo, sincero.

Es también el momento en el que nos abandonamos de verdad a la realidad  de la Soberanía del Señor y comenzamos a comprender que la Verdad de la Palabra se concreta en cada hecho que nos ocurre.

Por eso no tengamos ni miedo ni vergüenza por levantar un clamor al Dios de nuestra fe. No dudemos que Él cumplirá con su declaración y no nos abandonará nunca. Y muchísimo menos cuando clamemos por su ayuda.

2 Samuel 22:7
Diego Acosta García

FRIVOLIDAD

Puede que resulten muy atractivas las personas que supuestamente tienen notoriedad por su importancia o por las sus actitudes que tienen o por las relaciones que mantienen.

Tanta extravagancia sugiere fachadas relucientes, pero interiores que no deberían ser mostrados para que la pompa no sufra los estragos que la realidad suele ocasionaimages.jpg4r.

Incluso podemos llegar a pensar que hay personas que parecen estar al margen de las normas que rigen para todos los miembros de la sociedad, creando un halo de impunidad ofensivo.

Por eso resultan tan atractivas determinadas personas, porque se les supone la capacidad de vivir de una manera que para uno mismo sería motivo de sanciones legales o de escarnio público.

Si contrastamos estos casos con la medida espiritual con la que se nos mide, fácilmente comprobaremos que el atractivo queda reducido a una mezcla de pena y misericordia.

Pena por ver tantas vidas vacías, esclavas de su propia ansia o necesidad de notoriedad y misericordia, porque es la que debemos de tener por quienes viven sujetos a sus concuspicencias.

Jesús vino al mundo a salvar a los perdidos, no a los supuestamente justos o a quienes pareciera que no tienen necesidad ni de su perdón ni de su Salvación.

Mateo 10:33
Diego Acosta García  

HACER

Todos los creyentes hemos aprendido que la fe viene por el oír, una verdad fundamental que debemos atesorar para continuar creciendo espiritualmente y no ser niños todo el tiempo.

Oír es un requisito tan importante como su consecuencia: Obrar. Si nos quedamos solamente en el oír seremos siempre oidores pero nos faltará el complemento indispensable.

Ser hacedores de la Palabra es lo que confirma las obras de nuestra fe y es una cuestión absolutamente importante para que nos podamos mostrar como creyentes en acción.

Si Abraham solamente hubiera oído nunca obrar1hubiera terminado la obra extraordinaria que el Eterno había dispuesto para su vida, al abandonarlo todo y partir hacia donde se le mandaba.

Es así como debemos comportarnos. Oír la Palabra y luego ponerla por obra para que verdaderamente podamos servir a los propósitos que han sido establecidos para nuestras vidas.

No dudemos ni un momento en seguir oyendo la Palabra, para aprender más y para ser mejores maestros en el futuro. Pero tampoco dudemos ni un momento en ponerla en práctica.

Solamente así seremos hombres y mujeres que crecemos al impulso de lo que aprendemos oyendo y cumpliendo los mandatos que vamos aprendiendo.

Deuteronomio 30:8
Diego Acosta García

REQUISITOS

La fuente inagotable de Sabiduría que es la Palabra de Dios nos sigue mostrando su plena vigencia en el mundo en el que vivimos, donde las normas del “vive como quieras” cada vez están más vigentes.

Hace casi dos mil años fueron establecidos los requisitos que debían cumplir los obispos y pablo2los diáconos de la Iglesia, en la carta que Pablo le envió a su discípulo Timoteo.

Podríamos preguntarnos acerca de las razones que tendría el Apóstol de enfatizar en dar a conocer normas para personas que se supone deberían de tener méritos para ocupar sus cargos.

Esto nos debe hacer reflexionar acerca de la necesidad que tenemos los creyentes de tener presente que no bastan las cuestiones espirituales para ser ejemplares ante los hombres.

Seguramente por eso Pablo dictó unos requisitos que parecen sorprendentes porque deben ser aceptados y puestos en vigor por hombres que ocuparán lugares relevantes en el Cuerpo de Cristo.

Es evidente que esto tiene que ver con nuestra conducta personal, que desde lo espiritual debe trascender a lo que las personas del mundo pueden apreciar con nuestros hechos cotidianos.

Cumplamos las normas espirituales y también cumplamos con las normas que se nos han dado, para que cada uno de nuestros hechos sean portadores del mensaje de Salvación de Jesús.

1 Timoteo 3:1-13
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: LOS SÍMBOLOS DE EUROPA /I

Uno de los más emblemáticos monumentos de Berlín es la Columna de la Victoria, que muchos erróneamente atribuyen a los hechos de los Segunda Guerra Mundial, pero que están originados en episodios registrados en el siglo XIX.
La Berliner Siegessäule, fue erigida en conmemoración de los triunfos militares de Prusia contra Dinamarca en 1864, contra Austria en 1866 y contra Francia en 1870/1 y se la llama popularmente: Goldelse.
victoriaEl  gestor de la columna fue el Kaiser Guillermo I y el monumento fue inaugurado en la Plaza de la República – Platz der Republik – frente al que años más tarde sería el edificio del Parlamento Alemán.
Cuando Hitler proyectó la nueva capital del III Reich – Germania – la columna fue traslada a su actual emplazamiento, Grobe Stern, entre los años 1938/39. Al monumento original se le añadió un cuarto segmento con lo que quedó su altura final de 66,89 metros.
Sorprendentemente la Columna no fue afectada durante la Segunda Guerra Mundial ni en la llamada Batalla de Berlín, que significó la caída del régimen nazi. En sus alrededores se registraron dos hechos notables: La recepción al presidente Barack Obama y la Loveparade.

Diego Acosta García
Fotografía de Federico Acosta – Copyright

 

APRENDER

 

Hace un tiempo nos tocó vivir una difícil situación personal que estaba relacionada con nuestro servicio, que provocó una profunda decepción por lo inesperada y por las características que tuvo.

Fue la típica situación en la que generalmente además de amargarnos y de declarar que no entendemos nada de lo que está pasando, podíamos  responsabilizar a Dios de todo.

En otras palabras: la misma o parecida situación por la que lamentablemente muchas personas se han apartado de Dios, de su Iglesia, como si fueran responsables de lo que nos ocurre.esperar1

En esas circunstancias tan difíciles pudimos advertir la obra del Espíritu, dándonos la serenidad suficiente como para entender que lo que había sucedido era cosa de hombres.

Sin acusaciones, sin levantar juicios y sin arrepentirnos de haber servido y sobre todo, entendiendo que en todas las situaciones, tanto las buenas como las otras está la Voluntad Soberana del Eterno.

Fue así como pudimos dar gracias por lo que había sucedido sabiendo que detrás de todas las cosas está el Eterno y que no nos concierne aunque nos afecte, conocer cuáles son sus propósitos.

Debemos recordar en toda circunstancia, que el Único que puede transformar lo malo en bueno es el Eterno y por tanto todos nuestros actos deben estar confiadamente sujetos a su Voluntad.

Lamentaciones 3:25
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: A 80 AÑOS DEL INCENDIO DEL REICHSTAG EN BERLÍN

Eran las 21.15 aproximadamente cuando el centro de la capital alemana era conmovido primero por los gritos y luego por el terrible colorido que solamente las llamas pueden provocar.
El Reichstag símbolo de la soberanía de la ciudadanía se estaba incendiando literalmente por los cuatro costados. A 80 años del episodio todavía no hay concreciones sobre la reichstagautoría del hecho.
Un comunista que arrestado en el lugar de los hechos fue imputado como autor y luego ejecutado. Pero nadie seriamente puede afirmar que haya sido el responsable.
El incendio fue aprovechado por Hitler y sus seguidores para imponer el estado de excepción, iniciando el proceso que desembocaría en la Segunda Guerra Mundial, el horror del Holocausto y la posterior caída del nazismo.
El incendio del Reichstag puede ser visto a ocho décadas de haber ocurrido, como un símbolo de la intolerancia y de la utilización de las circunstancias para propósitos que solamente desde la historia se pueden rescatar.

Press SM – Diego Acosta García – Corresponsal Berlín

TÚNEL

Generalmente los túneles son utilizados para ejemplificar situaciones difíciles, en los que la salida se la ubica lejana, pero dejando siempre la certeza que al final existe.

Esta alegoría es completamente válida, pero a la que habría que agregar que los túneles siempre tienen una entrada y que a ella nos dirigimos de muy distintas maneras.

En muchas ocasiones somos nosotros mismos los que parece que no nos damos más alternativas que dirigirnos directamente a esa boctunnelsa oscura que son las entradas.

Con nuestros hechos, con nuestra incapacidad para escudriñar las situaciones complejas o también con nuestra falta de cordura para tomar decisiones correctas.

Recordar a la boca oscura de entrada, también nos debe hacer pensar que en otras ocasiones entramos en los túneles a consecuencia de las pruebas que debemos pasar para nuestro crecimiento espiritual.

Cuando pensemos entonces en estas vías de comunicación, recordemos que tienen un propósito que no es otro que facilitar el paso ante una dificultad importante.

Está en nosotros que los túneles tengan una entrada y una salida, que nos lleven de una determinada situación a otra mejor, tras haber podido superar un desafío geográfico que representa un desafío espiritual.

Apocalipsis 3:10
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: LOS OSCARS Y EL ANTISEMITISMO

Sin la menor intención de comentar la fiesta de entrega de premios de la academia de cine americana, consideramos en cambio oportuno hacer una reflexión.
Estamos mencionando el monólogo suoscarpuestamente cómico de uno de los participantes que entre otras cosas graciosas, habló de los judíos desde una clara posición antisemita.
Como era de suponer sus referencias molestaron a muy pocas personas, porque al parecer en esa fiesta el sentimiento hacia todo lo judío, no era el más favorable.
Preguntamos: Que hubiera ocurrido si el supuestamente gracioso monólogo hubiera tenido como motivo de burla a los palestinos, por ejemplo? Habríamos reaccionado de la misma manera?
Como la tendencia es frivolizar todo aún lo más importante, como no se habló de los palestinos, no hay mucho juicio por hacer. Pero como se habló en contra de los judíos, si hay mucho por callar.

Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: REALIDADES CONTRAPUESTAS EN ITALIA Y ALEMANIA

Hace algún tiempo el ex Presidente de la República Federal Alemana debió de renunciar a su cargo por haber tenido actitudes que se consideraba no estaban acordes con sus altas funciones.
No se le acusaba de ningún hecho delictivo pero se le imputaban actitudes que estaban reñidas con el nivel de conducta personal que se le demandaba al Jefe del Estado.
Este recuerdo se origina en las recientes elecciones italianas, donde Ssilvioilvio Berlusconi que tiene numerosos juicios pendientes por delitos de diverso tipo ha sido votado por sus compatriotas.
Es muy probable que esto no hubiera en ocurrido teniendo en cuenta los antecedentes que hemos mencionado, pero sí abre interrogantes acerca de las decisiones de los italianos.
Nos podemos preguntar por qué en algunos países se considera tan importante la conducta de sus dirigentes y en otros no se valoran las cuestiones judiciales que puedan tener pendientes.
Recordamos a propósito de estos hechos lo que Pablo le escribía a su discípulo Timoteo acerca de las condiciones que tenían que reunir los obispos y los diáconos.
Normas severas y esenciales para garantizar la dignidad del servicio que se prestaba, para evitar que quienes tenían responsabilidades pudieran ser acusados de hechos incompatibles con sus funciones.
Diego Acosta García