Nuestra generación está siendo convulsionada por la peste que genera tensiones, dudas y también incertidumbre. La placidez y la armonía
que la Creación de Dios nos brinda, nos alienta a pensar que todo está bajo su control. Es bueno y propicio, que reflexionemos sobre esto!
Resulta sorprendente la explicación que ha dado China, para justificar la destrucción de muestras del corona virus, que se realizaron durante el transcurso del mes de enero.
El supervisor de la Comisión Nacional de Salud, señaló que la medida fue adoptada por seguridad de los laboratorios no autorizado s y para prevenir desastres futuros por patógenos no identificados.
Surge una pregunta: Por qué no se impidió que los laboratorios realizaran operaciones que eran ilegales?
Las otras explicaciones del supervisor de la Comisión Nacional de Salud de China, estuvieron dedicadas a que la destrucción no se realizó para encubrir u ocultar muestras a otros países, sino por cuestiones de bioseguridad.
En ese sentido aclaró que las destrucciones de muestras del corona virus, cumplen con las leyes sanitarias chinas, que obligan a que los laboratorios que no cumplan los requisitos necesarios, deben destruir las muestras que posean.
Otra pregunta: Si hubo laboratorios que tenían muestras que fueron destruidas, por qué no fueron clausurados oportunamente?
Al margen de las acusaciones que ha recibido China, por su negativa a informar sobre la peste del corona, las explicaciones sobre la destrucción de muestras, son tan ambiguas como difíciles de admitir.
Pero, como nos anuncia la Palabra de Dios, nada permanecerá oculto.
<< En estos tiempos tan difíciles que vivimos los malvados siguen acechando con sus obras buscando lucros desmedidos o estafando y mintiendo. Los hacedores de maldad pueden librarse de la justicia humana, pero no se librarán de la Justicia de Dios. Diego Acosta – CHRISTIAN RADIO
Hay dos tendencias que arraigan en lo más hondo de cada uno y de todos: el deseo de libertad por una parte, y la necesidad de cuidado y de tutela por otra parte.
Los desequilibrios hacia cualquiera de los dos polos producen anarquía, o autoritarismo, según predomine una libertad puramente egoísta que no reconozca el derecho de los demás, o una voluntad de sometimiento total, que borre cualquier esbozo de emancipación.
En estos momentos dramáticos para el mundo, esa puja, libertad total o total tutela, se acentúa en su pendularidad y, por momentos, se vuelve efectivamente extrema. Aparecen libertarios ilimitados que refutan la cuarentena y toda forma de control social y, por oposición, irrumpen los que pretenden un Estado absoluto y absolutamente controlador.
LA CREACIÓN…! En ocasiones nos quedamos asombrados ante la Grandiosidad de lo Creado
y lo pequeños que somos, ante lo que es solo una parte de su infinita magnitud. Debemos ser humildes porque la Creación
nos muestra lo que verdaderamente somos.
Cada tanto hay personas que se empeñan en demostrar que efectivamente, son tontos!
Y lo hacen dando argumentos tan absurdos, que si no fuera que se trata de situaciones importantes, serían dignos de ser desechados en el momento.
Citaremos dos casos. Un profesor comentó que había ido a visitar a la familia de su nuera en Taiwan y que se quedó asombrado por el uso casi total que hacen las personas de las mascarillas o máscaras o como se les llame en cada región.
Ese uso masivo, garantiza a las personas una ínfima posibilidad de contagio. Cuando el profesor regresó a su país, un alumno le preguntó para que usaba la mascarilla.
Es una tontería que no sirve para nada, terminó el alumno en medio de las sonrisas de sus compañeros. La respuesta del profesor enmudeció a la clase: La uso para protegerte a tí!
La otra historia es el argumento empleado en una conversación radiofónica. Una persona dijo que las máscaras contribuían a inhalar el humo de los vehículos y que por tanto no deberían usarse.
Respuesta: Este argumento significa que si una persona deja de usar la máscara en la calle, deja también de inhalar el humo de los coches?
El Libro de Proverbios nos advierte acerca de la tontería humana!