CONDUCTA

 

camino5Cada día se va recortando el tiempo en que se producirán los grandes acontecimientos anunciados por Juan en el Apocalipsis, según la revelación del Señor.

Por tanto cada día deberemos de tener cuidadosamente saldadas nuestras cuentas personales. Porque el fin de los tiempos, está en directa relación con nuestro fin, con el fin de nuestro tiempo individual.

La profundidad de esta cuestión nos debe hacer reflexionar profundamente acerca de nuestros actos, tanto los buenos como aquellos que serán reprobables ante los ojos del Eterno.

Por esta razón puede llamar nuestra atención como el propio Jehová nos anuncia que al impío no se le recordará ninguno de sus pecados, si camina en rectitud en los estatutos de la vida.

Si el impío restituye algo que robó, habrá obrado conforme al derecho y la justicia. Esta categórica afirmación de Jehová con relación a los impíos, nos debe sonar como una gran advertencia.

Si el Eterno nos revela su decisión con los impíos, como no habrá de ser recto y justo con nosotros, los que no somos impíos?

Esto significa que nuestra responsabilidad personal es mayor, porque hemos recibido por Gracia lo que Dios quiere de nosotros para recibir la promesa de la Vida Eterna.

Cuidemos nuestra conducta! Cuidemos nuestros caminos!

No nos apartemos ni a la izquierda y tampoco caigamos en la tentación de los atajos. Solamente hay un Camino, estrecho y difícil por el que debemos transitar.

El Camino del Señor es el único perfecto, que nos llevará al tiempo del Juicio, confiadamente!

Ezequiel 33:17-20

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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DETENER

detenerA veces los seres humanos tenemos comportamientos tan sorprendentes, que escapan a lo que podría considerarse como normal o más o menos normal.

Uno de ellos es el intento de detener…el tiempo.

Tal vez mirando alguna fotografía o pensando en un momento del pasado, nos lamentamos de no tener la capacidad de quedarnos en ese instante en el que seguramente estábamos muy contentos.

Ese afán por detener el tiempo también lo podemos relacionar con alguna etapa de nuestra vida, en la que consideramos que estábamos haciendo lo que nos placía y con resultados que nos eran muy gratos.

Para explicarlo en otras palabras: Pretendemos detener el tiempo en donde nuestras emociones estaban atravesando una etapa a la que recordamos con cariño.

Pero y el presente?

Esta es la cuestión de desear detener el tiempo. Cuando lo deseamos tanto, dejamos de vivir el presente y quedamos como anclados en una parte de nuestro pasado.

Reflexionando sobre esta situación, deberíamos concluir que con esta actitud nos estamos alejando no solo del presente, sino que estamos desafiando el tiempo y los mandatos de Dios.

Se nos manda que vivamos cada día con la certeza de que tendremos sobre nosotros la Misericordia infinita del Eterno. Nos recuerda Jesús, que cada día tiene su propio mal.

Es decir recibimos el mandato indeclinable de afrontar lo que debemos vivir cada día. No tenemos atribuciones ni poder para intentar detener el tiempo.

Además, si vivimos anclados en el pasado, nos perdemos la maravillosa promesa sobre nuestro futuro!

Jeremías 29:11

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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DESESPERANZA

Dv2Se14Un evangelista se quejaba amargamente de la falta de resultados de su labor, en la que se esforzaba y trataba de poner lo mejor de sí.

Hay motivos para quejarse sirviendo al Señor?

Esta es la gran pregunta que muchos de nosotros nos habremos formulado en algún momento del proceso de crecimiento en el Evangelio, que sabemos que prácticamente nunca se acabará.

Nos quejamos fundamentalmente, porque somos hombres y los hombres deseamos ver los frutos de nuestro trabajo, queremos ver los resultados de lo que hacemos.

Podríamos decir que ese afán por ver los resultados, nos hace perder de vista muchas de las enseñanzas de la Palabra de Dios.

Jesús enseñaba a quienes lo seguían de la necesidad de perseverar, pero nunca enseñó que deberíamos esperar ver los frutos de nuestro trabajo.

Por eso el Hijo del Hombre, explicó que unos siembran y otros siegan. Y si sembramos, por qué esperamos segar? Es evidente que el verdadero trasfondo de nuestras quejas, no es otro que el de la vana-gloria.

Ansiamos la notoriedad y cuánto mayores resultados podamos exhibir, mejor para nuestro orgullo, para nuestro ego insaciable.

Seguramente porque el Eterno conoce nuestro corazón, muchas veces impide que veamos los frutos de nuestra siembra.

Somos nosotros mismos los que provocamos con nuestro anhelo desmesurado, que finalmente no tengamos oportunidad de ver como las semillas que plantamos han caído en la buena tierra.

Seamos sabios. No caigamos en la desesperanza, porque es una demostración de nuestra propia ansiedad. Dejemos que cada cosa ocurra a su tiempo perfecto.

No olvidemos que la única honra verdadera es la que otorga el Señor!

Isaías 32:20

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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GRANDIOSIDAD

ESPACIO3Puede el hombre más sabio comprender la Magnitud de Dios?

La respuesta está en la Biblia. Es absolutamente imposible que seamos capaces de comprender cuál es la verdadera magnitud de nuestro Creador.

Los hombres todavía no hemos sido capaces de desentrañar más que una mínima parte de lo que está bajo las aguas. Y lo que falta por saber es de un gigantismo prácticamente inalcanzable.

Incluso sobre la propia Tierra firme que hollamos todos los días, tenemos grandes descubrimientos por hacer, tanto en el reino animal, como en el vegetal al igual que en el material.

Si pensamos en el Universo que nos rodea, nuestra pequeñez queda evidenciada, por nuestros propios hombres sabios. Ellos con su ciencia, viven atrapados en el descubrimiento-desmentida-descubrimiento…

Los humanos tal vez deberíamos comenzar a ser capaces de advertir la propia pequeñez de nuestra dimensión!

Si fuéramos conscientes de nuestras limitaciones podríamos comenzar a vivir de otra manera. Ni los grandes descubrimientos, ni las grandes realizaciones, han podido elevarnos de nuestro nivel de mediocridad.

Como especie deberíamos prepararnos para mejorar en todo aquello que flaqueamos, para poder entendernos, comprendernos y aprender acerca de que Dios no hace acepción de personas.

Si todo lo que ignoramos lo pudiéramos sintetizar en algunas cuestiones, llegaríamos a la conclusión que lo que menos conocemos es…al propio hombre, su naturaleza, sus sentimientos, su asombrosa debilidad.

Oremos para ser capaces de aceptar la realidad de nuestra pequeñez, frente a la Infinita Magnitud de nuestro Creador.

Tal vez podríamos entender que Jesús nos dio una nueva forma de vivir, para que seamos mejores aún con nuestras limitaciones y mejores en nuestras actitudes!

Eclesiastés 8:16-17

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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OSTENTACIÓN

oro

Jesús impactó al mundo de su tiempo con un mensaje que contradecía su forma de vivir.

Jesús sigue impactando al mundo con su mensaje que contradice nuestra forma de vivir.

Esta confrontación sigue vigente a través de los siglos. Siempre habrá una parte de la sociedad que se entregue desenfrenadamente a vivir sin ninguna clase de límites, ponderando siempre lo banal con lo profundo.

Por esta razón entre otras, gran parte de la sociedad ignora lo establecido por Jesús!

Quién habla de humildad en estos tiempos? Si lo valoramos por los hechos que constamos a diario, parece algo de ciencia ficción, completamente fuera de lugar.

La humildad resulta corrosiva para la forma de comportarnos en nuestro tiempo!

Y si hablamos de mansedumbre, resulta todavía más fuera de los moldes actuales!

Pero resulta que tanto la humildad como la mansedumbre, son indispensables para crear una nueva forma de vivir. Por eso afirmamos que Jesús no vino a establecer una nueva religión.

Jesús vino a darnos una nueva forma de vivir, según las normas del Reino. Por eso habló de Amor, del verdadero Amor y también de la Misericordia. Razones por lo que su mensaje resulta perturbador, para gran parte de la sociedad.

Jesús también habló del Reino y su Justicia. Sin Justicia, viviremos en permanente desequilibrio, como podemos comprobar cotidianamente.

Por tanto la ostentación puede señalarse como una síntesis de la forma de oposición a Dios.

La ostentación burda de la vanidad, es un abierto desafío a su Autoridad, porque glorifica todo lo que se opone a su Reino.

Salmos 144:4

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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INMUNDO

????????????????????Es un método tan utilizado como ineficaz, no hablar de determinados asuntos, porque pareciera que de esta manera dejaran de existir.

Infelizmente lo inmundo ha existido y existirá porque siempre habrá quién esté contaminado con aquello que no es de Dios.

Podríamos afirmar que lo inmundo es a lo limpio como las tinieblas con la Luz!

La cuestión de lo impuro está propiciada por las actitudes de las personas, porque determinadas situaciones ocurren porque estamos dando brechas para que el enemigo las aproveche.

No cabe ninguna duda que el tema del espíritu inmundo pertenece al mundo que se opone al propio Dios y por eso se rebeló contra su propio Hijo cuando desarrolló su ministerio terrenal.

Nada que sea impuro puede prevalecer sobre el Reino, que representa la pureza esencial del Eterno. Por tanto la lucha contra lo inmundo, la debemos dar mientras estemos donde el Señor nos ha encomendado que estemos.

Sabiendo que Jesús triunfó en la Cruz contra los designios del enemigo de la fe, debemos ser conscientes que lo primero que debemos hacer para luchar contra lo impuro, es tratar de mantener nuestra propia pureza.

Si somos moralmente puros, podremos luchar contra lo que es moralmente inmundo!

Nadie puede luchar contra lo inmundo, sino utiliza la Autoridad que nos ha concedido Cristo, para expulsar demonios. Por tanto es una lucha que hacemos en nombre de Él y no por nuestra mera condición humana.

Clamemos por la ayuda del Señor para luchar contra lo inmundo!

Marcos 1:23-26

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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DUDAS

varonResulta penosamente llamativo como nos surgen dudas con relación a cuestiones que están radicalmente definidas en la Palabra de Dios.

Por esta razón debemos recordar cómo se nos previno acerca de que un día llamaríamos a lo bueno malo y a lo malo bueno. Quizás nunca pensamos que ese momento llegaría, pero creemos que está ante nosotros.

Con el característico eufemismo con el que hablamos, llamamos abandonar un mueble determinado, a quién hace pública ostentación de su pecado. Y peor aún, hace orgullosa ostentación de su condición pecaminosa.

Nuestras dudas comienzan cuando nos planteamos que debemos hacer ante la homosexualidad?

La respuesta categórica nos lleva a tener presente, que Dios odia el pecado y ama al pecador. Dios no acepta el pecado de nadie, pero tiene una actitud de amor en el pecador, buscando su arrepentimiento.

Por lo tanto nuestra actitud está contundentemente definida por el Eterno. Hemos sido creados hombre y mujer, varón y Varona, según la expresión de Adán. Y la única manera de sostener la especie es con la relación entre un hombre y una mujer.

Nadie puede poner en duda lo establecido por Dios!

Hombre y mujer fuimos creados, para asegurar la existencia de la forma superior de vida, de la joya de la Creación que somos los seres pensantes.

Todo lo que se oponga a esta determinación no es otra cosa que pecado y por tanto nuestra actitud debe ser tratar de ayudar al pecador para que se arrepienta y pueda ser perdonado.

Quién hace ostentación de su pecado, desafía la ley de la Creación y por tanto desafía al propio Dios!

Génesis 1:27-28

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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ESFUERZO

arbeiteHay quienes exaltan sin disimulos lo que se ha dado en llamar… la ley del menor esfuerzo. Se destaca una manera de obrar que tiene en la Palabra de Dios una serie de referencias.

Una de ellas tal vez pueda reflejarse en la laboriosidad de las hormigas. Pero no solo por su capacidad de trabajo sino también por su capacidad para hacer previsiones para los tiempos difíciles.

Alguien puede suponer que esto se opone a lo que dijo Abraham a Isaac: Dios proveerá.

En absoluto no debemos buscar contradicciones donde no existen. Es rotundamente cierto que Dios es nuestro Proveedor, pero no es menos cierto que el propio Dios condena la falta de esfuerzo.

Si aplicamos estos conceptos a nuestra vida personal podremos comprobar fácilmente, que Dios es nuestro Proveedor. Lo ha sido y lo será siempre. Pero eso no significa que nos dediquemos a no hacer nada.

No solamente no lo debemos hacer, sino que además no tendríamos ningún argumento para defendernos. Esto es lo que ocurre con quienes se pasan la vida viviendo con el esfuerzo de los demás.

Pero aún en una cuestión tan práctica y tan material como esta, podemos tener la plena certeza de que el Juicio del Eterno llegará a quienes se aprovechan del esfuerzo ajeno.

Esforzarse no significa afanarse!

Esforzarse significa poner todo nuestro empeño en aquello que Dios ha colocado en nuestra mano para que lo hagamos. Y todo nuestro esfuerzo debe estar especialmente dedicado a servirlo!

Proverbios 19:15

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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NOVEDAD

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En los tiempos en que vivimos corremos el riesgo de caer en una nueva forma de esclavitud.

Esa forma de esclavitud se llama: Novedad!

Podríamos decir que todos los días tenemos algo de lo que asombrarnos y de ver algo que nos gustaría tener. Lo que hasta ayer nos parecía fantástico, hoy nos decepciona porque no es lo último que se pueda comprar.

Estamos pasando a ser esclavos de nuestro propio afán de ser usuarios o compradores de aquello que consideramos además de novedoso, imprescindible para vivir.

La búsqueda de cosas nuevas también nos lleva a escuchar supuestas cosas nuevas sobre el Señor!

Este afán que nos domina nos convierte en presas fáciles de inescrupulosos que son capaces de pronunciar solemnes tonterías. Con el agravante que cuando se trata de la Palabra de Dios, la distorsionan gravemente.

Jesús nos advirtió que no nos dejemos engañar!

Sin embargo, cuando escuchamos alguna solemne palabra disfrazada de cosa nueva, de algo nunca dicho, de algo que conmoverá al mundo, lo aceptamos rápidamente. Con el único argumento de que resulta novedoso.

Esta brutal frivolidad con la que obramos con relación al Eterno, nos puede afectar gravemente. Porque nuestra predilección por lo novedoso, nos puede apartar de forma definitiva del Camino.

Los atajos, los supuestos caminos diferentes, de ninguna manera son de Dios. Con Él no hay atajos ni otro Camino que el estrecho.

Estamos advertidos acerca de lo novedoso!

Lo único novedoso que verdaderamente tenemos los hombres es el mensaje vivo de Jesús. Que se renueva a cada día, como su misericordia. Es el único mensaje que puede transformar vidas.

Oremos para que siga transformando la nuestra!

Lamentaciones 3:22-23

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

FRUTOS

fruitsPodemos estar muy satisfechos con nuestra vida!

Somos frecuentadores asiduos de una iglesia, ofrendamos y damos nuestros diezmos con regularidad. Podríamos decir que somos cristianos ejemplares.

Pero bastaría una sola pregunta para que ese imaginario mundo maravilloso comience a tener grietas. No porque no hayamos cumplido con determinadas normas, sino porque todavía falta una de las cuestiones principales.

Y los frutos?

Sin los frutos estamos incompletos. Hemos cumplido con una parte de lo que se nos demanda, pero faltan los elementos que demuestran nuestra fe en acción.

El primer fruto de Abraham fue la obediencia a Jehová. Ese es el sentido con el que debemos pensar en nuestros frutos.

Esta es la razón por la que Jesús habla de los buenos y de los malos frutos. Crudamente nos expone que es lo que no se puede sacar de un árbol según su especie. No podemos pedir frutos amargos de un árbol que los da dulces.

Cuando pensemos en nuestra vida de cristianos, pensemos también en los frutos que produce nuestra fe.

Nuestra mayor obra es contribuir a establecer el Reino de los Cielos, como se habla en Mateo para no herir la sensibilidad de los judíos o como debemos decir: el Reino de Dios.

Debemos pensar en nuestros frutos, no con el sentido de exhibirlos como logros personales, sino como resultado de la fe que obrando en nosotros, nos ha llevado a contribuir a ser parte del Reino.

Oremos para que así sea! Oremos por frutos verdaderos!

Mateo 3:8-10

Diego Acosta
Música: Neide Ferreira

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