EL VIENTO DEL OTOÑO

Una niña le contaba a su madre que la maestra le había enseñado que en el otoño llegan los vientos que hacen caer las hojas de los árboles. Y la niña preguntó: Por qué vienen los vientos en otoño?

La madre acostumbrada a las preguntas constantes de su hija, buscó en su memoria una respuesta que pudiera ser comprensible y a la vez que la dejara satisfecha.

La madre comenzó a explicar que las estaciones del año tenían sus características y que en el otoño, los vientos llegaban para que las hojas de los árboles se cayeran.

Esta explicación no resultó convincente y la hija siguió preguntando por el tema. Entonces la madre recordó algo que le había comentado su abuelo, el que se decía hijo de Dios.

Con decisión y recordando las palabras de su amado abuelo, le dijo que cuando Dios creó al mundo estableció leyes y que una de ellas era que el viento ayudara a que los árboles perdieran sus hojas viejas.

La niña ahora sí quedó contenta con la respuesta y le preguntó quién era Dios. La madre en un acto de fe incomprensible para ella misma, le dijo que era quién había creado todo. A los árboles, al viento y a ellas dos.

Jeremías 10:13
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

LO QUE CREEMOS

Muchas personas hablan con respeto con relación a la Biblia, pues la consideran una fuente de información muy importante sobre cuestiones históricas.

Otras en cambio la califican de una novela fantasiosa, con tantos personajes que muchas veces se torna incomprensible. Y esas personas no entienden cómo es posible que se la tenga en consideración.

Podríamos seguir con esta idea y preguntarnos: Como es posible que haya personas que sean adictas a la llamada “teoría de la conspiración” que ocupa mentes y espacios en la vida de muchas personas.

También podemos preguntarnos cómo es posible que se preste atención a alguien que diga, por ejemplo, que según nuestros pensamientos el agua puede tornarse en cristales o en barro, literalmente hablando.   

Con estos argumentos podemos llegar a la conclusión que en el fondo se trata de la fe que tengamos y en qué o en quién hemos depositado nuestra confianza.

Por esta razón quienes reniegan a Dios o se recusan a aceptar su existencia, tienen la tendencia a creer en cambio historias fantásticas y argumentos inverosímiles.

Oremos para que Dios libere a las mentes cautivas por esas teorías extrañas, de los mercaderes del pensamiento o de los falsos profetas. Oremos para que el Eterno tenga Misericordia y los lleve a la Verdad.

Juan 5:44
Diego Acosta García

www.septimomilenio.com

LAS PROMESAS

Es muy difícil entender que las promesas que Dios ha hecho están cumplidas, cuando vemos que las circunstancias nos dicen exactamente lo contrario.

Una madre lamentaba amargamente la situación de su hijo se había alejado de Dios y se había acercado a malas compañías y con ellos al consumo de drogas y de alcohol.

Ella se preguntaba cómo era posible que su hijo se encontrara en esa situación si cuando nació, ella tuvo la certeza de la bendición y de las promesas de Dios sobre su vida.

Estaba totalmente desolada y corriendo el riesgo de apartarse ella también del Dios en el que había confiado y en el que comenzaba a dudar a causa de la tormenta que se abatía sobre su vida.

Pero la propia Palabra es la que actúa sobre las personas que están pasando momentos tan serios como el que pasaba esta madre, angustiada por su hijo y por su propia vida.

Le hicimos recordar que Dios nos aseguró que nunca se apartaría de nosotros, que estaría a nuestro lado para siempre y que ese compromiso tenía vigencia hasta el último día de nuestra vida.

Ella se aferró a esa promesa y comenzó a clamar por su hijo, a defenderlo de las ataduras que lo oprimían y a levantar la oración como el arma eficaz para derrotar al enemigo. Ella sabía que las promesas estaban cumplidas!

Josué 21:45
Diego acosta García

EN LA AFLICCIÓN

Es probable que muchos de nosotros tenga la certeza de que en los momentos más difíciles, siempre obra Dios cumpliendo su promesa de no dejarnos solos.

También es probable que algunas personas no hayan vivido una circunstancia lo suficientemente grave, como para comprobar esta realidad maravillosa de nuestro Padre.

Por eso es importante que cuando invoquemos el nombre del Eterno tengamos clara conciencia de lo que estamos haciendo, porque Él es el Soberano sobre todas las cosas.

En estos días pudimos comprobar por una tercera persona como Dios en el momento más apremiante, siempre está con los suyos, siempre los guarda y de la manera más inesperada.

Alentamos a quienes están viviendo horas difíciles a seguir creyendo que el Padre sabe lo que nos ocurre y que nada sucede sin que su Voluntad se cumpla.

No es en la hora de la alegría o del supuesto éxito cuando nos acordamos de Dios, porque son los momentos en los que nos creemos autosuficientes y triunfadores por nuestros méritos.

Es en la hora de la angustia, de la impotencia, de la desolación cuando llega la mano salvadora para nuestra situación, el consuelo para nuestra angustia y la certeza de que su amor no nos abandonará nunca.

Isaías 30:18
Diego Acosta García

DE PADRES A HIJOS

En estos tiempos en el que existen portentosos medios de comunicación es bueno recordar que nada sustituirá al maravilloso método de enseñar a nuestros hijos la Palabra de Dios, día tras día.

Es bueno que entendamos que todos los avances que están a nuestro alcance, se han desarrollado porque Dios derramó inteligencia sobre sus creadores.

Por tanto todas las formas de comunicación son válidas desde que las ha aceptado el Señor para este tiempo y para que puedan ser utilizadas por sus hijos para extender el Reino y llevar el Mensaje del Evangelio.

De nuestra conciencia depende que hagamos buen uso o mal uso de las tecnologías y de nuestra responsabilidad también depende que enseñemos a nuestros hijos a utilizarlas correctamente.

También es importante que entendamos que en medio de esta impresionante posibilidad de comunicarnos que tenemos los humanos de este tiempo, siempre podemos sacar enseñanzas.

Una de ellas es la grandiosa comprobación de cómo el Pueblo de Dios mantuvo firme su creencia y su identidad a través de la más sencilla y a la vez más perfecta forma de comunicación.

Nos referimos a las enseñanzas que los padres dieron a sus hijos a través de miles de años de luchas, persecuciones y en medio de graves amenazas. Practiquemos con nuestros hijos ese método maravilloso!

Deuteronomio 6:4
Diego Acosta García

LAS FOTOS

Un tanto sorpresivamente nos encontramos ante fotos que nos recordaban desde la adolescencia hasta estos días, provocando toda clase de reacciones pues siempre sorprende ver como fuimos cuando éramos jóvenes.

Quienes las mirábamos encontrábamos un motivo para la sonrisa, porque unos teníamos una determinada forma de vestir, otros de peinarse y también otros en la forma de comportarse frente a las cámaras.

Fueron momentos simpáticos donde cada uno aportó lo suyo para que aquellas viejas fotos fueron revelando como fuimos y poder contrastar con el cómo somos.

También hubo un momento para la reflexión y todos coincidimos que el tiempo va modelando a las personas de una manera distinta, simplemente porque somos distintos desde antes de la gestación.

Esto nos fue llevando a advertir que viendo fotos antiguas resulta un poco más fácil de entender lo que significa la eternidad contrastada con el paso del tiempo.

Es decir, como desde el pecado de nuestros primeros padres, el hombre había perdido su condición original y se había convertido en un ser que viviría y moriría.
Así viendo aquellas fotos, recuperamos aunque sea en parte nuestra condición de humanos, frente a la Eternidad de Dios que no tiene ni principio ni fin.

Salmos 106:48
Diego Acosta García

COMPETIR

Hace algún tiempo en una congregación se hablaba acerca de cumplir determinados objetivos, para que de esta manera se pudiera medir el grado de compromiso de los miembros de la Iglesia.

Fue entonces cuando uno de los implicados en esa tarea preguntó: Entonces vamos a competir? Cuál es el premio que tendremos? Esta pregunta dejó impávidos a unos y preocupados a otros.
Algunos nos preguntamos: desde cuando podemos competir por cumplir los objetivos de una congregación? Es que la Iglesia es un lugar para competir?

Esto nos lleva a una reflexión que nos deja apesadumbrados. Habíamos convertido a la congregación en el mismo escenario de muchas empresas que estimulan a sus empleados haciéndoles competir entre ellos.

Qué objetivos debemos cumplir en una congregación? Acaso se pueden cuantificar los hechos de los creyentes, convirtiéndolos en meros objetivos para lograr resultados satisfactorios?

Qué nos está pasando? Es que el mundo ha impregnado a la Iglesia de sus ansias de competir y de lograr resultados? Qué respaldo bíblico tienen estas orientaciones?

Debemos reflexionar acerca de nuestra relación con Dios desde la perspectiva de una congregación. Dios no busca resultados ni mucho menos que nos atrevamos a medirlos. Dios busca de nosotros obediencia y amor.

Miqueas 3:4
Diego Acosta García

LA CREACIÓN

Nuestros amados maestros nos enseñaron que debíamos de estar atentos a todo lo que nos rodea, porque en esa actitud de atención podríamos descubrir los mensajes del Señor.

Almorzando plácidamente en las orillas de un lago, con una temperatura agradable y en un clima de asombrosa paz, vimos frente a nosotros a varios cisnes que se movían lentamente por las aguas.

La actitud racional fue pensar para que servían los cisnes? Qué sentido tiene su creación? Mientras tanto disfrutábamos del espectáculo de verlos deslizarse como en un ballet en el agua.

Mientras nuestra mente buscaba una respuesta, vino la de Dios. Los cisnes fueron creados para que disfrutemos de su presencia, para que recordemos la grandeza de la Creación.

Es tan absolutamente inabarcable para el hombre, que cuando vemos a unos preciosos cisnes nos desconcertamos y no sabemos cómo reaccionar. Ellos fueron creados para disfrute de los hombres.

Por eso también podemos decir que la Voluntad de Dios es buena, perfecta y agradable. Así como nos sentimos empequeñecidos con la grandeza que adivinamos del universo, así nos sorprende Dios con los cisnes.

Dios nos enseña a ser humildes en cada situación, mostrándonos la grandeza de su Creación aún con sus criaturas menos prácticas según nuestra mente de hombres pequeños.

Génesis 1:21
Diego Acosta García

EL MÁS PEQUEÑO

Un joven creyente comentaba que le costaba trabajo comprender como siendo débiles podíamos ser fuertes, como siendo el más pequeño podía ser el más fuerte.

Estos son los preciosos momentos en los que debemos obrar como hermanos mayores y poner toda nuestra misericordia y nuestro amor para llevar el mensaje correcto.

Son también estos momentos en los que debemos obrar con humildad y mansedumbre para que nuestra vanidad no se ufane al advertir que sabemos más que otra persona.

Esa es la cuestión: No sentirnos más que nadie ni menos que nadie. Como ocurre con los débiles que se transforman en fuertes cuando obran bajo el Poder de Dios.

El joven creyente advirtió que esta era una cuestión espiritual y no material, que nada tenía que ver ni la fortaleza física ni tampoco el dinero o la prepotencia con la que obramos.

El débil es fuerte porque Dios lo hace fuerte, porque Dios conoce el corazón de los suyos y sabe cuando estamos obrando con humildad y bajo su Soberana Voluntad.

Nunca nos olvidemos que un día fuimos jóvenes creyentes y nunca nos olvidemos que nuestra sabiduría humana se transforma en una sabiduría superior, cuando procede de Dios.

Romanos 14:1
Diego Acosta García

NO CREER EN NADA

Con más frecuencia de la que nos podemos imaginar podemos encontrar a personas que radicalmente manifiestan que no creen en nada y obviamente no creen en Dios.

Una de esas personas se quedó asombrada cuando vio a un conjunto de rock punk cristiano. Ella dijo que esa era una absoluta tontería porque nunca un punk podría creer en Dios.

Sin embargo le hicimos notar que no era uno solo, sino también los integrantes de la banda y las personas que habían ido a su concierto, sabiendo que escucharían música que exaltaba a Jesús.

La protagonista de la historia comenzó a tener una actitud de histeria muy agresiva diciendo que eso era imposible y que seguramente le estábamos mintiendo.

Fue posible por la gracia mantener el dominio propio y responderle con la mayor cortesía primero y la más grande misericordia después que no le mentíamos y que la banda punk existía y el concierto también se realizó.

No la convencimos, porque el convencimiento es obra del Espíritu, pero le dimos un testimonio que seguramente cuando se hubo calmado la pudo hacer reflexionar sobre dejar creer en nada y dejar de negar a Dios.

Salmos 150:6
Diego Acosta García