SEAMOS COHERENTES

Para los creyentes la Biblia tiene el valor de ser nada más y nada menos que la Palabra de Dios. Para quienes lo niegan pero la estudian, la Biblia es un grandioso ejercicio de coherencia.

Esta visión de la Biblia nos obliga a una profunda reflexión acerca de cómo la leemos, como la interpretamos y sobre todo como la aplicamos a los distintos tiempos de nuestra vida.

La coherencia nos permite afrontar cada situación desde la perspectiva esencial de lo que nos manda y enseña el propio Dios a través de su Palabra.

Siendo así nunca nos encontraremos en la necesidad de tener que rectificar nuestras afirmaciones o modificar nuestras negaciones, porque siempre habremos sido fieles al espíritu de la Palabra.

Este ejercicio de vivir sin doble ánimo nos ayudará en la educación de nuestros hijos, en la fidelidad con relación a nuestro llamado, en el aporte para la fortaleza para nuestro matrimonio.

Nos alejará de los malos entendidos o de las cuestiones que puedan convertir a nuestras palabras en dudosas o contradictorias, según como hayan sido las circunstancias.

La Biblia nos enseña que tenemos un solo Camino, sin atajos ni desviaciones y es el único por el que debemos transitar para no equivocarnos y para poder vivir como hijos de Dios.

Santiago 1:8
Diego Acosta García

HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE (I)

Frecuentemente nos olvidamos que los mandatos de Dios son a perpetuidad e irrevocables, que fueron dados para su pueblo y como coherederos de las promesas, también los debemos acatar.

Uno de ellos es de una impresionante magnitud: Honra a tu padre y a tu madre y es el único mandato que tiene como agregado una promesa para el futuro.

Dios establece de manera drástica e inexcusable que debemos honrar a nuestro padre y a nuestra madre, sin ninguna clase de condicionantes y además para siempre.

Esto quiere decir que la honra que debemos al padre y a la madre, excede por completo quienes son ellos, lo que han hecho, lo que nos han hecho y como ha sido su vida.

El mandato es para que ese hombre y esa mujer, nuestros padres, reciban todos los días de su vida nuestra honra, con independencia de cómo hayan sido sus hechos o sus días.

Este irrevocable mandamiento nos debe hacer reflexionar acerca de cómo son nuestros comportamientos con nuestros padres, con nuestros mayores y lo que le enseñamos a nuestros hijos.

Es tan grande el mandamiento y su promesa, que cabe preguntarse qué nos puede ocurrir si no somos fieles en su cumplimiento y lo que puede ocurrirnos por rebelarnos a cumplirlo.

Deuteronomio 5:16
Diego Acosta García

ESTAMOS PERDONADOS

El día que por la Gracia reconocimos que Jesús es el Señor de nuestra vida y nos arrepentimos, ese día fuimos perdonados y nuestros pecados fueron olvidados para siempre.

Esta es la contundente realidad con relación a nuestros pecados del pasado y como opera el perdón en nuestras vidas, de una vez y para siempre y todo lo que hicimos queda olvidado.

Pero por qué entonces seguimos teniendo acusaciones? Es la propia Palabra quién nos revela la respuesta: Es el enemigo quién nos ataca, para que perdamos la Gracia del Perdón.

Cada vez que aceptamos una acusación sobre nuestro pasado estamos impidiendo que la Gracia del Amor de Dios actúe sobre nuestras vidas y quedamos sometidos a la dictadura del miedo y de la memoria.

Como obramos en situaciones como esta? Apelando a la autoridad que nos ha sido dada para quebrar toda palabra, sentencia, pensamiento, acusación que se haya levantado contra nosotros.

Si establecimos que Jesús es el Señor de nuestra vida nada ni nadie podrá impedir que sea nuestra Señor, salvo que sigamos aceptando las acusaciones por el pasado.

Debemos obrar con firmeza en estas situaciones porque el enemigo está al acecho y usa a personas o circunstancias para atacarnos y quitarnos la Paz y el gozo que solo Jesús nos puede dar.

Apocalipsis 12:10
Diego Acosta García

UNA FRASE PELIGROSA (I)

Todos los días escuchamos o leemos frases que son francamente ingeniosas o reveladoras de cómo son los actitudes de las personas en el mundo en el que vivimos.

Una de ellas es esta: Si las personas que hablan mal de mí supiesen lo que pienso de ellas, hablarían mucho más. Sin la menor duda es una frase interesante.

Pero que enseñanzas nos puede dejar? En realidad ninguna que sea edificante, porque todo el argumento se basa en la afirmación de que una persona habla mal de otras.

Desde la perspectiva espiritual esta frase tiene el peligro de ser muy atractiva, pero desvirtúa la enseñanza que recibimos acerca de la maledicencia.

Debemos recordar que con nuestra boca podemos dar vida o podemos dar muerte., Aunque nos parezca una exageración esto es lo que ocurre cuando maldecimos o hablamos mal de alguien, es decir practicamos la maledicencia.

Cuando en la Palabra de Dios se nos reclama que escudriñemos constantemente para poder distinguir el bien y el mal, se nos está advirtiendo acerca de estas frases.

No nos dejemos engañar por los contenidos ingeniosos o afortunados, porque no siempre son espiritualmente buenos y generalmente se oponen a la Verdad.

Números 23:8
Diego Acosta García

LA RESPUESTA PERFECTA

En una reunión dedicada a los estudios bíblicos alguien preguntó si existían las respuestas perfectas a los interrogantes que nos podíamos plantear los creyentes.

Como pregunta era excelente y exigía no solo conocimiento de la Biblia, sino también tener Sabiduría de lo Alto para no confundir a los jóvenes que comenzaban a estudiar los textos sagrados.

Mientras debatíamos la respuesta advertimos que el maestro que estaba a cargo del estudio se sonreía y nos llamaba a reflexionar acerca de la naturaleza de la respuesta.

Explicó que si buscábamos respuestas perfectas no las deberíamos buscar como humanos sino como creyentes y por tanto el único camino que teníamos era buscar en la Biblia lo que Dios responde.

El maestro enseñó que no hay fuente más segura para encontrar respuestas a cualquier interrogante que la propia Palabra de Dios, porque es perfecta e inmutable.

Buscar en la Palabra las respuestas que precisamos nos garantiza que tendremos lo que buscamos de una manera categórica y sin errores. Esto no quiere decir que la respuesta de la Biblia sea la que a nosotros nos guste.

Salmos 119:42
Diego Acosta García

LA PERPLEJIDAD

Debemos de reconocer que en ocasiones nos quedamos perplejos ante la frivolidad con que muchos de nosotros obramos frente a graves situaciones.

Pareciera, por ejemplo,  que no nos afecta que muchos hermanos vean sus locales de Culto cerrados y por tanto se vean imposibilitados de vivir los hechos cotidianos de una congregación.

Tampoco pareciera que nos afecta que algunos hermanos estén sufriendo necesidades vitales y no pensamos como los podemos ayudar, dejando que otros asuman esa responsabilidad.

Nos podríamos preguntar: Qué podemos hacer? Lo primero es no dejarnos arrastrar por las conductas de otras personas que miran con indiferencia lo que deberían mirar con amor.

Lo segundo es obrar, comenzar a dar pasos aunque creamos que sean pequeños e irrelevantes ante la magnitud de los problemas o ante el juicio de los hombres.

Pero no debemos olvidar que todas esas pequeñas obras de fe, son las que mira el Señor que conoce nuestro corazón y sabe porque obramos y para quién trabajamos.

Si nos quedáramos estáticos nadie nos podrá reclamar ningún error, pero también se nos podrá reclamar porque no fuimos capaces de cumplir con el mandato divino.

Es bueno que nos sorprendamos por las actitudes de indiferencia, pero mejor será que cumplamos con nuestra parte para que seamos un estímulo para los demás y para que nos podamos presentar confiados ante el Señor.

Salmos 119:24
Diego Acosta García

SER DIFERENTES

Una de las formas de poder influir al mundo es tratar de que verdaderamente pueda apreciarse que somos hombres y mujeres distintos a los demás.

Pero en qué consiste esa diferencia? Podría pensarse que debemos tener actitudes extravagantes para llamar la atención o para provocar reacciones en quienes nos rodean.

En realidad nada hay más alejado de la realidad que la extravagancia para quienes nos llamamos hijos de Dios. Nada más alejado de lo que deben ser nuestros comportamientos.

Por el contrario nuestras actitudes si se oponen a la extravagancia o a la búsqueda de llamar la atención por cualquier método, tendrán que estar guiadas por la humildad y la mansedumbre.

Podemos tener la total certeza que en los tiempos que corren quién sea humilde y sea manso, atraerá sobre sí la atención de todas las personas, porque son virtudes casi imperceptibles.

Podríamos decir que no se practican, no solo por desinterés sino porque se las considera fuera de lugar en una sociedad donde la soberbia y la prepotencia son más importantes.

Si debemos impactar al mundo lo impactemos con la humildad y la mansedumbre, porque entonces estaremos en el Camino que nos trazó Jesús con su ejemplo.

Salmos 25:9
Diego Acosta García

Y LOS SUICIDAS?

Cada vez que una persona de cierta notoriedad se quita la vida llama poderosamente la atención e incluso hasta se sugieren algunas hipótesis basadas en ciertos fundamentos sociológicos.

Es evidente que debemos de tener misericordia por las personas que adoptan estas decisiones, pero debemos avanzar en la dirección de ayudarlos y de prevenir sus drásticas actitudes y no caer en el juicio.

Por mucho que se quiera especular o deducir es muy difícil saber porque una persona toma la decisión de suicidarse. Incluso los que las explican también nos dejan dudas.

Pero esta falta de conocimiento no nos puede impedir que tratemos de ahondar en nuestras actitudes solidarias hacia quienes son potencialmente protagonistas de suicidio.

Cuando hablamos de que somos un cuerpo, debemos de tener en cuenta que precisamente por eso debemos estar atentos acerca de cualquier forma de alarma que pueda darnos una persona determinada.

Las personas que viven situaciones personales difíciles, las que se encuentran en grados extremos de soledad, nos deben motivar a tener actitudes de cercanía y amor.

No basta con lamentar y dolernos por los suicidas. Lo que se nos reclama es la solidaridad activa y poner en marcha el poderoso instrumento que es el Amor. Pidamos dirección al Espíritu en esta difícil tarea.

Isaías 35:1
Diego Acosta García

LO QUE NO ESPERAMOS

En nuestra vida de creyentes quizás una de las sorpresas más grandes que podemos tener, es que lo que estábamos esperando se concrete pero de una manera totalmente distinta.

Muchas veces nos imaginamos situaciones que creemos que serán una bendición para nuestras vidas y en cambio se producen hechos totalmente diferentes.

Por qué nos equivocamos de esta manera? Tal vez porque obramos desde la perspectiva personal, analizando lo que creemos que será lo más conveniente olvidando el Propósito de Dios.

Esta es la gran cuestión. Debemos ser prudentes en nuestros planteamientos con relación al futuro, para no cometer errores de apreciación que nos lleven al desencanto.

No es Dios el que falla o se equivoca. Somos nosotros mismos que en nuestro afán nos imaginamos cosas o situaciones, que están alejadas del Plan del Eterno.

No existe una fórmula infalible para no cometer esta clase de errores. Pero si existe un Camino perfecto: Es el de orar en todo tiempo y circunstancia, para que el Espíritu nos revele la Verdad.

No nos dejemos llevar por nuestras ilusiones o nuestros afanes. Pensemos que Dios siempre tiene lo mejor para nosotros y que no siempre coincidirá con lo que nosotros creemos que es lo bueno.

Salmos 138:8
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: EL CORÁN EN ALEMANIA

La cuestión de la minoría turca en el país más importante de Europa sigue ocupando la actualidad en la sociedad. Prueba de ello es el impacto provocado por una nueva encuesta realizada entre jóvenes turcos.
El porcentaje de jóvenes que desea que haya más mezquitas en Alemania se ha elevado considerablemente y alcanza al 70 por ciento, que representa un 15 por ciento de aumento con relación a la anterior consulta.
El 72 por ciento de los jóvenes turcos manifiesta que el Islam es la única religión verdadera y ponen de manifiesto un creciente interés en los valores tradicionales y religiosos.
Este aumento de la religiosidad entre los jóvenes turcos, refleja otros aspectos de los comportamientos de esta comunidad. Mientras un 70 por ciento desea integrarse en la sociedad alemana, crece el número de personas que desea abandonar el país.
Esta encuesta vuelve a actualizar la polémica provocada por la distribución de ejemplares del Corán en los centros urbanos de Alemania. Se espera que 25 millones de ejemplares sean repartidos en todo el país.
Esta decisión provocó el rechazo de amplios sectores de la vida política y los medios de comunicación escribieron extensamente sobre el radicalismo salafista.
Esta oposición contrasta con la opinión que tienen de la distribución del Corán los jóvenes alemanes. Alrededor del 70 por ciento están de acuerdo con la iniciativa e incluso se muestran favorables a aportar dinero para completarla.
Algunos especialistas consideran que el resultado de la encuesta, podría ser el resultado de un resurgimiento de los jóvenes con relación a los valores religiosos de la tierra natal de sus padres.
En el país donde se gestó la Reforma, la cuestión tiene una especial relevancia. Estamos viviendo horas de gran trascendencia para el cumplimiento del Plan de Dios.
Cual debe ser la actitud de los evangélicos frente a este panorama? Podemos observar todo desde la tibieza o la indiferencia?

Fuentes: Der Spiegel – Alemania
Diego Acosta García