LA SOLEDAD

Por qué muchas veces nos sentimos solos? Incluso podemos llegar a sentirnos abandonados, viendo como otras personas disfrutan de relaciones, de amistades, de familias.

Que es lo que nos sucede? Es bueno reflexionar sobre esto, porque debemos advertir que como somos seres únicos, diferentes, nuestras conductas también son diferentes.

Hay quienes enseñan que es necesario esforzarse para desarrollar el relacionamiento social, sin pensar que eso significa insinuar que cambiemos nuestra forma de ser y llegar a mostrarnos como no somos.

No porque seamos más sociales seremos mejores, en todo caso seremos diferentes y por tanto todo lo que hagamos y todo lo que digamos, será diferente a lo que hacen y dicen otras personas.

La búsqueda compulsiva de relaciones no nos asegurará que estamos haciendo lo mejor y lo correcto según la Palabra de Dios, que dice que no es bueno estar solos.

Es necesario que nuestra mejor compañía sea Jesús, pues Él es nuestro compañero más preciado, el más noble, el más sincero, el más cabal.

No nos atribulemos con la soledad, sino que pensemos que tener a Jesús en nosotros, es un privilegio que nos distingue y nos guía y por tanto no debemos caer en búsqueda vanas.

Deuteronomio 32:10
Diego Acosta García

LLORAR, ES MISERICORDIA?

Una joven contaba con cierta dosis de timidez que muchas veces lloraba cuando veía las noticias, especialmente cuando afectaban a los niños en las guerras.

Esta declaración resultó un poco sorprendente porque revelaba que la joven estaba preocupada por lo que ocurría a su alrededor, aunque fuera lejano en la distancia.

La inmediata reacción fue de una cierta incredulidad, porque varios compañeros le preguntaron si era verdad lo que había dicho, cosa que molestó bastante a la protagonista de este episodio.

Está mal llorar por las noticias? Que tiene de malo? Estas parecieran que eran las preguntas que se formulaba la joven tras la reacción de sus compañeros de estudios bíblicos.

Lo que fue una honesta declaración se convirtió en un problema, no solo por las dudas sino también por la falta de interés y de solidaridad de quienes compartían los estudios.

No será la primera vez que una honrada manifestación de las actitudes personales, es respondida con indiferencia y hasta  con ciertas dosis de incredulidad.

Llorar por las noticias no es ni bueno ni malo, tal vez. Llorar por quienes sufren en distintos países del mundo, no solamente que es bueno, sino que revela la misericordia que guardamos en nuestro corazón.

Salmos 25:10
Diego Acosta García

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LA VIDA APACIBLE

Contaba una señora mayor que desde jovencita siempre había deseado tener una vida apacible en los últimos años de su vida y que había tratado de lograr ese objetivo.

Se había casado, tenido hijos y ahora era abuela… y pensaba que con todos esos logros podría vivir como se había imaginado cuando era una entusiasta estudiante universitaria.

Ese era el gran plan de su vida! Pero un día conoció a Jesús y a partir de entonces nada fue igual a como se lo había imaginado. Mucho más cuando leyó ciertos pasajes de la Biblia.

Algunos de ellos la impactaron: dos de los hombres más relevantes habían sido llamados a cumplir con el Plan de Dios, cuando tenían 80 años! La señora de la historia, comenzó a pensar que sus planes no se cumplirían.

A partir del momento en que aceptó a Jesús, comprendió que con todo lo que ella creía que había logrado, nada en realidad era tan relevante como servir al Señor.

Su esposo, sus hijos, sus nietos, su carrera universitaria eran realidades maravillosas, pero lo más importante estaba por venir y estaba dispuesta a asumir que esa sería su vida.

Ella al fin, reflexionaba acerca de lo vana que resultaba la vida sin la presencia de Jesús. No porque no le diera valor a todo lo que tenía, sino porque tener a Jesús, era tener una nueva vida, maravillosa y llena de dificultades, posibles de afrontar!.

Filipenses 4: 12-13
Diego Acosta García

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EL PASADO


Declaramos con llamativa facilidad que no estamos pendientes del pasado, pero sin embargo, nos aferramos a objetos o cosas que lo simbolizan, negando con nuestros hechos nuestras palabras.

Muchos de nosotros pensamos que en el pasado vivimos mejor, que los tiempos anteriores fueron más agradables que los presentes, tal y como hizo el pueblo de Israel en el desierto luego de haber sido liberados de Egipto.

Este mirar para el pasado tiene también la complicación, que distorsiona el presente porque no nos atrevemos a valorarlo con realismo y nuestras emociones terminan prevaleciendo.

Por qué miramos hacia el pasado? Esta sería la pregunta básica sobre este tema. La respuesta sería que hay algo en el presente que nos disgusta o que no es como lo habíamos imaginado.

El día a día, lo que podríamos llamar la lucha cotidiana tiene el problema que pone a prueba nuestra capacidad de convertir en realidad lo que declaramos.

Si decimos que somos creyentes y que somos hijos de Dios, por qué no obramos en consecuencia? Que está impidiendo que obremos como se espera que debamos obrar?

No miremos el pasado, porque al tener la mirada puesta hacia atrás, no podemos ver las cosas mejores que Dios tiene para nosotros. El pasado debe ocupar el lugar de la experiencia. El futuro el de la esperanza!

Eclesiastés 7:10

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Diego Acosta García

PECADOS MENORES…PECADOS MAYORES


La noticia de que una ex responsable de un alto cargo público, se defendiera de sanciones judiciales diciendo que por temas económicos, no se debería ir a la cárcel, provocó un interesante debate en un estudio bíblico.

Los jóvenes que se preparan para aumentar sus conocimientos, argumentaban que tal vez esa persona tuviera razón si se comparaban sus hechos con los de otros procesados.

En otras palabras: se estaba planteando la cuestión de los delitos menores o los delitos mayores, que es más o menos lo mismo que decir que hay pecados menores y pecados mayores.

Los argumentos empleados en torno al tema fueron muy interesantes y algunos de ellos muy buenos, pero revelaban hasta qué punto el mundo influye sobre los creyentes.

El maestro permitió que se expusieran las razones en uno y en otro sentido y con buen criterio, dejó para el final la reflexión que le reclamaban los jóvenes.

Con orden, resulta saludable que en determinadas circunstancias nos podamos explayar con nuestras opiniones, porque revelan el grado de conocimiento y de comprensión que tenemos de la Biblia.

El maestro, simplemente les dijo a los jóvenes, que ladrón era quién robaba un euro o quién robaba un millón, porque lo importante no era la cantidad sino lo que había en el corazón de la persona.

Proverbios 24:2
Diego Acosta García

QUE REINO?

Un grupo de creyentes se asombraba ante las fotografías de los grandes templos evangélicos que se levantan o se están construyendo en distintos lugares del mundo.

Algunos de esos llamados mega-templos son tan espectaculares que se están convirtiendo en referencias de las ciudades, donde lucen sus formas o donde se están terminando de construir.

La sesión fotográfica avanzaba en medio de las exclamaciones de sorpresa y alguna que otra de una cierta envidia, al comparar esos templos con los propios.

Precisamente esa comenzó a ser la cuestión: Por qué se construyen esos mega-templos? Como nadie acertaba con la respuesta, alguien comentó, no será que nos estamos equivocando de Reino?

Todos le preguntamos qué quería decir y lo explicó de esta manera: Yo no soy un hombre culto y además hace poco tiempo que soy creyente, pero me parece que hay líderes que trabajan y construyen templos, pero para su reino personal.

Como es de imaginar la cuestión derivó en un gran debate, pero si resultó importante la reflexión para ponernos a pensar acerca de todo lo que se había dicho.

Entonces recordamos que Jesús dijo que cuando dos o más se reunieran en su nombre Él estaría presente. Esto supone en cualquier lugar y en cualquier circunstancia. Ese es su Reino!

Lucas 9:58
Diego Acosta García

NI LO UNO… NI LO OTRO

Cuenta una historia familiar que un hombre iba a caballo lentamente, hasta que se encontró con una bifurcación. En el momento de la duda por donde seguir, apareció un lugareño.

Entonces le preguntó: Amigo, este camino me lleva al pueblo? Y el interrogado lo miró y luego le contestó con parsimonia, propia de la gente del lugar: ni lo uno… ni lo otro.

Es decir, ni era su amigo ni el camino que indicaba lo llevaba a su destino. Como se aplica en la familia esta historia? En que muchas veces nos equivocamos en todo lo que planteamos.

El hombre del caballo, llamó amigo a un desconocido y eligió un camino que estaba errado. Por qué nos ocurren con tanta frecuencia situaciones como esta?

Tal vez porque nuestra tendencia natural sea la de confiar con ligereza en las personas y porque también obramos sin discernimiento cuando elegimos una dirección.

En ambos casos estamos obrando en contra de lo que se nos ha enseñado. Ya sabemos que es maldito el hombre que confía en el hombre y también sabemos que solamente debemos confiar en el Camino verdadero.

Aprendamos a vivir según se nos ha enseñado, para que no nos equivoquemos ni tengamos que aprender de errores que nos pueden ocasionar graves consecuencias. Pidamos Sabiduría de lo Alto!

Deuteronomio 8:6
Diego Acosta García

CRISTIANIZAR?


Creemos  que estamos viviendo tiempos en los que es necesario que abandonemos nuestras actitudes de tibieza y demos con humildad y mansedumbre un paso al frente.

Ese paso no es otra cosa que enfrentar al mundo y sus continuos ataques a nuestra fe, que se manifiestan con las insinuaciones o las abiertas propuestas de vivir como nos parezca mejor.

No nos atrevemos a responder a estas propuestas porque siempre tenemos miedo de caer en conflictos, para que no se nos acuse de que somos fundamentalistas o simplemente, unos extremistas.

Estamos llegando al tiempo de la verdad, al tiempo de las definiciones, como hizo Jesús en su ministerio terrenal, que habló con quienes no debía hablar y compartió con quienes no debía compartir.

Que hubiera ocurrido si Jesús hubiera obrado de otra manera? Habrían sido sus actitudes demostrativas de su mensaje de Salvación? Dos mil años después podríamos seguir creyendo en su mensaje?

La Iglesia de Laodicea fue advertida por su tibieza y estamos llegando al tiempo en el que es necesario que nos decidamos a no correr el mismo riesgo de ser advertidos igual que ellos.

Frente a la maldad opongamos el Bien, frente a la mentira hablemos la Verdad, frente a la tibieza demostremos firmeza. Solamente así podremos cumplir con la Gran Comisión que nos encomendó Jesús.

Apocalipsis 3:15-16
Diego Acosta García

LA MEMORIA TRIUNFAL

En una reunión de amigos, alguien dijo que su frase célebre estaba relacionada con el éxito y el fracaso. Vino a decir, que el mundo no se acuerda de los fracasos sino de los éxitos personales.

Evidentemente estaba poniendo de manifiesto su total seguridad de que en el mundo que vivimos debemos ser triunfadores y que por eso seremos recordados.

La actitud puede resultar petulante y también soberbia, pero lo sorprendente es que muchas personas coinciden con el fundamento que la provoca.

Es decir: Si somos triunfadores se nos recordará. Si no lo somos nos perderemos en los pliegues de la memoria colectiva y por supuesto, no seremos nadie.

Debemos confesar que quienes formamos parte de esa llamada mayoría silenciosa, que no somos triunfadores ni exitosos, siempre nos perturba que nadie tenga memoria de nosotros.

Pero, esto es verdad? Pretender formar parte de la memoria colectiva es una demostración de soberbia, de vanidad, tan grande,  que eso explica la magnitud del sentimiento de fracaso de quienes lo intentan pero no lo consiguen.

En nuestra condición de hijos de Dios, no debemos buscar ni el éxito ni el reconocimiento de nadie, porque la única honra que debemos buscar es la que nuestro Padre nos dará.

Santiago 4:12
Diego Acosta García

LO BUENO… MALO

Deberíamos preguntarnos qué piensan nuestros jóvenes del espectáculo que los mayores les proporcionamos todos los días, con casos que les planteamos como ejemplares acerca de las malas conductas.

Resulta llamativo como nos negamos a nosotros mismos, la posibilidad de contrastar la vida cotidiana con la vida de los hombres y mujeres que vivieron en otros tiempos.

Con aquellos que vivieron durante el relato de la Palabra de Dios, para comprobar como siempre finalmente hubo castigo para los transgresores y la maldad no quedó impune.

Es que somos como sociedad, peores que en el pasado? Es esto lo que ocurre? O es que simplemente estamos llegando al tiempo sobre los que los discípulos le pidieron señales a Jesús?

Intentando una respuesta coherente, podríamos decir que nos estamos acercando al tiempo en el que comenzaremos a llamar a lo bueno… malo, sin ninguna clase de paliativos.

Obviamente estaremos llamando a lo malo… bueno. Esta es la gran cuestión sobre la que debemos reflexionar, para poder dar a nuestros jóvenes, por lo menos el mensaje de nuestra conducta personal.

Nos acercamos a los tiempos en los que será muchísimo más importante, lo que hacemos, que todo lo que podamos decir. Solamente así podremos impedir, que a lo bueno lo llamemos malo.

Isaías 5:20
Diego Acosta García