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BURLADOR

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Muchos conflictos entre las personas se podrían evitar adoptando actitudes drásticas, aunque en su momento puedan resultar difíciles.

En las congregaciones los conflictos entre los hermanos son más graves, porque tienen otro carácter dado que se trata de hombres y mujeres que deberían estar animados por un mismo sentir.

Es notable como en ambos casos las soluciones son muy parecidas, pero demandan posiciones muy concretas que no siempre estamos dispuestos a adoptar.

Definiendo el origen de las contiendas, se entenderá mejor la raíz del problema y la profundidad de la solución a utilizar.

Hay personas que tienen la ingrata capacidad de burlarse de los demás. En una acción que se suele ejemplificar como escarnecer. Y quién lo hace, se convierte en un escarnecedor.

Algunas veces por prudencia y en otras por exceso de tolerancia, se permite que quién se burla de alguien, no solo cumpla con su papel sino que casi siempre busca y encuentra cómplices para su deplorable comportamiento.

La cuestión es: Que hacemos con el escarnecedor?

En una congregación la cuestión se convierte en muy problemática, porque frecuentemente se eluden las responsabilidades para impedir que estas cosas sucedan.

Bien por comisión o bien por omisión, lo cierto es que recién se llega a obrar cuando las situaciones han llegado a sus puntos extremos.

Pero en la Palabra de Dios encontramos una contundente solución: Debemos apartar al burlador para que de esta manera la armonía y las heridas causadas, puedan ser restauradas.

No debemos ser temerosos de obrar según lo que el Creador ha establecido. No hacerlo, nos convierte en cómplices solidarios de las malas prácticas.

Proverbios 22:10

Diego Acosta / Neide Ferreira

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UN BEBE!

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Un joven preguntaba a sus amigos quién le enseñaría a ser padre, dado que su hijo estaba próximo a nacer.

Luego de las clásicas bromas que siempre originan estas situaciones, uno de ellos le dijo: Mira, no te preocupes, es tu hijo quién te enseñará a ser padre.

Pero como un bebé me va a enseñar?  Que sabe él?

No es él el que sabe, es quién nos ha Creado quién le dará sabiduría a su hijo para enseñarte…!

Pero como voy a aprender algo de un recién nacido?

Te gusto o no, te parezca bien o no, ten presente estas palabras. Por mucho que te esfuerces y por muchas opiniones que recibas o que leas, será tu hijo quién te enseñe a ser padre.

Él será tu mejor maestro!

El futuro padre se apartó de la conversación y finalmente se retiró. Horas después volvía a hablar con quién le había respondido.

Es que no puedo creer que mi hijo me vaya a enseñar. No lo acepto, me parece algo completamente sin sentido.

Creo saber lo que te ocurre: Te niegas a aceptar algo que a muchas personas les ha pasado. Solamente que la mayoría de ellas no tenía ni la vanidad ni la prepotencia tuya.

Te cuesta admitir que un bebé te vaya a enseñar, porque tu falta de humildad te impide comprender lo esencial: Quién es padre por primera vez tiene que aprender su papel.

Y el mejor maestro que tendrás será tu hijo, el niño recién nacido. Si aceptas esto, podrás disfrutar de los momentos más preciosos que pueden disfrutar un hombre y una mujer.

Y…aprendió!

Salmo 32:8

Diego Acosta / Neide Ferreira

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orgullo

PRESERVA…!

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David utiliza la palabra preserva cuando se dirige a Jehová, pidiéndole que lo ayude contra un gran enemigo.

Quién es ese enemigo?

La Soberbia!

Una vez más el Rey nos demuestra su capacidad para discernir los riesgos, al adjudicarle a la soberbia el carácter de peligrosa.

La actitud de pedir al Eterno su cuidado para que preservara su vida, es reveladora de la actitud de confianza que tenía el padre de Salomón con relación al Soberano.

Únicamente con su ayuda es posible combatir la soberbia!

Solamente con la intervención anticipada del Creador, podemos ser resguardados de los peligros o de los daños que provoca en nuestra vida la altivez desmedida.

No en vano muchos de los problemas que tenemos los hombres están relacionados con aquello que creemos que somos o con aquello que creemos que nos merecemos.

Tanto una cosa como la otra pueden llegar a destruir a una persona, sino que también puede provocar la más grave de las situaciones: Apartarnos de Dios!

Por estas poderosas razones debemos examinarnos constantemente, para detectar las acechanzas a las que estamos sometidos en la vida cotidiana.

A veces un simple gesto, puede ser demostrativo que estamos buscando ser los preferidos o también la satisfacción que nos producen determinados logros.

De eso buscaba David ser preservado. Y también de las actitudes iracundas, cuando no se nos reconoce como nosotros pensamos que somos.

Pienso en esto y pido la misma protección que pidió David. Mucho más porque no tengo su estatura espiritual y muchos menos su grandeza como hombre.

A veces cuando más pequeños somos, más nos consideramos!

Salmo 19:13

Diego Acosta / Neide Ferreira

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120…!

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Alguno de nosotros se puede imaginar siendo parte de un proyecto de 120 años de duración?

Lo más lógico es suponer que antes llegaríamos al final de la vida de nuestro cuerpo mortal.

Haciendo un ejercicio de imaginación, podríamos pensar que esa cuestión de la cantidad de años de vida, pudiera quedar al margen.

Entonces volveríamos a la pregunta inicial: Seríamos capaces de participar de un proyecto a 120 años?

Lo enfoquemos como lo enfoquemos, el tema es muy concreto y seguramente la respuesta también lo es: No.

No seríamos capaces de afrontar un reto de esa naturaleza.

Y si al reto lo planteara el propio Dios?

Dudaríamos, pero seguramente nuestra falta de discernimiento nos impediría siquiera considerar que deberíamos esperar 120 años para ver cumplido el proyecto.

Cada vez que hablo, leo o escucho sobre Noé, vienen a mi mente estos pensamientos. Y casi siempre termino abochornado, porque sabiendo que no voy a vivir esa cantidad de años, me escudo en esa alternativa.

Pero es un auto engaño!

En el supuesto que viviera, sería tan fiel y tan obediente como lo fue Noé?

Tristemente tengo que reconocer que seguramente no lo sería. La medida de mi fe es tan escasa, que no llegaría a soportar las burlas de la gente o las posibles quejas de los míos.

Pero hay algo alentador en todo esto!

Estos planteamientos muy teóricos escapan por completo a nuestra decisión. Pero están sujetos a la Voluntad Soberana del Eterno.

Y ÉL puede transformar mi mente, mi corazón e inundar de fe mi vida, como para ser capaz de obedecerle más allá de cualquier medida imaginable!

Génesis 6:22

Diego Acosta / Neide Ferreira

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REBELDÍA

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Fue Moisés uno de los grandes hombres que utilizó Jehová para cumplir sus designios con Su Pueblo.

En buena lógica podríamos suponer que este tiempo fue fácil para el hombre que confiaba en Dios. Pero sabemos que no fue así.

Le tocó sufrir a Moisés una de las actitudes humanas más nefastas: La rebeldía. Injustificada y también fuera de lugar no solo contra el hombre elegido por el Eterno sino también contra su propia la Dignidad del Creador.

Pensando en las difíciles circunstancias en el monte Horeb, podríamos imaginarnos que nosotros nunca haríamos lo que hicieron los hombres y mujeres que fueron liberados de Egipto.

Pero esta conclusión sería muy apresurada, porque si pensamos en cada día de nuestra vida, podríamos advertir que nosotros también somos rebeldes.

Cada uno es rebelde a su manera y en su medida!
Cuántas veces he sido rebelde al Soberano a lo largo de mi vida?

Tantas que no soy capaz de recordarlas a todas!Se me mandó luchar contra el amorreo?

Absolutamente No.

Pero fui mandado a hacer otras obras sobre las que recelé, sobre las que opiné y también sobre las que decidí no cumplirlas.

Por qué esta rebelión?

Porque seguramente tengo una idea equivocada de mi propia importancia. Porque tengo miedo por mi poca fe y entonces todo se me ocurre que es más difícil y más complicado para mis fuerzas.

Leyendo sobre aquellos tiempos, es necesario recapacitar y entender que cuando el Todopoderoso nos manda, solo nos queda obedecer.

ÉL no nos mandará a hacer nunca nada que sea perjudicial para nosotros y tampoco nunca nos abandonará.

A menos que decidamos apartarnos de su mano de Poder!

Deuteronomio 1:26

Diego Acosta / Neide Ferreira

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aves

AVES

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La natural soberbia de nuestra especie, nos impide apreciar el ejemplo grandioso, que nos ofrecen otros seres menores de la Creación.

Una parte de esos seres son las aves, que libres y confiadas, forman parte del paisaje cada vez más restringido de las ciudades, por ejemplo.

Tal vez sea por eso que nos sorprendemos cuando en medio de cualquier urbe, escuchamos a los pajaritos y su forma de comunicarse.

Nos llama tanto la atención, que a quienes nos visitan, les advertimos que podrán escuchar cómo se expresan y cómo se comportan.

Viéndolas en el horizonte, admiraba su libertad, admiraba su confianza, admiraba todo lo que hacían. Principalmente cuando se acercan a los lugares donde les solemos dejar comida.

Infelizmente no nos damos cuenta que cada vez que les arrojamos unos pequeños trozos de pan, estamos dando cumplimiento a la forma en que el Creador previó que ellas vivieran.

Por tanto no es solamente un gesto casi imperceptible, es un gesto que tiene la importancia que estamos alimentando a parte de las especies que comparten con nosotros la misma Tierra.

De esto es de lo que debemos aprender!

Si tuviéramos la confianza de las aves, no viviríamos agobiados por tantas necesidades superfluas, ni por tantos reclamos insatisfechos.

Si tuviéramos la confianza de las aves, sabríamos que el Eterno siempre nos cobija, siempre nos guiará como lo hace con las humildes aves.

Estos reconfortantes pensamientos me ayudaron a liberarme de las pesadas cargas que nos autoimponemos, porque nosotros mismos nos demandamos más cosas de las que necesitamos.

Aprendamos a vivir con la confianza de las aves! Así seremos más libres para acercarnos al Reino.

Job 35:11

Diego Acosta / Neide Ferreira

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PERMANECER

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Bien podría decirse que en todos los órdenes de la vida lo más difícil es permanecer.

Más difícil que llegar hasta un determinado lugar, lo verdaderamente complejo es tener la capacidad y la decisión para permanecer en él.

La capacidad está relacionada con la intención de comprender cuál es el logro alcanzado y del esfuerzo empleado para lograrlo.

Quizás más importante que eso, sea la decisión de no cambiar y de mantener lo obtenido, para no defraudar a quienes confiaron en nuestras posibilidades.

Estos argumentos trasladados a la vida espiritual adquieren una relevancia de primer orden, porque estamos hablando de las cosas relacionadas con el Supremo.

Así lo entendió David cuando decidió hacer el Pacto con Jehová!

Entendió el Rey que todo lo que había logrado había sido por la Suprema Voluntad y que todo lo que había conquistado no era para su gloria sino para la Gloria del Eterno.

No se envaneció el padre de Salomón por todo lo que había hecho en largos años de su vida. No se envaneció porque su corazón siempre estuvo cerca del Omnipotente.

Esta grandiosa lección es la que debemos aplicar en nuestra vida. Ser manifiestamente agradecidos por todo lo recibido, porque todo lo que viene de Soberano es lo mejor para nosotros.

Por esa razón fundamental es que debemos desear aprender a saber permanecer allí donde hemos sido colocados.

Sin ansiar más que eso que es lo perfecto para cada uno y buscando no cometer errores que nos aparten de tan preciado galardón.

Aprendamos la lección de David!

2 Samuel 7:29

Diego Acosta / Neide Ferreira

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Hypocrite

AMBIGUO

Hypocrite
Probablemente analizando otros momentos del pasado, podamos llegar a la conclusión que tenían mucho de ambigüedad.

Probablemente también sea bastante aproximada a la realidad, que los tiempos en los que vivimos sean los más relacionados con las ideas y con las palabras difusas.

Una cosa está relacionada con la otra. A ideas difusas corresponden necesariamente palabras del mismo tono, porque caso contrario habría grandes contradicciones.

Como siempre para aclarar mejor los conceptos es importante recurrir a la Palabra de Dios, donde encontraremos la Verdad aplicada a todas las situaciones.

Jesús nunca fue ambiguo!

Jesús nunca habló insinuando el valor de las palabras!

Todo lo contrario, fue categórico cuando correspondía y fue duro cuando fue necesario!

Teniendo semejante ejemplo, por qué somos tan dubitativos en nuestras expresiones?

Por qué no somos capaces de hablar con rotundidad?

La primera explicación que podríamos dar, es porque esta forma de comportamiento tiene la ventaja de que siempre estamos dejando puertas abiertas para las excusas.

Obrando así, dejamos la posibilidad de argumentar que se nos ha interpretado mal o que en realidad quisimos decir una cosa y nos confundimos, diciendo otra.

No advertimos que nos estamos alejando de Jesús cada vez que procedemos de esta manera, porque corremos el riesgo de tergiversar la Verdad.

No basta proclamar nuestra fidelidad al Señor!

Nuestros hechos desmienten nuestras palabras y omitimos el fiel cumplimiento de aquello que nos fue mandado.

No me basta con decir que soy seguidor de Jesús!

Debo demostrarlo en cada una de mis actitudes y también de mis expresiones.

El Hijo del Hombre no nos enseñó la ambigüedad!

Marcos 7:6

Diego Acosta / Neide Ferreira

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nehemias

REEDIFICAR

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Cuando obramos con entereza para recomponer nuestra vida, debemos de tener en cuenta, que siempre habrá quienes nos hostiguen, nos amenacen y también quienes se burlen de nuestro intento.

Esto es exactamente lo que ocurrió cuando Nehemías animó a los judíos a restaurar las puertas de Jerusalén que habían sido arrasadas por el fuego.

Ocurrió lo mismo cuando decidieron levantar las murallas de la Ciudad Santa, que también habían sido destruidas. Siempre hubo burlas y ataques contra quienes trabajan.

El resultado final fue que Jerusalén recuperó su condición de Ciudad consagrada al Todpoderoso de Israel y también su pueblo aprendió una gran lección.

Este ejemplo nos debe animar en la hora de nuestra batalla personal. Nos debe impulsar para superar lo dañado, no solo nuestra propia situación sino también las malas intenciones de quienes nos rodean.

Pareciera que nada hay más desencadenante de juicios y murmuraciones, que advertir que una persona está buscando reedificar su vida y su relación con Dios.

Las puertas y los muros de Jerusalén fueron restaurados porque hubo hombres con convicción que no se arredraron ni por las burlas y por las amenazas.

Hagamos de cuenta que nuestra muralla esta caída y la debemos levantar, no con nuestras fuerzas sino con la bendición del Eterno.

Si lo hacemos de esta manera, nada ni nadie nos detendrá!

Muchas veces he pensado en esto y también me he admirado, de cómo con los ojos elevados hacia el Trono de la Gloria, pude ser capaz de entender que el Único que puede y debe obrar en mi vida es el Creador.

No importa la magnitud de la obra. Importa contar con la bendición del Señor!

Nehemías 2:19

Diego Acosta / Neide Ferreira

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