SÉPTIMO MILENIO: ¿ESTA ES LA BURBUJA EN LA QUE VIVIMOS?

Producto de una operación de marketing fue presentado este monstruoso vehículo que tendría 42 ruedas y 19 motores. Un coche que representa el mundo de fantasía en el que vivimos.
Cuando hablamos que pareciera que estamos dentro de una burbuja para que nada ni nadie nos afecte, estamos declarando que nos gustaría que tuviéramos la capacidad de romperla.BMW 4219ELi
Para que estas fantasías alocadas no ocupen ni nuestro tiempo ni nuestra mente, para que podamos llorar con los lloran y sufrir con los que sufren y no delirar con los que deliran.
El tiempo se está acabando y comienza el tiempo en el que los tibios recibirán lo anunciado en Apocalipsis a la Iglesia de Laodicea. Es tiempo de vivir en el mundo en el que quiere que vivamos Jesús.

Diego Acosta García

LOS DÉBILES

Haciendo un repaso no muy intensivo sobre lo que ocurre en el mundo podremos advertir como con el paso de los siglos, la advertencia de Jesús sobre el cuidado a los débiles sigue vigente.

Son los niños los que mueren de hambre y también son los que sufren agresiones de todo tipo y de manera especial corren más riesgos si son huérfanos y viven en los lugares donde supuestamente se los debe proteger.niños2

Este es el mundo al que se nos mandó que influyéramos llevando el Evangelio y la Palabra de Salvación. Pensemos: ¿Cuándo se habla de estos temas en nuestras Iglesias?

Pareciera que vivimos en dos mundos. Uno es el real y que tiene durísimas situaciones para quienes no se pueden defender.

Y hay otro mundo.

Este es el mundo en el que los llamados hijos de Dios nos sentimos guardados, alejados de los problemas que quedan fuera de la burbuja en la que vivimos.

No estamos en el mundo para vivir de esa manera y mucho menos para no llorar con las lágrimas de los que son agredidos, abusados, por el simple hecho de que no tienen a nadie que los defienda.

Jesús nos demanda vivir de otra manera y obrar de otra manera. El tiempo de los tibios ya ha pasado. Ahora es el momento de obrar quienes realmente deseamos ser Discípulos del Maestro.

Lucas 18:16
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: VIOLENCIA SEXUAL CONTRA LOS NIÑOS EN LA INDIA

Un informe de la organización HRW – Human Rights Watch – que tiene el título: ROMPIENDO EL SILENCIO, ha provocado diversos comentarios en el segundo país más poblado del mundo.
La violencia contra la mujer es parte de un fenómeno social más amplio, pero tomó estado público por el brutal episodio de la estudiante violada en un autobús en Nueva Delhi en diciembre del año pasado.
Sin embargo esta cuestión no está teniendo toda la difusión que su gravedad debería indiagenerar e incluso se comenta que se trata de algo que está como escondido dentro de la sociedad.
Un estudio realizado por el gobierno entre 12.500 niños, revela que desde el año 2007 alrededor del 53 por ciento de los encuestados sufrieron agresiones sexuales. Y de ellas 20 por ciento de forma muy severa.
De esos más de 6 mil casos solamente el 3 por ciento fueron denunciados a la policía, lo que un ministro del Gobierno criticó y calificó como una conspiración de silencio.
El informe del Gobierno destaca que se han producido dos niveles de fracaso: La falta de protección de los niños y la falta de respuesta al abuso, lo que quedó demostrado el año pasado con un episodio muy especial.
En Nueva Delhi tres niñas escaparon de un orfanato y denunciaron la violencia desenfrenada que se vivía en la institución, incluyendo entre los participantes al propio director.
En cuanto a las denuncias a la policía, la mayoría de las veces sueles ser rechazados o ignorados por las autoridades, a pesar de la valentía de los niños en declarar contra sus agresores.
Todas estas situaciones deberían haber sido abarcadas por el cumplimiento de la Ley de Protección a los Niños, sancionada el año pasado por el Parlamento indio.
Esa ley sin embargo no está siendo aplicada con el rigor que la gravedad de la situación demanda y los abusos y agresiones se siguen repitiendo entre la población más vulnerable del país.

Fuentes: Le Monde – Francia
Press SM – Diego Acosta García

¡CUIDADO!

En el tiempo de los profetas Dios anunciaba a través de ellos, a su pueblo sus grandes decisiones y también sobre las consecuencias de sus malos actos.

En estos tiempos que vivimos también podemos recibir advertencias acerca de lo que estamos haciendo y acerca de las consecuencias que tendrán nuestros hechos.

Debemos de tener el máximo cuidado porque nos estamos alejando cada vez más de los principios establecidos por el Señor y esto inexorablemente supondrá un grave perjuicio para nuestras vidas.window

Estamos obrando encandilados por las luces del mundo y estamos obrando aturdidos por el ruido del mundo. Las luces no nos dejan ver y el ruido no nos deja oír.

Las luces enceguecen nuestra visión de la realidad y el ruido nos impide oír lo que de verdad deberíamos escuchar. Esta es nuestra situación, aunque no lo queramos admitir.

Estamos llegando a los límites máximos de nuestra vida alejada del Señor y por eso es importante que reflexionemos y que volvamos al Camino único que nos llevará a las Promesas definitivas.

¡Cuidado! Porque de lo que hagamos ahora mismo de nuestras vidas dependerá también que sigamos al lado del Señor o seamos apartados de Él a causa de nuestros hechos.

Isaías 48:22
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: CARNAVAL… LA FIESTA DE LA MUERTE

Desde hace alrededor de cinco mil años los hombres liberan sus más primitivos instintos y celebran lo que con el tiempo conocemos como Carnaval.
La fiesta que se inicia antes de la cuaresma católica no es otra cosa que un permiso que se concedía para que se pudiera comer carne en días en los que no se lo podía hacer.
El carnaval descubre los cuerpos y esconde las caras con máscaras, para que todo esté permitido pero sin que nadie pueda enterarse de lo que verdaderamente hacemos.
carna2El carnaval nos debe hacer reflexionar acerca de los comportamientos que tenemos los humanos que exaltamos una fiesta que inocultablemente tiene orígenes maléficos.
Por unos días permitimos que el mal se apodere de mentes y cuerpos y aceptamos que los dioses de la maldad se cobren vidas en el altar de esta idolatría.
Es tiempo de reflexión, es tiempo de comenzar a advertir que estamos llegando a los tiempos decisivos de los que Jesús habló a sus discípulos. Debemos prepararnos para esos tiempos y ayudar a quienes viven el carnaval.
Debemos ser responsables para que el carnaval no se siga cobrando vidas de personas que desde su desconocimiento participan de un rito en el que prevalece la muerte.

Diego Acosta García

LA IRA

El caso de una persona que en un ataque de ira cometió una auténtica barbaridad contra su hermano, provocó una verdadera conmoción en una congregación.

Nadie se podía imaginar que alguien pudiera tener una reacción de esa magnitud y mucho menos contra un familiar directo como era el caso de su hermano mayor.

Las preguntas se sucedieron tratando de encontira3rar una explicación a lo sucedido y también para tratar de entender los motivos que impulsaron a una mujer a tener una reacción tan asombrosa.

Uno de los ancianos comenzó a dar explicaciones relacionadas en general con la ira, indicando que la ira es un proceso que comienza por pequeñas frustraciones.

De esas frustraciones se pasa al rencor y del rencor a la ira, lo que vendría a demostrar que en la congregación nadie había estado atento al proceso que se estaba produciendo en uno de sus miembros.

Si el hecho había sorprendido, esta explicación impactó más todavía, porque dejaba al descubierto que no habíamos sido capaces de ayudar en el momento correcto a quién lo necesitaba.

Es necesario que cuando advirtamos que algo está sucediendo con algún hermano, que obremos con prudencia pero también con decisión, para evitar que su corazón sufra los embates del mal.

Ese es el cuidado que nos debemos los unos a los otros porque de la relación que mantenemos en la Iglesia, pueden surgir las necesidades que cada uno puede tener. En eso consiste el Amor que predicó Jesús.

Proverbios 29:22
Diego Acosta García

EQUILIBRIO

Haciendo un análisis sereno y sincero podríamos decir que muchas veces estamos viviendo con un equilibrio muy en el límite, con relación a nuestra vida espiritual.

Estamos haciendo verdaderos esfuerzos para no romper la barrera que separa una vida como nos manda el Señor a una vida como nos impone el mundo.

Ese malabarismo por ser tan precario corre el peligro permanente de romperse y es necesario que entendamos que no podemos vivir mucho tiempo de esa manera.equilibrio (2)

Recordamos a los extras de las películas de acción que se juegan la vida para que los méritos se los lleve el actor principal, que logra todos los reconocimientos y la admiración.

¿Por qué vivimos en ese peligroso estado? Cada uno tendrá su respuesta, pero tal vez sea porque en el fondo todavía no hemos abandonado al hombre viejo, al nacer de nuevo tras el Bautismo.

Ese ejercicio puede surgir porque aún quedan cosas en el mundo que nos seducen u otras que no nos parecen del todo mal y por tanto insistimos en aferrarnos a ellas.

Tengamos cuidado con esta forma de vivir. El equilibrio siempre supone una precariedad que nos puede arrastrar no solo a las supuestas delicias del mundo, sino que nos puede apartar del Señor y sus promesas.

Mateo 26:41
Diego Acosta García

PRUEBAS Y PRUEBAS

Un amigo le contaba a otro  la cantidad de pruebas que estaba viviendo, con la certeza de que sería confortado y alentado ante la magnitud de las situaciones que afrontaba.

Para su sorpresa en lugar de recibir una palabra de aliento como esperaba, fue sacudido por una pregunta: ¿Qué pasaría si no tuviéramos pruebas y nuestra vida fuera sencilla y sin sobresaltos?

Este planteamiento hizo reaccionar a quién estaba preocupado con tantas pruebas y se pruebapuso a pensar en la razón que tenía su amigo y como le había ayudado su pregunta.

Si no tuviéramos pruebas nunca podríamos crecer como creyentes, siempre seríamos unos niños que deberíamos ser alimentados con provisiones de poca magnitud.

Sin dejar de reconocer que las pruebas tienen como respaldo el amor de Dios por nosotros, porque evidentemente si no nos amara no se preocuparía por nuestra vida.

El hombre que se quejaba de sus pruebas se detuvo a pensar en la naturaleza de los problemas que tenía para tratar de sacar conclusiones acerca de lo que el Señor deseaba que aprendiera.

Y advertió que en ese momento comenzaba a crecer espiritualmente y que estaba dejando de andar con ayuda y daba pasos que lo llevarían a la tan ansiada madurez, símbolo de la relación con el Señor.

Santiago 1:12
Diego Acosta García

DECISIONES

Cuando tomamos decisiones generalmente las sometemos a la Voluntad del Eterno. Decimos generalmente porque en otras ocasiones, primero decidimos y luego las consultamos.

Es decir: Tomamos una decisión y en todo el proceso que lleva arribar a alguna conclusión, raramente nos recordamos que el Señor es el Soberano sobre todas las cosas.

Entonces prevalece sobre nuestro ánimo la alta cdeci4onsideración que tenemos de nosotros mismos y todo gira en torno a esa importancia que nos otorgamos y que nos creemos que tenemos el derecho de defender.

Nos olvidamos muy rápidamente de los propósitos que nos llevaron hasta una determinada situación, nos olvidamos que en algún momento del pasado estuvimos de acuerdo con lo decidido por el Señor.

Pero cuando no estamos de acuerdo con el presente y sobre todo no estamos de acuerdo con la importancia que creemos debemos de tener, tratamos de modificar el rumbo de nuestra vida.

Como tomamos decisiones incompletas sin la dirección de Dios, no percibimos que el cambio nos puede perjudicar o puede perjudicar a quienes dependen de nosotros y por tanto no tienen ninguna posibilidad de tomar decisiones.

En la hora de las decisiones no nos abandonemos a la poderosa razón de nuestra satisfacción personal y recordemos que el propósito superior de nuestras vidas, es ser siervos fieles y no siervos satisfechos por su importancia.

Salmos 40:8
Diego Acosta García

SÉPTIMO MILENIO: UN TERRIBLE SUCESO CONMUEVE A FRANCIA

La tragedia de ser débil en el siglo XXI supera los límites de lo que nos podamos imaginar, en estos tiempos de tanto progresismo y evolución de la sociedad.
Puede que para muchos el drama de la mujer que en Francia ahorcó a sus tres hijos y luego se quitó la vida de la misma manera, no sea más que una demostración que hay personas que no saben enfrentarse a la vida.
No importa en este razonamiento que el esposo de la mujer protagonista de esta historia, drapeause haya quitado la vida hace más de dos años y medio, también por ahorcamiento.
Tampoco importa que estas personas no hayan sabido superar el problema de la falta de trabajo y la consecuente falta de dinero. La sociedad duerme en paz porque para eso están las subvenciones del Estado.
Los subsidios calma-conciencia se descuentan de los impuestos o se pagan con las contribuciones. De manera que cada persona puede pensar que ha cubierto su cuota de solidaridad.
Pero hay algo que no se tiene en cuenta. En los subsidios o en las contribuciones de cualquier tipo, no están incluidos ni el Amor ni la Misericordia.
Podríamos pensar entonces: ¿Qué hicimos como creyentes con esta familia de cinco ahorcados? ¿Qué hicimos con personas mayores que estaban abrumados por la falta de dinero para sus hijos?
¿Esas necesidades se cubren solamente con dinero o pueden cubrirse con la solidaridad de recibir comprensión, afecto? Es evidente que estamos llegando a tiempos límites.
Es la hora en que nos tenemos que comenzar a definir. Vivimos como nos manda la sociedad y nos consolamos con lo que la sociedad nos enseña o vivimos estableciendo el Reino, con su Justicia y también con su Amor y Misericordia.
Cada vez queda menos tiempo para que nos comportemos como hijos de Dios y que estar junto al débil es un imperioso mandato indelegable e impostergable.
Que la historia de la familia francesa cuyos cinco miembros murieron de una forma tan brutal, no sea olvidada ni por la sociedad donde vivieron ni por quienes debemos alertarnos por su desaparición.

Fuente: Le Figaro – Francia
Diego Acosta García