EN ESTE DÍA. CREED
Por tanto,
os digo que todo lo que pidiereis orando,
creed que lo recibiréis,
y os vendrá.
Marcos 11:24
Por tanto,
os digo que todo lo que pidiereis orando,
creed que lo recibiréis,
y os vendrá.
Marcos 11:24
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO
Los hombres nos hemos dado una cadena de certezas con las que vivimos, dándonos un margen de una cierta seguridad.
Nada nos resulta definitivamente seguro, pero nos hemos rodeado de cosas y de circunstancias, que nos alivian desde la perspectiva de la incertidumbre.
Quizás fuera por eso que los israelitas cuando abandonaron el cautiverio de Egipto se quejaron a Moisés de lo que les estaba sucediendo en el desierto.
Habían perdido la falsa seguridad con la que vivían y se encontraban frente a un grandioso episodio de sus vidas, pero que sin embargo los alteraba.
Reclamaron incluso con injusticia y hasta negando la verdad. Si ellos mismos habían pedido al Supremo que los liberara del yugo egipcio, por qué reclamaban volver al sometimiento?
Si nos acercamos desde una perspectiva personal a estos episodios narrados en el Libro de Éxodo, podremos advertir que hay muchas similitudes para analizar.
Es curioso como las cuestiones de la fe quedan de lado cuando se nos altera lo que consideramos la seguridad, la tranquilidad, la comodidad.
Es como si nos dijéramos: La Fe está muy bien, pero para este momento de mi vida estoy precisando otra cosa, algo que me devuelva esas certezas que me tranquilizan.
Y nos olvidamos de todo lo malo que ocurrió en nuestro pasado y de donde fuimos rescatados para darnos una nueva vida y lo más trascendente: La vida Eterna.
Incluso, confiamos en cosas que nos deberían abochornar porque revelan hasta que punto podemos llegar a caer en la idolatría de las cuestiones mundanas.
Pensemos: Cuando salimos a cumplir con nuestras obligaciones, no dudamos ni por un momento que tendremos el servicio del transporte público, que nos llevará hasta donde debemos ir.
De eso no dudamos, pero si somos capaces de dudar de quién nos ha dado la Salvación al no confiar ni en su provisión ni en su cuidado.
Jesús puede decirnos: Hombres de poca fe!
Y deberíamos aceptarlo sin ninguna clase de excusas porque es absolutamente real y verdadero que perdemos ante la menor dificultad, la confianza en quién todo lo puede, todo lo sabe.
Debemos humillarnos delante del Eterno y pedir perdón por nuestras actitudes y sobre todo, por hacer depender el grado de nuestra fe de las cuestiones mundanas.
Diego Acosta
Pero muchos primeros
serán postreros,
y postreros,
primeros.
Mateo 19:30
www.septimomilenio.com
ARQUEOLOGÍA BÍBLICA
A 35 kilómetros al oeste de Jerusalén se encuentra el yacimiento de Tel Beit Shemesh, que está provocando una singular controversia.
Una importante obra vial terminará uniendo a Sha’ar Hagay y Beit Shemesh, pasando por el yacimiento que están resultando mucho más extenso de lo esperado.
Beit Shemesh, fue una ciudad judía que tuvo su momento de esplendo entre los siglos VIII y VII a.C. y que se creía que había sido abandonada por sus habitantes.
La ciudad había sido conquistada por el rey de Asiria, Sennacheriv y con el tiempo quedó sepultada bajo varios metros de tierra. Al parecer se trataba de una ciudad industrial grande con sitios de almacenamiento de aceitunas y estaba dotada de un sofisticado sistema de riego.
Precisamente en este lugar fue encontrado un receptáculo capaz de guardar cientos de miles de litros de agua.
Entre los vestigios encontrados se pueden verificar restos que identifican a cananeos, filisteos y signos de que fueron reocupados. Los hallazgos han cambiado la percepción que se tenía de que los judíos habían abandonado totalmente la zona, ya que los restos encontrados revelan la cooperación del rey Ezequías para el mantenimiento de la poderosa zona de plantas de aceitunas.
Las capas encontradas también muestran la presencia de romanos, bizantinos hasta el período otomano. El lugar del emplazamiento del yacimiento fue un sitio importante entre Jerusalén y la costa Mediterránea. De hecho se encuentra aproximadamente a mitad de camino entre la capital y Tel Aviv.
Ahora se discute sobre si la obra vial se debe continuar o respetar el yacimiento de indudable importancia histórica. O encontrar una fórmula que permita que las dos opciones puedan convivir.
Diego Acosta
¿Y acaso Dios
no hará justicia a sus escogidos,
que claman a él día y noche?
¿Se tardará en responderles?
Lucas 18:7
DEVOCIONAL
Un hecho sin más trascendencia que el de constituir una pequeña anécdota, me hizo reflexionar a propósito del sentido de lo ocurrido.
No se trataba de saber el POR QUÉ, que solamente pertenece al Soberano arbitrio de Dios, sino el tratar de comprender el PARA QUÉ.
Es decir: Si el Eterno ha permitido que algo ocurriera, es evidente que tiene que tener un claro propósito y este era mi caso.
Sin embargo, fue tan sin importancia lo sucedido, que a las pocas horas me había olvidado de todo, pero el Espíritu me inquietó acerca del episodio.
Por qué me había distraído, con relación a las acechanzas con que el mundo busca hacernos daño cada día?
Y esto es grave. Un hombre que se declara hijo de Dios, seguidor de su Hijo, nunca puede permitirse ni un momento de distracción.
Ni uno solo!
Sin embargo ocurrió y esta llamada de alerta, me he propuesta que no haya sido en vano!
Job 32:8
Ciertamente espíritu hay en el hombre,
y el soplo del Omnipotente
le hace que entienda.
Jó 32:8
Na verdade,
há um espírito no homem,
e a inspiração do Todo-Poderoso os faz sábios.
Diego acosta / Neide Ferreira