abat1

LOS INCRÉDULOS

Quienes son incrédulos?

Es una inquietante pregunta, porque a veces me incluyo dentro de este grupo de personas, que tienen la facilidad de dudar, particularmente sobre Dios.

Por sorprendente que resulte, somos capaces de creer en relatos que se remontan a lejanos tiempos del pasado y que deberíamos considerar con una cierta reserva.

Acaso existieron determinados personajes?

O sus hechos?

O sus conquistas o sus derrotas?

O los lugares que visitaron y hasta donde murieron?

Pero generalmente los damos por ciertos, aún cuando los márgenes para la duda son mayores que lo razonables en cuanto a la seguridad histórica.

Lo mismo sucede con una teoría que muchos dan por válida, ignorando lo esencial: Ninguna teoría es cierta hasta que no se convierta en ley.

No obstante, sin ninguna clase de rigor consideramos válidos hechos y personajes y también teorías, que deben ser comprobados o demostrados.

Pero con Dios todo es diferente!

En el fondo, muchas veces he pensado que se trata de una manera de no aceptar su existencia, porque significaría que tendríamos que rendirnos ante su Grandeza y Majestad.

Somos capaces de adorar a cualquier tipo de ídolos, incluso personas carnales como nosotros, pero no aceptamos que fuimos Creados y tenemos la Vida por el Dios que negamos.

Lo más triste es que un incrédulo tal vez termine sus días viviendo en una duda que no será capaz de admitir, pero que en el momento final precise aclarar desesperadamente.

Pido perdón por mis dudas y clamo por los que niegan lo Único Verdadero.

João 5:44 – Como podeis vós crer, recebendo honra uns dos outros

                  e não buscando a honra que vem só de Deus?

Juan 5:44 – ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de      

                  los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

Diego Acosta / Neide Ferreira

A Bíblia3 18

A BÍBLIA – Deuteronômio 4:1-22

Moisés nos ensina a ser fiéis ao Pacto com Jeová e nos manda não cair em nenhum tipo de idolatria

1Agora, pois, ó Israel, ouve os estatutos e os juízos que eu vos ensino, para os cumprirdes, para que vivais, e entreis, e possuais a terra que o Senhor, Deus de vossos pais, vos dá.

Nada acrescentareis à palavra que vos mando, nem diminuireis dela, para que guardeis os mandamentos do Senhor, vosso Deus, que eu vos mando.

Os vossos olhos têm visto o que o Senhor fez por causa de Baal-Peor; pois a todo homem que seguiu a Baal-Peor o Senhor, teu Deus, consumiu do meio de ti.

Porém vós que vos chegastes ao Senhor, vosso Deus, hoje todos estais vivos.

Vedes aqui vos tenho ensinado estatutos e juízos, como me mandou o Senhor, meu Deus, para que assim façais no meio da terra a qual ides a herdar.

Guardai-os, pois, e fazei-os, porque esta será a vossa sabedoria e o vosso entendimento perante os olhos dos povos que ouvirão todos estes estatutos e dirão: Só este grande povo é gente sábia e inteligente.  

Porque, que gente há tão grande, que tenha deuses tão chegados como o Senhor, nosso Deus, todas as vezes que o chamamos?

E que gente há tão grande, que tenha estatutos e juízos tão justos como toda esta lei que hoje dou perante vós?

Tão somente guarda-te a ti mesmo e guarda bem a tua alma, que te não esqueças daquelas coisas que os teus olhos têm visto, e se não apartem do teu coração todos os dias da tua vida, e as farás saber a teus filhos e aos filhos de teus filhos.

10 No dia em que estiveste perante o Senhor, teu Deus, em Horebe, o Senhor me disse: Ajunta-me este povo, e os farei ouvir as minhas palavras, e aprendê-las-ão, para me temerem todos os dias que na terra viverem, e as ensinarão a seus filhos.

11 E vós vos chegastes, e vos pusestes ao pé do monte; e o monte ardia em fogo até ao meio dos céus, e havia trevas, e nuvens, e escuridão.

12 Então, o Senhor vos falou do meio do fogo; a voz das palavras ouvistes; porém, além da voz, não vistes semelhança nenhuma.

13 Então, vos anunciou ele o seu concerto, que vos prescreveu, os dez mandamentos, e os escreveu em duas tábuas de pedra.

14 Também o Senhor me ordenou, ao mesmo tempo, que vos ensinasse estatutos e juízos, para que os fizésseis na terra a qual passais a possuir.

15 Guardai, pois, com diligência a vossa alma, pois semelhança nenhuma vistes no dia em que o Senhor, vosso Deus, em Horebe, falou convosco, do meio do fogo;

16 para que não vos corrompais e vos façais alguma escultura, semelhança de imagem, figura de macho ou de fêmea;

17 figura de algum animal que haja na terra, figura de alguma ave alígera que voa pelos céus;

18 figura de algum animal que anda de rastos sobre a terra, figura de algum peixe que esteja nas águas debaixo da terra;

19 e não levantes os teus olhos aos céus e vejas o sol, e a lua, e as estrelas, todo o exército dos céus, e sejas impelido a que te inclines perante eles, e sirvas àqueles que o Senhor, teu Deus, repartiu a todos os povos debaixo de todos os céus.

20 Mas o Senhor vos tomou e vos tirou do forno de ferro do Egito, para que lhe sejais por povo hereditário, como neste dia se vê.

21 Também o Senhor se indignou contra mim, por causa das vossas palavras, e jurou que eu não passaria o Jordão e que não entraria na boa terra que o Senhor, teu Deus, te dará por herança.

22 Porque eu nesta terra morrerei, não passarei o Jordão; porém vós o passareis e possuireis aquela boa terra.

www.septimomilenio.com

La Biblia 2 19

LA BIBLIA – Deuteronomio 4:1-22

 

Moisés enseña a ser fieles al Pacto con Jehová y nos manda no caer en ningún tipo de idolatría.

1Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da.

No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.

Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó Jehová tu Dios de en medio de ti.

Mas vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy.

Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella.

Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.

Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?

Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?

Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

10 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos;

11 y os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad;

12 y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego; oísteis la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis.

13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.

14 A mí también me mandó Jehová en aquel tiempo que os enseñase los estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella.

15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;

16 para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra,

17 figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire,

18 figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra.

19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.

20 Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día.

21 Y Jehová se enojó contra mí por causa de vosotros, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni entraría en la buena tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.

22 Así que yo voy a morir en esta tierra, y no pasaré el Jordán; mas vosotros pasaréis, y poseeréis aquella buena tierra.

www.septimomilenio.com

A Bíblia3 17

A BÍBLIA – Provérbios 1:7-22

Salomão nos ensina para que sejamos fieis à doutrina e nos afastemos dos pecadores.

O temor do Senhor e o princípio da ciência; os loucos desprezam a sabedoria e a instrução.

Filho meu, ouve a instrução de teu pai e não deixes a doutrina de tua mãe.

Porque diadema de graça serão para a tua cabeça e colares para o teu pescoço.

10 Filho meu, se os pecadores, com blandícias, te quiserem tentar, não consintas.

11 Se disserem: Vem conosco, espiemos o sangue, espreitemos sem razão os inocentes,

12 traguemo-los vivos, como a sepultura, e inteiros, como os que descem à cova;

13 acharemos toda sorte de fazenda preciosa; encheremos as nossas casas de despojos;

14 lançarás a tua sorte entre nós; teremos todos uma só bolsa.

15 Filho meu, não te ponhas a caminho com eles; desvia o teu pé das suas veredas.

16 Porque os pés deles correm para o mal e se apressam a derramar sangue.

17 Na verdade, debalde se estenderia a rede perante os olhos de qualquer ave.

18 E estes armam ciladas contra o seu própio sangue; e a sua própria vida espreitam.

19 Tais são as veredas de todo aquele que se entrega à cobiça; ela prenderá a alma dos que a possuem.

20 A suprema Sabedoria altissonantemente clama de fora; pelas ruas levanta a sua voz.

21 Nas encruzilhadas, no meio dos tumultos, clama; às entradas das portas e na cidade profere as suas palavras:

22 Até quando, ó néscios, amareis a necedade? E vós, escarnecedores, desejareis o escárnio? E vós, loucos, aborrecereis o conhecimento?

23 Convertei-vos pela minha repreensão; eis que abundantemente derramarei sobre vós meu espírito e vos farei saber as minhas palavras.

24 Mas, porque clamei, e vós recusastes; porque estendi a minha mão, e não houve quem desse atenção;

25 antes, rejeitastes todo o meu conselho e não quisestes a minha repreensão;

26 também eu me rirei na vossa perdição e zombarei, vindo o vosso temor,

27 vindo como assolação o vosso temor, e vindo a vossa perdição como tormenta, sobrevindo-vos aperto e angústia.

28 Então, a mim clamarão, mas eu não responderei; de madrugada me buscarão, mas não me acharão.

29 Porquanto aborreceram o conhecimento e não preferiram o temor do Senhor;

30 não quiseram o meu conselho e desprezaram toda a minha repreensão.

31 Portanto, comerão do fruto do seu caminho e fartar-se-ão dos seus propiós conselhos.

32 Porque o desvio dos simples os matará, e a prosperidade dos loucos os destruirá.

33 Mas o que me der ouvidos habitará seguramente e estará descansado do temor do mal.

www.septimomilenio.com

La Biblia 2 18

LA BIBLIA – Proverbios 1:7-33

Salomón nos instruye para que seamos fieles a la doctrina y apartarnos de los pecadores.

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
    Y no desprecies la dirección de tu madre;

Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello.

10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar,
No consientas.

11 Si dijeren: Ven con nosotros;
Pongamos asechanzas para derramar sangre,
Acechemos sin motivo al inocente;

12 Los tragaremos vivos como el Seol,
Y enteros, como los que caen en un abismo;

13 Hallaremos riquezas de toda clase,
Llenaremos nuestras casas de despojos;

14 Echa tu suerte entre nosotros;
Tengamos todos una bolsa.

15 Hijo mío, no andes en camino con ellos.
Aparta tu pie de sus veredas,

16 Porque sus pies corren hacia el mal,
Y van presurosos a derramar sangre.

17 Porque en vano se tenderá la red
Ante los ojos de toda ave;

18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas,
Y a sus almas tienden lazo.

19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia,
La cual quita la vida de sus poseedores.

20 La sabiduría clama en las calles,
Alza su voz en las plazas;

21 Clama en los principales lugares de reunión;
En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.

22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza,
Y los burladores desearán el burlar,
Y los insensatos aborrecerán la ciencia?

23 Volveos a mi reprensión;
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,
Y os haré saber mis palabras.

24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,

25 Sino que desechasteis todo consejo mío
Y mi reprensión no quisisteis,

26 También yo me reiré en vuestra calamidad,
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;

27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

28 Entonces me llamarán, y no responderé;
Me buscarán de mañana, y no me hallarán.

29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
Y no escogieron el temor de Jehová,

30 Ni quisieron mi consejo,
Y menospreciaron toda reprensión mía,

31 Comerán del fruto de su camino,
Y serán hastiados de sus propios consejos.

32 Porque el desvío de los ignorantes los matará,
Y la prosperidad de los necios los echará a perder;

33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

www.septimomilenio.com