MALOS RETOÑOS
Recuerdo la primera vez que visité un olivar, porque me causó una gran impresión ver una cierta cantidad de plantas que a pesar de tener algunas de ellas más de tres siglos, seguían produciendo frutos.
La total ignorancia sobre esta clase de temas, me hizo pensar que unos pequeños brotes que tenían las olivas en sus raíces visibles, eran algo bueno.
Pronto me aclararon que los brotes se llamaban retoños y que lo que yo creía que era bueno, era malo pues eran una forma de parásitos.
Por esa razón era que los cortaban con el mayor esmero, que fue en realidad lo que atrajo mi atención, creyendo que no deberían hacerlo.
Me fui del olivar pensando en lo que había visto, en lo que había aprendido y también en mis propios retoños, que parecen buenos y son malos.
Pensando en eso he llegado a la conclusión, que los hombres que cuidan los olivares, además de ser conocedores de lo que hacen, son drásticos en sus procedimientos.
Si es malo se corta!
Si es malo para la planta, se lo elimina!
Haría yo lo mismo con mis retoños?
Lamentablemente creo que no y de hecho no lo hice nunca. Por qué? Porque a pesar de las evidencias sigo pensando que los retoños son buenos…
Soy consciente de este grave error y por tanto desde hace poco tiempo, he comenzado a cortar los retoños, con la certeza de que son malos para mí.
Una actitud de una cierta sabiduría, porque carece de la decisión de los olivareros. A veces creo que por cuidar los malos retoños, estoy poniendo en riesgo mi propia vida!
Romanos 11:18
No te jactes contra las ramas; y si te jactas,
sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.
Diego Acosta / Neide Ferreira
APRENDAMOS DE LA OSTRA.
CONGREGACIÓN
SÉPTIMO MILENIO
Uno no puede ir muy lejos en el sendero de la vida sin encontrarse con tribulaciones. «Tribulación» es un término relativo que no significa lo mismo para todas las personas. Algunas de las experiencias humanas que denominamos tribulación tienen que ver con aflicciones corporales. Para otros es una gran tristeza producida por la muerte de algún ser amado. Para otros puede tomar la forma de un fracaso o de un desengaño. Puede que la tribulación se manifieste por la falta de trabajo y la inseguridad que esto produce.
Algunas personas piensan que la mejor manera de enfrentar las tribulaciones, es sonreír: «¡¡Sonría!!», se nos dice a veces cuando no reímos ante una situación adversa.
Esa filosofía es buena hasta donde es aplicable; pero ¡cuán inadecuado resulta reírse de las tribulaciones cuando tenemos que enfrentarlas en la cruda realidad. Pienso que el Gozo del Señor, que es nuestra fuerza, no consiste en reír, sino que es la condición, el estado de paz interior, que se produce al creer y entender, por Su Gracia, que «Todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios, a los que conforme a sus propósitos son llamados», por lo que se puede llorar y tener el Gozo del Señor.
Lo importante no es qué tipo de tribulación nos ha venido, sino qué actitud hemos tomado en este caso. La autocompasión, el resentimiento, la queja y el reproche a Dios, no son buenos compañeros de viaje en este Camino de Vida.
¡A veces reaccionamos de esta manera ante el dolor y la tribulación!
Dios nos capacita para vencer en nuestras tribulaciones, si dejamos que Él cumpla sus planes en nosotros.
El propósito de Dios para nosotros es transformar las tribulaciones en triunfos, de la misma manera que la ostra herida por el grano de arena sufre el largo proceso de envolver el lugar afectado con una sustancia gomosa, hasta producir una perla de gran valor, nuestro sufrimiento puede ser transformado en una bendición.
No es tanto el poder reír ante la tribulación, sino sufrir rodeando, como la ostra, nuestra tribulación con agradecimiento a Dios, con alabanza, con adoración, con honra, dándole la Gloria y esto puede hacerse sufriendo y llorando como hizo aquella mujer, en casa de Simón, que con sus lágrimas regaba los pies del Señor Jesús.
Así podremos transformar nuestras tribulaciones en triunfos. En esa actitud podrá ocurrir que Dios transforme nuestro lamento en baile y nuestro lloro en regocijo.
2ª Corintios 4:16-18
16 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas
Pr. José Gilabert
PÃO DA VIDA
LUTERO INICIA UNA DE SUS GRANDES OBRAS
500 ANIVERSARIO…A 312 DÍAS
NOTAS DE LA REFORMA / 37
28 de Diciembre de 2016
Cuando el joven que habría de iniciar la Reforma ingresó en el convento de Erfurt, no era un novicio más que se incorporaba a los agustinos.
El comienzo del siglo XVI se caracterizó entre otras cuestiones, en que la opción de ingresar a un lugar de clausura, era algo bastante habitual entre los jóvenes.
Solo que Lutero ya había recibido el título de Doctor en Filosofía otorgado por la prestigiosa Universidad de Erfurt, lo que claramente lo distinguía de otros miembros de la orden.
Es sorprendente, pero una de las primeras cosas que hizo Lutero cuando ingresó a los agustinos, fue precisamente cambiarse el nombre por el del inspirador de la orden: Pasó de ser Martin a ser Agustín.
El propio Lutero, afirmaría tiempo después sobre este asunto: Que insensatez y que impiedad, desechar el nombre del bautismo por el del convento. Así los papas se avergüenzan del nombre que han recibido en el bautismo, manifestándose desertores de Cristo.
En los agustinos, una vez que fue liberado de las pesadas cargas de la orden, comenzó Lutero a fraguar una de sus grandes obras: La traducción de la Biblia al alemán.
Diego Acosta
PAN DE VIDA
SE ANUNCIAN LAS PRIMERAS EXPERIENCIAS SOBRE LOS RAYOS X
HACIENDO MEMORIA – DCCXXXVII
28 de Diciembre de 1895
Este relevante descubrimiento para la humanidad, fue formulado por el investigador alemán Wilhelm Conrad Röntgen.
Advirtió que los rayos emitían una radiación brillante pero invisible, que atravesaba gruesos papeles e incluso metales no muy densos.
Fue así como realizó su célebre radiografía de la mano de su mujer, donde se puede advertir claramente el anillo de casamiento. En Alemania los rayos recibieron el nombre de rayos Röntgen en homenaje a su descubridor.
Diego Acosta
INQUIETUDES
Quién de nosotros no se ha visto agobiado por las dudas?
Quién de nosotros no ha pensado que tener dudas es malo?
A veces leyendo la vida de los grandes hombres, aquellos que han marcado tiempos históricos, como Lutero, nos puede llamar la atención las dudas que ellos también tuvieron.
La cuestión con relación a las dudas, es la actitud que asumimos frente a ellas y como tratamos de resolverlas.
Casi podríamos decir que es legítimo tener dudas. Esta afirmación surge del proceso de crecimiento que se nos supone debemos de tener.
En este punto, recuerdo mis dudas cuando al poco tiempo de recibir a Jesús como mi Señor, advertí que había cosas que eran contradictorias con sus enseñanzas.
Y más graves eran, porque ocurrían dentro de Su propia Iglesia, hasta que la paciente obra del Espíritu, fue respondiendo una por una las inquietudes que había en mi corazón.
En ese tiempo de preguntas y de revelaciones, recuerdo la impresión que me causó la certeza de que ningún hombre, por grande e importante que sea frente a nuestros ojos, es perfecto.
Esta revelación produjo un dramático giro a mis dudas, porque muchas desaparecieron y junto con ellas, también mis juicios sobre los demás.
Siendo como me reconozco que soy, imperfecto, pensar que todos los hombres y mujeres que me rodean también lo son, cambia la visión de mis inquietudes.
Soy un imperfecto que trata con el mayor anhelo, de serlo un poco menos cada día. Pero sabiendo que esa Perfección solo existe en el Hijo del Hombre.
Él debe ser nuestro Único modelo!
Proverbios 14:8
La ciencia del prudente está en entender su camino;
Mas la indiscreción de los necios es engaño.
Diego Acosta / Neide Ferreira
QUÉ ES LO QUE DEBO HACER PARA SER SALVO?
500 ANIVERSARIO…A 313 DÍAS
NOTAS DE LA REFORMA / 36
27 de Diciembre de 2016
Los grandes hombres de la Historia, son también seres que han tenido que vivir grandes experiencias para llegar a concretar sus grandes logros y afrontar sus propias dudas.
La vida de Lutero, no fue ajena a este concepto. La Universidad de Erfurt era en aquellos tiempos uno de los más reconocidos centros de estudios superiores de Alemania.
En tiempos del joven estudiante, tenía alrededor de mil compañeros y el clima que generaban tantos alumnos era muy diferente del que se podía advertir con los agustinos.
Las duras condiciones a las que fue sometido por los agustinos, fueron aliviadas cuando desde la Universidad se pidió a sus superiores que le eximieran de sus obligaciones más severas para que pudiera estudiar.
Fue a partir de entonces cuando se dedicó casi por completo a la lectura de la Biblia y a recordar todo lo aprendido en la Epístola paulina a los Romanos. Especialmente aquellas palabras que fueron un bálsamo para sus inquietudes: El justo vivirá por fe.
Pero su maestro, el doctor Usinger, le dijo en el convento: ¡Ay hermano Martín! ¿Qué es la Biblia? Es preciso no leer más que los antiguos doctores; ellos han sacado ya de la Sagrada Escritura el jugo de la verdad.
Lutero ya tenía en su corazón las palabras de Pablo: El justo vivirá por fe.
Diego Acosta
POR QUÉ SE CELEBRA LA NAVIDAD EL DÍA 25 DE DICIEMBRE?
LA OTRA HISTORIA
Puede que existan varias razones para hacerlo, pero básicamente el día elegido fue por disposición del papa Liberio en el año 354.
Fue él quien dispuso que la iglesia católica romana y sus seguidores celebraran ese día el Nacimiento de Jesús.
La intención más probable, fue la de cristianizar las fiestas paganas que estaban relacionadas con el 21 y 25 de diciembre.
Las del 21 corresponden al del solsticio del invierno, al ser el día más corto del año o si se quiere, la noche más larga del año.
En el imperio romano se celebraba el 25 como el día del dios Apolo, en Grecia era el día consagrado al dios Helios. Pero donde más trascendencia tenía era entre los romanos, que celebraban las llamadas Saturnalias.
El emperador Julio César al establecer el nuevo calendario en el año 45 a.C. determinó que en el calendario Gregoriano, el nacimiento de Jesús coincidiera con el 25 de diciembre.
También el día 25 era para los romanos, el día del nacimiento del Sol Invicto.
Los pueblos escandinavos celebraban el día 26 de diciembre el día del dios Frey, que también recordaban los germanos.
Lo cierto es que podemos llegar a un argumento final sobre el tema. Si el Inspirador de la Biblia hubiera considerado importante que los hombres conociéramos la fecha exacta del nacimiento de su Hijo hecho Hombre, lo sabríamos. Por lo tanto al no haber sido determinado de forma fehaciente en la Biblia, es porque el día preciso, es un tema menor frente a la Grandiosidad de su significado.
Diego Acosta



















