SIN EXCUSAS

Una de las características que mejor define a los seres humanos, es nuestra capacidad casi infinita para inventar excusas, para disculparnos aún con los argumentos más extravagantes.

Siempre estamos dispuestos a encontrar algún motivo para justificarnos y si no lo encontramos también rápidamente buscamos a otra persona para que se haga responsable de nuestros propios actos.

Esta pareciera comprobar uno de los grandes problemas de nuestra nuestra especie, que no es otra cosa que una manifiesta incapacidad para asumir nuestra parte de culpa en cualquier hecho.

Siendo como somos tan amantes del protagonismsilence3o, cambiamos velozmente de actitud cuando se trata de asumir el rol principal ante un hecho errado o ante cualquier situación que nos represente una acusación.

¿Por qué obramos de esta manera? Seguramente porque a pesar de nuestro afán de notoriedad, no nos atrevemos a ser lo suficientemente osados para asumir nuestras culpas.

Por esta razón Jesús cuando vivió como hombre entre los hombres nos enseño que a partir de su Venida ya no tendríamos excusas con relación al pecado.

Él nos ha confrontado con nuestras malas acciones y por lo tanto ya no podemos argumentar ignorancia o falta de conocimiento sobre determinadas cuestiones.

Es la hora para que perentoriamente cambiemos de actitud y nos convirtamos en hombres y mujeres valientes, capaces de ser veraces y reconocer nuestros pecados. Solamente así vendrá el Perdón verdadero sobre nuestras vidas.

Juan 15:22
Diego Acosta García

ESE MOMENTO…

Hace algún tiempo quedamos asombrados acerca de todo lo que hacemos en un día y de todos los mensajes publicitarios que recibimos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

En este mundo que es tan preciso en algunas cuestiones, el resumen de las estadísticas puede llegar a dejarnos abrumados porque se nos revela a que dedicamos nuestro tiempo en un día.

Tenemos un tiempo para el trabajo, para el ocio, para dormir, para viajar,  para ver orar1televisión, para Internet, para leer, para comer y para otras cosas que ni nos imaginábamos que hacíamos.

Fue entonces cuando descubrimos que faltaba un tiempo…que no se hacía mención en la estadística de ninguna forma y por supuesto tampoco figuraba en los mensajes publicitarios que recibíamos.

Faltaba ese momento que debíamos dedicar a lo estrictamente personal, faltaba el tiempo para la reflexión sobre lo que hacemos y sobre lo que dejamos de hacer.

Y lo que es más grave en las estadísticas no se hacía mención ni siquiera un segundo por día, a ese momento… a ese momento tan especial que le debemos dedicar al Señor.

Podríamos plantearnos que las estadísticas están equivocadas, pero tenemos el temor de pensar que tal vez estén más que acertadas. ¿Cuánto tiempo le dedicamos… a ese momento con el Señor?

Salmos 25:14
Diego Acosta García

TRAGEDIA

Cuando ocurren tragedias que dejan el ánimo perplejo por su magnitud y también por lo dolorosas que resultan, es casi inevitable que nos planteemos determinadas cuestiones.

Algunas están relacionadas con la torpeza con que se manejan los lugares públicos o la avaricia de quienes tienen como objetivo rentabilizar sus inversiones.

También nos recordamos tardíamente de las imprevisiones o de la falta de responsabilidad de quienes deben hacer cumplir las normas que rigen los espacios destinados al público.

Incluso se puede hablaTRAGEDIAr de eso que se llama destino de personas jóvenes que ven destruidas sus vidas y también destruyen las vidas de sus familias incapaces de reaccionar frente al dolor.

Esta escalada de reacciones lleva a muchas a preguntarse dónde estaba Dios en determinadas circunstancias, ¿por qué si nos ama como dicen, no impidió que ocurriera una tragedia?

Es en estos momentos cuando debemos reflexionar acerca de la responsabilidad de los actos de los humanos y de la responsabilidad de Dios sobre ellos.

Cuando ejercemos el libre albedrío para vivir como nos gusta sin normas y sin rendir cuentas a nadie, no nos acordamos de Dios. Es más renegamos hasta de su propia existencia.

En las horas del impacto de la tragedia y del dolor que produce, seamos reflexivos y pensemos en cuánto nos ama Dios a pesar de nuestras rebeldías y también de nuestras decisiones equivocadas.

Hebreos 6:18
Diego Acosta García

SERVIR HUMILDEMENTE

En algunas ocasiones podemos llegar a pensar que determinados pedidos que se nos hacen son una especie de honra para nuestros conocimientos o también para nuestras capacidades.

Son los momentos en los que debemos luchar contra nuestro orgullo o con nuestra vanidad por creernos que en determinadas cuestiones, somos superiores a los demás.

Es precisamente entonces cuando debemos asumir que cualquier pedido que se nos formule con relación a nuestra supuesta sabiduría, no es otra cosa que servicio.servir1

Debemos ser plenamente conscientes que debemos dar aquello que se nos pide con la mayor humildad, porque nada de lo que somos o de lo que sabemos nos pertenece.

Todo lo hemos recibido por gracia y por tanto por gracia lo debemos dar. Debemos luchar contra nuestra mente y también contra nuestros sentimientos y nuestras emociones.

No somos mejores que nadie y por tanto no debemos albergar en nuestro interior ningún gesto de superioridad o de sentirnos importantes, porque se  nos pida algo.

No estamos en el mundo para la vana-gloria, sino para todo lo contrario,  pues cada uno de nuestros gestos debe ser una enseñanza silenciosa para quienes están creciendo en la fe.

Demos gracias al Señor porque podamos servir a otras personas o a otros hermanos, porque es una maravillosa oportunidad de convertirnos en discípulos fieles y humildes.

Romanos 9:12
Diego Acosta García

RUPTURA

Cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y somos perdonados y declaramos que el Señor es nuestro Salvador, nacemos de nuevo y somos nuevos hombres y nuevas mujeres.

Por esta razón se nos enseña que debemos dejar al hombre viejo y vivir como personas recién nacidas a la vida espiritual y seguir el proceso de crecimiento hasta hacernos mayores en la fe.

Sin embargo es absolutamente necesario que tengamos plena conciencia de que en el momento en que el hombre viejo es muerto en el bautismo y nacemos como hombres nuevos, ocurren muchas cosas.ruptura (2)

Una de ellas es que debemos entender que este maravilloso significado de ser nuevos hombres necesariamente se tiene que relacionar con la ruptura con nuestro pasado.

Esto supone que todo aquello que nos agradaba desde la perspectiva de nuestra carne lo debemos abandonar, porque es lo contrario del mundo espiritual al que acabamos de ingresar.

No es un mero formulismo, es algo tan importante que la ruptura significa dejar para siempre aquellos vicios o incluso pecados, que nos hacían disfrutar de la vida anterior.

Debemos prepararnos para asumir que ser llamados hijos de Dios supone no solo una inmerecida distinción, sino que también demanda un obligado cambio de vida.

Nacemos en Cristo como hombres y mujeres nuevos y debemos comportarnos como tal. La ruptura con nuestro pasado es la ruptura de las cadenas que nos ataban a una vida mediocre, oscura y sin esperanza.

Lucas 5:37
Diego Acosta García

BENDICIÓN

Una mujer viviendo literalmente de la caridad y luchando contra el frío por la generosidad de una sucursal bancaria que le permite vivir en su zona de cajeros que tiene calefacción, nos dio una gran lección.

Esta mujer lleva sus difíciles circunstancias personales con una gran dignidad sin apelar a la compasión de las personas que la rodean ni a otras fáciles soluciones.

A pesar de su extrema pobreza y de sus humildes ropas, se la aprecia limpia y con una actitud de firmeza para superar este tiempo de gran desventura, agravado por el frío bendecir4extremo en la ciudad en la que vivimos.

Tuvimos la libertad de llevarle una pequeña merienda y ella lo agradeció con una simpleza y una sonrisa conmovedora, sin caer ni en los agradecimientos forzados ni en la apatía de quién recibe como haciendo un favor.

Lo más importante fue la despedida. Con su agradecimiento nos dijo: Que Dios los bendiga! Y verdaderamente percibimos que esa bendición obraba sobre nuestras vidas.

Esa bendición fue un renuevo para nuestra fe porque nos hizo valorar el sentido que tiene cuando abrimos nuestra boca para bendecir o cuando la abrimos para todo lo contrario.
La palabra de bendición debe surgir de nuestro corazón no con una actitud pomposa o de superioridad, sino como un acto de amor y misericordia. Tal y como nos bendice el Señor cada día.

Proverbios 10:22
Diego Acosta García

DESCONCIERTO…

Siguiendo las informaciones que proporcionan los medios de comunicación, bien podríamos decir que estamos viviendo en una sociedad donde prevalece el desconcierto.

Quienes tenemos más años que muchos, podemos advertir que todos los parámetros que eran válidos se están resquebrajando y que muy pocos saben hacia dónde vamos.

Podríamos preguntarnos: ¿Qué está pasando en este nuevo milenio? ¿Y cuál sería la respuesta adecuada o las respuestas adecuadas? Si se responde desde el mundo, podríamos decir que sería…desconcierto.

Si la respuesta fuera desde lo espiritual, los concepgente3tos son distintos y entonces podríamos decir que seguramente estamos viviendo cuanto menos el comienzo de los tiempos del fin.

De esto fue que Jesús habló a sus discípulos cuando le pidieron que les hablara de las señales que indicarían que ese tiempo final se estuviera acercando.

Quizás el desconcierto…sea una de las más notables porque Jesús habló de situaciones que hoy comienzan a vislumbrarse y que son las que nos preocupan.

Avanzamos como un barco sin rumbo en medio de una gran tormenta. Lo que antes era bueno ahora es lo contrario y lo que censuramos durante años, ahora es bueno.

¿Qué es lo verdadero? El mensaje de Salvación para los hombres, por lo que resulta imperativo que sustituyamos el temor natural por la firmeza de la fe y cumplamos con el mandato que ayudará a los hombres a superar su desconcierto.

Mateo 10:27
Diego Acosta García

LOS DERECHOS

Las personas que defienden los derechos de los débiles en el mundo, son llamadas “activistas”, lo que indica que se las destaca del resto de la sociedad por sus comportamientos.

Este hecho tiene su importancia porque si ponemos la frase por pasiva, advertiremos que si los «activistas» son destacados, significa que el resto de la sociedad no se preocupa por los mismos temas.

¿Que significa defender los derechos de los débiles? Significa tratar de evitar que quienes no están en condiciones de asumir el ejercicio de su propia libertad, para no perderla lo hagan otros.debil6

Por eso Jesús en su ministerio terrenal mandó defender a las viudas, a los huérfanos, a los desheredados y desechados, a quienes no eran admitidos como pares en la sociedad en la que vivían.

En estos tiempos defender los derechos de los débiles debe ser un compromiso que tenemos que asumir sin ninguna clase de condicionamientos.

Entendiendo que hemos recibido un mandato y no una opción, porque los débiles son las criaturas a los que Jesús dedicó especial atención y cuidado y los guardó con su amor.

Seamos consecuentes con el mandato de Jesús y hagamos de los débiles una de nuestras causas cotidianas, porque así seremos dignos de llamarnos sus discípulos.

1 Samuel 2:4
Diego Acosta García

SILENCIO

Seguramente coincidiríamos con muchas personas con la sensación que produce el exceso de ruido y que tiene como manifestación más directa una cierta incapacidad hasta para pensar.

El ruido del mundo nos va embotando los sentidos de tal manera que no somos capaces de distinguir ni de donde proviene ni en qué momento terminará.

El ruido también puede ser de las palabrasilences que se repiten una y otra vez que van aletargando la capacidad de distinguir entre  lo que se dice y lo que se busca asegurar.

En definitiva el ruino ruido nos hace perder la perspectiva de lo que ocurre en nuestras iglesias, en nuestras congregaciones y las palabras lo dominan todo buscando la aceptación de distintas teorías.

Una de esas teorías es la que asegura que los cristianos debemos ser prósperos y ese argumento pasó a la categoría de teología, trayendo como consecuencia el resultadismo en las congregaciones.

El ruido en definitiva nos impide distinguir entre lo que dicen los hombres y el mundo y lo que nos habla el Señor. Quién se deleite con el ruido del mundo difícilmente podrá escuchar el susurro de la Palabra.

Estamos en tiempos donde es imprescindible que nos apartemos de toda forma de ruido y seamos capaces de tener momentos de silencio, para poder recibir el mensaje del Señor.

Salmos 37:7
Diego Acosta García

HUIR

Es sorprendente como cambian los conceptos cuando hablamos de un mismo tema, según el enfoque del mundo o según lo que nos enseña la Palabra de Dios.

Huir según el mundo es una actitud deplorable que identifica solamente a los cobardes. Y como nadie quiere serlo, se enaltece a los valientes, a los hombres y mujeres que vencen cualquier obstáculo.

Una vez más nos encontramos frente al falso dilema de ganadores y perdedores. Sin embargo no siempre esta elemental ecuación se resuelve de la misma manera.

En muchas ocasiones huir se puede convertir en unhuir acto de verdadera valentía, cuando tratamos de enfrentarnos a situaciones que pueden ser muy malas para nuestras vidas.

Huir se presenta como la única alternativa para apartarnos del mal, que en la mayoría de los casos se presenta como altamente atractivo adoptando formas tan seductoras como nefastas.

Por tanto si huimos del mal dejamos de ser cobardes y nos convertirnos en valientes, porque somos capaces de abandonar aquello que tanto nos puede atraer pero que sabemos que es tremendamente peligroso.

Este razonamiento puede parecer demasiado rebuscado pero tiene la notable sencillez de ser realistas y no enfrentarnos a situaciones que difícilmente podremos controlar.

El atractivo del mal es tan evidente en el mundo, que por esa misma razón conquista a tantas personas. Huir es una alternativa válida para no caer en garras de las que es muy difícil liberarse.

Juan 10:5
Diego Acosta García