Nos pasamos gran parte de nuestra vida pidiendo
ignorando que Dios sabe lo que necesitamos,
lo que verdaderamente nos hace falta.
Seamos sabios y dejemos de pedir por nuestras vanas necesidades
y pidamos por el Prójimo.
Diego Acosta – MENSAJE
CONGREGACIÓN SÉPTIMOMILENIO
En el Libro de Deuteronomio Jehová mandó temerle, servirle y por su nombre jurar. Requirió que se cumplan sus Mandamientos y no tentarlo para que te vaya bien sobre la Tierra y para que arroje tus enemigos de delante de ti. EN ESTE DÍA
El Hijo del Hombre siguió enseñando en el Sermón del Monte y abordó el divorcio.
MATEO 5:31-32 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
Jesús se refirió al tema de Génesis 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. El carácter que Dios determinó para el matrimonio, dejó claramente establecido que su ruptura es aborrecible para ÉL.
El Príncipe de Paz especificó que lo que fue dicho con relación al divorcio, no lo manda ni lo tolera, sino que acepta la realidad de que ocurre y por lo tanto estableció las mínimas condiciones para concretarlo.
La principal razón que se determinó es la contaminación, que explica la claridad del procedimiento que debe seguir el marido para obrar con su esposa, en el caso que descubra alguna actitud de impureza o de indecencia y es darle la carta de repudio.
Pero si se volviera a casar con ella, estaría aceptando una contaminación, pues tuvo motivos para repudiarla. En Mateo 19:8 hay una rotunda explicación sobre la cuestión del divorcio: Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así.
La ruptura del matrimonio es aborrecible para Dios, pero si a pesar de ello se concretara, debe haber razones más que fundadas y no meras cuestiones mundanas carentes de sentido para hacerlo.
Dios estableció normas de vida, no para limitarnos,
sino para preservarnos de nosotros mismos. El gratis total es una terrible mentira porque nos induce a creer que podemos hacer lo que nos parezca mejor,
en contra de las normas del Eterno. Diego Acosta – MENSAJE
La novena plaga en forma de tinieblas, se abatió sobre Egipto, dejando a salvo a los hebreos, afectando todas las formas de vida, ya que la oscuridad se podía tocar aumentando el horror y el temor sobre los egipcios. Diego Acosta – ESCUDRIÑAR
La advertencia de Dios a Caín, de que el pecado lo estaba acechando en el caso que no hiciera lo bueno, es la segunda referencia bíblica con relación a la libertad que tenemos para obrar.
Por qué hablamos del libre albedrío?
Para tratar de explicar los riesgos que corremos. Porque cuando Caín tomó la decisión equivocada y se apartó de las normas que tenía grabadas en su corazón, consumó el primer asesinato de la humanidad con su hermano Abel.
Debemos aprender de las lecciones del pasado, para que seamos fieles en todos los hechos de nuestra vida. Obrar bien, es una forma de evidenciar la obediencia y fidelidad, que nos demanda el Eterno.
Vivamos con temor y temblor ante Dios, porque la sabiduría humana nunca será suficiente para decidir bien. Que sea la Sabiduría del Espíritu la que guíe nuestros hechos y no nuestro engañoso corazón.
Génesis 4:6-7 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de é
Por la Fe, Moisés escogió vivir con el Pueblo de Dios, por la Fe dejó Egipto sin temer al rey, por la Fe celebró la Pascua, por la Fe cruzaron el Mar Rojo como por tierra firme. EN ESTE DÍA
Que está ocurriendo con el sol? Sea lo que sea, está bajo el control de quién lo ha Creado, por tanto no nos debemos preocupar, más allá de lo que sea razonable, sabiendo que ni el sol escapa a su Omnipotencia. LA CREACIÓN
Cada vez que miramos hacia atrás, nos alejamos de Dios y permitimos que el Diablo concrete su obra de destrucción en nuestras vidas. Nos olvidamos de la Esperanza y
el diablo hace su obra de maldad. Diego Acosta – MENSAJE