CORONA PLAGA…?
ANTIVIRUS
En estos días en los que el mundo observa con preocupación creciente todo lo relacionado con el coronavirus, se levantan voces acerca de la maldad de Dios.
Es como si se atribuyera al Eterno todo lo malo que ocurre a los hombres y al planeta en el que vivimos. Tal vez sea la manera más cómoda de quitarnos cualquier responsabilidad sobre lo que ocurre o sobre lo que nos ocurre.
Es muy fácil responsabilizar a otro y más fácil todavía a quién no se defenderá ni levantará su voz para explicar nada. El Supremo no tiene nada que explicarnos!
Siendo así, por qué no pensamos en los hombres?
En nuestra propia maldad?
O pensamos que somos perfectos y que la maldad que cada día gana una batalla más, es producto de la maldad Divina?
La maldad del hombre destruye vidas, ideas, bienes y a la propia Tierra. Con nuestra maldad dejamos de respetar lo verdadero y nos lanzamos a llamar a lo malo bueno, para luego justificarnos y como siempre, trasladar la culpa a otros o a otro, como en el caso de Dios.
Diego Acosta
JESÚS Y MATEO-2
GENEALOGÍA
Se ha comentado que este Evangelio originalmente fue denominado el Libro de la Genealogía, de Jesucristo.
Esto nos debe hacer reflexionar acerca de la singular importancia que tuvieron las genealogías en el pueblo judío, 1 Crónicas 9:1
Contado todo Israel por sus genealogías, fueron escritos en el libro de los reyes de Israel. Y los de Judá fueron transportados a Babilonia por su rebelión.
Las referencias a los ascendientes y descendientes de las familias, es constante, principalmente en el Pacto Antiguo o Antiguo Testamento. En el Nuevo Pacto o Pacto Antiguo, se mencionan las Genealogías en dos Evangelios: En el de Mateo y el de Lucas, los dos tienen propósitos diferentes y su redacción también es distinta.
El de Mateo comienza a partir de Abraham y termina llegar a Cristo y el Evangelio se inicia con esta vital referencia. Se considera la Genealogía de Mateo como la evidencia del linaje de David, a través de José.
En el de Lucas la Genealogía está documentada en el Capítulo 3 del versículo 23 al 38 y tiene la singularidad que se genera desde el inicio del Ministerio Terrenal de Jesús y se proyecta hacia el pasado culminando en Adán, hijo de Dios. Esta Genealogía es la que confirma el linaje de David a través de María.
Mateo 1:1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.
2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos.
3 Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram.
4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón.
5 Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. 6 Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías.
7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa.
8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías.
9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías.
10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías.
11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia.
12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel.
13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor.
14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud.
15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob;
16 y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo. 17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.
Las Genealogías tanto de Mateo como de Lucas, no son exhaustivas pero esta cuestión bien puede explicarse en la circunstancia, que el pueblo judío es el pueblo de la Memoria y que las menciones de las familias se transmitieron durante mucho tiempo de forma oral.
Diego Acosta
REPETIDAMENTE
MENSAJE
Jesús nos dejó una maravillosa lección y la regla de oro con relación a la oración: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
En un sentido literal todos comprendemos lo que el Hijo del Hombre nos quiso enseñar y para que lo tuviéramos en cuenta, en cada circunstancia de la vida.
Esta lección que podemos leer en los Evangelios de Mateo y de Lucas, nos abre la perspectiva acerca de la importancia que tiene la oración, en los momentos cruciales.
O cuando liberamos delante del Príncipe de Paz, los anhelos que están en nuestro corazón y los exponemos con la mayor claridad, en los momentos de máxima intimidad.
Cada vez que se nos exhorta a leer con profundidad y detenimiento la Palabra de Dios, se nos está indicando que si renovamos cotidianamente nuestra relación con el Creador, estaremos más cercanos a ÉL.
Y se nos abrirán nuevos horizontes espirituales con las revelaciones que solo ÉL nos puede conceder como una Gracia maravillosa. Pensando en todo esto, puedo afirmar que recibí una sorprendente versión a través de una persona muy amada.
Ella me comentó que el Señor le había señalado que aquello de pedir, buscar y llamar, adquiría una nueva dimensión cuando lo hacemos de una manera diferente.
Se trata de hacerlo un día y otro día, sin desmayar y esperando confiadamente la respuesta a nuestras oraciones. Por qué? Porque si obramos de esta manera estamos superando esa actitud tan humana de sentirnos frustrados ante el supuesto olvido de Dios.
Esa es la gran cuestión: El abatimiento sobreviene el día en que luego de orar, el enemigo comienza con sus engaños y mentiras y nos va quitando primero la paz y luego la confianza, que debería ser indeclinable hacia el Eterno.
Si somos además de perseverantes, insistentes con nuestras oraciones, mantendremos viva la esperanza y también la fe en que siempre habrá respuesta para aquello por lo que oramos.
Aunque a veces lo que recibamos no nos guste o no sea lo que esperamos, pero sabiendo que lo que Dios nos hable, SIEMPRE será lo mejor para cada uno de nosotros.
Esta lección la he aprendido y la pongo en práctica, repetidamente, con fe y con constancia.
Diego Acosta / Neide Ferreira
GRANDES…?
DEVOCIONAL
La muerte en condiciones dramáticas de personas famosas, actualiza una cuestión que es digna de ser analizada desde la perspectiva de las cosas de Dios.
Quién es verdaderamente importante?
El famoso, el hombre con gran fortuna?
O el que cotidianamente sirve al prójimo?
Pueden parecer personajes extremos, pero es que si no lo planteamos con la máxima crudeza, hay cuestiones que se diluyen entre lo emotivo y lo verdadero.
Ciertamente produce pesar la muerte de alguna persona en situaciones dramáticas, pero eso lo transforma en ejemplar? Como ha sido su vida, que ha hecho por los demás?
En cambio hay personas que abandonan el mundo, sin dejar nada y a veces hasta sin herederos. Pero han sido fieles servidores del prójimo y las podemos ignorar?
El Eterno no mide las magnitudes que valoramos los hombres. ÉL valora lo que hicimos en su Nombre, desde las perspectiva de que nuestra mano izquierda nunca supo lo que hizo la derecha.
No ignoremos esta Verdad!
Lucas 11:42
ES- Mas !!ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza,
y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios.
Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello.
PT – Mas ai de vós, fariseus, que dizimais a hortelã, e a arruda, e toda hortaliça
e desprezais o Juízo e o amor de Deus!
Importava fazer essas coisas e não deixar as outras.
Diego Acosta / Neide Ferreira
LUTERO JUZGADO
LA OTRA HISTORIA
En el año 1521 se inicia la Asamblea conocida como Dieta de Worms, en Alemania, formada por los príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico y presidida por el emperador recientemente asumido Carlos V.
La Dieta tenía como propósito principal recibir el testimonio de Martin Lutero y la necesidad de que se retractara de 41 de las 95 Tesis, que había hecho públicas en la catedral de Wittemberg.
El papa León X, había emitido la bula Exsurge Domine, en la que se exigía esa retractación, por cuanto eran críticas inadmisibles a las prácticas y costumbres de la iglesia católica.
El mismo papa el 3 de enero de 1521, había excomulgado a Lutero a través de la bula Decet Romanum Pontificem. El emperador Carlos V había convocado a Lutero para que cumpliera con lo que se le demandaba.
El príncipe elector de Sajonia Federico III, había pedido y logrado que se emitiera un salvoconducto al monje agustino, para que pudiera acudir a la Dieta y volver sin ver comprometida su vida.
En esta reunión de Worms, Lutero pronunció entre el 18 y el 21 de Abril, varios alegatos, entre los que se recuerda esta frase: Mi conciencia es prisionera de la Palabra de Dios, y no puedo ni quiero revocar nada reconociendo que no es seguro o correcto actuar contra la conciencia. Que Dios me ayude. Amén.
Lutero seguía avanzando en lo que con el paso de los años se llamaría la Reforma Protestante.
Diego Acosta
Albert Einstein / PARA PENSAR
Dios no creó el mal.
El mal es el resultado de la ausencia de Dios
en el corazón de los seres humanos!
Albert Einstein
SUCEDÁNEO
MENSAJE
A veces para poder ejemplificar una situación es válido utilizar algunas palabras que por su significado, aportan claridad a los conceptos más complicados.
O para decirlo de otra manera, para tratar de explicar o entender algunos comportamientos, podríamos utilizar una palabra que por su origen ayuda a clarificar.
Esta suerte de introducción tiene que ver con la forma en que se enseña y practica el Evangelio que vino a proclamar al mundo, Dios hecho Hombre, Jesús.
Tanto hemos diluido sus conceptos fundamentales que bien podríamos decir que estamos frente a auténticos sucedáneos. Y que son los sucedáneos?
La respuesta que encontramos en el diccionario dice: De una sustancia: Que, por tener propiedades parecidas a las de otra, puede reemplazarla. Si la aplicamos al Mensaje de Salvación nos sorprenderemos.
Cada vez más se predica con tal levedad la enseñanza del Hijo del Hombre, que hemos entrado en auténticas zonas grises, donde cada vez se difuminan más lo que es bueno y lo que es malo.
El concepto de pecado se relativiza e incluso se le buscan otros nombres, para que no hieran la sensibilidad de los creyentes, que puedan encontrarse viviendo situaciones contrarias a lo enseñado en la Palabra de Dios.
Justificamos lo injustificable a través de palabras que diluyen la responsabilidad ante las malas acciones y pretendemos encontrar atajos que nos lleven a un final más o menos adecuado.
Ahora se entiende que un hombre y una mujer vivan juntos sin casarse y lo llamamos de distintas maneras, sin tratar de llegar al verdadero fondo de la cuestión.
Del mismo modo algunas congregaciones aceptan los casamientos de hombres con hombres y de mujeres con mujeres, olvidando que el lugar de culto es el lugar de reunión de los templos santos que deberían ser cada uno de los congregados.
Tengamos cuidado con los sucedáneos, porque tras ellos está el padre de la mentira y el engaño, que aprovecha todas las circunstancias para medrar en contra de los débiles de la fe a través de los mercaderes del Evangelio.
Recordemos que Jesús nos anunció que venía a servir y no a ser servido y esto lleva implícito, a que el servicio supone lealtad primero con Dios y luego con los creyentes que creen estar escuchando la voz del Buen Pastor.
Diego acosta / Neide Ferreira
ESTUPOR
DEVOCIONAL
Una amiga comentaba su tremendo enfado y estupor, por algunas cosas que estaban ocurriendo y que afectaban negativamente a sus hijos.
Ella no concebía como se pretendía quitarle a los padres el poder de decisión sobre la forma de educarlos y sobre todo, como se pretendía cambiar lo bueno por malo.
Esta señora no es creyente, pero coincidía en muchas de las afirmaciones que planteamos quienes nos llamamos hijos de Dios. Algo natural, cuando se unen los pensamientos en torno a los Mandatos del Señor, aunque no se lo conozca o reconozca.
Mi respuesta a este encendido alegato, estuvo dirigida a confirmar lo que ella tenía en su corazón, explicándole que eso era exactamente lo que el Eterno demandaba de los padres.
No solo el derecho sino también la obligación de formarlos sobre los principios fundamentales del Supremo: Hombre y mujer, convertidos en una sola carne en el matrimonio.
Cuando se pretenden otras alternativas, se violentan principios y se desafía a Dios, que no tolera la rebeldía de los humanos y tiene especial cuidado por los más débiles de la Creación.
Mateo 11:25
En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.
Mateus 11:25
Naquele tempo, respondendo Jesus, disse: Graças te dou, ó Pai, Senhor do céu e da terra, que ocultaste estas coisas aos sábios e instruídos e as revelaste aos pequeninos.
Diego Acosta / Neide Ferreira
John Piper / PARA PENSAR
LA BATALLA PARA RECORDAR
“Pero esto consideraré en mi corazón, y por esto esperaré: Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias;» (Lamentaciones 3: 21–22)
Uno de los grandes enemigos de la esperanza es olvidar las promesas de Dios. Recordar es un gran ministerio. Pedro y Pablo dijeron que escribieron cartas por esta razón (2 Pedro 1:13; Romanos 15:15).
El principal ayudante para recordarnos lo que necesitamos saber es el Espíritu Santo (Juan 14:26). Pero eso no significa que debas ser pasivo. Eres responsable solo de tu propio ministerio de recordar. Y el primero que necesita recordarte de ello eres tú.
La mente tiene este gran poder: puede hablar consigo misma a modo de recordatorio. La mente puede «recordar», como dice el texto: Pero esto consideraré en mi corazón, y por esto esperaré: el constante amor del Señor nunca cesa (Lamentaciones 3: 21–22).
Si no «recordamos» lo que Dios ha dicho sobre sí mismo y sobre nosotros, desanimamos. ¡Oh, cómo sé esto por experiencia dolorosa! No te revuelvas en el fango de mensajes falsos en tu propia cabeza. Mensajes como: «No puedo…» » Él no lo hará…» «Eso nunca …» “Nunca ha funcionado…».
El punto no es que sean verdaderos o falsos. Su mente siempre encontrará una manera de hacerlos realidad, a menos que «recuerde» algo más grande. Dios es el Dios de lo imposible. Razonar para salir de una situación imposible no es tan efectivo como recordarte que Dios hace cosas imposibles.
Sin recordarnos la grandeza, la gracia, el poder y la sabiduría de Dios, nos hundimos en un torpe pesimismo. «Tan torpe era yo, que no entendía; ¡era como una bestia delante de ti!» (Salmo 73:22).
El gran giro de la desesperación a la esperanza en el Salmo 77 viene con estas palabras: “Me acordaré de las obras de Jah; sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. Meditaré en todas tus obras y hablaré de tus hechos.” (Salmo 77: 11–12).
Esta es la gran batalla de mi vida. Asumo que la tuya también. La batalla para recordar! A mí mismo. Luego a otros.
John Piper



















