En el Libro de Isaías, leemos la promesa de Jehová a Jerusalén e Israel en los tiempos del Reino Milenario, donde no habrá violencia ni destrucción. Jehová anuncia que será la Luz eterna que alumbra a Jerusalén y a Israel. EN ESTE DÍA
Jesús anunció que el tiempo se ha cumplido
y el Reino se ha acercado por tanto debemos arrepentirnos de nuestros pecados y afirmarnos más que nunca en la Roca! Debemos luchar por el Reino,
porque está más próximo de lo que nos podemos imaginar,
tal vez no más de 20 años. Diego Acosta – MENSAJE
Las elocuentes cifras de muertos e infectados por la peste que nos azota mueven a la reflexión y a la interpretación de lo que está ocurriendo. Unos atribuyen la peste a un siniestro complot, algunos a la imprevisión
y otros lo consideramos una advertencia. Diego Acosta – BLOG DEL TIEMPO
La preocupación de Dios por los más débiles impresiona por la inmensidad de Su Amor.
Así podemos comprender como Jesús tuvo la misma preocupación por quienes precisaban de ayuda y no por los justos, ni los sabios, ni los sanos ni los poderosos.
Estas lecciones de vida esenciales son las que deberíamos recordar y practicar cada día, para estar en la misma visión que el Eterno y que su Hijo, que nos ponen al lado de los desechados de la sociedad.
Puedo pensar que en lo personal a mí no me corresponde asumir las mismas decisiones de Jesús, porque ese fue un tiempo pasado y mis circunstancias son diferentes.
Este es el cruel engaño en el caigo casi voluntariamente, inducido por la mezquindad y la frivolidad del mundo. Satanás usa argumentos, que luego repetimos bajo una pretendida superioridad necesaria para el triunfo.
Dios no me quiere triunfador. Jesús no me quiere un gran hombre. Ellos quieren mi corazón y mi obediencia, para servir al prójimo.
Levítico 19:10
ES – Y no rebuscarás tu viña,
ni recogerás el fruto caído de tu viña;
para el pobre y para el extranjero lo dejarás.
Yo Jehová vuestro Dios.
PT – Semelhantemente não rabiscarás a tua vinha,
nem colherás os bagos caídos da tua vinha;
deixá-los-ás ao pobre e ao estrangeiro.
Eu sou o Senhor, vosso Deus.
Es imposible volver a la normalidad perdida pero si vivir nuevos tiempos y en esto debemos centrar nuestra atención para ser nuevos hombres y nuevas mujeres. Si no podemos volver al pasado,
por que pretendemos ser los mismos y no seres diferentes al aceptar a Jesús? Diego Acosta – Berlín
DEVOCIONAL Una hormiga realiza sorprendentes esfuerzos
para su tamaño, dejando en evidencia su constancia contrastando su pequeñez con su confianza. Los hombres somos más fuertes pero no tenemos la misma decision
para buscar a Dios Diego Acosta
Los tiempos difíciles obligan a discernir entre lo bueno y lo malo, que es lo mismo que decir discernir entre lo que es de Dios y lo que es del mundo. Si cumplimos con nuestro deber de escudriñar viviremos mejor y bajo la Misericordia del Eterno. Diego Acosta – Blog del TIEMPO
NORMAS DE VIDA SANTA Jehová estableció normas
para que los hombres vivamos santamente en el Libro de Levítico y que están plenamente vigentes. Es importante que recordemos estas normas porque nos acercarán al cumplirlas al corazón del Eterno.
Afirmar que hay grandes milagros y pequeños milagros, es de humanos, porque los hechos sobrenaturales los realiza el Eterno. Los milagros son obra del Omnipotente o de los hombres que utiliza para realizarlos. Diego Acosta – Berlín
Prestar atención al mundo es muy atractivo y es fácil aceptar las seducciones que plantea.
Lo complejo, lo digo por experiencia, es estar atento a todo lo que ocurre con relación a Dios, a su sutil presencia que se traduce en gestos tan tenues que me pasan desapercibidos.
Sin embargo en este último tiempo, por fin pude centrarme y sorprenderme al comprobar cómo es de Bueno el Eterno y como cuida de los suyos.
Una cuestión aparentemente simple, sin relevancia dirían en el mundo, sirvió para que pudiera advertir como soy cuidado, como somos cuidados, por la Misericordia y el Amor del Padre.
La sutileza de un detalle se agranda desde la perspectiva de quién en el ocaso de la vida, como es mi situación, puede sentirse maravillosamente cuidado.
Las palabras no bastan para reflejar lo que ocurre en mi vida, pero si son necesarias para poner como ejemplo, como la búsqueda constante de Dios tiene la grandiosa recompensa de su Mirada Buena.
Job:10:12 Vida y misericordia me concediste,
Y tu cuidado guardó mi espíritu.
Jó 10:12 Vida e beneficência me concedeste;
e o teu cuidado guardou o meu espírito.